8.4 Being an Induction tutor
8.4.4 Constraints and support for mentoring
ONCOLÓGICO
En la selección de artículos se encontraron tres investigaciones (3, 10 y 11) que exponen los conocimientos y actitudes de las enfermeras frente al uso de las terapias alternativas y complementarias en pacientes oncológicos. Uno de ellos es el realizado por Rojas y Cooley (3), quienes en su investigación de diseño descriptivo y con una muestra de 850 enfermeras, diseñaron el cuestionario “Conocimientos y actitudes de la enfermera sobre la medicina alternativa y complementaria”, herramienta dirigida específicamente a enfermeras oncólogas para
evaluar sus conocimientos, actitudes, experiencias, recursos e interés educativo en las terapias complementarias y alternativas. El primer hallazgo del estudio fue que las enfermeras tienen dificultad en distinguir los términos alternativo y complementario, pues los relacionaban con el mismo significado, como se muestra a continuación:
Grafica 8. Conocimientos de enfermería de términos en medicina alternativa
Fuente: Adaptado por las autoras del artículo (3) Rojas y Cooley.
Casi la totalidad de la muestra (97%) conoce qué es la medicina convencional, sin embargo los porcentajes disminuyen a medida que se indaga acerca de la medicina alternativa, complementaria e integrativa por separado (80, 69 y 68% respectivamente). Sólo 438 enfermeras lograron identificar correctamente el término medicina complementaria y alternativa, lo que
0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% Medicina convencional Medicina alternativa Medicina complementaria Medicina integrativa Medicina complementaria y alternativa
CONOCIMIENTOS DE ENFERMERÍA DE TÉRMINOS EN
muestra la poca familiaridad con los términos y el desconocimiento de lo que cada una de ellas desarrolla.
También se indagó a las enfermeras acerca de la clasificación que presenta la National Center for Complementary and Alternative Medicine de las terapias usadas en medicina alternativa y complementaria, encontrándose los siguientes resultados:
Grafica 9. Conocimientos de las enfermeras de las categorías NCCAM
Fuente: Adaptado por las autoras del articulo (3) Rojas y Cooley.
Con una muestra de 850 enfermeras, a través de un cuestionario, reconocieron en un 97% a las terapias energéticas, el 94% a las intervenciones mente-cuerpo, el 88% a otros sistemas alternativos, 77% a las terapias biológicas y el 71% a los métodos basados en la manipulación del cuerpo. Esto significa que aunque no se reconozcan las categorías propuestas por la NCCAM, las enfermeras identifican la diversidad de terapias alternativas existentes.
97% 94% 88% 77% 71% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% Terapias
energéticas Mente-cuerpo Otros sistemas biológicasTerapias Manipulacióndel cuerpo CONOCIMIENTO DE LAS ENFERMERAS DE LAS
A la pregunta de cuáles terapias alternativas conocían, los hallazgos fueron los siguientes: Grafica 10. Terapias alternativas y complementarias conocidas por las enfermeras
Fuente: Adaptado por las autoras del articulo (3) Rojas y Cooley.
Este hallazgo es importante dado que las enfermeras conocen al menos una de las terapias propuestas en cada categoría de la NCCAM, las que mayor reconocimiento tuvieron fueron la aromaterapia con un 98% y el reiki con 82%. Con un porcentaje no menos importante siguen el masaje terapéutico 80% y el Qigong 76%. Los suplementos dietarios tuvieron un resultado del 23%. Llama la atención que no se encontraron respuestas que incluyeran las terapias biológicas diferente a lo encontrado en los artículos mencionados en hallazgos anteriores. Esto se podría relacionar con los usos que culturalmente se les da a los productos naturales, dado que los estudios que los han nombrado son de países como Colombia y Turkía, en donde es conocido el manejo y atribución de propiedades curativas a diferentes frutas, plantas y suplementos desde tiempos antiguos y la trasmisión de esa manipulación/conocimiento de generación en generación. Como parte final, en el estudio se indagó a las participantes acerca de sus creencias, prácticas y roles con las terapias alternativas y complementarias. En la siguiente tabla se presentarán los resultados arrojados en una escala tipo Likert, en donde 10 hace referencia al puntaje máximo y 1 al mínimo: 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120%
Aromaterapia Reiky Masaje
terapeutico Qigong Suplementosdietarios TERAPIAS ALTERNATIVAS CONOCIDAS POR LAS
Tabla 7. Creencias, prácticas y roles con las terapias alternativas
Pregunta sobre actitud Puntaje
Qué tan importante cree que sea la educación sobre CAM en las enfermeras 7.6 Qué tanto cree usted que los pacientes tienen el derecho de integrar las CAM a su terapia
convencional 7.4
Qué tanto cree que los pacientes den cuenta acerca de su uso de las CAM 6.6 Qué tanto cree usted estar preparada para recomendarle las CAM a sus pacientes 5.6 Qué tanto cree que las CAM tienen importancia en su rol de enfermera 5.4 Qué tan cómoda se siente usted recomendando las CAM a sus pacientes 3.9 Qué tan fácil encuentra usted CAM reconocidas para sus pacientes 3.3 Qué tan cómoda se siente usted respondiendo las preguntas de sus pacientes acerca de las CAM 3.1
Recomienda a sus pacientes usar CAM diariamente 3.1
Qué tan familiarizada se encuentra con la posición de la Sociedad de enfermeras oncólogas
acerca de las CAM 1.2
Fuente: Rojas-Cooley, M. Teresa. Grant, Marcia. Complementary and Alternative Medicine: Oncology Nurses’ Knowledge and Attitudes. Oncology Nursing Forum. 2009 Vol. 36 Issue 2, p217-224.
Estos resultados son de gran importancia dado que muestran la opinión de las enfermeras frente a diversos aspectos en el uso de las terapias alternativas. Las preguntas con mayor puntaje son las que incluyen la educación o conocimiento de la enfermera y el respeto por el paciente al usar dichas terapias. Lo anterior reafirma las recomendaciones y resultados de los demás artículos revisados en esta investigación, pues para todos los autores es una necesidad sentida el conocimiento de las diferentes terapias alternativas y complementarias para aconsejar o guiar al paciente que busca al profesional de la salud al momento de usarlas en las diferentes etapas de la enfermedad o del tratamiento convencional propuesto.
Referente a la capacidad que siente la enfermera de hablar de las terapias alternativas con el paciente, el puntaje es 5.6, aunque la comodidad al hablar de ese tema disminuye a un 3.1, lo que significa que la información que se está brindando al paciente no es de mayor confiabilidad o se cambia de tema rápidamente relegando el asunto como algo no importante. Un aspecto muy relevante que se cuestionó en este estudio y no se encontró en ninguno de los artículos revisados,
es la posición de las organizaciones de enfermeras frentes a las CAM. Con un resultado de 1.2, se evidencia que las enfermeras no conocen las resoluciones de las asociaciones, pero esta podria ser una visión general de este aspecto, dado que por ejemplo, en Colombia la Asociación Colombiana de Enfermeras Oncólogas (AEOC) no se ha pronunciado acerca de la importancia de reconocer dichas terapias o implementar su enseñanza, y por qué no, integrarlas al plan de cuidado del paciente con cáncer y su familia.
Fernández y Salvador (10) con una muestra de 84 enfermeras, encontraron que el 58.8% de las encuestadas había tenido algún tipo de formación para la aplicación de terapias alternativas, evidenciando mayor estudio en la categoría de mente-cuerpo, seguidas de las terapias manuales y de bases energéticas. Teniendo en cuenta lo anterior, estas prácticas podrían representar mayor seguridad al momento de llevarlas a cabo frente al paciente con cáncer, puesto que se cuenta con un respaldo en la exactitud de su aplicación, efectividad y mínimos efectos secundarios (en terapias individuales o grupales), contrario a lo que puede suceder con las terapias biológicas, en donde es evidente la carencia de estudios que certifiquen su seguridad y efectividad sobre los síntomas que presentan los pacientes en cualquier etapa de la enfermedad o del tratamiento.
6. 4 OTROS HALLAZGOS
En varios de los artículos revisados se encontraron aportes diferentes a los propuestos en los objetivos de este trabajo, se ha considerado importante destacarlos en este aparte puesto que enriquecen la investigación y presentan diferentes temáticas que podrían ser objeto de estudio en el futuro.
Tal es el caso de la investigación de Sanchez y cols (1) con un diseño descriptivo y una muestra de 45 participantes quienes encuentran que los pacientes usualmente combinan más de una terapia (las encontradas en el grupo de Biológicas), por ejemplo sábila con miel de abejas y ron o whisky, anamú con sábila, totumo y miel, remolacha con mora e hígado o el agraz con kola granulada. También se encontró que su vía de administración no siempre es oral, pues se pueden usar en baños (caléndula), cataplasmas (guayaba) o vía tópica (Aloe Vera). Otro aporte muy significativo para este trabajo es que dicho autor reconoce las propiedades antitumorales del Aloe Vera y la Caléndula, basándose en los estudios de autores como Ulbritch y cols (2007) para el primero y Ukiya y cols (2006) para la segunda. Esta conclusión ofrece un gran campo de investigación dado que con adecuado soporte científico, algunas terapias se podrían reconocer e implementar en el manejo integral del paciente con cáncer y así los profesionales de la salud poder recomendarlas con el debido respaldo investigativo y no sólo con el rumor de su efectividad.
Rabbia y cols (4) mostraron en su estudio que algunos de sus participantes (88 personas) reconocían que habían empezado a usar las terapias alternativas por recomendación de un vecino 48%, el 43% por familiares y el 22% por los medios de comunicación. En este estudio los participantes también usaban más de una terapia biológica para el control de diferentes síntomas. Estos datos son relevantes ya que a la hora de elegir un nuevo tratamiento, los pacientes deberían acudir al personal de salud y no atender las recomendaciones, bien intencionadas o no, de las diferentes personas que le rodean. De igual forma es importante explicar a los pacientes que no todos los productos que se pautan en los diferentes medios de comunicación son efectivos para el control de los síntomas o de la enfermedad. Aparte de esto, es probable que el uso de más de una terapia biológica pueda representar cambios químicos en los medicamentos usados en quimioterapia, alterando su biodisponibilidad, efectividad, etc.
El estudio realizado por Naggar y cols (2) con un diseño descriptivo y una muestra de 193 participantes indagaron a los pacientes acerca de la satisfacción que sentian al utilizar las terapias alternativas, reportándolas como benéficas para la salud en un 65.5% y libre de efectos adversos en un 92%. Estos datos reflejan la adherencia al uso de las terapias alternativas por parte de los pacientes oncológicos, ya que evidencia mejoría en su salud sin que les causen daño alguno. Adicionalmente, los autores muestran que para los pacientes son mucho más accesibles dichas terapias que los tratamientos convencionales (por su bajo costo y rápida adquisición) reflejando una problemática en el sistema actual de salud en donde es común encontrar demoras en las autorizaciones para los diferentes procedimientos y medicamentos que necesita el paciente oncológico, quien en muchas ocasiones termina por abandonarlos.
7. CONCLUSIONES
La intervención de enfermería en el uso de las terapias alternativas y complementarias empleadas por el paciente oncológico durante el curso de la enfermedad, incluye, como elemento primordial, que la enfermera debe tener la capacidad de abordar de manera asertiva al paciente oncológico generando en este la confianza suficiente para que exprese abiertamente el uso de las diferentes terapias alternativas y complementarias, todo encaminado a evitar que el usuario abandone el tratamiento convencional o use técnicas que puedan presentar efectos secundarios como cambios en la farmacología de los citostáticos. De igual forma, es importante que la enfermera adquiera conocimientos con base en la evidencia científica acerca de las terapias alternativas y complementarias y su uso seguro, puesto que no sólo son útiles para guiar al paciente sino que también algunas de ellas se pueden convertir en una herramienta de uso para el manejo de síntomas secundarios al tratamiento convencional como el dolor, las náuseas, la fatiga y la depresión.
En cuanto a las características sociodemográficas de los pacientes oncológicos que usan las terapias complementarias y alternativas, se encontró que la mayoría son del género femenino, con edades entre los 55 y 65 años de edad, con un nivel de escolaridad secundaria y los diagnósticos de mayor prevalencia fueron el cáncer de seno en mujeres y cáncer de próstata en hombres. Teniendo en cuenta la clasificación realizada por la NCCAM, las terapias alternativas y complementarias con mayor frecuencia de uso son las terapias biológicas, específicamente las herbales, constituidas básicamente por caléndula y sábila, seguidas por las terapias de mente y cuerpo, en donde se destacan la meditación, la respiración y en menor proporción el Qigong. Dentro de los efectos esperados por los pacientes al usar las diferentes terapias alternativas se encuentran el aumento de defensas, control de los síntomas, efecto antitumoral (sanación) y regeneración/descontaminación sistémica.
En lo concerniente a los conocimientos y actitudes de enfermería acerca de las terapias alternativas y complementarias usadas por el paciente oncológico, se encontró que hay dificultad para diferenciar los términos complementario y alternativo, igual que desconocimiento de las categorías de terapias alternativas planteadas por la NCCAM. Sin embargo se destaca que las
enfermeras reconocen terapias como la aromaterapia, el Reiki y el masaje terapéutico como actividades de cuidado frente al paciente oncológico. Así mismo, se encontró que para las enfermeras es importante recibir educación frente a las terapias alternativas para integrarlas a la terapia convencional.
8. RECOMENDACIONES
Para profundizar los conocimientos que hasta el momento se han venido generando acerca de las terapias alternativas y complementarias, es importante investigar desde la labor de enfermería la efectividad de los diferentes productos que se utilizan para el control de síntomas así como su posible interacción con la medicina convencional previamente instaurada.
Dado lo anterior se debe reconocer la importancia de incluir esta temática en el plan de estudios de la formación de enfermería universitaria para mantener actualizados los conceptos y los avances en la medicina alternativa y complementaria, así como asegurar la investigación continua en este aspecto.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
[1] Levari, S., Maimon, Y., & Yaal-Hahoshen, N. (2006). Long-term survival of a patient with widespread metastases from epithelial ovarian carcinoma receiving mind-body therapies: Case report and review of the literature. Integrative Cancer Therapies, 5, 395–
399.
[2] Jackson, E., Kelley, M., McNeil, P., Meyer, E., Schlegel, L., & Eaton, M. (2008). Does therapeutic touch help reduce pain and anxiety in patients with cancer? Clinical Journal of Oncology Nursing, 12, 113–120. doi:10.1188/08.CJON.113-120
[3] Vega Oviedo Julieth. Formación, ejercicio y prestación de servicios en medicina alternativa y terapias alternativas y complementarias: ¿Existen políticas públicas formuladas o implementadas en Colombia? Informe de investigación. Universidad
Nacional de Colombia. Bogotá. Disponible
en:www.bdigital.unal.edu.co/2770/1/598352.2010.pdf.
[4] Servicio Nacional de Aprendizaje caracterización ocupacional medicina alternativa y terapias complementarias. Pag.49.Bogotá.2006.Disponible en:
www.minsalud.gov.co/saluddoc/Documents/Observatorio%20Talento%20Humano%20en %20Salud/CARACTERIZACIÓN%20ALTERNATIVA%20Y%20TERAPIAS%20COM PLEMENTARIAS.pdf
[5] Bardia, A., Barton, D.L., Prokop, L.J., Bauer, B.A., & Moynihan, T.J. (2006). Efficacy of complementary and alternative medicine therapies in relieving cancer pain. Journal of Clinical Oncology, 24, 5457–5464.
[6] Fouladbakhsh, J.M., & Stommel, M. (2010). Gender,symptom experience, and use of complementary and alternative medicine practicesamong cancer survivors in the U.S. cancer population. Oncology Nursing Forum,37, E7–E15. [Exclusivo online]
[7] Mansky, P.J., & Wallerstedt, D.B. (2006). Complementary medicine in palliative care and cancer symptom management. Cancer Journal, 12,425–431.
[8] Fouladbakhsh, J.M.,Stommel, M., Given, B.A., & Given, C.W. (2005). Predictors of use of complementary and alternative therapies among patients with cancer. Oncology NursingForum, 32, 1115–1122.
[9] Buettner, C., Kroenke, C.H., Phillips, R.S., Davis, R.B.,Eisenberg, D.M., & Holmes, M.D. (2006). Correlates of use of differenttypes of complementary and alternative
medicine by breast cancer survivors inthe nurses’ health study. Breast Cancer Research
and Treatment, 100, 219–227.
[10] Levari, S., Maimon, Y., & Yaal-Hahoshen, N. (2006).Long-term survival of a patient with widespread metastases from epithelial ovarian carcinoma receiving mind- body therapies: Case report and review of the literature. Integrative Cancer Therapies, 5, 395–399.
[11] Barnes P. y Cols. Complementary and alternative medicine use among adults and children: United States, 2007. Natl Health Stat Report (12): 1-23, 2009.
[12] Comissió de teràpies naturals del COIB. Proposta per a’l obtenció de diplomes d’ acreditacio’ (DAC) en instruments complementaris de las cures infermeres: Teràpies naturals, Barcelona, 2008. Disponible en ww.coib.es
BIBLIOGRAFÍA DE REFERENCIA
[1] Ricardo Sánchez, Mónica Ballesteros, Amaranto Suárez, Elizabeth Cortés. Aproximaciones complementarias y alternativas al cuidado de la salud en niños con cáncer: Estudio con grupos focales. 2011 Colombia Español Revista
Colombiana Cancerología 2011;15(3):135-144.
[2] Mazlum, Seyedreza, Chaharsoughi, Narges Toghian, Banihashem, Abdolah, Vashani, Hamidreza Behnam Irán. The effect of massage therapy on chemotherapy-induced nausea and vomiting in pediatric cancer. 2013 Irán Iranian Journal of Nursing & Midwifery Research, Vol. 18 Issue 4, p280-284. 5p.
[3] Rojas-Cooley, M. Teresa Grant, Marcia Complementary and Alternative Medicine:
Oncology Nurses’ Knowledge and Attitudes 2009 EUU Oncology Nursing Forum. Vol.
36 Issue 2, p217-224.
[4] Rabia E. Genc, Selmin Senil, Ayse S. Turgay y Mehmet Kantar, MD Complementary and Alternative Medicine Used by Pediatric Patients With Cancer in Western Turkey 2009 Turquía Oncology Nursing Forum. Vol. 36, No. 3, mayo de 2009.
[5] Judith M. Fouladbakhsh, CHTP, Manfred Stommel. Gender, Symptom Experience, and Use of Complementary and Alternative Medicine Practices Among Cancer Survivors in the U.S. Cancer Population. 2010 EUU Oncology Nursing Forum • Vol. 37, No. 1,
January 2010.
[6] Ausanee Wanchai, Jane M. Armer, and Bob R. Stewart.Complementary and Alternative Medicine Use Among Women With Breast Cancer: A Systematic Review 2010 EUU Clinical Journal of Oncology Nursing. August 2010. Volume 14, Number 4.
[7] Corinne Crammer, Chiewkwei Kaw, Ted Gansler, Kevin D. Stein Cancer Survivors’
Spiritual Well-Being and Use of Complementary Methods: A Report from the American
Cancer Society’s studies of Cancer survivors 2011 EUU Journal of Religion & Health. Vol. 50 Issue 1, p92-107. 16p. 4 Charts.
[8] Sánchez, Ricardo. Vanegas, Marco. Aproximaciones complementarias y alternativas al cuidado de la salud en el Instituto Nacional de Cancerología: estudio de prevalencia. 2012 Colombia Revista Colombiana Cancerología. 2004; 14(3): 135-134.
[9] Naggar Redhwan, Bobryshev Yury, Abdulghani Mahfoudh Complementary/alternative medicine use among cancer patients in Malasya. 2013 Malasya World Journal of Medical Sciencies 8(2):157-164,2013.
[10] Ana Belén Fernández Cervilla, Trinidad Ríos, Salvador. Formación y aplicación de las terapias complementarias en los cuidados de enfermería. 2010 España Revista de enfermería Nursing 2010, Volumen 28, Número 7.
[11] Vanegas De Ahogado, Blanca Cecilia, et. Experiencias de profesionales de enfermería en terapias alternativas y complementarias aplicadas a personas en situaciones de dolor 2008, Colombia- Bogotá. Revista Avances en Enfermería, vol.26 no.1.
[12] Elias, Marcia C. Alves, Elaine. Tubino, Paulo. Uso de medicina ñao- convencional em crianças come câncer. 2006 Brasil. Revista Brasileira de Cancerología 2006; 52(3): 237-243.
[13] Tavares Cruz, Cíntia. Filice de Barros, Nelson. Luiz Hoehne, Eduardo. Evidencias sobre el Uso de Prácticas Alternativas y Complementarias en el tratamiento Convencional de Neoplasias Mamarias. 2006 Colombia-Bogotá. Revista Brasileira de Cancerología 2009; 55(3): 237-246.
[14] Farooqui, Maryam, et. al, Use of mind body complementary therapies and health related quality of life of cancer patients. 2013, Malasia. ASEAN Journal of Psychiatry. Jan-Jun2013, Vol. 14 Issue 1, p1-11. 11p.
[15] Pimentel de Melo, Mónica Cecilia. Talking about cervical cancer: contributions of complementary therapy. 2012, Brasil. R. pesq.: cuid. fundam. Online 2012. out./dez. 4(4):2909-19.
[16] França Silva, Dacirene Ribeiro, et. al Non Pharmacological Interventions for Chemotherapy Induced Nauseas and Vomits: integrative review. 2009 Brasil. Online brazilan journal of nursing Vol.8, Núm.: 1, (2009).
[17] Waleska de Araújo Aureliano. Terapias espirituais e complementares no tratamento do câncer: a experiência de pacientes oncológicos em Florianópolis. 2013 Brasil. Cad. Saúde Colet., 2013, Rio de Janeiro, 21 (1): 18-24
[18] Díaz, Luz Ángela. Torregrosa, Lilian. Mercado, Marcela. Fiorentino, Susana. Plant-based complementary and alternative medicine used by breast cancer patints at the Hospital Universitario San Ignacio in Bogotá, Colombia. 2012. Universitas Scientiarum Univ. Sci. Vol. 17 (3):291-302
[19] Chih-Fen Ku and Koo Malcolm. Association of distress symptoms and use of complementary medicine among patients with cancer. 2011, Taiwán. Journal of Clinical Nursing, 21, 736–744.