3 that production from the swamp forests will stabilize at 3,250,000 m ,
3.5.2 Consumption
El segundo grupo en que puede estar el personal de salud es aquel en que vive en violencia intrafamiliar y por lo mismo comparte los mismos valores culturales y la misma actitud social negativa hacia la violencia, que predomina en la sociedad en general, por lo cual piensa entonces, que algunas víctimas, merecen ser castigadas o que es obligación del victimario educar a quien no obedece, ya que es lo adecuado en la relación de uno quien ordena y otro quien se somete, por lo general asumen que la violencia intrafamiliar y la agresión sexual en el hogar solo se da en los ámbitos de
pobreza, o entre víctimas de origen étnico o concepto religioso extremo y no reconocen su propia actitud ante la violencia intrafamiliar que vive, por lo cual esta manera de pensar impide responder de manera comprensiva y solicita a las personas violentadas que buscan atención.
La actitud social negativa hacia las personas vulnerables violentadas suele estar tan profundamente arraigada que es difícil de vencer y erradicar. Estas actitudes y percepciones pueden influir en el modo como el personal de salud valora la veracidad de la víctima de violencia intrafamiliar y la responsabiliza por lo que ha ocurrido. Entonces se da mucho prejuicio y estereotipo entre el personal de salud, también cuando les cuesta trabajo reconocer la verdad de las víctimas de violencia intrafamiliar es porque se identifican con el victimario, por ejemplo: un sujeto miembro integrante del personal de salud dice "quizá me hace sentir incomodo el hecho de que yo mismo he experimentado esa clase de furia"269 El personal de salud que ha sido y es víctima de violencia intrafamiliar encuentran difícil tocar el tema270 de la violencia con las víctimas y sobre todo validarlas en su padecer.
Entonces presentan una resistencia que se refiere a un conjunto de fenómenos clínicos, que también puede considerarse como una manifestación especifica del funcionamiento de los mecanismos de defensa y como tal, forma parte de la psicología psicoanalítica en general y puede decirse que existe tanto en las personas normales, como en las que padecen algunas perturbaciones psíquicas. Y en ocasiones también el personal de salud puede presentar una neurosis de trasferencia es decir:
1. Se siente desvinculado del paciente
2. Se establece un vinculo definido entre el personal de salud y la víctima, pero este vinculo es ambivalente.
3. Existe un esfuerzo por complementar la persona del personal de salud o por coadyuvar a que el personal de salud progenitor, pueda afianzarse como persona separada e integra. Existe identificación.
4. Se establece un vinculo de dependencia, pero no se establece una relación de personal de salud paciente buena y persistente.
El personal de salud puede presentar también una contratransferencia hacia la víctima de violencia que pudieras enumerar de la siguiente manera:
1. La resistencia que siente el personal de salud a raíz de la actividad en él de los conflictos internos que le perturban su comprensión y su manera de conducir la asistencia generando aberturas o lagunas dentro de si .
2. Las transferencias del personal de salud sobre la víctima, en las que esta se convierte en su sustituto actual de una figura importante de la niñez del personal de salud, también deben incluirse las proyecciones del personal de salud sobre la víctima.
3. La contratransferencia del personal de salud como producto interactivo del campo de comunicación en que participan tanto el personal de salud como la víctima.
269 Impedimentos para abordar la violencia en Population Reports Del Center For Health And Gender Equity (CHANGE) que es una organización dedicada a la investigación y promoción que busca integrar el interés por la igualdad de los géneros y la justicia social en las políticas y practicas internacionales de salud. Maryland USA.
270 Existe identificación sea con la víctima o con el victimario, también se da la proyección y la transferencia contratransferencia en la relación personal de salud paciente víctima de violencia intrafamiliar
4. La perturbación de la comunicación entre el personal de salud y la víctima a raíz de la angustia que le provoca al primero la relación entre ambos.
5. La totalidad de las actitudes conscientes e inconscientes del personal de salud hacia la víctima de violencia intrafamiliar.
6. La reacción emocional normal o anormal del personal de salud frente a la víctima que puede constituir una importante herramienta o no, dentro de la asistencia a víctimas271
Entonces la resistencia, la neurosis de transferencia y la contratransferencia interfieren para llevar a cabo un adecuado vinculo en la relación personal de salud paciente y por lo tanto no se realiza, deteriorando incluso la calidad de los servicios y atención a la víctima de violencia intrafamiliar.
3. EL PERSONAL DE SALUD QUE SUFRE O PADECE DE NO INVOLUCRAMIENTO, "ME VALE"
El personal de salud sufre o padece de no involucrarse, de un me vale presente, una falta de compromiso personal ético con el trabajo que realiza, arguyendo que no le toca, y no se involucra en cuestiones que no le corresponden, no tiene reconocimiento por realizar un trabajo como la atención de las víctimas de violencia intrafamiliar.
En este tercer grupo, que aunque identifica el problema, lo reconoce, y lo conoce sea personal o no, sea porque lo haya sufrido directa o indirectamente, se identifica, pero no realiza nada por la víctima, por que piensan que sus colegas valoran menos ese tipo de trabajo, que otras intervenciones clínicas.
Así como los programas destinados a abordar la violencia intrafamiliar no están tan difundidos y solo es de algunos no de todo el personal de salud, por lo cual se sienten carentes de responsabilidad o de compromiso moral, con relación a las víctimas por lo cual deciden que no es de su practica clínica, sino que es de otra especialidad y si ellos denuncia se van a ver envueltos en procesos judiciales y legales etc. que es largo y engorroso proceso.
Aquí estamos hablando de falta de conciencia ético moral para ayudar a otro donde los principios están en juego, los del personal de salud y los beneficios del paciente es decir hablamos de conflicto de intereses, de omisión de acción que proporciona maleficencia al directamente implicado que es la víctima de violencia intrafamiliar. Otro factor es que hay miedo a las represalias de los victimarios contra el personal de salud y prefieren abstenerse de denunciar o alertar, así como dar informar u orientar porque no es de su incumbencia y se creen que ponen en peligro su propia integridad y la de sus familiar, si ayudan a las víctimas de violencia intrafamiliar.
También en este mismo grupo se encuentra el burócrata que no le toca la asistencia a la víctima de violencia intrafamiliar.
Aquí mismo esta el grupo en que dice que si reconoce a las víctimas de violencia puede resultar contraproducente, ya que no se cuenta con servicios adecuados de servicio, ni los recursos disponibles para las mismas. Lo que lleva a una mayor frustración en la víctima a través de la indiferencia que le proporciona el personal de salud
Aquí se presenta una omisión, que cae en la maleficencia, como ya lo dijimos, ya que un principio es el de no hacer daño, por lo menos, pero cuando se cae en la omisión en el no actuar, para evitar problemas, mal entendidos, con otros y dejamos que la víctima de violencia intrafamiliar se vaya sin ser reconocida, y con esto estamos validando y legitimando la violencia intrafamiliar y con ello propiciamos que se violen sus derechos como personas dignas.
Entonces estas tres actitudes y percepciones que serian: el síndrome de burnout, la legitimación de la violencia y la omisión de acción, provocan que se continúe con la segunda victimización de las víctimas de la violencia intrafamiliar, ya que no se hace nada por romper o desmembrar él circulo de la violencia y se continua con una historia sin fin donde las personas vulnerables son los protagonistas. Pero así como el personal de salud es parte de los problemas también para podrá ser parte de la solución de esta historia sin fin.
2. EL PERSONAL DE SALUD COMO PARTE DE LA SOLUCION. A LA VIOLENCIA