3.4 Professionalism and Effective characteristics of Professional Development
3.4.1 Continuous Professional Development (CPD)
Años de servicio Suboficiales y soldados. Suicidios anuales por cada 100.000 sujetos (1862-1869) Edad
Suicidios por cada 100.000 sujetos En la metrópoli En la India Menos de un año De 1 a 3 De 3 a 5 De 5 a 7 De 7 a 10 28 27 40 48 76 20-25 25-30 30-35 35-40 20 39 51 71 13 39 84 103
En Francia, en menos de diez años de servicio, el porcentaje de los suicidios casi se triplicaba, mientras que entre los solteros civiles, durante ese tiempo, solamente pasa de 237 a 394. En los ejércitos ingleses de la India, en veinte años, se multiplica por ocho; el porcentaje de los civiles nunca se incrementa tan rápidamente. Esto prueba que la agravación pro- pia del ejército no se da en los primeros años.
Parece que ocurre lo mismo en Italia. Es cierto que no tenemos los porcentajes de cada contingente. Pero las cifras en conjunto son las mis-
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mas para cada uno de los tres años de servicio: 15,1 para el primero, 14,8 para el segundo, 14,3 para el tercero. Ahora bien, es muy cierto que el número de efectivos disminuye de año en año a consecuencia de las muertes, los declarados inútiles, los licenciados, etc. Las cifras absolutas sólo han podido mantenerse al mismo nivel si las cifras proporcionales han aumentado sensiblemente. No es inverosímil que, en algún país, cierto número de suicidios cometidos al principio del servicio realmen- te se deban al cambio de existencia, Se dice que en Prusia son excepcio- nalmente numerosos durante los seis primeros meses. Del mismo modo, en Austria, de cada 1.000 suicidios 156 se llevan a cabo durante los tres
primeros meses38, lo que ciertamente es una cifra muy considerable.
Pero estos datos casan con los anteriores. Porque es muy posible que, aparte de la agravación temporal que se produce durante este periodo de perturbación, haya otra que proceda de causas muy distintas y vaya cre- ciendo de forma análoga a la que hemos observado en Francia y en In- glaterra. Desde luego, en Francia, el porcentaje del segundo y tercer año es ligeramente inferior al del primero; lo que, no obstante, no impide la progresión ulterior39.
2.° La vida militar es mucho menos penosa, la disciplina menos ruda para los oficiales y suboficiales que para los simples soldados. El coefi- ciente de agravación de las dos primeras categorías debería ser inferior al de la tercera. Sin embargo ocurre lo contrario. Sólo lo hemos deter- minado en el caso de Francia, pero los datos son iguales en otros países. En Italia, los oficiales arrojaron, entre 1871 y 1875, un promedio anual de 565 casos por millón, mientras que la tropa sólo registraba 230 (Mor- selli). En el caso de los suboficiales, el porcentaje es todavía mayor: excede de 1.000 por millón. En Prusia, mientras que los simples solda- dos no arrojan más que 560 suicidios por millón, los suboficiales come- ten 1.140. En Austria hay un suicidio de oficial por cada nueve suicidios de soldados rasos cuando, evidentemente, hay mucho más de nueve hombres de tropa por oficial. Del mismo modo, aunque no haya un subo- ficial para cada dos soldados hay un suicidio de los primeros, por cada 2,5 de los segundos.
3.° La insatisfacción con la vida militar debería ser menor entre los que la eligen libremente y por vocación. Los voluntarios y los reenganchados deberían presentar una menor tendencia al suicidio. En cambio, esta es excepcionalmente alta.
38 Véase el artículo de Roth, en la Stat. Monatschrift (1892), p. 200.
39 Para Prusia y Austria, no tenemos el número de efectivos por años de servicio, lo que nos
impide establecer los porcentajes. En Francia se ha pretendido que si al terminar la guerra los suici- dios militares habían disminuido, era porque el servicio se había hecho menos largo (5 años en lugar de 7). Pero esta disminución no se ha mantenido y, a partir de 1882, las cifras han subido sensible- mente. De 1882 a 1889 han vuelto a ser lo que eran antes de la guerra, oscilando entre 322 y 424 suicidios por millón, aunque el servicio haya sufrido una nueva reducción: 3 años en lugar de 5.
199 Años 1875-1878 Tasa de suicidios por millón Edad media probable Tasa de los solteros civiles de la misma edad (1880-1891) Coeficiente de agravación Voluntarios Reenganchados 670 1.300 25 años 30 años Entre 237 y 394 o sea 315 Entre 394 y 627 o sea 510 2,12 2,54
Por las razones que hemos expuesto, estos coeficientes, calculados en rela- ción a los solteros de 1889-1891, están por debajo de las cifras reales. La in- tensidad de la inclinación que manifiestan los reenganchados es muy notable, puesto que continúan en el ejército tras haber experimentado la vida militar.
Así, los miembros del ejército a los que más afecta el suicidio son los que tienen más vocación militar, los que están más hechos a sus exigencias y más al abrigo de las molestias e inconvenientes que pueda tener. Esto se debe a que no hay que buscar el coeficiente de agravación especial de esta profesión en la repugnancia que inspira sino, por el contrario, en el conjun- to de estados, costumbres adquiridas o predisposiciones naturales que cons- tituyen el espíritu militar. La primera cualidad del soldado es una especie de despersonalización que no se da en la vida civil en igual medida.
Es preciso que haga caso omiso de su existencia, puesto que debe ha- llarse dispuesto a sacrificarla en cuanto se le ordene. Aparte de esas cir- cunstancias excepcionales, en tiempo de paz, y en la práctica cotidiana de la profesión, la disciplina exige que obedezca sin discutir y aun muchas veces sin comprender. Pero para eso es necesaria una abnegación intelec- tual poco compatible con el individualismo. Hay que estar muy débilmen- te apegado a la individualidad para conformarse tan rápidamente a los impulsos externos. En una palabra, los principios que rigen la conducta del soldado son externos, que es lo que caracteriza al estado de altruismo. De todos los grupos que componen nuestras sociedades modernas, el ejér- cito es el que más recuerda a la estructura de las sociedades inferiores. También es un grupo bien trabado y compacto que constriñe fuertemente al individuo y le impide actuar según su criterio. Puesto que esta constitu- ción moral es el terreno natural del suicidio altruista, tenemos muchas razones para suponer que el suicidio militar tiene el mismo carácter y proviene del mismo origen.
Así se explica por qué el coeficiente de agravación aumenta con la dura- ción del servicio; la tendencia a la renuncia, ese gusto por la impersonalidad, se desarrolla como consecuencia de un adiestramiento más prolongado. Del mismo modo, como el espíritu militar es necesariamente más fuerte en los