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Control arrangements

In document MAJOR EMERGENCY PLAN (Page 35-40)

Generic Command, Control and Co-ordination Systems

6.2 Control arrangements

en un buque de la Armada Nacional

desde la República Bolivariana de

Venezuela hacia la República Oriental

del Uruguay. (Designación de una

Comisión Investigadora).

Continúa el tema en discusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Tiene la palabra el señor Diputado Alonso.

SEÑOR ALONSO.- Señor Presidente: ...

SEÑOR ITURRALDE VIÑAS.- ¿Me permite una in-

terrupción?

SEÑOR ALONSO.- Con mucho gusto, señor Diputa-

do.

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR ITURRALDE VIÑAS.- Señor Presidente: en

la alocución inicial omitimos una referencia al artículo 179 de la Constitución. Durante largo tiempo se ha hablado de quiénes son los responsables, y quiero re- cordar a los miembros del Cuerpo que ese artículo establece: "El Ministro o los Ministros serán responsa- bles de los decretos y órdenes que firmen o expidan con el Presidente de la República [...]". Digo esto por- que nos preocupa la forma en que se está procesando el tema.

Yo soy de la época en la que aprendíamos que en el sistema inglés, cuando se caía un puente, re- nunciaba el Ministro de Transporte, y nos acostum-

bramos a que cuando se decía que un Intendente actuaba mal, este renunciaba si el Senado se lo re- clamaba. Acá lo que se hace es tratar de diluir la res- ponsabilidad. Por eso, quiero recordar a los miembros de este Cuerpo que el artículo 179 de la Constitución de la República dice que son responsables los Minis- tros, y son los Ministros los que van a tener que res- ponder.

Voy a hacer una última referencia. Desde hace largo tiempo hemos venido escuchando de cosas que están sucediendo, como la intervención de distintos teléfonos. También en un episodio vinculado con Ve- nezuela, la señora Directora del Hospital de Clínicas dijo al señor Subsecretario de Defensa Nacional que prefería no decirle por teléfono qué otras opciones había para la remodelación del Hospital de Clínicas, porque no sabía quién podía estar escuchando esa información.

Me parece que el Parlamento merece una expli- cación de qué es lo que está pasando con estos temas sobre los que todos los días estamos escuchando ha- blar.

Muchas gracias, señor Diputado Alonso.

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Puede continuar el señor Diputado Alonso.

SEÑOR ALONSO.- Señor Presidente: hablé más

temprano y diría que, a esta altura, tengo la impre- sión de que gran parte de los argumentos que se pueden manejar a favor o en contra de la constitución de una Comisión Investigadora ya se han vertido en el debate, sin perjuicio de que, por supuesto, los com- pañeros integrantes de la Cámara que figuran en la lista de oradores tendrán su aporte para hacer, que voy a reconocer y atender. No obstante, desde esta posición quiero hacer un par de comentarios.

El primer comentario es que, en el afán de no in- currir en un desgaste, el Gobierno comete un error de primer grado. Muchas veces desde acá y desde todas las tribunas con nuestro dedo acusador señalamos el doble discurso y desde la oposición nos ocupamos de destacar a la opinión pública las contradicciones que comprendemos que se dan entre la propuesta y la ac- ción del Gobierno. Claro que en algunos casos están más separadas en el tiempo; en otros casos, tenemos que recurrir a antecedentes no necesariamente inme- diatos.

Voy a hacer una sola referencia al respecto. Este fin de semana, el Presidente de la República -nada menos-, haciendo gala de una interpretación de reli- giones que nos parecen ajenas, expresó que se les iba a cortar la mano a aquellos que identificaran que la habían metido en la lata. Esto es muy musulmán: la lapidación, la mutilación; es el caso extremo. ¿Cómo era que esos pueblos procedían a tomar ese tipo de decisiones? Generalmente era en la plaza pública -lo siguen haciendo hoy-; ante la conmoción de la gente se toman esas decisiones drásticas. El Presidente de la República dijo que iban a cortar la mano a aquellos a los que se les pudiese comprobar que habían incu- rrido en inconductas, y previamente dijo lo que ma- nejó el señor Diputado Gandini: que ningún partido ni grupo político podía estar absolutamente inmune al flagelo de la corrupción. Acá, lamentablemente hay un doble discurso porque, por un lado, se evoca un com- promiso visceral contra la corrupción y, por otro, en la acción se niega la posibilidad de dar a la ciudadanía las mayores garantías en la revisión de los actos pú- blicos.

No estamos hablando de temas menores; esta- mos hablando de que acá hay involucrados varios je- rarcas -no estoy acusando a nadie- de los mayores rangos, a los que no acuso de ser cómplices, pero notoriamente estamos frente a algo que nos ofrece muchas dudas, porque en el manejo de la cosa sur- gen muchas interrogantes, y si se decide -como se va a decidir- no investigar, se estará transitando el cami- no exactamente inverso al que el Presidente de la Re- pública expuso en su discurso a la mitad del Gobierno. ¡Exactamente el camino contrario!

Entonces, creo que se va perder la oportunidad, primero, de dejar un buen precedente y, segundo, de curarse en salud. Se perderá la oportunidad de dejar un buen precedente porque, ¿con qué criterio, de ahora en más, se van a votar Comisiones Investiga- doras? ¿Con cuál, si acá se ha hecho una exposición brillante por parte de nuestro compañero Diputado García, que no solo articuló adecuadamente la denun- cia, sino que además siguió acumulando información que fue vertida en la sesión del día de hoy? ¿Con qué criterio se va a resolver ahora conformar Comisiones Investigadoras? ¿Solo se conformarán aquellas que no refieran a la participación de ningún actor del Frente Amplio? Puede ser ese el criterio: investigar todo lo demás que no sea del Gobierno.

Ese puede ser un criterio, pero lamentablemente se van a estar perdiendo una gran oportunidad: la gran oportunidad de estar a la altura de las circuns- tancias y en la primera ocasión en la que les toque ser Gobierno tener el suficiente grado de autocrítica como para mirar hacia adentro y ahí sí, no necesariamente cortar la mano -voy a tomarlo como una referencia-, pero hacer las purgas que sea necesario hacer, ¡que no se hacen con una investigación administrativa! ¡Es casi una bofetada a la inteligencia pensar que el tema se arregla con una investigación administrativa! ¡La- mento mucho, pero a los que hay que investigar tam- bién, en este caso, es a los Ministros, para ver si las cosas que hicieron están bien o mal! ¿Y cómo van a hacer los subalternos de los Ministros los que los in- vestiguen? Esto es casi una irreverencia a la lógica pura. Si existiesen responsabilidades políticas -lo que no hay que descartar- de funcionarios que ocupen po- siciones políticas -no estoy hablando de los Ministros, sino de todos los cargos de Dirección-, ¿van a ser los dependientes de ellos quienes les dirán que cometie- ron una irregularidad? Esto es casi infantil.

Además, se deja sentado el precedente para las próximas irregularidades que se pudiesen llegar a constatar de que ante la primera duda, ante el primer recorte de prensa, ante la primera metida de pata en una Comisión parlamentaria, se arma una investiga- ción administrativa y se acabó, listo el pollo, no hay más nada. De ahora en adelante no hay más investi- gaciones en el Parlamento; solo habrá disposiciones que hagan los jerarcas para investigar aquellas cosas en las que haya alguna duda respecto a algún des- gaste que pueda tener el Gobierno.

A nosotros nos quedan dudas de todo tipo; en primer lugar, del proceso licitatorio, ya que tiene co- mo punta de la madeja un tema tan complicado como el transporte de armas o municiones en un buque de la Armada en triangulación, queremos ver si no está absolutamente viciado de nulidad. Yo quisiera saber qué es lo que va a hacer el Ministerio de Defensa Na- cional, si va a seguir adelante con este proceso licita- torio o lo va a anular; si decide revisarlo, porque acá hubo de todo, desde la irregularidad de utilizar las municiones para probar armas que notoriamente no cumplían con los requisitos que el pliego les exigía, como seguir adelante con la licitación con un oferente que provee equipamiento de un país que tiene un embargo de las Naciones Unidas, hasta seguir ade- lante con un proceso licitatorio que está siendo objeto

de una investigación interna y con respecto al cual se hace un pedido de una Comisión investigadora parla- mentaria. Esto me ofrece dudas de todo tipo y no me da garantías que sean ellos mismos, los que toman la decisión, los que resuelven investigarse.

SEÑOR BOTANA.- ¿Me permite una interrupción? SEÑOR GALLO IMPERIALE.- ¿Me permite una in-

terrupción?

SEÑOR ALONSO.- Si me da el tiempo, con mucho

gusto concederé las interrupciones por su orden. En segundo lugar, acá hay por lo menos una evi- dente descoordinación entre los servicios del Ministe- rio de Relaciones Exteriores y el propio Ministro; es notorio. El Ministro firma dos veces su solicitada de transportar municiones de un país que tiene un em- bargo y que así fue denunciado por las Naciones Uni- das. El problema no solo está en el Ministerio de De- fensa Nacional, no solo está en el Ejército Nacional, no solo está en la Armada, sino que también está en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Creo que todos nosotros tenemos la obligación, con este Parlamento, con nuestros partidos y con to- do el sistema, de darnos las mayores garantías; no veo que ellas se estén extremando en una situación como esta.

Estoy redondeando mi pensamiento para poder conceder las interrupciones solicitadas. Me restan dos minutos, por lo que las voy a conceder por su orden.

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Puede interrumpir el señor Diputado Botana.

SEÑOR BOTANA.- Señor Presidente: durante cin-

cuenta o sesenta minutos, con inusual creatividad, el Diputado García denunció una carga que no existía, que era una ilusión óptica o una sensación térmica; unas balas que tampoco existían, que venían de unos iraníes que no existían. Tenía sobre su mesa unos pe- didos de informes y sus respuestas, que seguramente también eran ilusión de este señor legislador tan creativo. Esto me hace acordar, señor Presidente, a un Ministro que en el día de hoy ha tomado medidas reales de rebaja de costos para combatir un proceso inflacionario que tampoco existía.

Yo me pregunto, señor Presidente, qué opinaría de estas cosas que le están pasando al Gobierno, a este Gobierno tan transparente, nuestro querido ami- go "El Manco" Bengoa.

(Suena el timbre indicador de tiempo)

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Ha finalizado su tiempo, señor Diputado Alonso. Tiene la palabra el señor Diputado Scavarelli.

SEÑOR SCAVARELLI.- Señor Presidente...

SEÑOR GALLO IMPERIALE.- ¿Me permite una in-

terrupción?

SEÑOR SCAVARELLI.- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR GALLO IMPERIALE.- Señor Presidente:

quiero hacer una aclaración...

(Murmullos.- Campana de orden)

——Decía que quiero hacer una aclaración con res- pecto a una afirmación del señor Diputado Alonso, que también había hecho el señor Diputado Gandini, creo que por desinformación. Tanto el señor Diputado Alonso como el señor Diputado Gandini repitieron que hubo determinadas dificultades en la licitación. Acá no hubo licitación. En este país, el carácter secreto de la compra de armamento hace que no se licite; lo que se hace es invitar a los proveedores internacionales, a efectos de que hagan sus propuestas en función de esa invitación. Esto se hace sobre la base de un pliego de condiciones que tiene veinticuatro páginas, que es rigurosísimo y si quien intenta ser proveedor no lo cumple, por supuesto queda fuera de carrera. Ese fue el mecanismo. No hubo licitación; hubo ofertas y en- tre esas doce empresas -de Chile, Alemania, Inglate- rra, Israel, Rusia, Bulgaria e Irán- una de las que en- vió su propuesta fue la de Irán. ¿Cuándo lo hizo? An- tes de la resolución de la ONU.

A mi entender, de alguna manera esto intenta rebatir que se estaría en una maniobra de licitación, tratando de que esto no fuera transparente. Y no es así, porque este realmente es el mecanismo por el cual se hicieron las ofertas.

Gracias, señor Diputado Scavarelli.

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Puede continuar el señor Diputado Scavarelli.

SEÑOR SCAVARELLI.- Señor Presidente...

SEÑOR ALONSO.- Pido la palabra para contestar

una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Podrá contestar la alusión después que culmine el tiempo de que dispone el señor Diputado Scavarelli.

SEÑOR SCAVARELLI.- Con mucho gusto, y para

mantener la continuidad, le concedo una interrupción al señor Diputado Alonso.

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR ALONSO.- Señor Presidente: utilicé el térmi-

no licitación para graficar que estábamos frente a un proceso de compra. Claro, está bien lo que dice el se- ñor Diputado Gallo Imperiale. De todas maneras, rea- firmo que el proceso de compra del que participan las empresas oferentes del proyecto 5.56, solicitado por el Servicio de Material y Armamento del Ejército, a nuestro entender, con todas estas dificultades que han quedado al descubierto, por lo menos merecen nuestro reparo, nuestra preocupación, sobre si se va a seguir avanzando en él, ya que hay varios flancos -no voy a repetir la línea argumental- que ofrecen du- das respecto del cumplimiento adecuado de las nor- mas en este proceso de compra.

Gracias, señor Diputado Scavarelli.

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Puede continuar el señor Diputado Scavarelli.

SEÑOR SCAVARELLI.- Señor Presidente... SEÑOR CÁNEPA.- ¿Me permite una interrupción? SEÑOR SCAVARELLI.- Sí, señor Diputado.

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Puede interrumpir el señor Diputado.

SEÑOR CÁNEPA.- Señor Presidente: voy a ser muy

breve porque el señor Diputado Scavarelli tiene dere- cho a hacer uso de todo su tiempo. Además, previo acuerdo, nos hemos borrado de la lista para hacer uso de la palabra, pero por esta vía queremos dejar algu- nas reflexiones a esta altura de la noche.

Acá no hay duda de que cuando hay un hecho que -como se ha repetido y voy a hacer un pleonas- mo- genera dudas y no hay duda de ello, hay que in- vestigar. Nadie dudó de ello. Lo que estamos discu- tiendo son otros temas diferentes; no voy a hablar de todas las cosas que se dijeron y que algunos comuni-

can como si estuvieran vinculadas a este tema, pero son cuestiones que deberían discutirse otro día, en otra sesión.

Lo importante es definir dos aspectos. En primer lugar, se nos cita el artículo 179 de la Constitución. Esta bancada trasmite -vuelvo a trasmitirlo ahora con total tranquilidad y ya lo dijo el miembro informante por la minoría en nombre de nuestro Gobierno- que nuestra Ministra está a disposición para responder las preguntas o para lo que quiera hacer la oposición con respecto a cualquier duda que tenga sobre este tema, o a utilizar los mecanismos que desee. Todos cono- cemos la Constitución y no voy a dar la derecha a na- die en decir que no hay respeto irrestricto. Podemos tener diferencias con respecto a alguna interpretación -no lo definimos nosotros; lo define la Suprema Corte de Justicia-; acepto que se nos diga que podemos te- ner diferencias en cuanto al alcance de la Constitu- ción, porque no es algo que no se pueda discutir. Lo que no acepto nunca a nadie, en términos personales, es que se diga que no tengo un respeto irrestricto, porque sí lo tengo y lo he tenido siempre.

El segundo punto es la relevancia del asunto. Sinceramente, creo que hubo otro tipo de expresiones de algunos de los Diputados preopinantes que a no- sotros nos preocupa -dejo la reflexión-; nos vamos muy preocupados. Sostener que es necesaria una in- vestigación parlamentaria porque no se tiene confian- za en las investigaciones administrativas en curso del Poder Ejecutivo es una acusación muy grave institu- cionalmente que no creo que tenga antecedentes; no tengo la seguridad, no he hecho la investigación de los últimos veinticinco años. No creo que haya ante- cedentes en este país de alguien que diga que existen dudas sobre la imparcialidad en la utilización del me- canismo de la investigación administrativa, en poner un manto de duda en toda la Administración Pública, cuando todos los días existe innumerable cantidad de investigaciones administrativas. Eso es muy grave institucionalmente y nos preocupa enormemente por- que entramos en un camino indebido.

Como segundo tema, dejamos claro -como dijo muy bien el señor Diputado Ortuño- que este Gobier- no y esta Ministra actuaron inmediatamente, que nin- guna bala de ningún tipo ha llegado al territorio na- cional y que se está haciendo la investigación admi- nistrativa correspondiente. Si cuando se termine, la oposición o la bancada de Gobierno -porque el con-

tralor al Poder Ejecutivo no es una condición de ser o no Diputado del oficialismo o de ser oficialismo; es una condición de ser legislador- llegan a la conclusión de que hay que investigar igual, estoy dispuesto a discutirlo. Lo que me parece es que aquí estamos dando la posibilidad de que exista una investigación, de que exista un resultado, de que existan las medi- das que tome o deje de tomar el Ministerio corres- pondiente y de que se accionen las responsabilidades debidas en el momento que corresponda de acuerdo con la opinión de cada uno de nosotros.

Por lo tanto, dejo telegráficamente el mensaje siguiente. Apoyamos la recomendación de no formar una Comisión Investigadora, por los argumentos da- dos fundamentalmente por el señor Diputado Ortuño, y nos vamos con preocupación por esas afirmaciones que nos parece que hacia el futuro no nos van a ha- cer conducir estos temas por el camino que todos de- seamos.

Gracias, señor Diputado Scavarelli y disculpe por haberme extendido.

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Puede continuar el señor Diputado Scavarelli.

SEÑOR SCAVARELLI.- Gracias, señor Presidente.

No sé si me queda tiempo para saludar y algo más, pero quería dejar planteados algunos comenta- rios.

SEÑOR PRESIDENTE (Hackenbruch Legnani).-

Le restan ocho minutos de su tiempo.

SEÑOR SCAVARELLI.- Antes que nada, si hay un

tema internacional sensible y central ya desde hace unos cuantos años es el del tráfico de armas y explo- sivos. Nos tocó la responsabilidad de ser redactores de la Convención Interamericana sobre armas y ex- plosivos y de firmar por Uruguay como plenipotencia- rio, después de muchos meses de trabajo.

Se esconden muchas cosas detrás del tráfico de armas, inclusive del tráfico lícito de armas. Lo que preocupa, sin duda, es el tráfico ilícito como tal, y los países, frente a la política de comercialización de ar- mas y materiales conexos, tienen el deber de tener una enorme transparencia de gestión. A mí la palabra no me gusta mucho, pero no encuentro otra mejor. Yo creo que esta Comisión que se está solicitando hu- biera sido un escenario formidable para que el país tuviera del Estado uruguayo una explicación de los

procedimientos para la comercialización de armas y

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