• No results found

Conventional hydrogen storage without a carrier medium

Chapter 2: Literature review

2.1 Conventional hydrogen storage without a carrier medium

respondía Archimboldi. Me gustaría que volvieras definitivamente, le contestaba la baronesa. Que te quedaras más tiempo. Ahora eres famoso. Una rueda de prensa no estaría mal. Tal vez un poco excesivo para ti. Pero al menos una entrevista en exclusiva con algún periodista cultural de prestigio. Sólo en mis peores pesadillas, le escribía Archimboldi. (1079)

“La parte de Archimboldi” y “La parte de los críticos” construyen una visión del mundo de la escritura, la historia de un gran escritor, los relatos de las editoriales y la crítica. Las

interrelaciones entre vida y literatura son tema de un epos que elabora un despliegue de

ironías, paradojas, máscaras, redescubrimientos, revueltas y creación de imágenes. 2.2. La Genealogía de la Muerte: Femicidio y Genocidio

El crimen parece ser el símbolo del siglo XX Roberto Bolaño. Autobiografías: Amis & Ellroy (2011: 206)

En este apartado se analiza principalmente la sistematización de los asesinatos que

desarrolla 2666 en “La parte de los crímenes”. Junto a esto se elabora un análisis y una

comparación simbólica con los crímenes que relata Leo Sammer en “La parte de Archimboldi”.

2.2.1. Santa Teresa frente a Juárez: proliferación, parodia y pliegues sobre un cuerpo

“La parte de los crímenes” es la cuarta y más extensa sección de la novela 2666. A través

de sus 348 páginas, se narra una serie de asesinatos de mujeres en Santa Teresa, ciudad mexicana cercana a la frontera con Estados Unidos. Este escenario y sus asesinatos son el mapa para mostrarnos la vida cotidiana de la ciudad, sus personajes, las investigaciones ciegas, los posibles culpables de los crímenes, las fábricas maquiladoras, la situación fronteriza, el periodismo, la adivinación, el narcotráfico. Las mujeres muertas emergen página tras página en una proliferación que se suma a las situaciones de la ciudad, conformando una cartografía del horror en medio de una cotidianidad que convive con una misteriosa genealogía de la muerte.

En el presente apartado busco analizar algunos de los aspectos tanto del contenido temático

como del uso del material verbal. En especialme centraré en los asesinatos, su proliferación

y su presentación narrativa. Para alcanzar este objetivo he tomado algunos conceptos y planteamientos del discurso y teorización sobre el Barroco como plataforma de análisis. Juárez es una ciudad al norte de México que pertenece al estado de Chihuahua; es la más grande de este estado, mas no su capital que es la ciudad de Chihuahua; es un lugar fronterizo que sirve de paso hacia los Estados Unidos; fue un sitio importante de la Revolución Mexicana, pues fue tomada en mayo de 1911 como una presión fuerte para la renuncia del entonces presidente Porfirio Díaz, entre otras cosas por ser un punto estratégico de control de tráfico provisiones y armas. Desde 1993 esta ciudad ha sido el escenario de una serie de asesinatos de mujeres, cuya primera víctima oficial fue la niña Alma Chavira Farel de 13 años. El número de víctimas varía de acuerdo a la fuente de información, ya sea la Fiscalía Especial o asociaciones civiles como “Nuestras hijas de

regreso a casa”. Los asesinatos que se han considerado en serie por sus características

similares, son brutales, incluyen violación vaginal y anal, estrangulación, puñaladas, cortes en algunas partes del cuerpo, golpes, entre otros. Esta situación que no cesa ha prendido alarmas, desatado discursos, creado un llamado a nivel internacional de acción y solución; en 2009 el Estado Mexicano fue llevado a juicio por la Corte Interamericana culpado por negligencia de la muerte de ocho mujeres en el caso del Campo Algodonero. Ya en febrero 2010, el gobernador del estado de Chihuahua José Reyes Baeza presentó la solicitud de traslado de poderes de la capital a la ciudad de Juárez como medida ante la violencia en aumento, sin embargo esta petición fue rechazada.

Santa Teresa es una ciudad al norte de México que pertenece al estado de Sonora; es un lugar fronterizo que sirve de paso a los Estados Unidos; es una ciudad con poco desempleo que parece avanzar, las fábricas maquiladoras son una gran fuente trabajo. Desde 1993 esta ciudad ha sido el escenario de una serie de asesinatos de mujeres.

(1) La primera muerta se llamaba Esperanza Gómez Saldaña y tenía trece años. Pero es probable que no fuera la primera muerta. Tal vez por comodidad, por ser la primera

asesinada en el año 1993, ella encabeza la lista. Aunque seguramente en 1992 murieron otras. Otras que quedaron fuera de la lista o que jamás nadie las encontró, enterradas en fosas comunes en el desierto o esparcidas sus cenizas en medio de la noche, cuando ni el que siembra sabe en dónde, en qué lugar se encuentra (444).

El testimonio de esta ciudad llega hasta diciembre de 1997, son más de 100 las muertas que

fluyen en esas páginas, La parte de los crímenes, Santa Teresa simulacro de Ciudad Juárez.

Santa Teresa es una alteridad de Ciudad Juárez, no es su reflejo simple, ni su metáfora

básica. La parte de los crímenes es una imagen posible y acabada de Ciudad Juárez que

emerge de un contenido trabajado artísticamente, individualizado, aislado, concretado (Cf. Bajtín, 37). Los crímenes de Santa Teresa no buscan un eco, ni correspondencia directa,

con los de Juárez; las muertas de esta ciudad de 2666 caen encima de las de México, no

para echarlas al olvido, sino para representar su existencia a través de la alteridad artística.

Los crímenes de 2666 son la simulación de las “muertas de Juárez”: “La simulación no

corresponde a un territorio, a una referencia, a una sustancia, sino que es la generación por los modelos de algo real sin origen ni realidad: lo hiperreal.” (Baudrillard, 5). Para apropiar esta definición del filósofo francés, es claro que Santa Teresa sí tiene una realidad referente que es Ciudad Juárez, pero se renuncia a ella, Bolaño intuye que no se puede comprender directamente y a cabalidad lo que pasa en Juárez, entonces elabora este viaje al fondo del abismo como simulación.

Baudrillard releyendo un texto de Borges en el que se crea un mapa tan detallado del Imperio que aquél termina por cubrir con exactitud a éste, pero el mapa termina haciéndose jirones frente al territorio real, afirma que hoy en día “Son los vestigios de lo real, no los del mapa, los que todavía subsisten esparcidos por unos desiertos que ya no son los del Imperio, sino nuestro desierto.” (6). Sin embargo, apropiando esta idea de hiperralidad, “nuestro desierto”, el desierto de Juárez abunda de asesinatos reales, entonces la pregunta sería ¿Por qué existe Santa Teresa como simulación, si existe Juárez como referencia real? Considero que la respuesta puede estar en la intersección entre la literatura y la vida; no es que falte el territorio real, sino que en este caso la literatura reterritorializa la vida. Entonces

aparece Santa Teresa como una forma heterogénea de pensarse, mostrarse y representarse, mediante el pre-texto o substrato de Juárez.

Teniendo en cuenta la cuestión del simulacro, la forma en que se presentan las mujeres asesinadas es casi como un tejido, un conjunto de células especializadas; ellas conforman la

muestra de un expediente total, pero cada una tiene su individualidad. Tal expediente va desde enero de 1993 hasta diciembre 1997, y se configura en células narrativas (cf.

Concepto de lexía. Barthes, 1993). Son pequeños retratos de las muertas que bien puede

acumularse como unas muy particulares fichas de investigación. Uno puede jugar al investigador: enumerar las muertas, seguir los meses y los años, hacer fichas miniatura con nombres y detalles, seguir esta simulación del horror a través de las huellas de pequeñas narraciones, ya que allí radica la capacidad de representación de la simulación: “la verdadera dimensión de la simulación es la miniaturización genética. Lo real es producido a partir de células miniaturizadas, de matrices y de memorias, de modelos de encargo— y a partir de ahí puede ser reproducido un número indefinido de veces.” (Baudrillard, 7). Bolaño reproduce narrativamente los crímenes a través de esa miniaturización genética: la célula narrativa crea la individualidad del crimen; la acumulación de las reproducciones crea el simulacro.

Presento a continuación tres de los crímenes de 1993:

(2) A mediados de febrero, en un callejón del centro de Santa Teresa, unos basureros encontraron a otra mujer muerta. Tenía alrededor de treinta años y vestía una falda negra y una blusa blanca, escotada. Había sido asesinada a cuchilladas, aunque en el rostro y el abdomen se apreciaron las contusiones de numerosos golpes. En el bolso se halló un billete de autobús para Tucson, que salía esa mañana a las nueve y que la mujer ya no iba a tomar. También se encontró un pintalabios, polvos, rímel, unos pañuelos de papel, una cajetilla de cigarrillos a medias y un paquete de condones. No tenía pasaporte ni agenda ni nada que pudiera identificarla. Tampoco llevaba fuego. (446)

Una anónima en una miniaturización genética, la tercera muerta. En esta pequeña narración están condesadas las características reproducibles que Bolaño usará de distintas formas: el descubrimiento, el nombre (o la ausencia de éste), la forma de asesinato, el catálogo de sus

objetos personales. Llama la atención la última oración: en la penúltima oración se menciona la falta de un objeto para identificarla, luego se menciona que no llevaba fuego (a pesar de tener cigarrillos) como cosa trivial. Es este detalle el que produce la individualidad del crimen en su narración: sus cigarrillos, al igual que el billete de autobús para Tucson, eran inútiles para ella, no tenía fuego para prender los cigarrillos, y no tenía vida para irse a Tucson. Otro aspecto a resaltar de este fragmento es que funciona por ausencia. De este crimen no se dice que hay investigación, no se dice que alguien intentó reconocer el cuerpo, en fin, se ignora que se perdió brutalmente una vida, y lo único que queda es ese párrafo descriptivo.

Revisemos otro caso:

(3) En junio murió Emilia Mena Mena. Su cuerpo se encontró en el basurero clandestino cercano a la calle Yucatecos, en dirección a la fábrica de ladrillos Hermanos Corinto. En el informe forense se indica que fue violada, acuchillada y quemada, sin especificar si la causa de la muerte fueron las cuchilladas o las quemaduras, y sin especificar tampoco si en el momento de las quemaduras Emilia Mena Mena ya estaba muerta. En el basurero donde fue encontrada se declaraban constantes incendios, la mayoría voluntarios, otros fortuitos, por lo que no se podía descartar que las calcinaciones de su cuerpo fueran debidas a un fuego de estas características y no a la voluntad del homicida. (466)

Fragmento del caso de esta mujer. No hay detalles de pertenecías. La descripción es rápida:

violada, acuchillada y quemada. El énfasis está dado en la mezcla y confusión de la muerta con su entorno. El incompleto informe forense permite que el aspecto de las quemaduras quede como una posible causa ambiental dadas las características del sitio donde fue encontrada. El basurero clandestino, llamado El Chile, salta a la narración como una digresión, ya que justo donde termina el fragmento citado, el narrador pone su reflector sobre este sitio y se olvida de la muerta. Cuando acaba la descripción de El Chile, retoma su primer asunto; se habla del novio como posible culpable, se comenta su búsqueda, pero al final solo se sentencia con lo siguiente: “El caso quedó abierto y no tardó en olvidarse” (467).

(4) En marzo, la locutora de la radio El Heraldo del Norte, empresa hermana del periódico El Heraldo del Norte, salió a las diez de la noche de los estudios de la emisora en compañía de otro locutor y del técnico de sonido. Se dirigieron al restaurante Piazza Navona, especializado en comida italiana, en donde compartieron tres raciones de pizza y tres botellines de vino californiano. El locutor fue el primero en despedirse. (…) Mientras el técnico se perdía calle abajo Isabel se dirigió hacia donde estaba su coche. Al sacar las llaves para abrirlo una sombra cruzó la acera y le disparó tres veces. Las llaves se le cayeron. Un viandante que estaba a unos cinco metros de distancia se echó al suelo. Isabel intentó levantarse pero sólo pudo apoyar la cabeza sobre el neumático delantero. No sentía dolor. La sombra se acercó hacia ella y le disparó un balazo en la frente. (446-447).

Este tercer caso, que cito, tiene la particularidad de que el crimen es narrado. Al igual que

el anterior solo extraje un fragmento de la célula narrativa. Hay pues un asesinato a sangre

fría, no hay descubrimiento del cadáver, ni violación, ni golpes, pero sí una determinación total: tres disparos y el remate. Debido a su profesión, los medios hacen correr la noticia, se plantean hipótesis y se finaliza diciendo que el examen balístico se perdió. En este caso, además de la negligencia de la investigación, encontramos el perfil de una mujer independiente, trabajadora, con la libertad de irse a comer y beber con sus compañeros, e incluso de ofrecerle a uno de ellos llevarlo a la casa. Sin embargo, como mencioné, es una determinación total la que la extermina. Independientemente de la hipótesis que plantean los medios, considero que la individualidad de este caso está dada por el choque entre ese perfil de mujer y una determinación que se niega a comprender y aceptar una mujer con tal perfil.

Así pues presentados estos casos, se puede observar cómo éstos van configurando el simulacro a partir de su individualidad y de su acumulación. La miniaturización genética y la reproducción de la misma, siguiendo a Baudrillard, hace que Santa Teresa se configure en una simulación, que en sí misma encierra una crítica total, “No se trata ya de imitación ni de reiteración, incluso ni de parodia, sino de una suplantación de lo real por los signos de lo real, es decir, de una operación de disuasión de todo proceso real por su doble operativo, máquina de índole reproductiva, programática, impecable, que ofrece todos los signos de lo real y, en cortocircuito, todas sus peripecias.” (Baudrillard, 7). Bolaño suplanta a Juárez con Santa Teresa, la simula como intervención de la literatura en la vida: “Disimular es fingir

no tener lo que se tiene. Simular es fingir tener lo que no se tiene.” (Baudrillard, 8). La proliferación de células narrativas es la base de una simulación que teje una genealogía de la muerte.

Pasando a otro punto, en un artículo cuyo tema es “La parte de los crímenes”, se elabora un análisis a partir de los conceptos de dialogismo y parodia de Bajtín; el texto muestra cómo la palabra de Bolaño es paródica, cómo toma el discurso de otro para dar forma al propio (Cánovas, 244-246). Se presentan allí varios ejemplos para mostrar cómo el informe policial, el reportaje de crónica roja, connotaciones del habla popular, son tomadas por Bolaño para crear una palabra paródica. Esto, el humor, el humor negro, el humor terriblemente paródico, es un rasgo fundamental en Bolaño, es una característica que atraviesa su literatura, su obra crítica, sus entrevistas. Así que aquí intento comprender “La parte de los crímenes” como un espacio narrativo donde se configuran una serie de aspectos que permiten una lectura en clave de parodia.

Severo Sarduy presenta la relación entre obra barroca y parodia de la siguiente forma: En la medida en que permite una lectura en filigrana, en que esconde, subyacente al texto (…) otro texto –otra obra—que éste revela, descubre, deja descifrar, el barroco latinoamericano reciente participa del concepto de parodia. (…) Espacio del dialogismo, de la polifonía, de la carnavalización, de la parodia, de la intertextualidad, lo barroco se presentaría, pues, como una red de conexiones, de sucesivas filigranas, cuya expresión gráfica no sería lineal, bidimensional, plana, sino en volumen, espacial y dinámica.” (1972: 175).

Así que retomando la lectura de Cánovas, me adhiero a ésta en el punto en que Bolaño efectivamente construye una parodia a partir de aquellos discursos enunciados arriba. Por mi parte, recordando una cita que hice de Baudrillard en la que el simulacro iba más allá de la parodia (7), considero que la parodia y el simulacro se conectan en “La parte de los

crímenes” a través de lo que se podría llamar una metamorfosis del ready-made. Veamos

De seis disparos en la cabeza, asesinado prestamista en Cúcuta

DOMINGO, 05 DE DICIEMBRE DE 2010 08:29 GEOVANY QUINTERO GÓMEZ

Seis disparos en la cabeza acabaron con la vida de Diomar Palacios Jaimes, de 42 años, mientras este se encontraba en su casa ubicada en la calle 8 número 3E-107 del barrio Ceiba II de Cúcuta. Según dijeron testigos de los hechos, el hombre le abrió la puerta a dos hombres que tranquilamente entraron y se sentaron en la casa a conversar con él y después lo acribillaron de seis balazos en la cabeza.

Al parecer durante la conversación los ánimos se subieron por lo que los dos hombres decidieron acabar con la vida del hombre que era comerciante y además prestamista.

Cometido el crimen, los extraños sujetos, quienes conocían o mantendrían una amistad con la víctima, emprendieron la fuga a toda velocidad.

(El Espacio versión digital)

(5) En el mismo mes de septiembre, dos semanas después del descubrimiento de la muerta del fraccionamiento Buenavista, apareció otro cadáver. Éste era el de Gabriela Morón, de dieciocho años, muerta a balazos por su novio, Feliciano José Sandoval, de veintisiete años, ambos trabajadores en la maquiladora Nip-Mex. Los hechos, según la investigación policial, se circunscribían a una pelea mantenida por la pareja ante la negativa de Gabriela Morón a emigrar a los Estados Unidos. El sospechoso Feliciano José Sandoval ya lo había intentado en dos ocasiones, siendo en ambas devuelto por la policía de fronteras norteamericana, lo que no había menguado su deseo de probar suerte por tercera vez. (488)

Nombre, edad, lugar de hallazgo, balazos, ocupación, hipótesis sobre el crimen. Con estas características, tenemos una noticia de un periódico y un fragmento de la novela. Sin entrar en minucias gramaticales, es evidente la similitud entre los dos textos, entonces ¿en qué radica la parodia? Canovas advierte, a través de un ejemplo, que el uso burocrático e hipercorregido del lenguaje, la descripción morbosa y, a nivel de la enunciación, la relación entre el enunciado y un público ávido de morbosidades, es la forma en la Bolaño presenta su parodia (Canovas, 244-245). A mi parecer, si bien es cierto que Bolaño en muchos de los casos usa y abusa de estos aspectos, la crónica roja y la noticia amarillista también lo hacen, entonces vuelvo y me pregunto ¿en qué radica la parodia? Considero que

Bolaño, en aquella lógica de suplantación en la simulación, toma el uso del lenguaje de la

noticia amarillista, la crónica roja, la descripción forense, el informe policial y lo traslada

a su obra, de manera que hace un ready made. La parodia entonces radica en que al ser

Related documents