“La urbanización tiene en nuestro país una historia relativamente larga y rica desde antes de la colonización y de la revolución industrial aunque su expansión y hegemonía se cristalizaran por la incorporación al mundo capitalista y a la imposición de patrones de urbanismo y urbanización derivados de la expansión y consolidación del sistema capitalista” (JUNA-PLA, 1973:1)
19 La urbanización ecuatoriana tiene sus orígenes antes de la conquista española. Los primeros asentamientos urbanos datan de la época incásica e incluso antes de conquista de los sureños sobre tierras de la mitad del mundo, la colonización española arraso con la mayoría de las poblaciones nativas existente, lo cual significo un cambio drástico sobre las implantaciones existentes y un nuevo patrón de urbanización centrifugo.
Carrión F. (2010) menciona que esta ruptura impuesta por los conquistadores peninsulares fue el origen de la urbanización en el Ecuador, aunque por un lado se mantiene rasgos pre coloniales fuertes y por otro lado la consolidación de la dinámica económica nacional en el sistema capitalista mundial.
Según Carrión la urbanización ecuatoriana se expresa históricamente en dos periodos definidos y diferenciados, que corresponden al orden de desarrollo histórico del país. A estos periodos los denomina “conformación urbana” y “proceso de urbanización” el primer periodo abarca desde la conquista española hasta mediados del siglo XIX, y la segunda desde fines del siglo XIX hasta nuestros días.
a) Primer periodo: conformación urbana
La conquista española impone una nueva orientación de las ciudades, las cuales se fundan con centros de control y desarrollo regional, constituyen fuentes de manipulación indígena y fuerza de trabajo bruta sobre los recursos más fértiles, que posterior mente serían utilizados para el enriquecimiento de España.
En las ciudades de la sierra aparece la hacienda, cuyo origen aparece en la mitad del siglo XVII cuando la Corona Española imprime nuevas características al sistema económico imperante, determinando que la Audiencia de Quito se especialice en la producción manufacturera textil y agropecuaria para abastecer las regiones del Sur.
La hacienda serrana se consolida como matriz institucional y económica, concentrando actividades de producción que ejercen una situación jurídico-política propia, conformando nuevos hacinamientos, bajo este mismo principio de producción y hegemonía política y regional se consolidan ciudades medias de acurdo a su diversificación, Por formas regionales productivas propias (Otavalo, Latacunga, Riobamba, Cuenca, Ambato), por la ubicación respecto al comercio interurbano ( Riobamba, Daule, Baños, Ambato), por la importancia
20 regional (Quito) y por microrregiones aisladas con impulsos propios (Chimbo, Atacames, Manta).
Después de la ruptura del orden colonial se produce la crisis demográfica del siglo XVII, un movimiento migratorio a territorios costeros, activando la economía en la costa.
b) Segundo periodo: proceso de urbanización
Después de la guerra civil de 1895 es cuando se conforma la sociedad ecuatoriana y se instaura el proceso de urbanización, a esto se suma la dinamización del intercambio comercial y el modelo agroexportador entre la sierra y la costa.
Este modelo de trabajo produce una clara identificación entre las dos regiones sierra y costa, en el cual las plantaciones costeñas producen mayores ingresos económicos mediante sus exportaciones, mientras que la hacienda serrana se reserva para el consumo y satisfacción del mercado interno, este claro desequilibrio económico y productivo es el principal motivo de las migraciones poblacionales hacia la costa, viéndose afectadas las ciudades intermedias del país mientras que se consolidan las dos grandes zonas más prosperas, Guayaquil en la costa y Quito en la sierra.
Guayaquil se convierte en el centro regional principal y lugar de residencia de la burguesía exportadora y bancaria naciente, mientras que Quito por ser lugar en donde reside el poder administrativo del país mantiene su hegemonía en la sierra.
Existen otras pequeñas ciudades que desarrollan este sistema de plantaciones, principalmente las provincias de Los Ríos, El Oro y Esmeraldas, el desarrollo de las ciudades debido a las importaciones produce la construcción de obras de infraestructura interregionales tales como el ferrocarril, mientras que en las ciudades mayores se desarrollan obras de equipamientos urbanos, infraestructura destinada al comercio y se invierte en bienes raíces, especialmente en la propiedad urbana.
En la década de 1290 se presencia la caída de las exportaciones especialmente la del cacao, lo que produce una movilización de la población en especial a los dos centro urbanos más grandes del país, Quito y Guayaquil, los cuales no cuentan con la capacidad de absorber el flujo migratorio y se presencia un decaimiento en el sistema urbano de las urbes, como
21 resultado se forman los suburbios en Guayaquil mientras que en Quito es la tugurización en el centro de la ciudad.
En 1950 aparece un nuevo producto agrícola que levantaría la economía del país, (el banano), el país se recupera de la crisis producida por el cacao, consecuencia de este periodo la urbanización se acelera en ciudades intermedias y Quito y Guayaquil.
Esta década afecta la hacienda serrana, en la cual sus niveles asaláriales están por debajo de los de la costa, las ciudades intermedias consolidan sus mercaos internos al igual que la burguesía exportadora y se produce un incremento de la frontera agrícola sobre la base de las fronteras laborales y de tenencia de tierras.
Una década después de la aparición del banano las ciudades intermedias pierden fuerza económica debido al monocultivo de sus plantaciones, las cuales no pudieron constituir en esta época de auge económico una economía urbana. En cambio, en la sierra, el dinamismo de la estructura agraria alcanza nuevos niveles de producción constando de aportes tecnológicos, mientras tanto Quito y Guayaquil siguen teniendo un incremento acelerado de población.
En el año de 1960 el país empieza su desarrollo capitalista sustentados en los ingresos derivados de la producción y comercialización petrolera, apareciendo un nuevo recurso el Ecuador presenta estabilidad, su modelo descansa en la industrialización, modernización de la estructura agraria, modernización del aparato estatal, debido a esta concentración de ingresos presenta un acelerado proceso de urbanización.
Debido a esta aceleración urbana las grandes ciudades (Quito y Guayaquil) se convierten en los centros articuladores de los circuitos internos de acumulación y de las nuevas formas de urbanización, el desarrollo industrial se mantienen en estas ciudades las cuales concentran en 1973 el 77% del número de establecimientos fabriles, el 78% de mano de obra y el 81% del valor de la producción.
Las ciudades intermedias también presentan un incremento en su proceso de urbanización, por esta época el desarrollo de la región amazónica comienza a surgir, no precisamente por su ubicación en los yacimientos petrolíferos, si no por una acción política dirigida desde el Estado mediante la ampliación de la frontera agrícola y la ejecución de obras de infraestructura, las ciudades amazónicas constan de una economía urbana depende diente
22 de la producción petrolera, convirtiéndolas en ciudades burócratas con escasa producción y casi nula industrialización, producto de la dependencia total del Estado.
El proceso de urbanización ecuatoriano desde sus orígenes se ha mostrado cambiante y dependiente de cada factor que afecte la economía y estabilidad política del país, los cuales han estancado o retazado su proceso evolutivo en el urbanismo, debido a cambios económicos drástico y principalmente la migración poblacional que es el principal factor del crecimiento urbano y la nula capacidad de cada ciudad para poder afrontar este cambio.