De acuerdo al análisis de los datos, el promedio en la escala de AOFAS (Sociedad Americana Ortopédica de Pie y Tobillo) en los pacientes post operados fue del 92.7%, sin haber diferencias estadísticamente significativas entre la posición de la placa, ya sea lateral o posterior.
Los pacientes estudiados en la muestra, se observa que existen 3 pacientes con complicaciones (dolor residual (2), exposición de material de osteosíntesis), de los cuales todos habían sido intervenidos con placa tercio de caña lateral.
48/59 Tabla 7. Estadística inferencial
49/59 X. DISCUSIÓN
Posterior al análisis de los resultados obtenidos, se encontró que el grupo de edad predominante en el grupo de placa lateral fue de 21 a 40 años, mismos que representan el 41.7% del grupo. Para el grupo de placa posterior, la edad de 41 a 60 años representó el 9.3%. Lo cual es concordante con lo reportado por O’Connor et al. quien describe una edad media de 47.8 años con un rango de 26.5–67.1 años. (26)
En lo que respecta al género, predominó el masculino en el grupo de placa lateral con el 61.7%, mientras que en el grupo de placa posterior predominó el género masculino con el 66.6%. Lo que resulta contrastante con el reporte de Martínez et al. quien encontró que el grupo de placa lateral quedó conformado por 22 fracturas ocurridas en 13 mujeres y 9 hombres; y el grupo de placa posterior por 22 fracturas en 13 mujeres y 9 hombres también. (27) Del mismo modo, O’Connor et al. Refiere que los hombres representaron el 43.8% de la muestra. (26) En la misma línea de resultados, Verhage et al. Refiere que los hombres representaron el 21%. (28)
Otro hallazgo de la investigación fue que las complicaciones se presentaron solo en el 8.8% del grupo de placa lateral, mientras que no se presentaron complicaciones en el grupo de placa posterior. La complicación más frecuente en el grupo de placa lateral fue dolor residual con el 5.8%; mientras que para el grupo de placa posterior no se presentaron complicaciones, sin presentarse infecciones en ninguno de los dos grupos, con un 6.9% de complicaciones en el total de los pacientes estudiados. Resultados que concuerdan con los reportes de Veltman et al. quien describe las
50/59 complicaciones en 17 estudios que incluyeron 768 pacientes. La infección de la herida se describió en 39 de 768 pacientes, lo que representa el 5% de todos los pacientes. Una infección profunda estaba presente en siete de estos pacientes y una infección de herida superficial estaba presente en 32 pacientes. La dehiscencia de la herida estuvo presente en 16 pacientes. La cirugía posterior se realizó en el 13% de todos los pacientes (96 de 768 pacientes). La placa se eliminó en 88 de 768 pacientes (11%), principalmente por dolor. Se notó un escalonamiento intraarticular persistente de > 2 mm en el 4% de todos los pacientes (32 de 768). La ausencia de unión estuvo presente en el 2% de todos los pacientes (19 de 768) y la artrosis postraumática también en el 2% de todos los pacientes (16 de 768) después de un seguimiento medio de 44 meses después de la cirugía. Nueve pacientes (1% de todos los pacientes) tenían quejas de distrofia refleja postraumática. La subluxación talar persistente estuvo presente en siete pacientes (1% de todos los pacientes). Dos pacientes tenían daño nervioso persistente. (29)
Del mismo modo, Verhage et al. describe que hubo una infección de la herida superficial, que fue tratada con éxito con antibióticos. Dos pacientes (4%) sufrieron un adormecimiento temporal en la distribución del nervio cutáneo lateral sural. Esto se resolvió sin complicaciones en ambos dentro de unas pocas semanas. La congruencia se perdió en un paciente con una fractura de tipo AO 44C, y se introdujo un tornillo de sindesmosis cinco días después de la operación que estabilizó la articulación del tobillo. Un paciente tuvo una embolia pulmonar después de la operación, pero se recuperó completamente después de seis meses de anticoagulación. Un paciente
51/59 sufrió una segunda lesión dentro de los seis meses que causó una fractura trimaleolar adicional que fue tratada de manera similar. (28)
Por último, se encontró que la evaluación funcional más prevalente del grupo de placa lateral fue bueno con el 92.4%; mientras para el grupo de placa posterior fue bueno con el 93.6%. Resultados concordantes con Martínez et al. quien refiere que la evaluación funcional de Weber reportó en el grupo de placa lateral 3 casos con resultado excelente (13.63%), 18 con resultado bueno (81.81%) y uno con resultado pobre (4.5%). En el grupo de placa posterior, 3 casos con resultado excelente (13.63%), 18 con resultado bueno (81.81%) y 1 con resultado pobre (4.5%), observando que no existió diferencia en el resultado clínico en ambos grupos. (27) El estado funcional no guardó relación estadísticamente significativa con la modalidad de abordaje (lateral o posterior), esto se concluye al hallarse un valor p mayor de 0.05 en la prueba estadística.
Las fortalezas de nuestro estudio, principalmente, es que no se había hecho ningún estudio parecido en esta unidad hospitalaria para tener un comparativo de las dos técnicas quirúrgicas presentadas; se pudiera presentar una recomendación de utilizar la cirugía de colocación de placa posterior ya que no hubo complicaciones de la misma y, por último, se deja un trabajo previo, por si alguno de los residentes quisiera ampliar este estudio. Asimismo, las debilidades de nuestro estudio es el número de pacientes con cirugía con placa tercio de caña posterior son pocos, ya que es necesario tener un número más significativo de estos pacientes post operados con esta técnica quirúrgica.
52/59 XI. CONCLUSIONES
El grupo de edad predominante en el grupo de placa lateral fue de 21 a 40 años, mismos que representan el 41.17% del grupo. Para el grupo de placa posterior, la edad de 41 a 60 años representó el 44.4%.
El género masculino predominó en el grupo de placa lateral con el 61.7%, mientras que en el grupo de placa posterior predominó el género femenino con el 66.6%.
La lateralidad predominante fue derecho en el 55.8% del grupo de placa lateral, mientras que, para el grupo de placa posterior, predominó el tobillo derecho con el 55.5%.
Las complicaciones se presentaron solo en el 8.8% del grupo de placa lateral, mientras que no se presentaron en el grupo de placa posterior.
La evaluación funcional más prevalente del grupo de placa lateral fue bueno con el 92.4%; mientras para el grupo de placa posterior fue bueno con el 93.6%.
No existen diferencias en el estado funcional con la modalidad de abordaje (lateral o posterior) (con un valor de p=0.554 mayor al valor alfa fijado en 0.05), sin embargo, la técnica posterior proporciona una menor frecuencia de complicaciones.
53/59 XII. CONSIDERACIONES ÉTICAS
Dado que la investigación para la salud, es un factor determinante para mejorar las acciones encaminadas a proteger, promover y restaurar la salud del individuo y la sociedad en general; para desarrollar tecnología e instrumentos clínicos mexicanos en los servicios de salud para incrementar su productividad. Conforme a las bases establecidas, ya que el desarrollo de la investigación debe atender a los aspectos éticos que garanticen la libertad, dignidad y bienestar de la persona sujeta a investigación, que a su vez requiere de establecimiento de criterios técnicos para regular la aplicación de los procedimientos relativos a la correcta utilización de los recursos destinados a ella; que sin restringir la libertad de los investigadores en la investigación en seres humanos de nuevos recursos profilácticos, de diagnósticos, terapéuticos y de rehabilitación, debe sujetarse a un control de seguridad, para obtener mayor eficacia y evitar riesgos a la salud de las personas.
Por lo que el presente trabajo de investigación se llevará a cabo en pacientes con fracturas unimaleolares de tobillo B de Weber, el cual se realizará en base al reglamento de la Ley General de Salud en relación en materia de investigación para la salud, que se encuentra en vigencia actualmente en el territorio de los Estados Unidos Mexicanos.
Título segundo: De los Aspectos Éticos de la Investigación en Seres Humanos, capítulo 1, Disposiciones generales. En los artículos 13 al 27.
Título tercero: De la Investigación de Nuevos Recursos Profilácticos, de Diagnósticos, Terapéuticos, y de Rehabilitación. Capítulo I: Disposiciones comunes,
54/59 contenido en los artículos 61 al 64. Capítulo III: De la Investigación de Otros Nuevos Recursos, contenido en los artículos 72 al 74.
Título Sexto: De la Ejecución de la Investigación en las Instituciones de Atención a la Salud. Capítulo único, contenido en los artículos 113 al 120.
Para tales efectos y basados en lo contenido en el título segundo; capítulo I, artículo 17 del mencionado reglamento nuestra investigación se considera sin riesgo.
Así como también acorde a los códigos internacionales de ética: Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial.
Principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos. Adoptada por la 18ª Asamblea Médica Mundial; Helsinki, Finlandia, Junio 1964 y enmendada por la 29ª Asamblea Médica Mundial Tokio, Japón, Octubre 1975 52ª Asamblea General Edimburgo, Escocia, Octubre 2000.
El presente trabajo se presentará ante el comité local de investigación respectivo para su autorización y registro respectivo.
El presente estudio no pone en peligro la integridad del paciente ni biológica, funcional o moral, dado que el riesgo es menor al mínimo, por lo que se apega a las normas vigentes de salud en México.
55/59 XIII. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
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59/59 XII ANEXOS
Anexo 1