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Correlation and principal component analysis

Veamos las aportaciones de algunos testigos clave de estos temas (a nuestro juicio), de forma cronológica: Campomanes (1723-1802), Ponz (1725-1792), Espinalt, Laborde (1773-1842) y conde de Sástago (1741-1814)

.

4.2.1 Campomanes

Hacia 1800 había salido a la luz hacía poco –en 1761 (unos cuarenta años antes)- un libro del Conde de Campomanes que trataba de la Posta en España y en el extranjero; su título: Itinerario de las Carreras de Postas de dentro y fuera del Reyno. El libro estaba dedicado al rey Carlos III. En él se explicaba con todo detalle cómo estaba organizado el servicio de Posta, acompañado de un plano de España en el que se marcaban todos los itinerarios habidos con estaciones de posta, montadas y sin montar,

1

ENCISO RECIO, Luis Miguel. La Gaceta de Madrid y el Mercurio histórico y político 1756-178. Universidad de Valladolid, 1957, p-73.

es decir, las que contaban con caballerías permanentemente en las estaciones y aquellas en que debían “aprontarse por las Justicias (de los pueblos) los cavallos (sic) a requerimiento del viajero”2, respectivamente.

El tal libro empieza con un índice de itinerarios desde Madrid a las principales capitales españolas y extranjeras y los transversales que salían de aquellos. Sobre el extranjero añadía que “no hay postas arregladas en Inglaterra en tiempos de paz, pero se dan caballos de posta en todo el Reyno (inglés)”3.

Describe las diversas rutas con sus distancias en leguas y el número de estaciones de posta en cada una de ellas. Así de Madrid a Arganda hay cuatro leguas; de Madrid a Aranjuez ocho, con estaciones montadas en Getafe, Valdemoro, Bayona y Aranjuez. Y seguía así con las demás rutas; las más importantes de las cuales coinciden con las hasta hace poco carreteras radiales N I a N VI (Madrid a Irún, a La Junquera, a Valencia, a Cádiz, a Badajoz y a La Coruña, respectivamente), y cuyas estaciones de

2

RODRÍGUEZ DE CAMPOMANES, Pedro. Itinerario de las Carreras de Postas de dentro y fuera del Reyno, Madrid, 1761, p- ¿ que contiene también:

I. Las leyes y privilegios con que se gobiernan en España las postas desde su establecimiento.

II. Y una Noticia de las especies corrientes de moneda extranjera, reducida a la de España, con los precios que se pagan las Postas en los varios Paises.

Imprenta de Antonio Soto, Madrid MDCCLXI (1761). Edición facsímil del 2002 del Ministerio de Fomento. El largo título ya nos indica que estamos ante una publicación que explica exhaustivamente todo lo relacionado con las postas en España y en el extranjero.

3

Ibídem., p- 188

posta estaban situadas en los pueblos más importantes del recorrido, fácilmente imaginables para el público actual que haya circulado por esos caminos.

También se describen las travesías que parten de dichas rutas principales. Por ejemplo de Zaragoza sale un itinerario de posta hasta Olorón (Francia), con estaciones de posta en Zuera… Jaca… Canfranc… etc.; otra travesía sale a Valencia por Teruel, con estaciones en María… Caminreal… Segorbe… etc. Desde Tarancón (en el itinerario de posta de Madrid a Valencia) hay una carrera de posta de travesía a Murcia por Torrubia… San Clemente… La Roda…etc. Desde Sevilla hay una travesía que transcurre cerca de la frontera de Portugal, por Badajoz, Alcántara, Ciudad Rodrigo, Salamanca, Zamora y Benavente, donde se une a la carrera de posta Madrid-La Coruña.

Se podrían añadir más datos, que puede imaginarse el lector con ver un simple mapa de carreteras. Una salvedad que conviene hacer es que la posta de Andalucía transcurría por Toledo, Ciudad Real y Córdoba. O sea, no pasaba por el conocido desfiladero de Despeñaperros, no construido el paso por entonces.

Las estaciones de posta contaban, en síntesis, con un Maestro de Posta, Postillones y caballerías. La Ordenanza de 1762 definía ambas profesiones y sus cometidos:

-Maestro de posta: “Vecino honrado, al cual se le denomina Maestro de Postas, y está obligado a mantener un determinado número de caballos”.

-Postillón: “… (Persona encargada de) cuidar los caballos, como para acompañar a los que corren y retornar los caballos de vacío, que vuelven a correr.”4.

Podemos decir, en resumen, que todos los itinerarios principales que ahora conocemos por los mapas de carreteras que acostumbramos a emplear en nuestros desplazamientos, estaban recorridos antaño por algún servicio de posta, con sus estaciones y caballos asentados en los pueblos más apropiados del recorrido por su distancia entre sí.

El servicio de postas estaba dirigido fundamentalmente a los servicios oficiales de Correos, especialmente de los Correos Reales que tenían que dar parte al llegar al Rey: “a fin de evitar que las noticias no se den al público antes de llegar a la noticia mía (la del rey)”5, según rezaba el Reglamento de Correos de 1720 en vigor. Por ello, el citado libro de Campomanes reseña los Sitios Reales, con sus itinerarios de enlace con Madrid y con otras carreras principales de posta. Hay que recordar que Carlos III pasaba el invierno en Madrid -en el Palacio Real y en El Pardo-, la primavera en Aranjuez, el verano en La Granja y el otoño en El Escorial6, y había que enlazar esos lugares por tanto con todo el reino. Vimos el enlace Madrid a Aranjuez, con sus postas respectivas. La carrera Madrid a San Ildefonso (el palacio de verano) discurría por Las Rozas,

4

Anales de las Ordenanzas de Correos de España Tomo I, 1283- 1819. Madrid. Imprenta central a cargo de Victor Saiz, 1879. BN 1/387 17, p- 204.

5

RODRIGUEZ DE CAPOMANES. Óp. cit. Reglamento de Correos de 1720 en vigor en 1761 p- XXXVIII

6

GARCÍA DE CORTAZAR, Fernando. Atlas de Historia de España. Ed. Planeta S.A. 2005 Madrid, p­ 351

Torrelodones, Guadarrama, Venta de Santa Catalina y Puerto de la Fonfría7, este último acceso construido ya por los romanos (entonces no existía la carretera por el Puerto de Navacerrada que se inauguró a finales del siglo XVIII, según Fernández Moyano, gran conocedor de todos los pasos de la sierra de Guadarrama)8. Para salir de San Ildefonso a la carrera de Francia se seguía el camino inverso hasta coger esta última en Madrid. Para conectar con la Carrera de Portugal se salía por Fonfría, Guadarrama, Valdemorillo y Navalcarnero. Y de modo parecido se indica en el libro para el resto de los Sitios Reales.

4.2.2 Ponz

Pocos años después del libro de Campomanes, un viajero ilustrado, Antonio Ponz, recorrió –a partir de 1771- toda España andando y a caballo, y escribió, como hemos dicho en anteriores capítulos, Viaje de España, de dieciocho tomos, y Viaje fuera

de España, de dos, que tuvieron un gran éxito. Especialmente ilustrativa es la

descripción que nos hace de su viaje a Francia e Inglaterra, porque aunque su verdadera preocupación es darnos los detalles artísticos de todos los lugares por los que pasa – especialmente los recogidos en las iglesias visitadas- también nos ilustra sobre las comunicaciones de aquellos países: tipo de caminos, medios de transporte, posadas, puentes, navegación… A todos los que les gusta viajar disfrutan sobremanera con sus descripciones (algo prolijas en cuanto al arte, pero insuperables) porque te hace sentir que vas viajando con él, a su lado, por aquel siglo.

7

RODRIGUEZ DE CAPOMANES, Óp. cit. p- 50

8

De la importancia de este autor -de imprescindible lectura para el que guste viajar por España y por los recorridos que él hace de Francia e Inglaterra-, nos da idea la comparación de los diversos libros de historia de la Literatura. En los antiguos apenas se citaba a Ponz; en los modernos –dado el auge adquirido por los viajes- se le dedican varias páginas. Nos remitimos al largo resumen de su obra incluido páginas atrás.

Y del valor para sus coetáneos del libro de Campomanes, el otro libro que venimos analizando, podemos recordar lo que decía, en 1880, D. Gregorio Cruzada, Director General de Correos y Telégrafos, en el prólogo de los Anales de las

Ordenanzas de Correos, el 20 de Septiembre –cien años después de que escribiera su

libro Campomanes-: ”fue este libro por aquel entonces una guía postal modelo y sigue siendo hoy el mejor estudio que anda impreso sobre el ramo”9. Otro famoso autor, Alzola, en su pionero libro sobre las obras públicas en España, escrito en 1.899 -primero en hablar de este tipo de construcciones con espíritu científico-, también recuerda que Campomanes “dio a la estampa en 1761… su célebre Itinerario de las Postas de dentro

y fuera del reino”10. En fin, la calidad de estas dos publicaciones laudatorias de la obra de Campomanes ha merecido que recientemente se hayan realizado facsímiles de sus primeras ediciones para acceso del gran público; lo que demuestra que sus opiniones sobre Campomanes provienen de personas egregias.

9

Anales de las Ordenanzas de Correos de España Tomo I, 1283-1819, Óp. cit. p- V

10

ALZOLA Y MINONDO, Pablo. Historia de las Obras Públicas en España. Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, 1994. 2ª edición de la obra original de 1899, p-268.

4.2.3 Espinalt

Años más tarde nos encontramos con dos guías de postas de Bernardo Espinalt y García. Una de ella es la Guía General de Postas para el año de MDCCXCIV (1794) dedicada a Godoy, primer ministro de Carlos IV. En la dedicatoria elogia la labor de este como Superintendente General de Correos, además de Secretario de Estado. Llega a decir que es tal su mérito “que ha inutilizado la guía que de ellas (las postas) di a la luz los años pasados”11. Con ello nos confirma que en años anteriores había ya guías de postas y que Godoy había hecho mucho por mejorar el servicio.

La otra publicación del mismo autor es la Guía General de Postas y Travesías

de España de MDCCC IV (1804), está vez dedicada al Excmo. Sr. D. Pedro Cevallos,

también Primer Ministro. Ambas publicaciones son similares en su contenido. Bahamonde, un estudioso de estos temas, asegura que “comparando los mapas que aparecen en los itinerarios de postas de Campomanes (1761) y de Espinalt (1804) no se aprecian diferencias esenciales”12; podemos concluir, por ende, que en estos últimos cincuenta años del siglo XVIII la organización de los viajes había sufrido pocas variaciones.

Dichas Guías comienzan con una serie de advertencias entre las que destacamos los permisos que hay que solicitar para correr la posta: “El Particular que quiera tomar caballos para correr la Posta por sí mismo a dependencias propias, y no del Real Servicio, ha de solicitar la licencia, si es para fuera de la Península, del…

11

ESPINALT Y GARCÍA, Bernardo. Guía general de Postas para el año MDCCXCIV (1794). BN. GMm/336. Dedicatoria a Godoy. P- ¿

12

Superintendente General de la Renta de Correos… (en Madrid del Director de Correos, en provincias de los Administradores de Correos)”13.

También apuntaban las Guías que en las postas no montadas (las cuales están indicadas en el libro) “tienen las Justicias la obligación de aprontar caballos, pagando los que las pidan los derechos establecidos…”14.

Ponen un ejemplo del costo del viaje Madrid-Barcelona en ambas guías, con el método de cálculo a emplear, válido para otros itinerarios. Nos dan una idea muy ilustrativa del funcionamiento de la posta, por lo que nos atrevemos a incluirlo:

“Por las treinta leguas de Castilla que hay desde Madrid a Arcos a 11 rs (reales) y 1/2 de vn (vellón) por legua por los dos caballos del Correo y Postillón

345

Por las ochenta de Aragón y Cataluña, que hay desde Arcos a Barcelona a razón de 12 rs y 1/2 de vn

1000

Por la décima de estos 1345 reales corresponden a S.M.

134 1/2

Por el caballo de vuelta en las ochenta leguas de Cataluña y Aragón, desde Barcelona a Arcos a 6 rs y 1/2 cada una

500

13

ESPINALT Y GARCÍA, Bernardo. Guía general de Postas para el año MDCCCIV (1804), p-2. También está en la de 1794.

14

ESPINALT Y GARCÍA, Guía general de Postas para el año MDCCXCIV (1794), Óp. cit., p-2.

Por las treinta de Castilla, desde Arcos a Madrid a 5 rs y 3/4 de vn por legua

172 1/2

Por la primera Posta doble saliendo de Madrid hasta Torrejón son quatro leguas, y también se ha de abonar al Correo este exceso a razón de los 11 rs y 1/2 de vn por legua 46

Total Viaje 2198”15

Advierten de que está organizado el servicio de posta con Andalucía hasta Cádiz, no sólo a caballo sino con “Sillas o Berlinas de Ruedas, propias o de la Posta”16 y da los precios según el número de ruedas o caballerías que se empleen. Ya no figura el viaje a Andalucía por Ciudad Real de años anteriores (1794), sino siguiendo la actual N IV aproximadamente.

Finalmente da el detalle de todas las Carreras de Postas establecidas en España con las leguas entre estaciones de postas. Acompaña al final una especie de índice, definido como: “Noticia de las leguas que hay de distancia de Madrid a las ciudades, Villas y Lugares más principales por el camino o Ruta de Postas montadas”17.

15

ESPINALT Y GARCÍA, Óp. cit. de 1804, p-5 y ss.

16

ESPINALT Y GARCÍA, Óp. cit. de 1794, p-10.

17

4.2.4 Laborde

El francés Alejandre Laborde, que recorrió España a partir de 1800 -“agregado a la embajada de Luciano Bonaparte en Madrid”18-, y que publicó su famoso libro

Itineraire Descriptif de L´ Espagne ( Itinerario descriptivo de España) en 1808 -con los

datos tomados en esos ocho años-, confirma todo lo anteriormente expuesto.

En 1808, Laborde, por “su conocimiento de la península acompañó a Napoleón”19 como experto en temas españoles. Por aquel entonces llevaba muy adelantado otro gran libro suyo Viage Pintoresco e Histórico de España, en el que le ayudaba una “Sociedad de Literatos y Artistas de Madrid”, como reza en la portada del tomo I que, en 1807, dedica a Godoy, “Príncipe de la Paz, Generalísimo Almirante de España e Indias”20. Esta publicación destaca por sus grabados. Alguno de ellos muy relacionados con los transportes, como ocurre en el tomo sobre Cataluña antes citado, en el que se ve el puerto de Tarragona con barcas y barcos de tres palos; el famoso Coll de Balaguer en la costa tarraconense con arrieros y tartanas, frecuentemente atacado por piratas que desembarcaban en ese fragoso terreno; etc. Uno de sus inspiradores es Antonio Ponz, el de los celebres 18 tomos del Viaje de España, que hemos mencionado en repetidas ocasiones; Laborde le nombra varias veces. El Viaje Pintoresco e Histórico parece que sufrió dilaciones con la Guerra de la Independencia. En el tomo en que se relata el viaje por El Principat (Cataluña), comentan que a partir de de la publicación de

18

LA BORDE, Alexandre de. Viatge Pintoresc i Historic El Principat. Publicaciones de la Abadía de Montserrat 1974, p- 7.

19

Ibídem, p- 7

20

LA BORDE, Alexandre de. Viage Pintoresco e Historico de España . Imprenta Real 1807. BN ER­ 2993-Portada

El Itineraire Descriptif de L’Espagne, en 1808, el Viaje Pintoresco “s’entronca”,

palabra catalana que hemos traducido por se corta, se para, se retrasa.

El libro más importante de Laborde es, de todos modos, El Itineraire Descriptif. Nosotros hemos visto varias ediciones de éste, además de la primitiva en francés. Hemos revisado una de 1816 y otra de 1826, lo que da idea del éxito del libro; estas son traducciones de D. Mariano Cabrerizos y Bascuas del libro de Laborde, que omiten algunos temas importantes relacionados con la manera de viajar de la edición en francés. En los traducidos por Cabrerizos, comprobamos que se añaden datos nuevos. Por ejemplo, en el de 1826 se aportan datos sobre diligencias y barcos de vapor por España que no recoge el del 1816, ni por supuesto el original de Laborde, porque no existían21. Lo veremos en su momento.

En el tomo 1º del Itineraire Descriptif (Consta de cinco tomos el que se guarda en la Hemeroteca Municipal de Madrid) hay un apartado titulado “Modo de viajar en España” (Maniere de voyager en Espagne) que proporciona datos muy interesantes:

Comienza el apartado con estas palabras “Il n’y a de postes pour les voitures en Espagne que sur la seule route de Madrid a Cádiz, et de Madrid aux diferentes maison royales”, cuya traducción libre sería: “En España, sólo hay postas organizadas para vehículos en los itinerarios de Madrid a Cádiz y de Madrid a los Sitios Reales (El Pardo,

21

LA BORDE, Alexandre de. Itinerario descriptivo de las provincias de España, 1826. BN ER-2188 p­ 25 y 26.

Aranjuez, El Escorial y San Ildefonso de la Granja)”22. Luego cuenta que el Conde de Floridablanca estableció una diligencia de Madrid a Bayona que tuvo vida efímera (el Manual de Diligencias para el año de 1831 confirma que se inauguró en 1788)23. Los coches empleados en este servicio a Cádiz son carrozas de cuatro ruedas, sillas de dos plazas y cabriolets de una plaza tirados por mulas. Se hacen “les 100 lieves de Madrid a Cadix en quatre jours et quatre nuits” (Se hacen las cien leguas de Madrid a Cádiz en cuatro días y cuatro noches)24.

A caballo, en cambio, afirma Laborde que la posta está organizada en todos los caminos principales: “Si la poste pour les voitures n’est etablie que sur la route de Madrid a Cádiz, elle l’est sur toute les autres communications pour les gens a cheval”25 (Si la posta para los coches no está establecida mas que sobre la ruta de Madrid a Cádiz, a caballo está organizada en todas las demás).

En cuanto a los vehículos más empleados en España da tres tipos principales: los volantes o calesines, las calesas y los coches de colleras, todos bastante incómodos pero sólidos (“toutes assez incomodes, mais en general fort solides”)26. Y a continuación da las características de cada uno de ellos y la forma de conducirlos. Luego añade que la forma habitual de viajar es alquilando o comprando caballerías y coches. Da precios y

22

. LA BORDE, Alexandre de. Itineraire Descriptive de L’Espagne, París, MDCCCVIII (1808). Hemeroteca municipal de Madrid. AM 33, tabla 5, Tomo I, pág cxxj.

23

Manual de Diligencias para 1831. Imprenta de D. Miguel de Burgos. BN – Signatura 2/48822 Art. 4º

24

LA BORDE, Alexandre de. Itineraire Descriptif de L’Espagne, París, MDCCCVIII (1808). BN. GM­ 1141m, p-cxxij. 25 Ibídem, p-cxxiij. 26 Ibídem, p-cxxvij. 89

consejos para arreglar los viajes con “corredores de carruages (sic) y coches”27 (en español en el original) que uno encuentra en todas las posadas de las ciudades.

Por fin, Laborde añade otros medios de viajar por España, con detalles sobre cada uno de ellos: viajar con el propio coche (advierte que es muy caro); alquilar un mulo o borrico con su conductor, el cual “est ordinariament un compagnon de voyage fidele et serviable”28 (el cual es un compañero de viaje fiel y servicial); viajar en compañía de los arrieros en sus caballerías o en sus carros de dos ruedas; y a pie (no frecuente).

Acto seguido, se explaya sobre los lugares de alojamiento para viajeros por toda España con sus características sobre el hospedaje y la alimentación. En general el juicio es muy crítico por ser las casas sucias y repugnantes (“maisons sales de’goûtantes”29) y las califica en fondas, posadas, mesones y ventas. Estas últimas en despoblado.

La categoría e importancia histórica de Laborde en estas materias, que se prolonga hasta nuestro días ,nos la ofrece el profesor de ingenieros de caminos .D Uriol Urquijo , en su obra de 1990, cuando asegura que: “Una visión cualitativa interesante… es la que aportó un francés A. Laborde que en 1804 publicó el Itinerario descriptivo de

España”30. El mismo profesor, al explicar lo que pretende con su su libro, Historia de

los caminos de España, también elogia y pone de actualidad al anteriormente citado

27 Ibídem p-ccxxiv. 28 Ibídem p-cxxxj. 29 Ibídem p-cxxxvj. 30

URIOL Y SALCEDO, José M Historia de los caminos en España, Volúmenes I y II, Colegio de Caminos, Canales y Puertos,1990, P-327.

Alzola, en el prólogo, con estas palabras: “mi pretensión… (es) poner al día, la historia de nuestros caminos que escribieron y escribieron bien, primero P- Alzola y Minondo.y después G. Menéndez Pidal, en 1951”31

4.2.5 Conde de Sástago

Fue director del Canal Imperial de Aragón, a la muerte de su impulsor Pignatelli, en 1790. Escribió un libro sobre la historia del canal, dedicado a los Reyes D. Carlos IV y Dª María Luisa, en 1796. En él detalla las características de esta vía navegable y nos

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