Chapter 5: Discussion of Results
5.2 Comparison of Commercial Dual Phase Steels
5.2.3 Correlation of Mechanical and Microstructural Properties
La odontosección no es necesaria. Muchas veces basta un golpe de escoplo para lograr la luxación. Pero en otros casos si es necesario la odontosección ya que el objetivo es crearespacios y eliminar retenciones. Los espacios que se crean mediante el desalojo de una sección del diente sirven para movilizar el resto del mismo hacia ese espacio, eliminado las áreas retentivas de dicha pieza dentaria.
Cuando el molar sea accesible, se extraerá por medio del fórceps en bayoneta. La presión debe hacerse muy alta para evitar que el molar resbale y se dirija a la región pterigomaxilar o al seno maxilar. Una maniobra interesante es mantener la boca semicerrada, porque con ello se logra un mejor acceso a la región del tercer molar al evitar la proyección de la apófisis coronoides. La exploración de la cavidad, el cureteado, la regularización si es necesaria y la sutura del colgajo dan por terminado la intervención.
Hay ocasiones en las que por su situación muy alta, limitada apertura bucal o excarceración entre las raíces del segundo molar, ofrece dificultades insalvables que hacen necesario sacrificar el diente anterior. A pesar de la mayor sencillez de la técnica, esta nunca se debe infravalorar, ya que cuando un tercer molar superior presenta dificultades, su extracción puede ser muy laboriosa.
36 Otros autores hacen conocer el procedimiento quirúrgico de otra forma. La incisión para extraer terceros molares superiores se hace sobre la cresta de la apófisis alveolar en su sitio más distal que el segundo molar y asciende por la superficie posterior de la tuberosidad. Cuando se requiere un acceso más amplio, se prolonga el extremo anterior de esta incisión en la hendidura gingival del segundo molar y, si es necesario, se la lleva oblicuamente hasta el vestíbulo. Si el diente ha erupcionado en parte la incisión es la misma, pero con la diferencia de que es interrumpida por la perforación producida en la encía por la parte sobresaliente del diente.
Se eleva el mucoperiostio del hueso y se lo separa. En la mayoría de los casos aparece en el campo operatorio la corona. En los casos en que la superficie oclusal del diente está cubierta por considerable cantidad de hueso, se retira este con un escoplo manual o una fresa.
La radiografía revela el sitio entre los molares segundo y tercero donde se puede colocar un elevador de hoja curva (de Miller o de Potts) o se lo coloca directamente en el espacio folicular para que tome el tercer molar justo debajo del abultamiento mesial de su corona y se luxa la pieza dentaria respecto de su cripta. La fuerza elevadora debe aplicarse de manera que el diente se mueve hacia abajo y en dirección vestibular y los tejidos deben reflejarse con una legra para no encontrar resistencia de parte del margen de la herida gingival en la cara palatina de la superficie oclusal. De lo contrario el diente podría desplazarse dentro del espacio infratemporal o en el seno maxilar.
a) Odontectomía para terceros molares superiores en posición vertical.
Los terceros molares superiores que están en posición vertical suelen presentar pocas dificultades, pero la excepción es el diente que se halla en íntimo contacto con el segundo molar. En este tipo de pieza dentaria se acuña un elevador apical fino entre ambos dientes y luego se introduce otro más grande para crear un poco de espacio. A continuación se puede insertar un elevador de Miller o de Potts para luxar el diente. Tómese la
37 precaución de encontrar el sitio correcto para insertar el elevador apical y no lesionar las raíces del segundo molar.
b) Odontectomía para retenciones superiores mesioangular.
Muchas veces en las retenciones superiores mesioangulares el diente se halla en vestibuloversión y esto facilita mucho su extracción. Si está trabado debajo de la saliencia oclusal del segundo molar, se lo retira en dirección lateral o se lo desimpacta primero moviéndolo cuidadosamente hacia atrás. En los casos extremos esta última maniobra puede fracturar la tuberosidad, pero esta cura sin problemas la mayoría de las veces. c) Odontectomía para terceros molares superiores en posición distoangular.
La incisión debe llegar bien atrás sobre la superficie posterior de la tuberosidad para obtener una exposición adecuada. Este tipo de pieza dentaria, cuando se halla en posición alta, es más fácil de empujar dentro de la fosa infratemporal que los dientes que están en las otras dos posiciones, por la sencilla razón de que es difícil hacer palanca hacia abajo. Si es posible, tómese el diente con una pinza debidamente angulada para llegar a lo alto de la herida y tomar la corona con sus picos. Sin embargo, cerciórese de tomar el diente lo suficientemente arriba porque si se zafa de la pinza podría introducirse en el antro.
d) Odontectomía para terceros molares superiores en posición horizontal.
Los terceros molares superiores en posición horizontal suelen estar en su sitio alto y muchas veces hay que seccionarlos. La incisión debe llevarse bien delante del área del primer molar, de manera similar. Una vez desprendido y separado el mucoperiostico, si lo hay, pero el hueso de la apófisis alveolar que está debajo del diente se deja intacto para no estropear la cresta alveolar ni fracturar la tuberosidad. Si la corona está en situación vestibular, se pude extraer el diente entero; de lo contrario, se hace una odontomía en su parte cervical y cada mitad se retira por separado con un elevador.
38 2.1.11.5 Limpieza del lecho quirúrgico.
Luego de extraer el tercer molar, es indispensable revisar los bordes óseos para localizar cualquier tipo de irregularidad y eliminarla con instrumentos apropiados. Se debe llevar a cabo una limpieza detallada del hecho quirúrgico en la que se pondrá particular atención a eliminar: pequeños fragmentos óseos, tejido de granulación y saco pericoronario. Una vez que se ha hecho la limpieza del lecho quirúrgico mediante instrumentos, se hace un lavado irrigado la zona con solución fisiológica para eliminar partículas de menor tamaño que puedan actuar como cuerpo extraño y provocar infecciones posoperatorias.