C. Regression Analysis 118
1. Court Quality 129
El análisis de las leyes de participación es importante puesto que éstas nos dan la pauta para respaldar la propuesta de tener un modelo híbrido de participación. Estas leyes presentan una serie de artículos que muestran cuáles son los derechos y obligaciones de los ciudadanos al participar en el diseño, aprobación o desaprobación de proyectos de diferentes categorías presentados por la administración pública.
Aunque el punto en común en las leyes analizadas es el derecho que tiene el ciudadano a participar con voz y voto en la toma de decisiones de la administración pública y a proponer proyectos que sigan el bien común antes las instancias competentes, las diferencias estriban en los procesos o mecanismos de participación. Una propuesta interesante en la norma de participación de Barcelona, es las inclusión de las TICs en los procesos de participación, a través de comunicados en la televisión, redes sociales, correo electrónico, convocan a la gente para unirse y tomar parte en las decisiones de la ciudad. Esto se ve concretado en la realización de la plataforma Decidim, analizada en el capitulo anterior, en donde aparte de dar colocar diversos temas de discusión, existen enlaces a la página del ayuntamiento de Barcelona, en donde podemos encontrar la agenda de actividades de la alcaldesa, así como videos, la rendición de cuentas de las actividades realizadas y archivos multimedia con información sobre los proyectos a realizar.
Esto nos puede indicar que en una contexto en donde exista la inclusión de nuevos procesos participativos, y que estén dados por ley, podría mejorar la manera en que se solucionan los problemas. Es decir que en los otros contextos analizados en el Cap. III, donde vemos los decretados los mismos procesos participativos, es donde menos vemos un impacto cuantitativo en el mejoramiento del hábitat. Al contrario del de Barcelona, que ya cuenta con nuevos procesos decretados, hay un mejor proceso de participación y por ende mejores resultados. De igual forma la ley marca que la información expuesta por la administración pública debe llegar al ciudadano de una manera clara y concisa, en este sentido también la plataforma de participación de Barcelona, cuenta con una base de datos de los usuarios para enviar por correo electrónico las fechas en que se tendrán las reuniones en físico. De esta manera podemos ver que la propuesta de Barcelona es integrar los dos modelos de participación.
Al contrario de la norma de Barcelona, las leyes de participación de México y Colombia siguen patrones de participación con lineamientos convencionales que no se van adaptando al momento que vive la sociedad contemporánea. En el caso de Colombia aunque en su ley no marca procesos que integren las TICs, en la practica ya se están creando plataformas digitales de participación ciudadana, no obstante, se quedan en un primer nivel al llegar sólo a la etapa de
que está haciendo el país por integrar cada vez más planes de participación que integren a las tecnologías digitales.
Lamentablemente en el caso de México, aunque se creo una plataforma para tomar parte en el plan nacional de desarrollo, ésta solo fue una consulta ciudadana que no favorece una participación activa ni favorece a los procesos de construcción de una sociedad más democrática. De igual forma los resultados arrojados por la consulta no han tenido un seguimiento y tampoco han tenido una publicación permanente. En este sentido vemos que no existe una transparencia de la que habla la ley de participación.
Llegado a este punto es cuando nos preguntamos ¿sólo se están siguiendo indicadores o existe una participación ciudadana genuina? Claro está que no en todos los casos obtendremos la misma respuesta y aunque ningún caso es perfecto, podemos destacar a Barcelona como una ciudad que trata de tener una participación genuina, con actores reales que estén presentes también en el medio virtual. Barcelona es considerada una Smart city, y no sólo por los sistemas artificiales con los que cuenta sino también por los sistemas que integran a los habitantes con la ciudad no sólo de manera física sino también de manera virtual o digital. Una sociedad que está en contante transformación merece procesos de participación e integración que se vayan transformando también. Es por ello que en España, en general, encontramos una gran variedad de plataformas de participación, (analizadas en el capitulo anterior) que no sólo son promovidas por la administración pública, sino también por agentes privados. Esto nos demuestra que la sociedad misma está preocupada por encontrar nuevos patrones y modelos de participación que nos permitan mejorar nuestra calidad de vida.
En suma, es triste ver que en el caso de México sólo se estén cumpliendo indicadores y no exista una autentica participación. Esto nos da oportunidad a los ciudadanos para reinventarnos y también por nuestra cuenta generar plataformas de participación que integren a las sociedades civiles, instituciones, profesionistas y técnicos. Si bien es cierto que el gobierno tiene que suplir muchas de nuestras necesidades, tampoco podemos estar a la expectativa y ser unos ciudadanos pasivo. En el mejor de los casos, por barrios podríamos proponer la creación de grupos en redes sociales en línea, con las personas que cuenten con ellas, y así compartir opiniones sobre cómo mejorar el barrio y compartir de “boca en boca” esas opiniones con la gente que no cuente o no este dada de alta en esa red social.
Finalmente, debemos reconocer que la participación es fluctuante, es decir que el día de hoy podemos tener a 10 ciudadanos activos y el día de mañana podemos contar con la mitad o menos, es por esto que la convocatoria debe ser constante para que se sumen nuevos integrantes y vayan llenando el vacío de los que se hayan salido del circulo.
4.4. Retos de los Procesos híbridos del Diseño Participativo para el mejoramiento de la