• No results found

Create the Project Portfolio: Match the Work to the Goals

Cosechas de verano FASE ASCENDENTE Entrada de oro. Los bancos aumentan el crédito En Invierno

Caen los saldos exportables FASE DESCENDEN TE Retracción económica Cae el crédito bancario Prebisch sugiere acciones contracíclicas Cosecha invernal

33 La escuela económica llamada "estructuralismo latinoamericano", de cuya matriz se desarrolló la tesis de la "teoría de la dependencia" concibió el siguiente modelo explicativo: las empresas coloniales y el comercio internacional no habían sido útiles para el desarrollo económico sino que, al dislocar las estructuras e instituciones socio- económicas de las colonias, generaron una serie de problemas (dependencia de las exportaciones, crecimiento desequilibrado) que bloquearon las posibilidades de desarrollo. Los países del Tercer Mundo habían caído en un estado de "dependencia" del primer mundo, convirtiéndose en productores de materias primas en una relación de "centro-periferia" con sus metrópolis. Para que estos países pudieran entrar en una senda de desarrollo sostenido –minimizando su vulnerabilidad externa– era necesario que se les permitiera un cierto proteccionismo en el comercio exterior y estrategias de sustitución de importaciones.

Esta primera aproximación al desarrollo espacialmente diferenciado, en torno a un "centro" industrial y hegemónico que entabla transacciones desiguales con una periferia agrícola y subordinada, sintetizado en el binomio antagónico “centro- periferia”, nació del modelo explicativo de Prebisch, quien a su vez habría tejido redes de intercambio intelectual con la obra del alemán Werner Sombart y del rumano Mihail Manoilescu. Aparte de ellos, también habría influido el chileno-alemán Ernst Wagemann, quien acuñó los términos "ciclo céntrico" y "ciclo periférico" para describir los movimientos de capital en marcos nacionales e internacionales.51 Estos autores coincidieron en

subrayar la superioridad económica (cabe agregar, tecnológica y cultural) de la industria respecto de la agricultura. Los países especializados en la primera exhibirán en el largo plazo un dinamismo mayor, que se traducirá, inexorablemente, en ponderable poder en las relaciones internacionales. Las naciones atascadas en las actividades primarias (agricultura, ganadería, minería) eran desfavorecidas debido a la ausencia de una cultura económica adversa al riesgo, a la competencia y a la racionalidad tecnológica. Marcharían, por consiguiente, a remolque de las otras, también en cuestiones de influencia y poder.

Prebisch reconoció que su teoría del deterioro de los términos del intercambio (DTI), clave para sus postulados del estructuralismo y del carácter dependiente de las economías latinoamericanas, lo extrajo leyendo el informe de Hans Singer, Post War price relations between under- development and industrialized countries, publicado

34 luego por la ONU en 1949 con el título de Relative prices of exports and imports of

under- developed countries. La síntesis Prebisch- Singer fue el la base conceptual que

iluminó el Manifiesto del ´49, punto de partida del modelo analítico cepalino, pues luego de la publicación del nombrado documento ninguna teórica podía seguir sosteniendo, para los países del sub- continente, que era aceptable la vieja doctrina clásica ricardiana de las ventajas comparativas.52 La historicidad de la problemáticas

económicas, Prebisch la sostenía para defender sus posiciones heterodoxas que criticaban el análisis “ahistórico” de los modelos atemporales de los neoclásicos, provenientes de la corriente principal anglosajona, que no consideraban los principios prebischianos como parte de la teoría económica. En palabras del tucumano lo explicaba diciendo “... estoy seguro que en Harvard no nos toman en serio somos economistas de segunda categoría o hasta de tercera; somos economistas subdesarrollados (sic)...”.53 Una rápida esquematización54 de estas ideas podría

presentarse así en tres temas. La dicotomía centro- periferia

Este modelo conceptual nació en el marco de las reflexiones prebischianas (luego del impacto de la crisis del ´30) sobre la imposibilidad de universalización de las teorías sobre el desarrollo que, desde los países industrializados, pretendían explicar toda la dinámica de la economía mundial. Prebisch insistió, entonces, que los fenómenos que ocurrían en los países que él denominó del centro conformaban un todo dinámico que trasmitía sus impulsos a la periferia. Impulsos de expansión cíclica, seguidos periódicamente de movimientos de contracción. Mientras que los centros desplegaban un papel activo en los movimientos cíclicos de la economía, la periferia se replegaba a un papel pasivo, gestando, a su vez, la reacción periférica que, en la fase descendente del ciclo, contribuía a la recuperación de la actividad económica del centro, impulsando nuevamente el crecimiento de la economía. Permanentemente Prebisch remarcaba que

“…el capitalismo periférico es parte de este sistema mundial, proviene su propia especificidad (…) de allí que ese afán nuestro de engullir teorías

52 Dosman (2001), p. 102. 53 Pollock (2001), p. 17.

54 Las categorías conceptuales de este apartado fueron glosadas de la obra de Prebisch (1981), p. 30 y

35 desde los centros es otra de las manifestaciones de nuestro capitalismo

imitativo y de nuestro afán por desarrollarnos a imagen y semejanza de aquellos…así se toman esas teorías sin reflexionar en las grandes diferencias de estructura social entre los centros y los países periféricos (…) se propagan las técnicas, los modos de consumo y otras formas culturales, las instituciones, las ideas y las ideologías…”.55

Por último describía la relación centros- periferias, como la manifestación del diagnóstico del llamado estructuralismo latinoamericano, en torno a un enfoque hermenéutico esquematizado de la siguiente manera: a) el desarrollo periférico era parte integrante del sistema capitalista pero se desenvolvía en condiciones muy diferentes a la de los centros; b) la dinámica de los centros, si bien tenía mucha influencia en desarrollo periférico, era de alcance limitado debido a la índole centrípeta del capitalismo; c) esa dinámica solamente impulsaba al desarrollo periférico si y sólo si respondía al interés de los grupos dominantes del centro; d) el carácter centrípeto capitalista se imponía en las relaciones centros- periferias debido a que en los primeros se originaba el progreso técnico y se concentraba la productividad del trabajo, la industrialización y las innovaciones tecnológicas que diversificaban aún más la producción de bienes y servicios; e) por lo tanto, en el curso espontáneo del desarrollo, la periferia tendía a quedar al margen de ese proceso de modernización en la evolución histórica del capitalismo y f) más que un designio de exclusión, este fenómeno era la consecuencia del juego de leyes del mercado en el plano internacional. 56

Deterioro de los términos del intercambio o deterioro secular de los precios de intercambio

Esta fue la tesis original del planteo de la CEPAL, que fue objeto de múltiples críticas por considerarla un planteo simplista del “modelo económico latinoamericano”. La tendencia al deterioro de la relación de precios se debía fundamentalmente, en el

esquema prebischiano, a que la insuficiente acumulación de capital, por un lado, y el

excepcional crecimiento demográfico, por otro, impedían absorber con gran intensidad la fuerza de trabajo de mayor productividad. La experiencia periférica demostraba, según Prebisch, que esa incapacidad de acumulación y el crecimiento poblacional que

55 Pollock (2001), p. 31. 56 Pollock (2001), p. 37.

36 dejaba grandes masas sin absorber, llevaba a que los precios primarios no se elevaban y se mantendría la misma relación de precios (deteriorada) que era la que existía al inicio del proceso de industrialización. El economista tucumano proponía, entre otras medidas para contrarrestar dicho deterioro, la limitación de la tierra accesible y la sustitución de importaciones mediante la protección o el estímulo a las exportaciones gracias al subsidio.

El desarrollo endógeno de tecnología

Para Prebisch el sistema económico internacional funcionaba en un desequilibrio permanente (desafiando la teoría neoclásica del equilibrio general), porque el comportamiento del ciclo económico era diferente para las economías industriales en comparación con las economías primarias. Reconocía dos asimetrías: una “exógena” entre el centro desarrollado y la periferia y la otra, “endógena” o intrasistema de la lógica productiva de los países de América Latina. La primera tendría como variables: las tecnologías “producidas” en el centro, con productos de alta elasticidad- ingreso y los patrones de desarrollo, que presentaban una enorme heterogeneidad estructural, de allí que algunos trabajadores fuesen absorbidos por sectores de alta productividad, mientras que la mayoría de baja productividad (en los países, y dentro de éstos, en las ramas productivas “atrasadas”) recibían una peor distribución del ingreso, provocándose una alta desigualdad y fragmentación social. De allí que la heterogeneidad estructural era la primera característica de las economías periféricas: la existencia de actividades o ramas de la producción en las cuales la productividad media del trabajo era normal, o si se quiere relativamente similar a la que prevalecía en los grandes centros industriales. Y la presencia simultánea de actividades tecnológicamente rezagadas, en las cuales los niveles de productividad eran muy reducidos. De esos dos tipos de actividades, las mencionadas en primer término generaban el empleo, y las segundas albergaban el subempleo. Esa coexistencia de empleo y subempleo constituía una expresión directamente visible de la heterogeneidad estructural.

Otro rasgo era la especialización productiva, que en sus orígenes, la periferia se la asoció con el largo período en que su crecimiento dependió de la exportación de alimentos y materias primas. Más tarde, cuando la industria pasó a ser espontáneamente la fuente principal de dinamismo, la especialización primario-exportadora inicial condicionaría el nuevo patrón de desarrollo. Otros aspectos de la especialización eran:

37 1) la dificultad de exportar manufacturas y de lograr por esa vía alzas sucesivas del valor de las exportaciones globales; 2) la acumulación de importaciones inducida por la escasa complementariedad de la producción interna y/o de importaciones de bienes situados “más atrás” en la cadena productiva e inducida por su escasa integración vertical. La consecuencia de 1) y 2) fue el déficit de la balanza comercial de la periferia.

Finalmente, Prebisch presentaba el problema del desarrollo desigual, que tenía relación en primer lugar, con lo descrito en 1) y 2. La periferia se destacaba por estructuras que eran heterogéneas y especializadas. Mientras que los grandes centros industriales presentaban sus economías con altos grados de homogeneidad y diversificación. A estos rasgos se le sumaban: d) la planificación económica, e) el peso relativo de la industrialización, f) la vulnerabilidad del sector externo en las economías primario- exportadoras, g) la integración regional, h) el modelo de industrialización por sustitución de importaciones, i) la diferencia de los ingresos medios entre el centro y la periferia.57

Informes y Misiones para el desarrollo económico

En el cuarto período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina (según se explica en la presentación institucional de la CEPAL) celebrado en México en junio de 1951, se aprobó la Resolución 4, en la que se consideraba "la necesidad común de todos los países latinoamericanos de realizar investigaciones fundamentales y de preparar economistas en el campo de desarrollo económico” y se recomendaba la creación de un Centro de Estudios de la CEPAL para el Desarrollo Económico de América Latina, en colaboración con la Administración de Asistencia Técnica (AAT) de las Naciones Unidas. Como resultado de esa resolución, se organizó el Programa CEPAL/AAT sobre capacitación de economistas en materia de desarrollo económico, con sede en Santiago de Chile (desde 1952). La ejecución y desenvolvimiento del Programa puso de manifiesto un problema que era ya de por sí agudo y conocido: la casi completa carencia en ese terreno de una bibliografía en castellano que pudiera servir a la realización de los cursos mismos del Programa.

Por ello la CEPAL creó la serie de Análisis y proyecciones del desarrollo

38 económico, donde esbozó primero una introducción a la técnica de programación, que fue aplicando después a los casos concretos de algunos países.58 Con esos estudios, se

iniciaba una estrategia de “ataque a modo de shock” de los problemas de desarrollo, pero sus objetivos finales sólo podían alcanzarse complementándolos con manuales (traducidos en Informes presentados a los distintos gobiernos nacionales) que se reunían en textos coherentes, claros y concretos, con aportes de datos y conocimientos de teoría económica “heterodoxa” a la mainstream neoclásica, que proporcionaban una herramienta a los estudiosos de la economía y también, y sobre todo, a los técnicos y funcionarios de los gobiernos que diseñaban las políticas económicas en los diversos países latinoamericanos. Para Prebisch, inclusive, había que ir más allá de la mera teoría y adentrarse en el desafío siempre inquietante de la “economía real”, pues como sostenía “... desde la CEPAL es la primera oportunidad que tiene América Latina de pensar sus propios problemas económicos, que no los pudo hacer hasta ahora... para poder orientar a Latinoamérica en la dirección correcta...”.59

Ricardo Bielschowsky60 señala que cuando Prebisch redactó el Manifiesto se

estaba engendrando la inclinación cepalina por las sugerencias macroeconómicas, sin descuidar las tendencias históricas. Ese documento contenía ya todos los elementos que figurarían como la referencia ideológica y analítica para los desarrollistas latinoamericanos y como “corpus” para la redacción de los Informes. Este fue el contexto desde donde se estructuraron las misiones cepalinas para auxiliar a los diversas administraciones públicas, deseosas de recibir –un tanto ingenuamente–las citadas “recetas” que les permitieran lograr el “salto hacia delante”, quebrando las condiciones que provocaban el atraso económico y la vulnerabilidad de las respectivas economías nacionales.

Resulta evidente que el desarrollismo argentino y latinoamericano (en la dupla Frondizi- Kubitschek) se articuló en los presupuestos cepalinos, nacidos del pensamiento prebischiano. El propio Frigerio reconoce (en un reportaje académico en septiembre de 1997) el diagnóstico de la crisis estructural del subdesarrollo que hacía la CEPAL, se negaba a encuadrar a “su” desarrollismo en la corriente estructuralista, por encontrar a esta corriente y al monetarismo como dos caras de una misma moneda. Y

58 Estudios sobre el desarrollo económico del Brasil (E/CN.I2/364/Rev. I), Colombia (E/CN.I2/365/Rev.

I), la Argentina (E/CN.I2/429 y Add. I-4) y Bolivia (E/CN.I2/43O y Add. I/Rev. I). Extraido de la página oficial de la CEPAL.

59 Entrevista concedida en Washington DC en 1985, a un año de su muerte, recogida por David Pollock,

su discípulo en la CEPAL, Pollock (2001).

39 era en esta visión donde se concentraban las críticas a Prebisch (amén de considerar que la CEPAL no tenía en cuenta el rol de las grandes corporaciones multinacionales en las estructuras subdesarrolladas, ampliando el DTI y, a su vez, que la tesis de la “complementación regional” también operaba como reproductora del atraso estructural).61

La tesis desarrollista planteaba la integración y el desarrollo. Este era el producto de la industrialización y aquella (a nivel mundial) de la tecnología.62 Prebisch lo

explicaba diciendo que

“... la estrategia mixta del desarrollo implica procesos de integración que fueron usados desde los años ´50 para racionalizar los cortes de la industrialización sustitutiva de importaciones, tanto para aquellos cortes derivados de la ausencia de competencia, como a la ineficiencia de la escala sub- óptima de la plantas industriales...”.63

El desarrollo, para este economista, implicaba también la integración regional, como una forma de ampliar los espacios dentro de los cuales tendría ligar el “desarrollo hacia adentro”, para tornarlo más eficiente.64 Por otra parte, Prebisch y la CEPAL

sostenían que el atraso histórico sólo se podía superar mediante la aplicación, como ya señalamos, de la moderna tecnología industrial que garantizara los cambios estructurales que necesitan las economías de los países periféricos y las protegieran de los vaivenes cíclicos y de los shocks externos que en el pasado había resultado de la excesiva dependencia de las exportaciones. El desarrollo sólo podía significar progreso técnico vinculado con la industrialización enfocada a las necesidades del mercado interno. El crecimiento económico y la justicia social eran impensables, pues, en el contexto de una sociedad técnicamente atrasada y económicamente estática. La creación y la adopción de la tecnología por medio de la educación era un factor primordial para la “modernización” de la sociedad.

Los preceptos fundamentales de la ideología del desarrollo propuesta por la CEPAL se sintetizaban en: 1) nacionalismo contrario a la “dependencia” de los mercados de exportación; 2) capitalismo “modernizante”; 3) integración regional; 4) la

61 Vercesi (1999). 62Ocampo (2001), p. 5 63 Ibid, p. 5

40 expansión del mercado interno; 5) la absorción de la fuerza del trabajo; d) la elevación de nivel tecnológico y 6) la creación endógena de tecnología.65

Bielschowsky realiza una aclaración a ciertas interpretaciones erróneas entre los economistas liberales, para quienes la CEPAL proponía una “autarquía económica”, con lo cual se estaría acercando a los modelos nacional-populistas desplegados en América Latina por Cárdenas en México, Vargas en Brasil y Perón en Argentina. Para el autor esa es una idea equivocada ya que la CEPAL reiteraba que el proceso sustitutivo sólo alteraba la composición de las importaciones y que el crecimiento económico presionaría para una expansión de dichas importaciones, por lo que los países desarrollados sólo podían obtener una ganancia alentando la industrialización de la periferia y con una mayor apertura de productos originados en ella. Según Bielschowsky, la CEPAL sostenía que existía una “solidaridad intrínseca” entre la industrialización y la expansión del comercio internacional.66

Por su parte, Arndt se muestra cauto cuando sostiene que se debería distinguir al menos tres momentos en el pensamiento de Prebisch, de modo de sopesar correctamente los postulados cepalinos. Un “primer Prebisch”, desde 1949 a 1956; un “segundo Prebisch” entre 1956 y su gestión en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y un “tercer Prebisch” desde 1964 en adelante. Para nuestra tesis es necesario visualizar lo que Arndt señala como un cambio entre el Prebisch de 1949, promotror de un modelo ISI sencillo y el de 1956, quien había comenzado a desestimar los méritos de la estrategia sustitutiva, ya que ésta había fracasado en sus dos objetivos primordiales: el ahorro de divisas extranjeras y, por lo tanto, la menor dependencia del mercado mundial. Citando un informe de la ONU (Análisis económico de América Latina para 1956), Arndt recoge las palabras de Prebisch cuando sostenía que

“Esto lleva a la situación bastante paradójica de que la única menera de financiar las importaciones para las industrias secundarias en expansión es ampliar el volumen de las exportaciones de los productos primarios”.67

De modo que no sólo Prebisch estaba relativizando algunos de los postulados originales de la CEPAL de 1949, sino que le estaba agregando como posible salida la integración regional entre los países en vías de desarrollo.68

65 Szusterman (1998), p.123. 66 Bielschowsky (1998). 67 Arndt (1992), p. 86.

41

Conclusión

Se presentó la vasta red intelectual tejida en torno a un “clima de ideas” que permitió desentrañar la génesis del desarrollo, entendido éste en su doble sentido: como categoría conceptual nueva y distinta a las ideas de riqueza y crecimiento de las naciones y como política económica aplicada en algunos países periféricos. Su origen múltiple y su peso en los principales centros de producción académica lo colocan en el eje de la discusión en el mundo de posguerra. En ese contexto, la irrupción de la CEPAL adquirió una preponderancia inusitada, asumiendo también una doble función: como inspiradora de una corriente heterodoxa de pensamiento económico (con pretensiones de constituirse como teoría alternativa a la corriente dominante) y como espacio simbólico de formación y asesorarmiento en políticas de planificación del desarrollo en la región. Asimismo, Bielschowsky atribuía a la CEPAL dos tesis muy difundidas en los años sesenta: la “teoría de la dependencia” y la “tesis de la heterogeneidad estructural”. La idea de la dependencia (comercial, financiera y tecnológica) estuvo formulada, según Bielschowsky, desde un principio en este organismo de la ONU, pero recién fue formulada años más tarde, debido a la