El tiempo en esta historia ha sido estructurado de la manera que suelen tener las obras dedicadas al público infantil, es decir, los acontecimientos se suceden unos tras otros de una manera lineal o natural. Sin embargo, durante el relato se pueden apreciar pequeñas rupturas de la linealidad cronológica, dando paso a algunas anacronías.
Para iniciar el análisis del tiempo narrativo, es necesario ubicarse primero en el tiempo externo o momento histórico, siendo en el caso de esta obra, la época actual. No se especifica en ningún momento del relato el año en que transcurren los hechos, pero si los meses, y en algunos casos los días, siendo el momento de inicio un día cualquiera del mes de junio, continuando por julio, culminado en agosto, es decir, la historia se desarrolla en un periodo de tres meses, por lo que se la puede considerar como una historia de tiempo rápido. En la obra, solo se especifican algunas fechas, 25 de julio, cuando María Alejandra relata cómo vive las festividades julianas de Guayaquil, 2 de diciembre, cumpleaños de María Alejandra y Domingo,18 de agosto, cuando llega la despedida y decide culminar con la escritura en su diario dedicado a la casa.
El autor ha querido narrar una historia sin tanta rigurosidad en el tiempo, para que los jóvenes lectores, puedan encontrar similitudes entre sus vivencias y las de María Alejandra, y de esta manera, afianzar la relación que se da entre los protagonistas, como así lo explica en la obra:
Querida casa, no sé si te moleste esto de escribirte sin fechas. No lo hago por descuidada, más bien te confieso que a veces no sé si es miércoles o jueves; entre tú y yo no es necesario, somos amigas (Behr, 2012, p.87).
Ahora, al observar el tiempo interno o narrativo de esta obra, es importante resaltar que la estructura de la historia, concebida a manera de un diario, nos da la pauta para saber que si bien en un momento específico, el autor hace que María Alejandra escriba sus vivencias, ella puede relatar sucesos que pasaron en otro momento y no necesariamente los hecho del día que reseña en el diario.
Al ser una historia de ritmo rápido, la reducción temporal o condensación narrativa, se evidencia en las cortas historias o vivencias que María Alejandra escribe, y se presenta con frecuencia la mezcla de los tiempos, ya que la protagonista principal recuerda hechos pasados y los conjuga con el presente, dando paso a lo que llamaríamos reducción temporal rememorativa, y se puede apreciar en algunos párrafos que hemos citado a manera de ejemplos:
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Si de sabores se trata, debo citar los besos de Papá, cuando nos da las buenas noches o los buenos días (…) Cuando éramos pequeños, Andrés y yo escogíamos lo de naranja, porque nos hacían cosquillas y eran en la frente (Behr, 2012, p. 23).
Yo sé que pese a lo vieja que puedes ser tienes muchas historias que contar (…) como el día que celebraron mi cumpleaños (…) Recuerdo que era sábado y vinieron un payaso gordo, dos titiriteras y una perrita frenchpoodle llamada Puppy que sabía bailar Macarena (Behr, 2012, p.30-31).
“Casita querida. Hoy en la escuela estaba recordando otra historia de terror que debo
escribir en este diario (…) ¿Te acuerdas de lo que pasó hace dos carnavales?”
(Behr, 2012, p.133).
Si hablamos de una narración temporal rememorativa, lógicamente existen varios ejemplos del uso de analepsis (flash back), que se pueden observar claramente cuando María Alejandra está escribiendo en su diario algún hecho del momento y de pronto vuelve al pasado, por ejemplo:
“Antes de recordar a Vianka, (…) te estaba hablando de los momentos alegres. Seguiré con este tema, así que no puedo dejar pasar y escribir sobre el día en que llegó Excalibur.
¿Recuerdas, Casa querida, aquel domingo?” (Behr, 2012, p.57).
La idea provino de Andrés, una tarde cuando nos divertíamos con el juego del idioma imaginario, (…) Pablito, entonces de seis años, llevó su pistola de agua cargada a Tope. La pequeña Mapapa, aún no era atrapada por los tentáculos del miedo a las personas (Behr, 2012, p.120).
También encontramos algunas prolepsis (flash forward), pero en menor cantidad, por ejemplo:
“Si tuviera que hacer una propaganda en la radio o en la televisión dijera: sabrosos,
tostaditos, inigualables…¡Ahhhhh! (no te lo había dicho, casita de espumas, pero cuando
crezca será publicista)” (Behr, 2012, p.21).
“Además tengo otra sorpresa, ¿sabes qué? Cuando sea mayor juntaré dinero y podré
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“Cuando llegue ese día la guerra de las estalactitas contra las estalagmitas habrá
terminado; pues ya empezó” (Behr, 2012, p.166)
La colección de juguetes se cerraría contigo, una casa común y corriente como
cualquier otra (…) Ahora sé que no volveré a ingresar allí hasta mi regreso, y cuando lo
haga te convertiré en un museo familiar y nos acordaremos de este domingo de fútbol (Behr, 2012, p.168)
Luego de haber analizado la estructura temporal de la obra Casita, casona, casuna, podemos finalizar diciendo que la disposición del relato se inclina a ser una narración in media res, ya que hemos podido comprobar que la historia parte de un punto pero conforme va avanzando, sobrevienen saltos temporales que son descritos con cierto grado de detalle y nos ayuda a comprender mejor a los personajes, sus interacciones, el mensaje interno y el desenlace.
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