Para este principio se evaluaron como objetivos la revisión de los escritos al terminar por parte de los mismos niños, la autocorrección que ellos realizan a los mismos y la estructura y secuencia narrativa que llevan en sus historias.
De acuerdo con los resultados de la prueba, los niños que se encuentran en un nivel alto del principio relacional son 2 (9,09%), dado que realizan estas actividades de manera excelente, hacen la invención de sus historias, las leen, son conscientes de los errores que cometen, los corrigen y presentan sus escritos de manera adecuada, cuando tienen duda con la escritura de alguna palabra solicitan colaboración por parte de la docente, buscando que sus escritos queden bien. Imagen 34.
Imagen 34. Nivel Superior. Subcategoría principio relacional. Durante la intervención.
En el nivel medio se encuentra el 22,7%, es decir 5 niños, aunque intentan corregir sus propios errores aún cometen equivocaciones en esta tarea. Leen sus escritos y a veces pasan
112
sobre los errores y no los identifican, enumeran de manera correcta la secuencia temporal de una historia con imágenes, sin embargo en la invención de sus propias historias aún cometen errores en la secuencia narrativa.
Imagen 35. Nivel Medio. Subcategoría principio relacional. Durante la intervención.
En el nivel bajo de este principio se ubican 15 niños, esto corresponde al 68,1%, a pesar de las actividades realizadas los niños aún no prestan interés en autocorregir sus escritos, sienten pereza cuando se les solicita que realicen este tipo de actividades, leen sus escritos y no ponen atención a los errores, no los corrigen y les es indiferente cómo quedan. Vale la pena aclarar, que aunque disfrutan de la escritura en la invención de historias, muestran interés por desarrollar sus escritos, elaborar tarjetas, etc., su apatía está referida a la actividad posterior de esta escritura, esto es, a la autocorrección de los escritos.
Imagen 36. Nivel Bajo. Subcategoría principio relacional. Durante la intervención.
Terminado el análisis cuantitativo de este principio, se presentan aquellas conclusiones parciales de la triangulación. En el principio relacional, los niños deben autocorregir sus errores al escribir, sin embargo, se pudo observar que finalizando la cuarta veintena pocos niños lograban realizar esta actividad, puesto que los errores evidenciaban la dificultad en los niños frente a rotación, inversión, contaminaciones, etc.; ya que asumían que estaban bien escritos, por tal motivo se optó por entregar los escritos a sus compañeros quienes debían realizar el ejercicio de corrección y entre pares encontrar los errores; finalmente la docente
113
realizaba una nueva corrección y hacía la retroalimentación necesaria a cada niño para que escribieran nuevamente el cuento sin cometer errores.
Se trabajó la estructura y secuencia narrativa en la construcción escrita de historias. Este objetivo es trabajado de manera simultánea con la lectura en la invención oral de historias, sin embargo se puede observar que los niños desarrollan de forma oral historias con estructura y secuencia narrativa mucho más rápido y de mayor calidad, sin embargo cuando se hace necesario escribirlas comenten errores de ortografía, secuencia, estructura y coherencia. De acuerdo a Goodman (1992), este principio relacional se basa en que el lenguaje es un sistema de símbolos en el que los niños “deben relacionar su escritura con las ideas conceptos o significados sobre los que están escribiendo”, y es esto lo que hace que sea complejo. En las historias inventadas por los niños debe existir una relación entre los personajes, los hechos, los lugares, el tiempo en que suceden las situaciones, en cómo inicia una historia, cómo sigue y cuál es su final; es de suponer que sea toda una estructura mental la que se está poniendo en juego en el momento de inventar una historia, entonces esta misma relación que plantea Goodman (1992) justifica el hecho de que los niños finalizando la cuarta veintena aún no tengan construcciones de texto muy elaboradas y cometan errores relacionales, ya que como lo dice esta autora “Tales relaciones no son simplemente correspondencias entre letras y sonidos; son mucho más complicadas. Por lo tanto, en los principios relacionales el escritor principiante debe llegar a conocer que la escritura puede relacionarse con el objeto y el significado del objeto que está siendo representado, con el lenguaje oral, con la percepción visual de la ortografía y con la interrelación de todas estas relaciones”. Es así como este objetivo debe continuarse trabajando en las siguientes veintenas, con el fin de que la práctica lleve a esta fluidez escritural que se pretende.
Después del análisis de estos resultados y teniendo en cuenta las conclusiones parciales de la triangulación en lectura y escritura se concluye en esta etapa de intervención que el trabajo realizado con los ambientes de aprendizaje socio afectivos, desde las veintenas, aporta avances importantes en el aprendizaje de los niños y en su motivación por el hábito de la lectura y de la escritura; que el desarrollo de las diferentes actividades da cuenta de estos avances; de igual manera, el trabajo por medio de las rutinas de las letras favorece la subcategoría de la decodificación, permitiendo hasta el momento avances significativos para los niños, al igual que se establece la necesidad de continuar con esta actividad en las
114
siguientes veintenas, por cuanto han tenido resultados satisfactorios en estas cuatro primeras veintenas y ha sido del agrado y aceptación por parte de los niños.
También se puede reconocer un avance significativo en la fluidez de la lectura, que ha beneficiado la subcategoría de comprensión, y esto, al realizar la comparación de los niños que aún no logran decodificar bien, es un hallazgo importante, por cuanto se puede establecer que aquellos niños que realizan una decodificación adecuada, pero que además ya tienen fluidez en su lectura, resuelven de manera más acertada situaciones relacionadas con la comprensión, mientras que los niños que aún no decodifican presentan dificultad en este proceso. Es importante aclarar, que se está hablando de una relación desde la lectura propia que realiza el niño y la comprensión que hace a los textos, puesto que algunos niños que no decodifican correctamente cuando se les hace la lectura desde fuera, es decir, es el maestro quien lee, tienen un nivel de comprensión adecuado. Entonces, si un niño no decodifica no es condición para decir que no comprende; su nivel de comprensión es afectado si el mismo niño es el encargado de realizar la lectura y a su vez de ofrecer respuesta a nivel de comprensión de su propia lectura.
Por otro lado, estos avances que han tenido los niños desde la categoría de lectura y escritura, han sido transversales a la categoría de la socio afectividad, se han respetado sus ritmos de aprendizaje, se ha atendido a su desarrollo integral, se han tenido en cuenta sus necesidades diferenciales, como en el caso de los niños que se encuentran diagnosticados con déficit cognitivo, se ha realizado un trabajo colaborativo con la familia y se ha mantenido el objetivo primordial de los ambientes de aprendizaje, educando niños felices.