12.2 Material and Methods
12.4.6 Critical review of the study and outlook
Se ha analizado si la clorofila se correlacionaba con la concentración de microcistinas encontradas con el fin de ver si era posible utilizar el valor de clorofila presente como indicativo de potencialidad tóxica, tanto en las muestras concentradas por red como en las no concentradas.
Cuando se intenta correlacionar la concentración de clorofila y microcistinas presentes en los extractos de las muestras concentradas se observa una correlación baja (R2 = 0,24, datos no mostrados) aunque mejora perceptiblemente cuando no se consideran los valores que presentaron microcistinas por debajo del limite de detección (R2 = 0,46) (Figura II.24), lo que indica que existe ligera correlación entre estos dos valores.
Correlacion Mc y Clo a muestras positivas
μg Clo a mL-1 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 μg Mc mL -1 0 2 4 6 8 10 12 [Mc] = 0,455x[Clo a] - 0,456 R2 = 0,46
Figura II.24. Correlación entre concentración de clorofila y de Mc en muestras de red. Sólo se incluyeron las muestras que presentaron microcistinas.
Una caso aparte puede considerarse el embalse de Santillana en el cual sí podemos observar una correlación positiva entre concentración de clorofila y microcistinas presentes (Figura II.25). La varianza explicada en este caso es superior al 60%. También podemos observar en estas graficas que numerosas muestras concentradas por red presentaban concentraciones de Mc superiores a las de concentraciones de clorofila muestras especialmente toxicas. Esto ocurrió especialmente en los embalses de Santillana tanto en 2002 como en 2003 (Figura II.14) y en Valmayor en el año 2003 (Figura II.18), cuando se desarrollo un afloramiento de Microcystis aeruginosa (para más información ver capítulo1). Cabe destacar que gran parte de las muestras concentradas por red analizadas durante la realización de este trabajo mostraron concentraciones de clorofilas superiores al valor límite establecido de 1 μg clo a mL-1 Santillana μg Clo a mL-1 0 2 4 6 8 10 12 μg Mc m L -1 0 2 4 6 8 10 12 [MC] = 0,882 [Clo a] - 0,095 R2 = 0,63
Figura II.25. Correlación entre concentración de clorofila y de Mc en muestras de red en el embalse de Santillana. En al correlación están representados los datos obtenidos en
los años 2002 y 2003.
Cuando analizamos si existe correlación entre la concentración de clorofila y la de microcistinas en las distintas muestras no concentradas (Figura II.26) podemos observar que al contrario de lo observado en el caso de las muestras concentradas por red, no aparece ningún tipo de correlación entre la clorofila y la concentración de microcistinas, ni en el total de las
muestras ni cuando únicamente se consideraron las muestras en las cuales se detectó la presencia de este tipo de toxinas. Podemos encontrar tanto muestras que presentaron altas concentraciones de clorofila con bajas o nulas concentraciones de microcistinas, como concentraciones moderadas de clorofila con concentraciones de microcistinas superiores a 60 μg Mc L-1.
Correlación Entre Mc y Clo a sestonica
μg Clo a L-1 0 50 100 150 200 250 μg Mc L -1 0 20 40 60 80 [Mc] = 0,127 [Clo a] - 0,512 R2 = 0,19
Correlación entre Mc y Clo asolo en muestras positiva
μg Clo a L-1 0 50 100 150 200 250 μg M c L- 1 0 20 40 60 80 [Mc] = 0,134 [Clo a] + 2,014 R2 = 0,172
Figura II.26. Correlación entre concentración de clorofila y de Mc en las
muestras no concentradas. En la primera figura podemos ver todas las muestras analizadas
y en la segunda sólo se incluyeron las muestras que presentaron microcistinas.
En este caso ninguno de los embalses por separado presentó ninguna correlación que mostrara un soporte significativamente mayor a los encontrados cuando todos las datos fueron considerados en conjunto. Por otro lado si ampliamos la grafica que muestra la correlación entre Mc y Clo a , (Figura II.27) podemos observar que el valor limite de clorofila a partir del cual podemos observar valores de concentración de microcistinas superiores a 1 μg L-1, se
Correlación Entre Mc y Clo
a
sestonica μg Clo a L-1 0 10 20 30 40 50 μg M c L -1 0 2 4 6 8 10Figura II.27. Detalle de la gráfica que muestra la correlación entre concentración de clorofila y de Mc en las muestras no concentradas. Sólo se muestran los valores bajos
de clorofila y microcistinas.
Como hemos indicado en el capítulo I, sólo en el año 2003 fue posible obtener valores de clorofila para los distintos grupos algales con el fluorómetro de todas las muestras analizadas, que son las únicas que se exponen a continuación. La Figura II.28 muestra que tampoco existe correlación entre la clorofila a de cianobacterias y la concentración de microcistinas, ni cuando tomamos los datos globales (datos no mostrados), ni cuando consideramos únicamente las muestras que presentaron este tipo de toxinas, lo cual parece indicar que la presencia de cianobacterias no puede utilizarse como indicativo de presencia de este tipo de compuestos. Estas figuras tampoco muestran un valor límite de clorofila a de cianobacterias claro a partir del cual podemos encontrar concentraciones moderadas de microcistinas, ya que por ejemplo se han encontrado concentraciones de clorofila a de cianobacterias inferiores a 5 μg L-1 que presentaban concentraciones de Mc superiores a 1 μg L-1.
Correlación entre Mc y Clo a de cianobacterias solo en muestras positivas μg Clo a L-1 0 20 40 60 80 100 μg M c L -1 0 20 40 60 80 [Mc] = 0,2 [Clo a] + 2,07 R2 = 0,079
Figura II.28. Correlación entre concentración de clorofila a de cianobacterias y de Mc en muestras las muestras no concentradas. En la primera figura podemos ver todas
las muestras analizadas y en la segunda sólo se incluyeron las muestras que presentaron microcistinas.
Cuando se analizó la correlación microcistina-clorofila a en cada uno de los embalses que presentaron microcistinas por separado solamente en uno de ellos se pudo observar esta correlación, este fue el embalse de Santillana, que además de presentar el mayor número de muestras con microcistinas presentó una correlación positiva entre la concentración de éstas y la cantidad de clorofila a de cianobacterias Figura II.29. En esa figura aparte de la correlación entre clorofila a de cianobacteria y Mc podemos observar que a partir de 5 μg L-1 de clorofila
a de cianobacterias podemos observar valores elevados de microcistinas. Curiosamente en
este embalse, como hemos indicado en el capítulo I, la especie de cianobacteria que dominó la población cianobacteriana durante gran parte del periodo de muestreo fue Microcystis
Correlación Entre Mc y Clo a de Cianobacterias
μg Clo a L-1 0 10 20 30 40 50 60 μg Mc L -1 0 20 40 60 80 [Mc] = 1,23 [Clo a] - 5,93 R2 = 0,75Figura II.29. Correlación entre concentración de clorofila a de cianobacterias y de Mc en muestras las muestras no concentradas en el embalse de Santillana.
Por la forma en que fueron tomadas las muestras de red, únicamente fue posible comparar éstas con las no concentradas a través de sus relaciones Mc / Clo a y no directamente en μg Mc L-1. Cuando hacemos esta comparación, podemos observar que las
relaciones de las muestras de red sistemáticamente tienen una mayor cantidad de Mc por unidad de clorofila que las muestras no concentradas (Figura II.30), los datos indican que la red incrementa en casi tres veces la relación Mc/Clo a, respecto a la muestra no concentrada, existiendo diferencias significativas (test Mann-Whitney en rangos, P = 0,007), no existiendo una correlación fuerte entre los datos de red y seston (datos no mostrados).
Red Sestónica μg M c μg C lo a -1 0,0 0,2 0,4 0,6 0,8 1,0 1,2
Figura II.30. Media de las relaciones microcistina-clorofila a y desviación estandar obtenidas en 2002 y 2003. Sólo se utilizaron los valores que mostraron toxinas en
las dos muestras