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a) Reinado universal y Reinado sobre Israel

Desde el reconocimiento del Reinado universal de Dios sobre toda la creación (ya en 1 En 9,4ss; 84,2ss; 1QapGn II,4.7; 4Q403 [Cánticos del sacrificio sabático] I,34, y ampliamente confesado en la liturgia de Roš ha-Šanah), la exégesis rabínica se cuida de

precisar cuándo va explicitándose en la Biblia tal dominio. Dos momentos singulares se señalan en el proceso de manifestación de la realeza de Dios: cuando nace Abraham y cuando el éxodo de Israel de Egipto:

—SDt 313 a Dt 32,10 : “Antes de que nuestro padre Abraham viniese al mundo, el Santo, bendito sea, sólo había reinado –si así puede decirse– sobre los cielos, según está dicho: Yhwh, Dios del Cielo, que me tomó de la casa de mi padre (Gn 24,7). Después de que Abraham nuestro padre vino al mundo, lo hizo reinar35 en el cielo y en la tierra,

según está dicho: Te conjuro por Yhwh, Dios del cielo y de la tierra 36 (Gn 24,3).”

34 Vol I, p. 97 en la edición de Mandelbaum. El midrasista justifica la interpretación

mesiánica con el recurso al cambio de vocalización en una palabra cuyas consonantes podían confundirse fácilmente: waw y yod; así la tórtola pasa a ser el guía.

La manifestación del Reinado de Dios sobre Israel se deja ver en los prodigios del éxodo: —Mek a Ex 20,2 : “Una parábola. ¿A qué se parece esto? A un rey que entró en una provincia. Dijo al pueblo: «Quiero reinar sobre vosotros». Le dijeron: «¿Qué nos has hecho de bueno para reinar sobre nosotros?». ¿Qué hizo? Les construyó la muralla, les llevó agua y peleó sus batallas. Cuando les dijo «Quiero reinar sobre vosotros», le contestaron: «Sí, sí». Pues de la misma manera el Omnipresente sacó a los israelitas de Egipto, hendió el mar para ellos, hizo bajar el maná para ellos, hizo subir para ellos el pozo, transportó para ellos las codornices, luchó por ellos en la guerra contra Amaleq. Les dijo: «Voy a reinar sobre vosotros». Le dijeron: «Sí, sí».”

La armonización entre el Reinado universal y eterno, por una parte, y su manifestación futura y concreción en Israel, por otra, se legitima exegéticamente:

—Mek a Ex 15,18 : “Yhwh reinará por siempre jamás (Ex 15,18). R. Yose haGelilí dice: Si los israelitas hubieran dicho junto al mar «Yhwh es rey por siempre jamás», ninguna nación ni reino los hubiera dominado por siempre jamás; pero dijeron «Yhwh reinará por siempre jamás», i.e., para el futuro venidero, ciertamente sobre tu pueblo, tu grey, tu rebaño, el rebaño de tus pastos, semilla de Abraham tu amigo, hijos de Isaac tu único, congregación de Jacob tu hijo primogénito, viña que sacaste de Egipto y tallo que plantó tu diestra.”

35 El sujeto es Abraham: Abraham hace reinar a Yhwh, es decir, proclama la realeza

de Dios en el Cielo y en la tierra. En el párrafo inmediatamente anterior, SDt cuenta la parábola de un rey a quien dejan solo sus súbditos y sólo uno sale a defender su realeza; esta parábola se aplica a Abraham. Se está haciendo alusión a las leyendas populares que hacen de Abraham, incluso antes de la llamada de Dios, cuando era un niño, un defensor del monoteísmo frente a la idolatría (Jub 12,1-15; LAB 6,1-18; Josefo, Ant I,7.1; TgPsJ Gn 11,28; GnR 30,8; EstR 6,2; etc.).

36 Adviértase cómo las traducciones targúmicas enfatizan el reinado de Dios sobre la

tierra: TgN Gn 24,3, “Dios del Cielo, el Dios que manda sobre la tierra”; TgPsJ, “El Señor Dios, cuya morada está en los altos Cielos, Él es el Dios que gobierna en la tierra.”

promesa del Reino al descendiente de David y en la promesa del Reino que se entrega a los Santos del Altísimo (Dn 7). Se deja ver en los Salmos de Salomón (SalSl 17) y en el Rollo de la Guerra (4Q492, frag. 1; 1QM VI,6; XII,11-16).37 Por otra parte, en la Comunidad qumránica el dualismo es evidente: mientras se canta al Reino de Dios sublime en los Cielos (4QCánticos del sacrificio sabático; 4Q510 [Cánticos del sabio]), el Reino del pueblo se restablecerá para siempre por el príncipe de la congregación (1QColección de Bendiciones [1Q28b] V, 21]). En el s. I, la gente creía que cuando llegase el Reino de Dios, Israel se liberaría del yugo de los romanos. Ésta era la teoría que justificaba la actitud violenta fanática de los zelotas, como denuncia Flavio Josefo: De Bello II, 117-118 (8.1); Ant . XVIII, 1.4ss.38

Frente a la concepción de este Reinado de Dios que se impone por la guerra, se habría de dar la reacción más autocrítica que reconocía la propia culpa e incitaba al cumplimiento de la Torah de Dios:

— TgEz 2,10: “Si la casa de Israel transgredía la Ley, la subyugarían las naciones, pero si cumplía la Ley, Él apartaría de ella las lamentaciones, los gemidos y los ayes.” —SDt 305: “(Dice Rabbán Yojanán ben Zakkai): Todo el tiempo que Israel hace la voluntad del Omnipresente, no hay ningún pueblo ni reino que domine sobre ellos; pero cuando Israel no hace la voluntad del Omnipresente, los entrega en las manos de un pueblo de lo más bajo, y no sólo de un pueblo bajo, sino hasta bajo las patas de los animales del pueblo más bajo.”39

—SDt 323 (a Dt 32,29): “Si fueran sabios podrían entender esto (Dt 32,29). Si Israel hubiera entendido las palabras de la Torah que les di, no habría pueblo ni reino que dominara sobre ellos, pues esto es la Torah (…) Si Israel hubiera entendido lo que les dijo su padre Jacob, no habría pueblo ni reino que dominara sobre ellos. ¿Y qué les dijo? Recibid sobre vosotros el Reino de los Cielos e inclinaos uno al otro en el temor de los Cielos y conducíos uno con otro con obras de misericordia.”

37 Probablemente se hace mención del poderoso soberano de Israel en OracSib

III,46-56.

38 Cf. Flusser – Notley, p. 77. En 1Q28 V,21, sobre el príncipe de la congregación recae

la responsabilidad de renovar la alianza para confirmar el reinado perpetuo.

39 Estas palabras vienen a propósito del encuentro del rabino con la hija del en otro

tiempo riquísimo Nicodemo ben Gurión, a la que, después de la destrucción de Jerusalén, ve recogiendo cebada debajo de las patas de unos caballos árabes. La leyenda se repite en Mek a Ex 19,1; tKet 5,10; ARN A 17,4 etc.

Junto a la reacción moral y de vuelta a la observancia de la Ley se da también la apocalíptica: la espera ansiosa de la revelación del Reino de Dios.

b) Revelación del Reino de Dios

Desde una mentalidad apocalíptica se explica la fórmula targúmica “se ha revelado el Reino de Dios”. Esta fórmula acentúa el hecho de que algo oculto sale a la luz, o de que algo prometido o en potencia se realiza40. Los recursos para la traducción targúmica son varios: la mención en TH de un atributo o símbolo regio (“diadema” en TgEz 7,7.10), la

mención en TH del verbo “reinar”, la asociación Sión–Reino. La buena nueva del heraldo de Sión es justamente la manifestación del Reino de Dios (TgIs 52,7); los profetas han sido los heraldos de tal anuncio (TgIs 40,9). El Reino de Dios se revela en su “momento” ( ) (TgEz 7,6-7); ese momento es el de las buenas nuevas de paz, de la manifestación del Reino (TgIs 31,4; 40,9; 52,7; TgMiq 7,10), pero también es el día de la venganza (TgEz 7,6-7.10);41 los dos aspectos de la manifestación del Reino se dejan ver en algunos pasajes targúmicos: TgIs 24,23; TgAbd 21. He aquí los textos:

—TgIs 24,23 : “Y se sonrojarán los que dan culto a la luna y se abochornarán los que adoran al sol, pues se revelará con gloria el reino de Yhwh de los Ejércitos42 en el monte Sión, en Jerusalén y ante los ancianos de su pueblo.” —TgIs 31,4: “Porque así me ha dicho Yhwh: Como ruge el león o el leoncillo sobre su presa, contra el cual se reúnen en la tienda los pastores, pero no se turba por sus gritos ni se intimida ante su tumulto, así se revelará el Reino de Yhweh de los Ejércitos para morar sobre la montaña de Sión43 y su colina.”

—TgIs 40,9: “Subíos sobre una alta montaña, vosotros, profetas que anunciáis buenas nuevas a Sión; elevad con fuerza vuestra voz los que lleváis buenas noticias a Jerusalén; elevadla, no temáis. Decid a las ciudades de la casa de Judá: «Se ha revelado el Reino de vuestro Dios».”44 —TgIs 52,7: “¡Cuán bellos son sobre las montañas del país de Israel los pies del albriciador, que anuncia la paz, el portador de la buena nueva, que anuncia la salvación: el que dice a la congregación de Sión: «Se ha revelado el Reino de tu Dios».”45

—TgEz 7,6-7: “(6) El fin – – ha llegado, ha llegado la venganza final, he aquí que viene para alcanzarte. (7) El Reino se ha revelado –

40 Cf. Mt 25,34: Entrad en posesión del Reino que os está preparado desde la

creación del mundo.

41 Cf. TgPsJ Gn 49,1.

42 TH: pues reinará Yhwh Sebaot.

43 TH: así descenderá Yhwh Sebaot para pelear sobre la montaña de Sión.

–46 contra ti, habitante del país, ha llegado el tiempo de la ruina – –, cercano está el día de pánico, en que no habrá salvación en las fortalezas de las montañas.”

—TgEz 7,10 : “He aquí el día de la venganza, he aquí que viene. Se ha revelado el Reino – –47, ha germinado la vara del tirano, ha aparecido el malvado.”

—TgMiq 4,7: “E igualaré a los abandonados con el resto y a los dispersos con un pueblo fuerte. Y se revelará el Reino de Yhwh – –48 sobre ellos en el monte Sión desde ahora y hasta siempre.”

—TgAbd 21: “Y subirán libertadores al monte Sión para juzgar a la fortaleza de Esaú y se revelará el Reino de Yhwh pronto sobre todos los habitantes de la tierra y permanecerá el Reino de Yhwh49 por siempre por los siglos de los siglos.”50

—TgZac 14,9: “Se revelará el Reino – – de Yhwh sobre todos los habitantes de la tierra.”

En un lenguaje más apocalíptico y mesiánico, el Testamento de Moisés (= Asunción de Moisés) dice que sólo en el final escatológico, el día de la venganza, se manifestará el reino de Dios sobre toda la creación y será investido el Enviado:

— TestMoisés 10,1-3: “(1) Entonces se manifestará su reino sobre toda la creación, entonces el diablo tendrá fin y la tristeza se alejará con él. (2) Entonces será investido el Enviado, que en lo más alto se encuentra establecido, y al punto los vengará de sus enemigos. (3) Pues [se levanta]rá el Celeste de su trono real y saldrá de su santa morada inflamado de cólera a favor de sus hijos.”

44 TH: ¡He aquí vuestro Dios!. 45 TH: ¡Tu Dios reina!.

46 En TH, , que en Is 28,5 tiene el sentido de “diadema” en paralelismo con “corona”.

De aquí la traducción por “Reino”.

47 Cf. nota anterior. 48 TH: y Yhwh reinará. 49 TH: y a Yhwh la realeza.

50 Texto con variantes de la Políglota de Amberes.

c) La espera del Reino de Dios

Una ansiosa espera de la manifestación del Reino de Dios se deja ver en la liturgia: en las 18 Bendiciones, la 11: “Y reina sobre nosotros tú solo.” En el rezo del Qaddiš: “Venga su reino en vuestras vidas y en los días de la vida de toda la Casa de Israel rápidamente y ya.” También en las oraciones (‘aleynu) y letanías de Roš ha-Šanah (’Abinu malkenu, donde se repite hasta 40 veces “Nuestro padre, nuestro rey”).

d) Recepción del Reino de Dios = Recepción de la Torah

En la sistematización y racionalización rabínica, expresiones como “tomar sobre sí el Reino de los Cielos” o “rechazar el Reino de los Cielos”, muestran la dimensión personal y ética de este reinado.51 En la literatura tannaítica la espera apocalíptica de una revelación o manifestación inmediata pasa a segundo término. Parece como si el Reino de los Cielos se reconociera ya presente en la Ley, de donde las expresiones “el yugo del Reino de los Cielos” (equivalente al “yugo de la Ley”), o “recibir sobre sí el Reino de los Cielos”, con las que se quiere indicar que uno se somete o no al Reinado de Dios. Al texto ya citado de SDt 323 (a Dt 32,29) añadimos:

—Jub 50,9 : “No hagáis en sábado ningún trabajo, sino lo que se haya preparado el viernes. Comed, bebed, descansad y reposad de todo trabajo en este día, bendiciendo al Señor nuestro Dios, que os concedió perpetuamente día de festividad, día santo y día de santo reinado para todo Israel.” —mBer 2,2: “Yehosúa ben Qorja dice: ¿Por qué el Šema‘ Yisrael precede al «ocurrirá si obedecéis?».52 Para que cada cual acepte el yugo del Reino de los Cielos primeramente y luego acepte el yugo de los mandamientos.”53

mBer 2,5: “Ocurrió que Rabbán Gamaliel recitó el Šema‘ Yisrael la primera noche de bodas. Por ello le dijeron sus discípulos: «Maestro, ¿no nos has enseñado que el esposo está dispensado de la recitación del Šema‘ Yisrael en la primera noche?». Les replicó:

«No quiero haceros caso en lo que concierne a liberarme ni tan siquiera por una hora del yugo del Reino de los Cielos».”

—Mek a Ex 20,2: “Cuando estuvieron todos en la montaña del Sinaí para recibir la Torah, todos tenían un solo corazón para recibir el Reino de Dios con alegría.” Cf. también Mek a Ex 20,3.

—bBer 15a (inicio): “R. Yojanán dijo también: Si uno quiere recibir sobre sí el yugo del Reino de los Cielos de forma completa, cuando se haya vuelto, lavará sus manos, y se pondrá los tefillim y recitará el Šema‘ y dirá la tefillah. Éste es el completo (recibimiento) del Reino de los Cielos.” —TanjB a Gn 14,1 (Lek Leka 6): “El extranjero que se convierte es más amado que los israelitas ante el Monte Sinaí. ¿Por qué? Porque si éstos no hubieran visto el trueno, el relámpago, las montañas temblando y el ruido de las trompetas, no habrían aceptado la Torah. Pero aquél, que no ha visto nada, ha venido, se ha sometido ante el Santo, bendito sea, y ha tomado sobre sí el Reino de los Cielos. ¿Tienes alguien más digno de ser amado que éste?”

51 En TestBenjamín 9,1 se afirma expresamente que fornicaciones como las de

Sodoma, y las pasiones voluptuosas por las mujeres hacen que el Reino de Dios no esté entre los israelitas, pues Dios mismo lo aparta.

52 Nm 11,13. El Šema‘ incluye la recitación de tres textos: Dt 6,4-9; Dt 11,13-21;

Nm 15,37-41.

53 El yugo del Reino de los Cielos se expresa simbólicamente mediante el rezo del Šema‘

(cf. TanjB a Gn 12,1 [Lek-leka 1.1]), que implica la aceptación y obediencia a todos los mandamientos.

De estos textos se desprende que para judaísmo rabínico el Reino de Dios ya está presente y su reinado se está haciendo efectivo en el cumplimiento de la Ley. Frente a la representación escatológica, apocalíptica y mítica, el mundo rabínico acaba con toda especulación urgiendo la conversión, las buenas obras y el cumplimiento de la Torah como condiciones para la manifestación última y plena del Reino de Dios:

—Mek a Ex 17,4 : “Cuando se desarraigue la idolatría junto con sus adoradores, el Omnipresente sea único en el mundo y su reino dure por siempre, en esa hora saldrá Yhwh y luchará (Zac 14,3) y Yhwh será rey (Zac 14,9).”