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CURRENT INDEX ROUTE COMPOSITION APPENDIX 4 (A)

In document MANUAL FOR PANELLISTS (Page 34-36)

en lactación de la Comunidad Autónoma del País Vasco

Haritz Arriaga1,*, Miriam Pinto1, Sergio Calsamiglia2, Pilar Merino1

1

Departamento de Agroecosistemas y Recursos Naturales. NEIKER-Tecnalia, 48160-Derio. Bizkaia.

2

Departamento de Ciencia Animal y de los Alimentos. Universidad Autónoma de Barcelona. 08193 - Bellaterra. Barcelona.

*

Autor de contacto: [email protected]

Resumen

La intensificación del sector vacuno lechero ha contribuido a la aparición de problemas medioambientales en áreas de la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV) debido a la excesiva acumulación de purines. El aumento de las eficiencias de uso de N (NUE) y P (PUE) en leche junto con estrategias de extensificación permite reducir el exceso de N y P de los purines. 64 explotaciones comerciales de vacuno de leche fueron muestreadas a fin de determinar las posibles estrategias nutricionales y de manejo a desarrollar en la reducción de la excreción de N y P en condiciones de la CAPV. El ajuste de las raciones resulta una estrategia adecuada debido a los niveles de sobrealimentación de N y, en especial, de P observados. El manejo de la cabaña en lotes de alimentación, la reformulación de las raciones o la elección del sistema de alimentación no mostraron efectos uniformemente significativos en la optimización de la NUE y la PUE. Los factores ligados al grado de intensificación de las explotaciones influyen en mayor medida que aquellos factores ligados a la nutrición animal en la excreción de N y P por hectárea de superficie agraria útil, parámetro estrechamente relacionado con el indicador agroambiental de “surplus” de N y P, en condiciones de la CAPV.

Palabras clave

Fósforo; Medioambiente; Nitrógeno; Nutrición; Vacuno de leche.

INTRODUCCIÓN

La intensificación del sector vacuno lechero ha contribuido a la aparición de problemas ambientales en las tres zonas eminentemente productoras de la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV) debido a las deyecciones ganaderas, situándose los excedentes de las tres áreas entorno a 107.500 m3/año (Lekuona et al., 2002). Debido al riesgo ambiental que suponen el N y P de los purines, el ajuste de las raciones en N y P, y la mejora de la producción han sido descritos como elementos clave a fin de aumentar la eficiencia de uso de nitrógeno (NUE) y fósforo (PUE) y minimizar así la pérdida de ambos nutrientes (Rotz, 2004; Maguire et al., 2005). Otras estrategias nutricionales y de manejo como la agrupación de la cabaña en varios lotes de alimentación, la reformulación de las raciones o el empleo de diferentes sistemas de alimentación también pueden contribuir a la mejora de NUE y PUE (St-Pierre y Thraen, 1999; Jonker et al., 2002). Sin embargo, junto con los factores nutricionales, la reducción del exceso de N y P de los purines también debe considerar aspectos como el desarrollo de estrategias de extensificación (Tamminga, 2003).

MATERIALES Y MÉTODOS

64 explotaciones comerciales de vacuno de leche Holstein fueron muestreadas entre septiembre de 2003 y abril de 2004. Una encuesta formulada a los ganaderos permitió obtener información sobre las características de la cabaña adulta, descripción de la ración, el sistema de alimentación empleado (Unifeed, Mezcla Húmeda o distribución de alimentos por separado), el uso de lotes de alimentación, la modificación de las raciones, la producción láctea diaria y la superficie agraria útil (SAU) de la explotación. Además, se tomaron muestras de cada alimento (1 kg), muestras de heces

y orina de las cabañas en lactación (representación del 5%) y muestras de leche del tanque (100 mL). Las muestras alimenticias y fecales fueron analizadas para su contenido en N y P, y la orina para su contenido en N. Se analizó el contenido en N de la leche, estimándose su concentración de P en 0,947 g/kg leche (INRA). La excreción fecal y urinaria diaria fue estimada mediante el programa Cornell Net Carbohydrate and Protein System for Dairy Cattle (CNCPS) 5.0. El grado de intensificación de las explotaciones fue establecido según la clasificación realizada por Berentsen y Tiessink (2003).

RESULTADOS Y CONCLUSIONES

El valor medio de la NUE fue de 25,8% (SD = 2,9), siendo el máximo de 32,3% alcanzado con una ingestión de 608,6 g N/vaca/día (16,96% PB) y una producción láctea máxima de 39,9 kg leche/vaca/día. Las diferencias de NUE observadas a ciertos niveles de ingestión de N destacan la posibilidad de optimizar la NUE mediante el ajuste de la PB y/o por la mejora de la producción de leche (Figura 1). Además, la mejora de la NUE permite reducir la excreción de N por unidad láctea producida (p < 0,05; r2 = 0,68). Así, según los rangos de cuota láctea observados en el presente estudio, la comparativa de diferentes explotaciones con diversos grados de excreción de N por unidad láctea producida permitió estimar la posible reducción en la excreción de N (Tabla 1).

Tabla 1. Posible reducción de N (kg/año) según cuota.

Cuota N excr./kg leche (mín.) N excr./kg leche (máx.) Reduc. N (kg/año) 268 t 15,4 18,6 865 525 t 13,0 15,7 1433 870 t 10,9 16,9 5194 1150 t 11,7 18,1 7337

Figura 1. Relación entre ingestión de N (g/vaca/día) y NUE (%).

En un análisis conjunto de N y P, es destacable la correlación significativa de PUE y NUE (p < 0,05; r2 = 0,35) (Figura 2). La mayor variabilidad de la PUE pudo deberse al exceso de P de las raciones, estimándose un exceso medio del 63,3% sobre el valor de ingestión diaria recomendada por el CNCPS 5.0. La reducción en la ingesta de P permite reducir significativamente la excreción fecal de P (p < 0,05; r2 = 0,31) y la optimización de la PUE permite reducir la excreción de P por unidad láctea producida (p < 0,05; r2 = 0,3), estimándose ahorros en la excreción de P según la cuota (Tabla 2).

Tabla 2. Posible reducción de P (kg/año) según cuota.

Cuota P excr./kg leche (mín.) P excr./kg leche (máx.) Reduc. P (kg/año) 268 t 2,22 3,13 244 525 t 1,61 2,08 247 870 t 1,87 2,28 357 1150 t 1,93 2,79 989

Figura 2. Relación entre eficiencias NUE y PUE.

El empleo de lotes de alimentación (alta y baja producción) mostró valores de PUE significativamente superiores (34,7% vs 31,3%; p < 0,05) a diferencia de lo observado con la NUE (26,6% vs 25,6%; p > 0,05). La reformulación de las raciones o el empleo de los sistemas de alimentación no mostraron mejoras significativas de NUE y PUE (p > 0,05).

En relación a la superficie disponible el valor de NUE y PUE fue mayor en las granjas más intensivas (p < 0,05), aunque éstas alcanzaron también el mayor nivel de excreción de N y P anual por parte de la cabaña en lactación por hectárea de SAU (Tabla 3). Así, una regresión múltiple destacó la disponibilidad de la SAU como el principal factor influyente tanto en la excreción de N como en la excreción de P a nivel de cabaña en lactación y hectárea (p < 0,05; r = 0,4). El segundo factor determinante tanto en la excreción de N como en la de P fue el tamaño de la cabaña en lactación (p < 0,05).

Tabla 3. Excreción media anual de N y P por hectárea de SAU y según grado de intensificación en

explotaciones comerciales de la CAPV.

Media Intens. Alta Intens. Media Intens. Baja

N excretado (kg/año/cabaña/ha) 317,8 (164,9) 402,0 a (164,8) 220,3 b (70,5) 187,2 b (34,2) P excretado (kg/año/cabaña/ha) 45,4 (29,2) 58,4 a (31,4) 31,4 ab (10,4) 24,7 b (6,1) a ,b, c

Medias en la misma fila sin común superíndice son diferentes (p < 0,05). Conclusiones

El ajuste de las raciones a los requerimientos animales es una estrategia adecuada debido a los niveles de sobrealimentación de N y, en especial, de P observados. Estrategias de manejo de la cabaña en lotes de alimentación, la reformulación de las raciones o el tipo de sistema de alimentación no muestran efectos uniformemente significativos en la optimización de la NUE y la PUE. Sin embargo, los factores ligados al grado de intensificación de las explotaciones comerciales de vacuno lechero de la CAPV influyen en mayor medida que aquellos factores ligados a la

nutrición animal en la excreción de N y P por hectárea de SAU, parámetro estrechamente relacionado con el indicador agroambiental “surplus” de N y P.

REFERENCIAS

Berentsen, P.B.M., Tiessink, M. (2003). Potential effects of accumulating environmental policies on Dutch dairy farms. Journal of Dairy Science, 86(3), 1019-1028.

Jonker, J.S., Kohn, R.A., High, J. (2002). Dairy herd management practices that impact nitrogen utilization efficiency. Journal of Dairy Science, 85(5), 1218-1226.

Lekuona, A., Pinto, M., Besga, G. (2002). Inventario de Residuos Orgánicos de la Comunidad Autónoma del

País Vasco. Informe Técnico, nº 97. País Vasco, Servicio Central de Publicaciones.

Maguire, R.O., Dou, Z., Sims, J.T., Brake, J., Joern, B.C. (2005). Dietary strategies for reduced phosphorus excretion and improved water quality. Journal of Environmental Quality, 34(6), 2093-2103.

Rotz, C.A. (2004). Management to reduce nitrogen losses in animal production. Journal of Animal Science,

82(E. Suppl.), E119-E137.

St-Pierre, N.R., Thraen, C.S. (1999). Animal grouping strategies, sources of variation, and economic factors affecting nutrient balance on dairy farms. Journal of Animal Science, 77(2), 72-83.

Tamminga, S. (2003). Pollution due to nutrient losses and its control in European animal production.

Cuantificación de los procesos de resuspensión y sedimentación de

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