MATERIALS AND METHODS
CYTOLOGICAL STUDY:
En Tenampulco, el Grupo de Análisis sin Remesas basa la estrategia de
sobrevivencia en una distribución genérica del trabajo: los hombres están
mujeres se encargan de la reproducción familiar, orientándose principalmente al cuidado de los hijos y la atención del hogar.
Se identificó que las principales estrategias de sobrevivencia de estos grupos son la agricultura, la ganadería, algún trabajo temporal en el ramo de albañilería o del gobierno, en la comunidad. Se encontró que el trabajo agrícola es responsabilidad de los hombres, las labores que realizan son principalmente las de cultivo en las parcelas o cuidando el ganado en las praderas.
Los ingresos que perciben son aquellos que el esposo aporta con el trabajo que desempeña en actividades donde les pagan el mínimo; por lo general el jornal8 de 80
pesos al día, y no siempre hay trabajo. Siete comentan que con lo que reciben tienen que priorizar, primero la alimentación de los suyos y después otros gastos. Cinco mujeres consideran que la carga es doble ya que además de ocuparse de las labores domésticas, tienen que realizar otras actividades como venta de ropa, joyas o perfumes, elaboración de pan, venta de comida, botanas o costura como lo señalaron Natalia, Irma, Eloisa y Graciela. Para todas con su trabajo completan el gasto familiar. Tres de las entrevistadas señalaron que su ingreso les alcanza para necesidades básicas y realizan otras alternativas para conseguir ingresos. Las actividades analizadas en este grupo doméstico se reducen a las relacionadas con la producción y consumo de comida, reproducción y cuidado de los niños.
Escasamente sólo saco para comer, y para pagar la renta, yo apoyo a mi marido elaborando churros, donas, chicharrones preparados, fruta picada y a veces cuando hay eventos me contratan para hacer tamales (Graciela, 33 años, 23/11/05).
Yo me doy cuenta que el dinero que gana José es para cubrir lo básico de la casa, pero uno tiene sus gastos y a veces pienso que para no estar pidiendo es mejor ponerse a trabajar aunque sea en algo sencillo y así al menos saco para mis cosas (Natalia, 60 años, 30/11/05).
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Las actividades que los hombres realizan, en la comunidad, les generan pocos ingresos, no constantes ni seguros. Restringe y pone en riesgo la sobrevivencia de la familia, de ahí que cinco de las entrevistadas están dispuestas a trabajar y complementar el ingreso con el afán de lograr la subsistencia del grupo. Las actividades que realizan son sencillas, no implican que descuiden las responsabilidades de su hogar pero si representa una doble carga por el tiempo que deben dedicarle a éstas. Se identificó que existe apertura y libertad para que las mujeres puedan conseguir un ingreso que beneficie a toda la familia. Los hombres han entendido el nuevo rol de sus esposas ya que no se oponen a que trabajen, están conscientes de que el ingreso de la mujer les ayuda cuando ellos no pueden con la carga. Es decir, aceptan que ellas trabajen porque no pueden ser los proveedores únicos. La participación de las mujeres en el ingreso familiar les permite satisfacer gastos personales; a su vez reduce la dependencia económica del hombre y disminuye algunas de las prácticas que producen la desigualdad; además, fomenta su capacidad personal de sobrevivencia, al demostrar su habilidad para conseguir ingresos.
En el Grupo de Análisis Con Remesas, se identificó que utilizan las remesas que reciben de sus familiares que están en Estados Unidos, para la sobrevivencia; ocho de las entrevistadas señalan que las remesas satisfacen todas sus necesidades básicas (alimentación, salud, gastos de vivienda, escuela) y en dos familias este ingreso es muy importante pero que no les alcanza para todos sus gastos.
El dinero que envía mi esposo realmente nos ayuda, yo lamento mucho que él no esté aquí, pero no encontró en el pueblo otra manera de ganarse la vida, y la verdad es que tal vez mejor no es mucho lo que envía pero ahora ya no falta el dinero en casa (Georgina, 29 años, 15/11/05).
Las remesas tienen como objetivo principal satisfacer las necesidades básicas de las familias. Los conceptos a los que destinan el recurso son primeramente la alimentación que siete de las entrevistadas señalaron; dos mujeres comentaron que estos recursos además los usan para gastos de educación y cuidado de la salud; y
sólo una indicó que además de la alimentación destina las remesas al ahorro, la construcción o remodelación de la casa, inclusive invierte en pequeños negocios administrados por ella como la compra de cerdos de engorda. Este mecanismo de uso de remesas se apega a lo que comenta Reyes (2005) quien encuentra que para el ámbito nacional, las remesas satisfacen principalmente las necesidades básicas, incluidos aquellos gastos que constituyen inversiones en capital humano, gasto en vivienda y en inversión productiva, desde luego esto es proporcional a los recursos que llegan a la comunidad. La voz de Hilaria lo expone:
Los ingresos que se obtienen por el trabajo que desempeña la familia alcanzan para cubrir los gastos de alimentación, salud, cosas para el hogar y cuando se puede se ahorra (Hilaria, 55 años 12/11/05).
El hombre es el encargado de proveer el ingreso de la familia vía las remesas y es a través de éstas que se logra la sobrevivencia, a diferencia del grupo que no las recibe en donde hay una mayor participación de la mujer en la composición del ingreso a través de otras actividades generadoras de recursos monetarios. Un mayor número de familias (ocho de diez), puede solucionar las necesidades de alimentación, lo cual realza la importancia que tienen las remesas para cumplir con la necesidad de subsistencia. En las mujeres de este grupo de análisis, hay un cambio en lo que se refiere a la redistribución de actividades por sexo, en principio se convierten en las responsables de administrar los ingresos de la familia, esto les permite fortalecer su poder de gestión y de decisión al ser ellas las responsables en el cuidado y uso del dinero de la familia.
También sus roles en la familia se transforman al tomar un papel más activo en cuanto al cuidado y protección de la misma, se convierten en las jefas del hogar dado que son las responsables de los hijos en ausencia del padre y asumen ciertas responsabilidades que eran asignadas a los hombres, como la siembra de la parcela cuando existe este recurso. Al resolver el problema de sobrevivencia, las mujeres no tienen un papel muy activo en la generación de recursos a diferencia de las mujeres del grupo de análisis sin remesas donde varias tienen un papel dinámico.
Se identifica que la necesidad de alcanzar mayores niveles de subsistencia está motivando a que la gente desarrolle sus capacidades ya que se observa que las mujeres no solamente buscan satisfacer la necesidad, sino que como lo señala Neef (1996) la necesidad motiva y moviliza a las personas y se transforma en una potencialidad. La insatisfacción de la necesidad obliga a quienes no reciben remesas a conseguir dinero incursionando en actividades productivas como es el trabajo asalariado que podría propiciar su desarrollo personal y a la vez impacta favorablemente en el grupo doméstico.