CHAPTER TWO The Globalization of Law?
2.4 Data and Analysis
¿Cuándo, dónde y cómo adquirie- ron nuestros antepasados capaci- dades cognitivas modernas? Para responder a estas cuestiones, los expertos deben antes ponerse de acuerdo en la definición del “com- portamiento humano moderno”. En el sentido más estricto, la expresión comprende cualquier aspecto de la cultura actual: desde la agricultura a las agendas digitales. Sin embar- go, muchos arqueólogos recurren a una definición más pragmática, basada en los rasgos conductuales que distinguen en Europa el Paleolí- tico Medio del Paleolítico Superior. Otros toman como referencia la cultura material de los cazadores recolectores actuales. En última instancia, pues, el veredicto de si unos restos arqueológicos constituyen o no vestigios de un comportamiento moderno dependerá del criterio seguido por el investigador.
Centrémonos en una de las características más im- portantes del comportamiento moderno: el simbolismo. La capacidad de transmitir símbolos constituye la clave de nuestra vida social; un rasgo característico, si no definitorio, de la mente humana actual.
¿Cuándo aparecieron las primeras manifestaciones de la cultura simbólica? Algunos descubrimientos fuera de Africa y Europa arrojan luz sobre esta cuestión. Polémicos hallazgos en los abrigos rocosos de Malakunanja II y Nauwalabila I (Australia septentrional) señalan que los humanos llegaron a este continente hace 60.000 años. Para emigrar del sudeste asiático, estos pobladores de- bieron construir barcas robustas y navegar un mínimo de 80 kilómetros en mar abierto. Cualquier humano capaz
5. UTILES HALLADOS EN BLOMBOS, mucho más avanzados que los que suelen encontrarse en yacimientos de la Edad de Piedra Media. Entre las herramientas de hueso destacan pun- zones afilados y pulidos con ocre para obtener una superficie suave.
INVESTIGACIÓNY CIENCIA, agosto, 2005 85 la superfi cie de unos fósiles desenterrados en la croata Krapina, realizado por Jill Cook, del Museo Británico, abona la hipótesis de que los neandertales limpiaban los huesos de sus muertos; las marcas halladas en los huesos indican que no habían sido descarnados para obtener comida sino para algún ritual funerario.
Quizá la capacidad de pensar de forma simbólica se desarrollara independientemente en los neandertales y en los humanos anatómicamente modernos. Es posible también que surgiera en su antepasado común, antes de que ambos grupos se separasen en dos líneas evo- lutivas distintas. En opinión de Henshilwood, el origen del pensamiento simbólico se encuentra en la Edad de Piedra Media. El y su equipo prosiguen las campañas de excavación en Blombos. Se centran ahora en los depósitos de 75.000 años de antigüedad, en busca de otros yacimientos que arrojen nueva luz sobre el origen de la mente moderna.
de llevar a cabo tamaña empresa puede considerarse completamente moderno. En la cueva de Qafzeh (Israel), Erella Hovers, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, y su equipo han recuperado decenas de fragmentos de ocre rojo en unos enterramientos de H. sapiens de 92.000 años de antigüedad. Piensan que estos pigmentos fueron calen- tados al fuego para conseguir un tono escarlata específi co y usados luego en ritos funerarios.
Otros hallazgos plantean la duda de que el simbolis- mo deba reservarse a H. sapiens. Los yacimientos de neandertales suelen albergar restos de un procesamiento sistemático del ocre. Hacia el fi nal de su presencia en Europa, poco antes de su extinción y en los albores del Paleolítico Superior, parece que los neandertales de- sarrollaron una cultura propia de elaboración de adornos personales. Dientes perforados y otros objetos simbóli- cos se han hallado en los yacimientos neandertales de Quinçay y la Grotte du Renne en Arcy-sur-Cure [véase “¿Quiénes fueron los neandertales?”, por Kate Wong,
INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, junio de 2000]. Los nean-
dertales enterraban a sus muertos, pero la naturaleza simbólica de este comportamiento es todavía motivo de discusión, pues en las tumbas no se han encontrado objetos rituales. Sin embargo, el análisis microscópico de
JE A N C L O T T E S ; M IN IS T E R IO D E C U LT U R A D E F R A N C IA ( C u ev a d e C h a u ve t) ; U N IO N D E M U S E O S N A C IO N A L E S /A R T R E S O U R C E , N Y ( fl a u ta d e h u e so ); K E N N E T H G A R R E T T N a ti o n a l G e o gr a p h ic I m a g e C o lle ct io n (e n te rr a m ie n to d e S u n g ir )
THE REVOLUTION THAT WASN’T: A NEW INTERPRETATION OF THE
ORIGIN OF MODERN HUMAN BEHAVIOR. Sally McBrearty y Alison
S. Brooks en Journal of Human Evolution, vol. 39, n.o 5,
páginas 453-563; noviembre, 2000.
EMERGENCEOF MODERN HUMAN BEHAVIOR: MIDDLE STONE AGE ENGRAV- INGS FROM SOUTH AFRICA. Christopher S. Henshilwood et al. en
Science, vol. 295, págs. 1278-1280; 15 de febrero, 2002.
THE DAWN OF HUMAN CULTURE. Richard G. Klein, con Blake Edgar. John Wiley and Sons, 2002.
THE INVISIBLE FRONTIER: A MULTIPLE SPECIES MODELFOR THE ORIGIN OF BEHAVIORAL MODERNITY. Francesco d’Errico en Evolutionary
Anthropology, vol. 12, n.o 4, págs. 188-202; 5 de agosto,
2003.
THE ORIGINOF MODERN HUMAN BEHAVIOR: CRITIQUEOF THE MODELS AND THEIR TEST IMPLICATIONS. Christopher S. Henshilwood y
Curtis W. Marean en Current Anthropology, vol. 44, n.o 5,
págs. 627-651; diciembre 2003.
PREHISTORIC ART: THE SYMBOLIC JOURNEY OF HUMANKIND. Randall
White. Harry N. Abrams, 2003.
NASSARIUSKRAUSSIANUS SHELL BEADSFROM BLOMBOS CAVE: EVIDENCE FOR SYMBOLIC BEHAVIOR IN THE MIDDLE STONE AGE. Francesco d’Errico, Christopher Henshilwood, Marian Vanhaeren y Karen van Niekerk en Journal of Human Evolution, vol. 48, n.o 1,
páginas 3-24; enero, 2005.
Bibliografía complementaria
6. RESTOS DEL SIMBOLISMO PRIMITIVO abundan en el regis- tro arqueológico europeo. La cueva de Chauvet, en la región francesa de Ardèche, contiene el conjunto de pintura rupestre más antiguo del mundo. En sus galerías se ha encontrado una colección de imágenes de animales de época glacial: por ejemplo, leones dibujados con ocre de 35.000 años de antigüedad (arriba
a la izquierda). La sensibilidad musical ya se manifestó en los
primeros Homo sapiens europeos; así lo demuestra la flauta de hueso de 32.000 años de antigüedad hallada en Isturitz, Francia (sobre estas líneas). También enterraban a sus muertos siguiendo ritos funerarios. En Sungir (Rusia) se halló un enterramiento de 28.000 años de antigüedad (arriba a la derecha, reproducción) de dos niños; junto a los esqueletos aparecieron miles de cuentas y otros objetos rituales.