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DATA ANALYSIS AND 38-

El cuidado de las ovejas durante la época de parición constituye un medio para aumentar el porcentaje de sobrevivencia de corderos, por lo cual es una práctica que debe tomarse

en consideración. A continuación se dan una serie de medidas tendientes a disminuir la mortalidad de corderos:

• Forme grupos de ovejas próximas al parto para facilitar su cuidado y en caso de que se presente algún parto distócico (parto con problemas de expulsión del cordero) poder prestar ayuda inmediatamente.

• Revisar que las ovejas paridas se pongan de pié y limpien al cordero, así como que los corderos mamen calostro dentro de las primeras dos horas de vida, pues el calostro además de que los alimenta, los protege contra enfermedades.

• Asegúrese de que el cordero mame con regularidad durante los primeros siete días de vida. Si esto ha ocurrido, las probabilidades de que el cordero tenga un buen desarrollo son elevadas.

Es importante señalar que en estos sistemas de producción intensivos, los partos múltiples son comunes (alrededor del 25% de los partos) y tienden a aumentar con la edad de la oveja. Estas ovejas frecuentemente abandonan a uno de ellos, en particular las borregas de primer parto. Por esto, es importante poner especial atención para reducir el riesgo de corderos huérfanos. El manejo de grupos pequeños de ovejas durante la parición tiende a reducir el problema, así como el uso de corraletas paridero, sin embargo esto último es costoso y muy laborioso. (INIFAP 2007)

LACTACION

La leche es esencial para el cordero durante sus primeras 3 ó 4 semanas de vida. En este período la relación entre consumo de leche y ganancia de peso del cordero es muy alta y,

aunque disminuye posteriormente, sigue siendo importante por lo menos hasta las 11 o 12 semanas de edad.

Casi todo el tejido de la ubre se desarrolla durante el último período de gestación, de tal forma que una desnutrición severa en gestación avanzada resulta en ubres pequeñas, con poca o ninguna secreción antes del parto y un retrazo de varias horas en el inicio de una lactancia abundante después del parto. Sin embargo, la producción de leche durante la lactancia, también depende de la alimentación después del parto. (INIFAP 2007)

La relación de proteína y energía en la dieta durante la lactancia tiene una influencia importante sobre la producción de leche. Para un nivel dado de consumo de energía, existe un nivel mínimo de proteína, el cual, si no se satisface, la producción de leche disminuye. La relación proteína: energía aumenta en relación directa con la producción de leche; de esta forma, para una producción de 2.2 kg de leche por día, se necesita una relación de 26 gr de proteína cruda por cada Mega caloría de Energía digestible. Esta relación aumenta a 28 gr para una producción de 2.4 kg a 31 para 2.6 kg y a 33 para 2.8 kg de leche.

Sin embargo, un aumento en el consumo de proteína, sin modificar el de energía, permite aumentar la producción de leche, si no se ha alcanzado el máximo potencial productivo, debido a que la borrega puede movilizar reservas grasas para producir leche. Esto, lógicamente, traerá consigo una pérdida de peso de la borrega durante la lactancia, particularmente en el período de máxima producción, el cual ocurre entre la 2ª y 3ª semana de lactación. (INIFAP 2007)

En general, la capacidad de producción de leche de la oveja inmediatamente después del parto es mayor de la que se podría alcanzar a partir de la dieta consumida. Como

consecuencia, moviliza reservas corporales con el fin de aportar nutrientes para la síntesis de leche. En el cuerpo hay poca proteína disponible para la formación de la proteína de la leche, pero hay tejido adiposo (graso) que puede contribuir a la formación de la grasa de la leche. El suministro de dietas altas en proteína a borregas en buena condición al momento del parto, permite alcanzar una elevada producción de leche, a la cual va asociada una pérdida considerable de peso. Por esta razón, las pasturas que contienen una proporción elevada de leguminosas (tréboles) en general constituyen una dieta más adecuada para las ovejas al inicio de la lactancia que pasturas a base de gramineas (pastos, avena), debido a que su contenido proteínico es mayor. (INIFAP 2007)

La importancia de la buena alimentación durante la lactancia se agudiza cuando se pretende reducir el intervalo entre partos a 8 meses, ya que, para lograrlo, es indispensable reducir la duración de la lactancia de 90 días a 60 o 45. Esta situación obliga a suministrar dietas a las borregas que les permitan la máxima producción de leche durante las primeras 4 a 6 semanas, para después reducirla abruptamente y lograr un destete temprano y prácticamente sin secreción Láctea. Como ya se mencionó, el suministro de dietas altas en proteína permite lograr esto, a condición de que antes del destete se reduzca sustancialmente el nivel de proteína en la ración.

Aunado a esto, es necesario introducir al cordero a dietas secas lo más pronto posible, con el fin de disminuir su dependencia de la leche, ya que al momento del destete, el cordero dependerá totalmente de esta dieta. Posteriormente se harán algunas consideraciones al respecto. (INIFAP 2007)

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