Chapter 3: Methodology and Data Collection
3.7 Data analysis
Destacar las características del código ético para intérpretes es de suma importancia para nuestra investigación, pues cada uno de estos aspectos, como veremos más adelante, tendrá su particular importancia dentro de la asistencia psicológica a mujeres víctimas de violencia de género.
Hale (2010: 107), explica la importancia de un código ético para intérpretes, pues el seguir una serie de pautas profesionales les permite “realizar su trabajo de forma ética por el bien de los clientes para los que trabajan, de la profesión a la que representan y por ellos mismos”.
Alrededor del ámbito de la traducción y la interpretación existen varios modelos de códigos éticos o de conducta. Todos ellos establecen principios comunes y fundamentales dentro de la profesión. Las diferencias entre unos y otros están establecidas según el ámbito en el que se encuentren: jurídico, sanitario, conferencias, etcétera. Tomaremos seis principios que se consideran importantes y los explicaremos tomando como referencia aspectos de los principios del California Standards for Healthcare Interpreters: Ethical Principles,
Protocols, and Guidance on Roles and Intervention (2002) del California Healthcare
investigación. También tomaremos algunos datos del libro de Sandra Hale: La Interpretación
Comunitaria: La interpretación en los sectores, jurídico, sanitario y social (2010) para
explicar aspectos sobre la fidelidad, la imparcialidad y la profesionalidad o el papel del intérprete.
Los seis principios fundamentales son: - Confidencialidad
- Fidelidad - Imparcialidad
- Profesionalidad e integridad (papel del intérprete) - Respeto por los individuos y sus comunidades - Receptividad cultural
Confidencialidad: El intérprete se compromete a no compartir la información de la interacción médico (o profesional) -paciente fuera de la consulta. Para ello, al inicio de la sesión, lo comunica.
Fidelidad: Según Hale (2010), fidelidad no es sinónimo de literalidad. Ser fiel a la información no significa llevar a cabo una interpretación mecánica, buscando reproducir el mismo número de palabras que hay en la lengua de origen, sino buscar las palabras que permitan mantener el espíritu del mensaje, sin añadir u omitir conceptos fundamentales dentro de la comunicación. El CHIA (2002), pide expresar la información tanto verbal como no verbal sin cambiar su significado (incluyendo los improperios y obscenidades) y sin cambiar el tono de voz, así como aclarar cualquier gesto que pueda tener algún significado específico en la cultura del paciente.
Imparcialidad: El intérprete comunica desde el primer momento que se compromete a ser imparcial ante ambas partes, por tanto, no se involucrará emocionalmente y permitirá que el vínculo se establezca entre el cliente y el proveedor de servicios. No emitirá opiniones personales, ni expresará acuerdo o descuerdo con sus creencias, ni dará concejos, cuidando al mismo tiempo de su propio lenguaje corporal para evitar hacer gestos que puedan emitir algún juicio y que como consecuencia, afecte la comunicación.
Profesionalidad e integridad (papel del intérprete): El intérprete debe explicar sus funciones a los clientes y proveedores de servicios. Por este motivo, debe limitarse a su tarea como intérprete y no aceptar asignaciones que lo saquen de este papel. Es responsable por la interpretación que hace, pero no es responsable por la información emitida por cualquiera de las partes. Hale, contraponiendo distintos códigos éticos, dice:
Todos los códigos coinciden en que el papel del intérprete es ser el medio a través del cual es posible la comunicación entre dos personas que hablan lenguas diferentes. Los códigos están en contra del papel del intérprete como mediador, defensor, guardián de la información o de cualquier otro papel que no sea el de intérprete. Esto, por supuesto, no excluye aquellas ocasiones en las que el intérprete tiene que intervenir para pedir aclaración o para explicar un malentendido cultural evidente, al mismo tiempo que tampoco excluye la
traducción a la vista de documentos rutinarios, formularios o materiales no complejos ya que todo ello forma parte del papel de un intérprete. (Ibid: 131)
Respeto por los individuos y sus comunidades: El CHIA explica que el intérprete debe mantener una actitud de respeto ante las partes y tratará a todos por igual sin importar su raza, su edad, su etnia, su color, su género o su identidad sexual, su cultura, su religión o su postura política.
Receptividad cultural: El intérprete juega un papel importante cuando se trata de identificar aspectos que diferencian a una cultura de otra y cómo estas diferencias pueden influenciar el resultado de la interacción. Sobre este respecto, el CHIA (2002) explica:
Interpreters seek to understand how diversity and cultural similarities and differences have a fundamental impact on the healthcare encounter. Interpreters play a critical role in identifying cultural issues and considering how and when to move to a cultural clarifier role. Developing cultural sensitivity and cultural responsiveness is a life-long process that begins with an introspective look at oneself. (p.31) [Los intérpretes buscan entender cómo la diversidad, las diferencias y similitudes culturales tienen un gran impacto en la consulta médica. Por tanto, los intérpretes juegan un papel de suma importancia al identificar asuntos culturales y considerar cómo y cuándo servir como un clarificador de aspectos culturales. Desarrollar receptividad y sensibilidad cultural es un proceso que toma toda la vida y que comienza con una mirada introspectiva hacia uno mismo.] (Traducción de la autora de la investigación)
La receptividad cultural, más allá de formar parte del código ético de la CHIA, es un aspecto relevante dentro de la profesión de la traducción y la interpretación en los servicios públicos. Puede relacionarse también con la mediación intercultural. Para los fines de nuestra investigación, resulta importante hacer una aclaración entre lo que es la mediación intercultural y la interpretación intercultural o el tratamiento de asuntos culturales por parte de los intérpretes, así como las habilidades y competencias interculturales de los mismos, pues ayuda a definir el papel que juega el intérprete en la asistencia psicológica a mujeres víctimas de violencia de género.
4.3. La mediación intercultural vs las habilidades y competencias