• No results found

Data Analysis and Statistics

2.5 Conclusion

4.2.4 Data Analysis and Statistics

desde ese momento 1952 hasta ahora. La vocación por la Arquitectura me vino en principio por mi padre, que hacia diseños de calles y después también edificios y tenía un amigo que era arquitecto y entonces lo visitaba. Tuve alguna intervención en la casa donde vivíamos y yo tenía una buena relación con él que se interesaba por las cosas que yo hacía y me fui interesando más y mas por la Arquitectura. Entre a la Facultad.

Con ella hemos hecho todos los trabajos, ella ha partici- pado en todos los trabajos

En la Facultad éramos muy pocos, cuando empezamos había una cantidad importante de estudiantes grandes, adultos, un grupo fuerte, 15 y nosotros éramos menores, no había relaciones más que de verse y saludarse cuan- do uno se cruzaba, aparecieron vinculaciones con gente de nuestras edades y aparecieron después otro tipo de vinculaciones que se armaron con el paso del tiempo, organizaciones con un toque político.

Después de la Facultad tuvimos mucha intervención de gente que venía de Buenos Aires, muy pocos, y llego un momento en que terminamos de hacer nuestros prim-

eros trabajos y una vez que se produjo la Revolución en Cuba decidimos ir allá. Estuvimos un tiempo y decidimos regresar, fuimos a Camagüey y estuvimos trabajando en la Arquitectura que hacia el Estado pero después decidi- mos volver porque no estábamos conformes por cómo se estaba organizando y desarrollando todo el proceso cubano revolucionario y decidimos volver. En Cuba el problema que había es que no había posibilidad de mu- cho movimiento, había demasiada dependencia estatal pero sin posibilidades de llevar adelante otros tipos de trabajos que no estuvieran estrictamente vinculados con algunas decisiones de gente importante política- mente de ahí, no había congruencia entre las cosas que planteaban algunos y las que a nosotros nos interesaban mas y sin terminar mal, terminamos y nos volvimos. Vol- vimos a incorporarnos a la Universidad y a partir de esos antecedentes con que veníamos comenzamos a ser proseguidos. Llego un tiempo en que tuvimos que irnos porque nos estaban buscando para matarnos. Esta casa la han destruido, no íntegramente pero en cuanto a que la estructura que tiene sostenidos los techos quedaron, pero todo lo que es vertical y transparente desapareció, cosas locas, llenaron, taponaron de concreto todas las bajadas de agua. Nosotros no estábamos pero pensa- mos que había habido como una especie de vigilancia durante cierto tiempo por parte de un diariero, mi mujer sospechó que había una situación rara con ese hombre y le dijo nosotros nos vamos a ir pero vamos a volver tal fe- cha y estaban las cosa medio pesadas y salimos de acá de La Plata y ahí fue cuando vinieron directamente a ma- tarnos, el mismo día que vinieron a casa a destrozarnos a nosotros, se conformaron con la casa y mataron a Fa-

biolo de la Riva que estaba muy cerquita y a partir de ese entonces estuvimos perseguidos en diversos lugares; en Mar del Plata donde nos reventaron el auto en una co- chera, lo iban a hacer explotar, después la policía nos empezaba a echar, en vez de hacerse cargo cuando se produjo eso del auto, nos dijeron que nos teníamos que ir, ahí no estuvieron malos en ese sentido, apenas pudi- mos nos fuimos. Nos fuimos porque no podíamos seguir viviendo en la Argentina, nos fuimos a Brasil y justo está- bamos bien incorporados en la Universidad. Una noche cayeron de la policía brasileña a pescarnos, allí donde tra- bajábamos pensando que podíamos estar allí. Entonces estuvimos en una situación en que teníamos que irnos, fuimos a Naciones Unidas, nos pusieron en un ómnibus y nos llevaron a que retiráramos las cosas y de ahí nos trasladaron al aeródromo, nos pusieron en un avión y nos mandaron a México. Nos vinculamos con ciertos argen- tinos que estaban ahí, algunos que habíamos conocido acá, y empezamos a trabajar cada vez mas y cada vez tu- vimos mas atenciones y la pasamos pero muy, muy bien, una estancia de mucho tiempo pero que fue muy agrad- able y nos vino muy bien. Ya en ese entonces veníamos de visita. Decidimos regresar por problemas de salud de la ciudad de México. Allí se está en un lugar rodeado de montañas y con una cantidad muy grande de habitantes hay mucho movimiento vehicular y mucho transito aéreo nocturno, entonces hay muchas partículas peligrosas y nos enfermábamos. Estábamos en una situación com- plicada porque estábamos muy bien instalados porque aparte no solamente en la Universidad, habíamos com- prado una casa, estábamos en una muy buena situación, pero mi esposa estaba mal.

Por ahora no estamos llevando a cabo trabajos arqui- tectónicos, estamos como reponiéndonos de todos los problemas tenidos anteriormente, pero sin ansias de poder construir o andar buscando clientes. Hay cosas que las tenemos de recuerdo, como estos libros que hacíamos Chelita y yo en la UNAM.

Nosotros estábamos con Campora, pase a ser decano, y aparecieron quienes pasaron a ser terribles enemigos nuestros. „

¿Naciste en España? JGG: Así es

¿Cuando llegaste?

JGG: Yo llegue en febrero del año 55, con 8 años. Prác- ticamente, como me dijo un día un profesor adjunto de Arquitectura, Julián Filaca, que visionario tu padre se va de España cuando empieza a estar bien y se viene para acá cuando empieza a estar mal. Tenía razón, ahora es un poco distinta la situación.

¿Habían tenido problemas políticos?

JGG: No, no. Problemas familiares, nada más. Todos los hermanos de mi padre estaban acá.

¿Recuerdos de España?

JGG: Muy vagos. Si bien la escuela pública era mejor que la escuela privada. Mis padres, desde los 4 años, me mandaron a un colegio de unas beatas.

¿Continuaste los estudios primarios aquí en La Plata? JGG: Yo primero estuve viviendo seis meses en Pigüé, que ahí entre en el segundo grado, de la primaria y me pasé después acá y seguí la primaria en la escuela pú- blica. Yo vivía a una cuadra y media de plaza Rocha y

Related documents