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3. RESEARCH APPROACH

3.7 Data Collection Approach

Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo. Respuesta de Pedro a Jesús en MATEO 16,16

s e g u n d a p a r te : tú n o s h a s l l a m a d o a m ig o s 94 95 E S C U C H A R A l H IJ O

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¿qué tengo yo, que mi amistad procuras?

¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras? ¿Qué interés se te sigue, Jesús mío, que a mi puerta, cubierto de rocío, pasas las noches del invierno oscuras? ¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras, pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío, si de mi ingratitud el hielo frío secó las llagas de tus plantas puras! ¡Cuántas veces el ángel me decía: «Alma, asómate ahora a la ventana, verás con cuánto amor llamar porfía»! ¡Y cuántas, hermosura soberana, «Mañana le abriremos», respondía, para lo mismo responder mañana!

LOPE DE VEGA

Jesús, tú que estás en mi corazón

Jesús, tú que estás en mi corazón, creo en tu amor por mí,

y te amo. Amén.

BEATA MADRE TERESA DE CALCUTA

Sé mi Maestro, Señor

Ven. Señor, a instruirme,

necesito que cada día me instruyas. Dame esta pureza de conciencia

que es la única que puede recibir e interpretar tus inspiraciones. Mis oídos no oyen y no pueden escuchar tu voz.

Mis ojos cerrados no pueden discernir los signos de tu presencia: sólo tú puedes destapar mis oídos,

abrir mis ojos, purificar y renovar mi corazón. Enséñame a sentarme a tus pies, como María, y a escuchar tu Palabra. Amén.

s e g u n d a p a r te : tú n o s h a s l l a m a d o a m ig o s 96 97

¡Jesús misericordioso, confío en ti!

¡Jesús misericordioso, confío en ti!

Tu bondad es infinita, y no tengo miedo de nada. Confío sin límites en tu misericordia.

Tú me acompañas en las dificultades, y en las duras pruebas de la vida, en la felicidad y en la desgracia,

en mi vida y en mi muerte, y en la eternidad. Nada me asusta,

cuando te tengo en mi corazón. Jesús abre mi alma a la esperanza. Inclínate hacia mis pecados y mis miserias, perdona mis faltas

y purifica mi corazón. Me consagro a ti,

con el fin de vivir y de tender a la perfección y de glorificarte aquí abajo y en la eternidad.

Jesús misericordioso, tú eres mi fuerza y el dulce reposo de mi alma, tú sabes bien quién soy, temo todo de mi debilidad,

pero al mismo tiempo,

espero obtener todo de tu inagotable misericordia. Transfórmame en ti, porque tú puedes todo.

Santifica mis acciones, para que merezcan la eternidad. Aunque sea grande mi debilidad,

tengo confianza en el poder de tu gracia que me sostendrá. Pongo mi confianza en ti, ahora y por siempre

y sobre todo en la hora de mi muerte. Amén.

SANTA FAUST INA KOWALSKA

Muchos se equivocan al creer que se necesitan muchas cosas, muchos métodos para una buena oración. No digo que no haya que recurrir a ciertos métodos. Pero no hay que esperar todo de ellos.

Una sola cosa es necesaria para una buena oración: echarse en los brazos del Señor. Cuando se llega a ello, está bien, sea cual sea nuestra manera de llegar a ello.

SAN FRANCISCO DE SALES

E S C U C H A R A l H IJ O

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Tu Cruz adoramos, Señor, y tu santa Resurrección alabamos y glorificamos, por el madero ha venido la alegría al mundo entero.

Liturgia del Viernes Santo

¡Oh Cruz santa!, mi Señor está en tu madero en los dolores de su pasión. Veo sus manos, sus pies, su costado, traspasados por los clavos y la espada.

¡oh santa cruz de la esperanza!

Quién podrá alabarte lo suficiente, a ti que has traído la salvación del mundo y el consuelo para todos nosotros. Tú eres la escalera puesta para el hombre,

para que la suba y encuentre la vida, la vida eterna que Dios le da. Tú eres el puente echado sobre la ola,

para que todos salten las aguas profundas del río.

Tú eres la victoria brillante tú has triunfado para siempre, sobre el enemigo.

Tú eres el bastón del peregrino, que se apoya en ti con confianza, y nunca tropieza ni cae.

Tú eres la llave del paraíso, que nos abre la puerta de la vida

que Dios, por ti, nos da. Muestra tu fuerza y tu poder, guárdanos todos juntos firmes en la esperanza. Y que en el día en que Dios ha elegido,

todos sus hijos reunidos en la paz estén con él. Amén.

s e g u n d a p a r te : tú n o s h a s l l a m a d o a m ig o s 98 99 loas a la cruz

Cruz, descanso sabroso de mi vida, Vos seáis la bienvenida.

Oh bandera, en cuyo amparo El más flaco será fuerte; Oh, vida de nuestra muerte, Qué bien la has resucitado; Al león has amansado, Pues por ti perdió la vida. Vos seáis la bienvenida. Quien no os ama está cautivo Y ajeno de libertad;

Quien a vos quiere allegar No tendrá en nada desvío. Oh dichoso poderío

Donde el mal no halla cabida, Vos seáis la bienvenida. Vos fuisteis la libertad De nuestro gran cautiverio; Por vos se reparó mi mal Con tan costoso remedio, Para con Dios fuiste medio De alegría conseguida. Vos seáis la bienvenida.

SANTA TERESA DE JESÚS

E S C U C H A R A l H IJ O

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Ven, espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, y desde el cielo envía un rayo de tu luz. Ven, padre de los pobres, ven, dador de las gracias, ven, luz de los corazones. Consolador óptimo, dulce huésped del alma, dulce refrigerio.

Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para recaer en el temor, sino que habéis recibido un Espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos: «¡Abba, Padre!».

CARTA DE SAN PABLO A LOS ROMANOS 8,15

Del mismo modo, el Espíritu acude en ayuda de nuestra debilidad, pues nosotros no sabemos pedir como conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables.

CARTA DE SAN PABLO A LOS ROMANOS 8,26

Descanso en el trabajo, en el ardor tranquilidad, consuelo en el llanto. ¡Oh luz santísima!, llena lo más íntimo

de los corazones de tus fieles. Sin tu ayuda

nada hay en el hombre, nada que sea inocente.