2. Introduction
3.7 Data collection procedures
La "vivienda", no debe dejar de significar otra cosa que "lugar para vivir". Puede definirse a la vivienda digna como el espacio construido donde un grupo familiar puede concretar la vida de interrelación entre sus miembros, así como el desarrollo de las actividades personales de cada uno de ellos sin conflictos respecto a las pautas de comportamiento propias de su cultura (Ríos, 2008).
Por tanto la vivienda es una necesidad básica, ya que es donde las personas tienen la disponibilidad de sentirse seguros. La vivienda es el servicio básico más importante, pues es el lugar de convivencia para las familias, el cual debe de contar con condiciones mínimas para garantizar la sobrevivencia. En el municipio de San Dionisio, esa es una de las principales debilidades, ya que la mayoría de la población carece de una vivienda, las personas viven hacinadas y en condiciones inadecuadas, este
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problema se acrecienta en el área rural donde los niveles de pobreza son mayores que en el área urbana.
Sin embrago, el 92.86% de los beneficiarios/as del programa tierra tienen vivienda propia, con un promedio de 2 a 3 divisiones en cada vivienda, esto no significa que están en buenas condiciones. La mayor parte (52.04%) de la vivienda está a nombre del hombre y solamente el 17.35% se reporta que la dueña es la mujer; aunque también hay otro 23.47% que mencionaron que la vivienda es de los dos y 7.14% manifestaron que la vivienda es de otro dueño, es decir la cuidan o alquilan a algún familiar o particular. Estos resultados indican que el acceso y manejo de recursos importantes como la vivienda, siguen teniendo mayores oportunidades los hombres que las mujeres (Gráfico 4).
Gráfico 4. Dueños de la vivienda en las familias beneficiarios/as del programa tierra Dueños de la Vivienda Otro Ambos Mujer Hombre Familias benef iciarias 60 50 40 30 20 10 0 7.14% 23.47% 17.35% 52.04%
Fuente: Elaboración propia en base a encuestas realizada
Aunque la mayoría de los beneficiarios/as son dueños de las viviendas, el estado de éstas no es tan alentador; porque el 61.62% reportó que su vivienda se encuentra en estado regular y 22.22% dijo tener en mal estado su casa; únicamente 16.16% gozan de buenas condiciones en sus viviendas. En comparación con el estudio del agro socioeconómico del 2011 realizado por UCOSD a sus asociados/as, este dato actual
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resalta una semejanza en los % encontrados del estado de la vivienda de los beneficiarios/as del programa tierra.
Con respecto a los materiales que están construidas las viviendas, la situación es la siguiente: 67.68% de las viviendas tienen techo de zinc, 20.20% de teja de barro, 6.06% el techo es de zinc y teja de barro, el 4.04% el techo es de zinc y plástico y solo 2.02% manifestó tener el techo de su vivienda de otro material; la mayoría de las paredes de las viviendas están construidas con ladrillo cuarterón y de madera, encontrándose en menor proporción el bloque, adobe y plástico.
También se encontró que el 77.78% estas viviendas tienen piso de tierra, lo que repercute en enfermedades de tipo virales y más en aquellas familias donde hay niños de mínima edad; por su parte las viviendas que cuentan con piso embaldosado son el 18.18% y las que tienen otro tipo de piso apenas son el 4.04%. Por tanto una vivienda y unas condiciones de vida inadecuada y deficiente se asocian invariablemente a tasas de mortalidad y morbilidad más elevadas.
5.1.1.5.1 Servicios básicos de la vivienda
La importancia de contar con los servicios básicos adecuados está asociado directamente con la seguridad de la salud, es decir se refiere a todas las condiciones físicas de los miembros de una familia, también se agrega los factores protectores de salud, como la existencia y utilización de letrinas, el acceso a servicio de agua potable.
5.1.1.5.1.1 Servicio de agua, letrinas y energía
En este sentido, los resultados indican que el 72.73% de los/as beneficiarios/as del programa tierra tienen acceso a agua potable y 27.27% carece de este servicio; por lo tanto se abastecen de los pozos públicos, pozo privado y otras fuentes de abastecimiento que no son confiables para el consumo de agua (Gráfico 5).
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Gráfico 5. Abastecimiento de agua de las familias beneficiarios/as del programa tierra que no tienen agua por tubería
Fuente: Elaboración propia en base a encuestas realizada
Por su parte el 44.44% de los beneficiarios/as del programa tierra encuestados valoran la calidad del agua como buena, seguido del 25.25% que consideran que el agua que consumen es regular por qué no se le da un tratamiento adecuado a las fuentes de agua, sin embargo, hay 22.22% que creen que el agua es muy buena porque casi no hay contaminación en la fuente de agua, no es turbia y se siente liviana cuando se toma, además se encontró que 8.09% no saben cómo definir la calidad del agua que consumen a diario.
Con respecto a la existencia de letrinas, el 82.83% de los beneficiarios/as encuestados mencionaron tener servicio sanitario en sus viviendas; aunque es preocupante que el 17.17% no cuenta con este servicio, lo cual genera inseguridad en términos de higiene en el hogar.
Por otra parte, se encontró que el 74.75% de las viviendas tienen el servicio de energía eléctrica, 25.25% continúa sin este servicio y probablemente siguen utilizando el candil o candelas como una opción para alumbrarse. Estos resultados indican que se está ampliando la red de electricidad en el municipio.
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