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Chapter 4 Research method for longitudinal case studies

4.4 Data collection

A partir del análisis de las estructuras observadas en toda el área de estudio, de la construcción de las secciones balanceadas y de la evolución cinemática propuesta se

170 pudo establecer la estrecha relación existente entre las mismas estructuras de piel gruesa y de piel fina que conforman la faja corrida y plegada de Chos Malal.

En primer lugar se pudieron diferenciar estructuras de diferente orden genéticamente relacionadas. Las estructuras de primer orden, que involucran al basamento pre-jurásico en la deformación, se formaron a partir de corrimientos andinos de bajo ángulo. Si bien la deformación en el área fue llevada a cabo principalmente a través de cuñas de basamento, la inversión tectónica de las fallas normales preexistentes podría haber tenido lugar en los estadios iniciales de la deformación (Zapata el al., 1999; Folguera et al., 2007; Tunik et al., 2010). En el esquema general propuesto se considera el modelo de Zapata et al. (1999), Folguera et al. (2007), entre otros, para el inicio del levantamiento de la Cordillera del Viento, fundamentalmente para el limbo oeste del cual no se cuenta con información propia. En el mismo se observa cómo, después de la inversión tectónica, las fallas normales son transportadas pasivamente a través de corrimientos de bajo ángulo o corrimientos de atajo (shortcuts, ver capítulo 5). Estos corrimientos son los responsables de generar la mayor parte del acortamiento a diferencia del producido a través de la inversión tectónica de fallas normales preexistentes. Estas estructuras se insertan en la cubierta sedimentaria en un nivel de despegue superior ubicado en las evaporitas de la Formación Auquilco dando lugar a importantes anticlinales de segundo orden los cuales involucran a la totalidad del Grupo Mendoza en su desarrollo (Fig. 8.3). En los cuatro perfiles fueron interpretadas dos cuñas de basamento, todas ellas asociadas a corrimientos de bajo ángulo. El desplazamiento promedio transmitido por la primera estructura de piel gruesa es de 8 km, exceptuando el perfil localizado más al norte del área de estudio, en el cual este acortamiento es producido por el desarrollo de dos cuñas de basamento, en lugar de una sola. En relación al desplazamiento transmitido por la primera cuña se generan el Anticlinal Cerro Negro o Mayal hacia el sur, Las Máquinas (el cual se encuentra presente en las cuatro secciones) y el anticlinal Chos Malal (Apéndice 1 y 2). Por otra parte mediante el desarrollo de una segunda cuña de basamento se produce un acortamiento promedio para las cuatro secciones de 7 km, los cuales al igual que en el caso anterior, son transferidos a estructuras de orden menor como los son los anticlinales de Curí Leuvú y Loma Tilhué aflorantes en las dos últimas secciones e interpretados en profundidad en los dos perfiles más septentrionales. Es decir que

171 asociados a cada estructura de basamento se encuentran dos o tres anticlinales kilométricos los cuales presentan en su mayoría vergencia hacia el este y en todos se desarrollan como un pliegue por flexión de falla con un llano inferior localizado en la Formación Auquilco y un llano superior en las pelitas del Miembro Pilmatué (anticlinal Mayal y Cerro Negro). En el caso de los dos últimos perfiles, se observa un cambio de vergencia en el primer pliegue relacionado a la segunda cuña de basamento (Anticlinal Loma Tilhué oeste), si bien el mecanismo de formación de esta estructura se inicia como un pliegue por flexión de falla. Esto permite transmitir parte del deslizamiento de estas estructuras de segundo orden a otras de orden menor a través del llano superior. Como se observa en la evolución cinemática del perfil 2 y en las diferentes secciones balanceadas, el inicio de la formación de muchos de los pliegues de segundo orden es a través de un pliegue por flexión de falla, el cual en una etapa posterior del plegamiento es cortado por una ramificación de la misma falla. De esta forma mucho de los pliegues presentan sus limbos altamente buzantes o rebatidos.

Es importante hacer mención a los retrocorrimientos desarrollados en el frente de la cuña de basamento, los cuales son estructuras de segundo orden, que consumen parte del acortamiento transmitido por la primera cuña de basamento (Fig. 8.3).

Las estructuras de tercer y cuarto orden, se localizan en una franja de orientación aproximada norte- sur, y se encuentran entre dos estructuras importantes de segundo orden. Estas estructuras se observan, muy bien en la región central del mapa (Apéndice 1), si bien también se reconocen algunas en el sector norte y en el sector este del área de estudio. Posiblemente hacia el sur, muchas de ellas no se observan por estar erosionadas. Las estructuras de tercer orden presentan su nivel de despegue en la mitad inferior del Miembro Pilmatué de la Formación Agrio y un nivel de despegue superior en la base de la Formación Huitrín. El desplazamiento necesario para generar estas estructuras es transmitido por las estructuras de segundo orden asociadas. Las estructuras de tercer orden suelen presentarse como sistemas de corrimientos o retrocorrimientos los cuales generan imbricaciones o repeticiones del Miembro Avilé tan características en esta área. Estos sistemas fueron descriptos en diferentes lugares y con diferente grado de complejidad tales como Cañada Seca, cerca de las proximidades de Chacay Melehue, al este de la Sierra del Mayal y en el Arroyo Chapúa. Las estructuras de cuarto orden, se encuentran relacionadas con las estructuras de tercer

172 orden, dado que el desplazamiento necesario para generarlas es transmitido a través del llano superior localizado en el techo del Miembro Agua de la Mula. Estas estructuras someras involucran a la Formación Huitrín y Rayoso y son corrimientos con vergencia hacia el este, o retrocorrimientos que forman pliegues de pequeña longitud de onda que suelen preservarse en los núcleos de los sinclinales.

Figura 8.3- Modelo estructural conceptual para la faja corrida y plegada de Chos Malal combinando previas interpretaciones y el nuevo analisis cinemático realizado para las estructuras de piel fina del área. En la figura superior se observa el estadío inicial sin deformar, con las fallas normales previas. En la figura inferior se observa esa sección deformada, la que se caracteriza por la participación del basamento en la deformación y una zona de piel fina en la que se desarrollan estructuras de menor orden, todas relacionadas entre sí.

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