La leucemia es el tipo de cáncer más común en los niños y adolescentes, consiste en una enfermedad caracterizada por la presencia en la sangre y en la medula ósea de un número excesivo de glóbulos blancos que no se han desarrollado completamente. (American Cancer Society, 2012 - 2014)
Existen diversos tipos de leucemia, los cuales pueden agruparse por un lado, según la rapidez con que la enfermedad avanza y empeora, puede ser crónica o aguda, también de acuerdo al tipo de de leucocito afectado, ya que puede comenzar en las células linfoides o en las células mieloides.
La leucemia que afecta a las células linfoides, se llama linfoide, linfocítica o linfoblástica y la leucemia que afecta a las células mieloides se llama mieloide, mielógena o mieloblástica. Con base en lo anterior encontramos cuatro tipos comunes de leucemia: la leucemia linfoide aguda, la leucemia mieloide aguda las cuales son las que principalmente afectan a los niños siendo más
frecuente la de tipo linfoide, y la leucemia linfoide crónica y la leucemia mieloide crónica que por lo general afecta los adultos. (Instituto Nacional de Cancerologia, de los institutos nacionales de salud de EE.UU., 2010)
A continuación se darán a conocer los aspectos más importantes de la leucemia linfoide aguda que es la que principalmente afecta a los niños, en términos de incidencia, generalidades, diagnostico y tratamiento.
7.3.2.1 Leucemia Linfoide Aguda (LLA).
De acuerdo con la reciente Guía de Práctica Clínica para la detección oportuna, diagnóstico y seguimiento de leucemia linfoide aguda y leucemia mieloide aguda en niños, niñas y adolescentes, se define como un grupo de neoplasias malignas del sistema hematopoyético que involucra en la mayoría de los casos la transformación de células progenitoras linfoides. La LLA es la neoplasia infantil más común, constituye el 23% del total de las enfermedades malignas en menores de 15 años, el 95% de las leucemias pediátricas son agudas y de ellas el 75% son linfoides agudas.
En este tipo de leucemia los signos y síntomas se relacionan con el grado de citopenia (anemia, neutropenia y trombocitopenia) al momento del diagnostico. Las manifestaciones clínicas más frecuentes son: fiebre, sangrado, linfadenopatías, esplenomegalia, fatiga, hepatomegalia, dolores óseos, anorexia, dolor abdominal.
Dentro de los factores de riesgo se consideran: la radiación ionizante, exposición prenatal y posnatal a rayos X, ó dosis altas de radiación, contacto con pesticidas e hidrocarburos durante la concepción, uso de alcohol y sustancias psicoactivas en la madre gestante, algunos factores genéticos, ya que se ha demostrado que los hermanos gemelos idénticos tienen un 20% de riesgo de desarrollar leucemia si uno de ellos la presenta en los primeros 5 años de vida, además paciente con enfermedades citogenéticas como el síndrome de Down, síndrome de Bloom,
síndrome de Kostman y otras condiciones del sistema inmune como la ataxia-telangiectansia tienen alta incidencia de presentar LLA.
Para el diagnóstico de la LLA se tiene en cuenta los signos y síntomas que presenta el paciente, en el examen físico el médico debe buscar la presencia de aumento de ganglios, tamaño del hígado o del bazo, manifestación de anemia, sangrado o infección, dentro de los exámenes que detectan la presencia de células anormales se debe tomar un hemograma completo, en donde los glóbulos rojos y las plaquetas pueden estar normales o disminuidos y los glóbulos blancos pueden estar normales, aumentados o disminuidos, para confirmar el diagnostico se toma una muestra de medula ósea a través de una aspiración, en donde se analiza la arquitectura, celularidad y diferenciación celular, para el diagnostico de leucemia se requiere de un conteo mayor o igual al 25% de blastos. Estudios adicionales como radiografías, resonancia magnéticas no son útiles para diagnosticar la leucemia, pero si para evaluar la afectación de otros órganos, además pruebas de función hepática, renal, electrolitos, acido úrico entre otros son de utilidad para determinar cualquier alteración metabólica presente la cual debe ser corregida antes de iniciar el tratamiento.
Antes del inicio de tratamiento los pacientes son estratificados en grupos de riesgo definidos por características clínicas y de laboratorio que incluyen: edad al diagnostico, recuento de leucocitos al diagnostico, linaje de células leucémicas, compromiso por infiltración del SNC entre otros, luego de esta clasificación en riesgo bajo, intermedio y alto por medio de un equipo interdisciplinario se decide el inicio de tratamiento que de acuerdo con múltiples protocolos se lleva a cabo por medio de 4 etapas llamadas, que incluyen procedimiento como la quimioterapia en la que se administran a los niños un promedio de 2 a 4 medicamentos, por vías como: inicialmente intravenosa o por catéter implantable, en algunos casos intratecal (la cual se administra directamente en el liquido cefalorraquídeo por medio de una punción lumbar) e intramuscular, luego de determinado tiempo y de la evolución se administra la quimioterapia por vía oral hasta cumplir más o menos dos años de tratamiento. En algunos casos los niños pueden requerir radioterapia cuyo objetivo es evitar y tratar la infiltración de las células leucémicas a SNC. (MinSalud, Ministerio de la Proteccion Social y de la Salud)
Luego de conocer las generalidades de esta enfermedad y su importancia en términos de morbi- mortalidad en los niños, es importante conocer como entienden y comprenden los niños el proceso llamado enfermedad que trae consigo diversos cambios en su estilo de vida, en un primer momento se conocerá de manera general lo que representa para un niño el enfermarse y luego de acuerdo a los trabajos de investigación realizados lo que representa en si el cáncer en los niños.