• No results found

Los dos primeros capítulos de El origen de las especies por medio de la

selección natural están dedicados al tema de la variabilidad en los seres

vivos: la «variación en estado doméstico», el primero, y la «variación en la naturaleza», el segundo. Para Darwin, las variaciones pueden ser tanto ger- minales (innatas) como somáticas (adquiridas), admitiendo que estas, las corporales o somáticas, podrían, a la larga, registrarse en el germa y con- vertirse en hereditarias. ¿Cómo se producen esas variaciones? En este

punto, Darwin manifiesta, en reiteradas ocasiones, que existe por parte de los naturalistas (él incluido) una total ignorancia acerca de las causas de cada variación particular, ya que «las leyes que rigen la herencia son, en su mayor parte, desconocidas».177No obstante, Darwin cree que las condi-

ciones ambientales seguramente deben incidir en su aparición. Así, dice: […] el hecho de que las variaciones ocurran con mucha más frecuencia en domesticidad que en estado natural y la mayor variabilidad en las especies de distribución geográfica muy extensa que en las de distribución geográfica redu- cida, llevan a la conclusión de que la variabilidad está generalmente relaciona- da con las condiciones de vida a que ha estado sometida cada especie durante varias generaciones sucesivas.178

Como vemos, para Darwin las especies que más varían son las más expandidas, y esto se debe a que son las que están expuestas a diferentes con- diciones físicas y porque entran en competencia con diversos grupos de seres vivos. También señala que en el cambio de ambiente que se da, por ejemplo, en el paso de la vida salvaje a la doméstica, los animales modifican sus hábi- tos y estos llevan a una utilización diferente de sus órganos (algunos se usan más, otros menos) y estas novedades se transmiten a la descendencia.

Al respecto, Darwin señala:

El cambio de condiciones produce un efecto hereditario, como en el período de florescencia de las plantas cuando se las transporta de un clima a otro. En los animales, el creciente uso o desuso de órganos ha tenido una influencia más marcada; así, en el pato doméstico encuentro que, en propor- ción a todo el esqueleto, los huesos del ala pesan menos y los huesos de la pata más que los mismos huesos del pato salvaje, y este cambio puede atribuirse seguramente a que el pato doméstico vuela mucho menos y anda más que sus progenitores salvajes. El grande y hereditario desarrollo de las ubres en las vacas y cabras en países donde son habitualmente ordeñadas, en comparación con estos órganos en otros países, es, probablemente, otro ejemplo de los efec- tos del uso. No puede citarse un animal doméstico que no tenga en algún país las orejas caídas, y parece probable la opinión, que se ha indicado, de que el tener las orejas caídas se debe al desuso de los músculos de la oreja, porque estos animales raras veces se sienten muy alarmados.179

Como vemos, en este punto referido al uso y desuso de órganos el lenguaje de Darwin es claramente lamarckiano. Más adelante, en el capí-

177 Darwin (1972), 52. 178 Darwin (1972), 197. 179 Darwin (1972), 50.

tulo quinto, Darwin vuelve sobre el tema, bajo el título «Efectos del aumento del uso y desuso de los órganos en cuanto están sometidos a la selección natural», pero a pesar de esta aclaración (la dependencia respec- to de la selección natural), una vez más adopta una postura lamarckiana al admitir la herencia de los caracteres adquiridos, tal cual lo había hecho Lamarck cincuenta años antes. Por si alguna duda quedara, comprobé- moslo a través de sus propias expresiones:

Por los hechos expuestos en el capítulo primero, creo que no puede caber duda alguna de que el uso ha fortalecido y desarrollado ciertos órganos en los animales domésticos, de que el desuso los ha hecho disminuir y de que estas modificaciones son hereditarias. En la naturaleza libre no tenemos tipo de comparación con que juzgar los efectos del uso y desuso prolongados, pues no conocemos las formas madres; pero muchos animales presentan conformacio- nes que el mejor modo de poderlas explicar es por los efectos del uso y del desuso. Como ha observado el profesor Owen, no existe mayor anomalía en la naturaleza que la de que un ave no pueda volar y, sin embargo, hay varias en este estado.180

¿Es el hombre causante de la variabilidad en las formas domésticas? Al respecto, asegura Darwin:

[...] la variabilidad que encontramos casi universalmente en nuestras produc- ciones domésticas no está producida directamente por el hombre, según han hecho observar muy bien Hooker y Asa Gray; el hombre no puede crear varie- dades ni impedir su aparición; puede únicamente conservar y acumular aque- llas que aparezcan.181

Darwin no resolverá el problema de saber cuáles son las causas de las variaciones (tampoco lo harán otros naturalistas de la época), pero ello de ninguna manera invalidaba su teoría. Para sostenerla, Darwin necesitaba demostrar la existencia de las variaciones. Y este hecho era incuestionable. Para Darwin, la variabilidad de los individuos y la diversificación eran fenómenos relevantes. Lejos de tratarse de pequeños cambios sin impor- tancia, las diferencias mínimas existentes entre los organismos constituían la verdadera fuente de la innovación biológica, por cuanto, siguiendo el argumento de Darwin, algunas variantes naturales tenían que ser más ven- tajosas que otras en cuanto a la supervivencia y reproducción de los indi-

180 Darwin (1972), 200. 181 Darwin (1972), 131-132.

viduos que las portaban. En definitiva, debido a que los individuos varían una especie puede, poco a poco y con la intervención de la selección natu- ral, como veremos, transformarse en una especie nueva.

Related documents