Kóraj, un descendiente de Leví y, por ende, miembro de la tribu de los levitas, es quien da su nombre a nuestra parashá de esta semana.
Ella comienza diciéndonos: ``Y tomó Kóraj, hijo de Yitzhar, hijo de Kehat, hijo de Leví´´. Y junto con él, ``Datán y Aviram, hijos de Eliav, y On, hijo de Pélet, hijos de (la tribu de) Rubén. Y se levantaron contra Moisés, junto con 250 hombres de Israel, dirigentes de la comunidad (``edá``, en hebreo), consejeros de la reunión, hombres de fama´´ (Bamidbar-Números Cap.16 Vers.1-2).
¿Qué es lo que tomaron todos estos hombres, que según se lee a continuación, encabezaron una nueva rebelión contra la autoridad de Moisés y de Aarón? Rashí explica: se tomaron a sí mismos para ponerse a un costado de la comunidad. Hoy, diríamos: tomaron la iniciativa de segregarse del pueblo, para oponerse a sus dirigentes, Moisés y Aarón.
Y veamos cómo lo formulan ellos mismos pocas líneas más adelante: ``Y se reunieron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: `¡Basta con vosotros!´ Porque toda la congregación (edá), todos ellos son santos, y el Eterno reside en medio de ellos, ¿y por qué os ensoberbecéis sobre la comunidad (`kahal´, en el texto bíblico) del Eterno? ´´ (íd. Vers.3)
¿Cómo fue la reacción de Moisés ante semejante insurrección? ``Y escuchó Moisés, y se inclinó (a tierra) sobre su rostro´´ (Vers.4).
Rashí comenta, citando una fuente más antigua, que ésta ya fue la cuarta vez que Moisés tuvo que afrontar disgustos semejantes con su pueblo. Las tres anteriores fueron: a) la adoración del becerro de oro (relatada en Shemot-Exodo Cap.32); b) las quejas por el alimento en el desierto (en Bamidbar-Números Cap.11), y c) el motín por el informe de los exploradores enviados a Canaán (íd. Cap.14), según lo vimos en nuestra nota de la semana pasada.
Cada vez le tocó a Moisés aguantarse el chubasco, por así decirlo, y después, intervenir ante D´´s para apaciguar su furia en procura de moderar el castigo que El envió cada vez a los hijos de Israel.
Rashí añade: esto se parece a un príncipe que tres veces se indispuso con su padre, el rey; pero un cortesano que le tenía cariño, volvió a reconciliarlos. Pero la cuarta vez que ello sucedió, ese intermediario se dio por vencido, y reflexionó: ¿hasta cuándo voy a molestarlo al rey? ¡Capaz que después ya no me va a querer recibir más!
Así, también, Moisés -tal la alusión de Rashí y de Midrash Tanjumá, unas antiguas glosas a la Torá, del siglo V d.C. donde abundan cuentos y leyendas- después de que tres veces alegó ante D´´s en defensa del pueblo de Israel, ahora, la cuarta vez, se dio por vencido y cayó en tierra, sin ánimos para seguir defendiéndolos.
* * *
Observemos, de paso, que en sus palabras de rebeldía, Kóraj (a quien algunas traducciones al castellano llaman Coré) no habla del ``pueblo´´ de Israel, sino de una comunidad o congregación religiosa: de una ``edá´´ o de un ``kahal´´, según lo hicimos notar más arriba.
Vale decir que Kóraj y los suyos disputan a Moisés y a Aarón -de la tribu de Leví, también ellos- la dirección religiosa del pueblo de Israel.
Y parte de los ``asociados´´ de Kóraj en su revuelta eran dirigentes de la tribu de Rubén, el hijo primogénito de Jacob, quienes por esa primogenitura de su antepasado, seguramente pretendían también algún puesto preponderante en el pueblo de Israel.
* * *
¿Cómo acabó la rebelión de Kóraj?
D´´s mismo le puso fin, ya que Moisés había quedado sin fuerzas anímicas para defenderlos. ``Esto haréis´´ -les manda decir por boca de Moisés-: ``Tomad para vosotros incensarios (recipientes de metal en que se quemaban hierbas aromáticas), Kóraj y toda su comunidad, y poned fuego en ellos, y mañana colocad encima incienso delante del Eterno; y el hombre que el Eterno elegirá, él será el santo; ¡basta ya, hijos de Leví!´´ (Vers.6-7).
Y Moisés también los increpa: ``¿No os bastó que el D´´s de Israel os separó de la comunidad (``edá´´) de Israel para acercaros a El, para servir el culto en el Santuario del Eterno, y para pararos delante de la comunidad y servirla, y te ha acercado a ti y a todos tus hermanos, los hijos de Leví, contigo, ¿y pretendéis también el sacerdocio?´´ (Vers.9- 10).
Entonces, después de disponer estos actos de culto entre los levitas que actuaban dentro del Santuario, Moisés mandó llamar también a los rebeldes de la tribu de Rubén y a los otros, que estaban lejos de la Tienda de la Reunión, acampados con las familias de sus tribus.
AURORA DIGITAL http://www.aurora-israel.co.il/imprimir.php?art_id=10245
2 de 2 16/01/2008 06:49 p.m.
Ibn Ezra comenta: quizás el Santuario se encontraba en un lugar elevado dentro del campamento (y de ahí el verbo ``subiremos´´).
Y ellos todavía agregan con ``jutzpá´´ (desfachatez) en su respuesta: ``¿No basta con que nos has sacado de un país donde fluían leche y miel -con ironía atribuyen a Egipto las cualidades de la Tierra Prometida- para matarnos en el desierto? ¿Ahora también pretendes gobernarnos?´´ (Vers.13)
Y añaden: ``No nos has llevado a un país en que fluyen leche y miel, ni nos has dado heredad de campos y viñedos; ¿acaso vas a enceguecer los ojos de aquellos hombres? ¡No subiremos!´´ (Vers.14).
O sea, que se declararon en rebelión abierta contra la autoridad de Moisés. * * *
Y la pregunta ``¿Vais a enceguecer los ojos de aquellos hombres?´´, Ibn Ezra la explica así: todo el pueblo que salió de Egipto vio cómo era de fértil ese país, comparado con este desierto al que nos habéis traído. ¿Acaso podéis hacer que no lo vean?
A la respuesta, repetida dos veces por los rebeldes, de que ``¡No subiremos!´´, Rashí acota que ``su propia boca los denunció: ahora sólo les resta bajar´´. ¿Bajar adónde? Al seno de la tierra, con todo el calor que hace allí.
Porque al día siguiente, reunidos Kóraj y todos los demás rebeldes en un solo sitio, Moisés mandó que todo el resto de la gente se apartara de ellos, ``y abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus familias y a toda persona que estaba con Kóraj, y a todos sus bienes; y bajaron al abismo vivos, ellos y todo lo que tenían, y los cubrió la tierra, y fueron eliminados de la comunidad (`kahal´)´´ (Vers.32-33).
* * *
Y toda la gente alrededor huyó en desbandada, ``porque decían: ``No sea que la tierra nos trague (también a nosotros)´´ (Vers.34).
AURORA DIGITAL http://www.aurora-israel.co.il/imprimir.php?art_id=10326
1 de 2 16/01/2008 06:50 p.m.
Parashá - 01/07/2005
PARASHAT JUKAT