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DATA, MODEL ESTIMATION, AND RESULTS

Model Estimation

DATA, MODEL ESTIMATION, AND RESULTS

A iniciativa de México, los Jefes de Estado y de gobierno de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá –países miembros del Sistema de Integración Centroamericana (SICA)–, así como los de Belice, Colombia, México y la República Dominicana, adoptaron el Programa de Integración Energética Mesoamericana (PIEM), en diciembre de 2005. En aquella oportunidad, los gobiernos suscribieron la Declaración de Cancún,54 en la que se comprometieron a sumar esfuerzos para avanzar en la integración energética mesoamericana, buscando fortalecer mercados integrados de productos petrolíferos, gas natural y electricidad, bajo una óptica de maximizar el uso de las fuentes renovables y la eficiencia energética.

La iniciativa surgió en momentos que la factura petrolera afecta seriamente a los países centroamericanos. Asimismo, en Sudamérica se empiezan a concretar iniciativas de complementación y cooperación energética, especialmente en el ámbito bilateral, impulsadas por el mayor proveedor de la región, Venezuela. Según estimaciones hechas por la CEPAL en el primer trimestre de 2005, la región centroamericana tendría que pagar 4 mil 500 millones de dólares más por los combustibles en 2005. Dicho monto representa una cifra superior en 20 % a la registrada en 2004, considerando en 50 dólares el precio promedio del barril de petróleo. Por ello, la región busca nuevas opciones de ahorro, pues según el organismo, la situación no cederá en el corto plazo.55

En este escenario, ya desde principios de 2005, las autoridades centroamericanas responsables del sector adoptaron medidas destinadas a paliar la carestía de los hidrocarburos. Entre ellas, solicitaron un nuevo pedido de baja de precio a Venezuela y México. Asimismo, Guatemala anunció que licitaría la exploración de petróleo en el subsuelo, y trabajaría en la mezcla de etanol con las gasolinas; Honduras fomentaría el uso de gas licuado en taxis, impulsaría los combustibles alternativos y bajaría los márgenes de ganancia. Costa Rica declaró el Estado de emergencia por los altos costos e impulsó el desarrollo de programas de biodiésel; y Panamá redujo los impuestos, anunció la construcción de un gaseoducto y la facilitación de la entrada de más gasolineras e importadoras.56

Las acciones y proyectos que se emprendan de acuerdo al PIEM se realizarán en el marco de mecanismos institucionales como el SICA. Éstas, a su vez, se enmarcan en el Programa de Integración Energética Mesoamericana del Plan Puebla Panamá (PPP). El primero y más relevante de estos proyectos se relaciona con la construcción de una refinería de alta conversión de petróleo crudo en territorio centroamericano, de la cual queda pendiente la definición de su óptima localización geográfica. Panamá, Costa Rica y Honduras aspiran a ser la sede.

La refinería tendría la capacidad para procesar por lo menos 230 mil barriles diarios del crudo producido por México conocido como “crudo maya”. El valor de su construcción se estima entre 3

53 Tomado del diario “El Universal”, Caracas, 23 de septiembre de 2005.

54 La reunión Cumbre se realizó en esa ciudad mexicana el 13 de diciembre de 2005.

55 El cálculo fue revelado por Fernando Cuevas, jefe de la Unidad de Energía de la CEPAL en México, en abril de 2005. 56 Diario “Hoy” de Honduras, 16 de abril de 2005.

mil y 4 mil millones de dólares y se calcula que entraría en operación en cuatro años. La refinería busca garantizar el abastecimiento de productos petroleros en Centroamérica, además de reducir los costos de producción por economías de escala, y minimizar las importaciones derivadas del petróleo.

Se considera que con dicha instalación procesadora se garantizará el abastecimiento de derivados del petróleo a precios competitivos, se protegerá a las naciones participantes del impacto del flujo alcista de los precios internacionales, se reducirá la dependencia energética de los países de la región, lo caul hará a la región más atractiva a la inversión internacional y ayudar a reducir la pobreza mediante la generación de empleo.

Otro de los proyectos del PIEM consiste en impulsar el consumo de gas natural en Centroamérica, mediante la construcción de un gasoducto, que uniría México y Colombia, para encontrarse en un determinado punto de la zona sur del istmo centroamericano. Además, incluye la construcción de una regasificadora para integrar un sistema de distribución de gas natural en la región. El gasoducto tendría una extensión de casi 3 mil kilómetros y un costo cercano a los 2 mil millones de dólares. Éste, a su vez, impulsaría la generación de electricidad en Centroamérica, y podría permitir el desarrollo de sectores industriales que usen el gas natural. La voluntad de impulsar el desarrollo de un mercado regional de gas natural requiere de estudios de factibilidad sobre la introducción de este recurso energético en Centroamérica en sus distintas alternativas. Los gobiernos se han comprometido a realizarlos.

El gasoducto le permitiría a México disminuir las importaciones de gas de Estados Unidos – las cuales provendrían de Colombia–, diversificar sus fuentes de suministro y adquirir gas natural a precios más competitivos. Habría interés de las transnacionales Chevron, Shell, Mitsui y Misubichi por participar del emprendimiento. Sin embargo, aún falta definir el proyecto de factibilidad para lo cual se contratará a una empresa especializada con el apoyo del BID. En mayo de 2006, los presidentes volverán a reunirse nuevamente para revisar los resultados del estudio de factibilidad y adoptar compromisos concretos en torno a la participación de los países en el proyecto.

Por otro lado, se contempla la construcción de una planta de generación de energía eléctrica con la que se pretende aumentar la oferta de electricidad que aproveche un combustible residual, que producirá la refinería de petróleo, conocido como “coque”. La central termoeléctrica generaría al menos 350 megawats de potencia. Su construcción tomaría alrededor de tres años y medio y requeriría de una inversión de entre 250 y 300 millones de dólares.

Es importante destacar que, el impulso al desarrollo del mercado regional de electricidad, se hará a través de la consolidación de los proyectos de interconexión eléctrica y el mercado eléctrico regional definidos en el Plan Puebla Panamá. En ese marco, se construirían las líneas de transmisión de electricidad entre México y Guatemala y se culminarán los estudios pendientes entre Panamá y Colombia para poder integrar la red de transmisión eléctrica México-Centroamérica-Colombia.

El programa energético contempla también el establecimiento de una Red de Franquicias de PEMEX, orientada a ofrecer derivados del petróleo de calidad. Asimismo, la formulación de políticas conjuntas para la creación de fuentes de energía alternativa proveniente de fuentes renovables –con el propósito de reducir costos y niveles de contaminación ambiental– y la elaboración de una política regional de “eficiencia energética”, a efecto de garantizar el adecuado uso y aprovechamiento de los recursos energéticos del área mesoamericana.

Entre las acciones propuestas se aspira a estructurar una propuesta de marco legal, regulatorio y de fortalecimiento y homologación de las normas y regulaciones ambientales aplicables al sector energético. Para cumplir este objetivo, los gobiernos se han comprometido a crear una Comisión Reguladora de Energía para Mesoamérica, que norme y regule los temas de petrolíferos, de gas natural y electricidad de la región.

El conjunto de estas disposiciones permitirá la integración de la región en el sector energético. A diferencia de la propuesta Petroamérica que plantea un rol más activo del Estado en este proceso, el respeto por los principios del libre comercio será parte de los criterios fundamentales en la instrumentación de esta propuesta mesoamericana. “Se trata de un proyecto sin hegemonías, sin paternalismo, y sin discrecionalidades. (…) Los proyectos anunciados en esta Iniciativa se sostienen por sí mismos y no dependen de la voluntad política de los gobiernos de turno”.57

Es importante destacar que fue en ocasión de la Cumbre Presidencial de las Américas realizada en noviembre de 2005 en Mar del Plata, que se le dio un gran impulso a esta Iniciativa. Entonces, se creó una Comisión Ministerial con el fin de establecer un Grupo de Trabajo que realizara los estudios técnicos para evaluar la factibilidad y en su caso, ordenar y priorizar cada uno de los componentes del PIEM, así como dar seguimiento y evaluar los avances que se vayan logrando.

El gobierno de Venezuela ha expresado su apoyo a esta Iniciativa Mesoamericana, así como a la posible construcción de una refinería, pues permitiría favorecer a los países de Centroamérica.58 A su vez, los países centroamericanos han acogido favorablemente esta iniciativa, aunque consideran que el financiamiento de la refinería constituye el principal obstáculo del programa. Por el momento, lo más importante ha sido el esbozo del proyecto energético. Los emprendimientos señalados requieren aún estudios de factibilidad.