• No results found

4 WATER USE AND PRODUCTIVITY OF SMALL-SCALE IRRIGATION SCHEME

4.3 Materials and methods

4.3.3 Data preparation and analysis

El diseño del uniforme de empresas aéreas es una tarea que implica la coordinación de múltiples áreas de la compañía. La imagen corporativa, los servicios que se brindan, las actividades que se realizan, la identidad, los valores y filosofía, son aspectos que el diseñador debe tener en cuenta, y a su vez, debe poder representar con el traje que propone. Por ello las grandes firmas deciden contratar a prestigiosos nombres de la moda para que ejecuten esta tarea.

El diseñador español Adolfo Domínguez fue el elegido para la realización de los uniformes de la compañía aérea Iberia, en el año 2005, que aún siguen vigentes en la actualidad. Para la propuesta utilizó un color azul noche como base, combinado con pespuntes rojos para el personal de vuelo, y mostaza para el de tierra, respetando así los colores institucionales. El rojo también lo incorporó como diferenciador del personal de incidencias y atenciones especiales en los aeropuertos.

Las premisas de las cuales partió, fueron elegancia y funcionalidad. La comodidad fue una de las características principales que buscó lograr con el renovado vestuario, con trajes que se amolden a las diferentes siluetas del personal, condiciones climáticas, teniendo en cuenta la variedad de países en que Iberia está presente, diferentes trabajos, edades y características de los empleados. (Adolfo Domínguez introduce el pantalón en el uniforme de las azafatas de Iberia, 2004).

Además de camisa, chaqueta, falda, gabardina, bolso y zapatos, incluyó como innovador el pantalón para el personal femenino, junto con vestidos premamá y el cuello princesa en las chaquetas. “El uniforme debe aunar belleza y funcionalidad para comunicar, es decir no sólo tiene que

servir, sino que tiene que seducir” (Domínguez, 2004.) Domínguez fue el seleccionado del concurso que realizó la empresa para la renovación de sus uniformes de tripulantes de cabina, personal de aeropuertos y oficinas de billete, entre competidores fuertes como Toni Miró y Pedro del Hierro. Miró incluyó en su diseño la tipología vestido, y para la primera piel un jersey finito, que a su criterio, modernizaba el uniforme. El otro participante, que aparentemente sería el que vestiría al personal por el impacto que causó su presentación, contaba con un vestuario color arcilla con ribetes rojos, cinturones, foulard, faldas godes, parcas rojas, corbatas, zapatos, botas y una línea de medias, que tenían una costura ancha y vertical. El diseño persuadió a la empresa, que decidió pedirle los calcetines del uniforme masculino, las tapicerías y las alfombras de la nueva, en ese entonces, clase business super plus, encargo que sin embargo no recibiera el ganador. (Guerra de las agujas en Iberia, s/f).

Para mostrar la evolución de los uniformes de las últimas décadas, la compañía publicó un libro: Iberia y sus diseños. 50 años de moda, de Juan Sánchez Bardón. En su contenido se muestra un recorrido por los distintos conceptos de vestir que consideraron y representaron los diseñadores que confeccionaron los trajes para la firma. Están presentes

desde el pionero, Pedro Rodríguez, luego Manuel Peragaz, Elio Berhanyer, Alfredo Caral, hasta el último Adolfo Domínguez.

El libro contiene fotografías de las prendas, entrevistas con cuatro de los creadores, contando sus aportes e ideas a la hora de diseñar. Detalla también incorporaciones que simbolizaron una revolución estética del momento, como la minifalda con botas largas de Elio Berhanyer, en el año 1972, y la capa, prenda desconocida hasta ese entonces, con Manuel Pertagaz. (La evolución de la moda en los uniformes de Iberia, 2006.)

La compañía aérea valenciana Air Nostrum, con presencia en ochos países y treinta y seis destinos, situada como la número uno en empresas regionales de España, y segunda en Europa, presentó los uniformes de setecientas cuarenta azafatas de aire y tierra, con los que buscó transmitir juventud, modernidad y servicio al cliente. El objetivo, buscado por la empresa, era implementar el nuevo traje para el año 2009, con proveedores de piel y textil, y jóvenes diseñadores, todos valencianos. Su intención era promocionar productos locales, y generar riqueza y empleo en el lugar de origen de la firma.

Alex Vidal Jr. fue el ganador del concurso que organizó Air Nostrum para el cambio de imagen. La sencillez es el concepto de la colección, que cuenta con un traje de falda y chaqueta azul marino, para las azafatas de vuelo, y pantalón para las tripulantes de tierra. Como tercera piel, un abrigo largo, color rojo saturado, completa el conjunto. Inspirado en el avión de papel, que se transformó en el nuevo logotipo de la empresa, representado en el falso cinturón de la chaqueta, y en los pañuelos en tonos blanco y rojo, para el personal de tierra, y blanco y azul, para el personal de aire, logró así que se identifique a la compañía con esta simpática y descontracturada incorporación. (Air Nostrum destina más de 3,5 millones para renovar el vestuario de sus 740 azafatas de tierra y aire, s/f.)

Air France, la compañía reconocida como la embajadora de la imagen, con una trayectoria que cuenta con los más prestigiosos modistos del mundo, dejó en manos del diseñador Christian Lacroix, la creación de los nuevos uniformes para el año 2005, con vigencia en la actualidad. El trabajo se basó en la búsqueda de un estilo que reflejara la identidad de la empresa, que fuera atemporal y funcional. El proyecto arrojó cien prendas para diecisiete sectores diferentes, que están en contacto con el público. Todas con un estilo clásico, parisino, elegante, y con cierta originalidad. El

azul marino se convirtió en el color de base, combinado con el rojo en los complementos de las azafatas de las salas VIP, para que sean identificables en los saturados aeropuertos. Un estampado inspirado en el hipocampo, con encaje, utilizó el diseñador para el traje femenino. Esta fue la primera vez en la historia de Air France, que se diseña simultáneamente el uniforme de hombre y mujer, y que se realiza una colección elaborada completamente por el mismo creador, con accesorios y detalles para los 33.000 empleados, incluyendo desde los guantes, el sombrero bob, los zapatos, el abrigo, el vestido y demás prendas. De esta manera, Lacroix, buscaba generar armonía y un estilo coherente, mediante un guardarropa muy completo, con prendas combinables entre sí.

Para el año 2003, se presentaron los primeros prototipos. Luego se realizaron las pruebas con personal, que ejercía diferenciadas tareas, con el fin de elegir correctamente las telas y realizar modificaciones de moldería y detalles finales. Se presentó el uniforme a los empleados, para que pudieran observarlo, tocarlo, probárselo y familiarizarse con el mismo. Durante el año 2004 se realizaron las tomas de medidas con la colaboración de setenta sastres.

(Sánchez Osorio, 2005). “(…) En algún lugar Air France y la alta costura pertenecen al mismo universo, un mundo donde se conjugan las tradiciones y tecnologías, donde existe una

dedicación a difundir y perpetuar un cierto aire de vivir a la francesa”. (Lacroix, 2003)

Julián Mc. Donald, director artístico de la firma Givenchy, fue el elegido por la aerolínea British Airways, para la creación del nuevo uniforme de las tripulantes de cabina, en el año 2002. La premisa era darle una apariencia sexy y glamorosa, con uniformes prácticos, de cinturas firmes y siluetas afiladas. Esta disposición del diseñador, generó críticas por parte de la Unión de Trasporte y Trabajadores, que recalcaron que el uniforme debe ser funcional, inteligente, presentable, y no convertir a sus portadores en objetos sexuales. La compañía defendió la decisión del diseñador, y aseguró que se habían sacado de contexto sus palabras, que sólo se busca con este cambio que la tripulación se sienta elegante y fantástica cuando ofrecen un servicio, reflejando a la vez, la tradición británica y la calidad de un traje confeccionado a medida y con la modernidad de Mc Donald. (Julián Mc Donald diseñará los uniformes de British Airways, 2001.)

Sofisticación y entalle perfecto fueron las ideas rectoras de la colección de uniformes de tripulantes, que la empresa Delta Air Lines, presentó en mayo del año 2006, bajo la tutela del prestigioso diseñador Richard Tyler. Si bien en la

década del 50 Edith Head, y en los 60 Kate Spade, dejaron su marca en los uniformes de la compañía, Tyler se inspiró en la era de los viajes elegantes, aportando sus conocimientos de cortes para estas prendas con sello personal. (Villafrade, s/f.)

Figura 6: Uniforme Delta Air Lines. Fuente: Uniform freak. Disponible en: http://www.uniformfreak.com/index2a.html

El diseñador Luciano Brancoli, tuvo la posibilidad de crear en Argentina, en dos oportunidades, los uniformes para la empresa LAN, la primera fue en el año 1987, y la segunda en marzo del año 2004, donde propuso cambios en la imagen de los tripulantes de cabina. Implementó el vestido corte princesa debajo del busto, ya que lo considera como un modelo que estiliza la figura independientemente de la estatura que se tenga, en reemplazo de la blusa y falda. Para rutas nacionales, ideó un abrigo azul, con tablones, y descartó la

utilización de un uniforme de verano y otro de invierno. Como justificación explicó que las temperaturas en las que se desenvuelven las auxiliares, son similares dentro y fuera de los aviones, ya que los buses y hoteles están climatizados. Otro cambio, fue el reemplazo del sombrero y guantes por un pañuelo. Aseguró que es fundamental conversar con el personal, para considerar sus necesidades en el diseño. (Villafrade, S/f.)

Aerolíneas Argentinas viste actualmente a sus tripulantes de cabina con los diseños de la empresa Donna’s Uniformes Empresariales, dedicada a plasmar la imagen corporativa en prendas de trabajo. (Donna’s Uniformes empresariales, 2008) El mismo está formado por una camisa con bolsillo en lateral izquierdo, bordado con el isologo de la empresa, en un tono celeste pastel, y chaqueta del mismo tono, entallada, y con igual detalle en el bolsillo. Debajo una falda sastre, a la rodilla en color azul oscuro. Como complemento un pañuelo en tonos celeste y natural, y una cartera de cuero negro con ribetes en el mismo tono de la chaqueta. Las jefas de cabina llevan un traje de falda y chaqueta en color azul, casi negro, y lila, con los mismos accesorios, pero con la variación de color.

Related documents