CHAPTER 3. HIDDEN MARKOV MODELS WITH MULTI-SCALE STATE PROCESSES
3.6 Diving With a Tiger Shark
3.6.1 A day in the life
Según Abuljánova (1980), este principio metodológico de la psicolo- gía marxista fue formulado por Rubinstein en la década del 30, en su artículo El problema de la psicología en los trabajos de Carlos Marx. Pos- teriormente fue desarrollado de manera más certera y plena por psicólo- gos sociales soviéticos y de la antigua RDA. En Cuba, la psicología social marxista ha tenido un valioso e importante desarrollo.
El estudio de la psicología social constituye una importante dirección analítica de la investigación psicológica que ha adquirido un notable de- sarrollo en la psicología actual.
La psicología estudia lo psíquico y este adopta 3 formas fundamenta- les y diferentes, pero en íntima unidad: la psicología del individuo (lo singular), la psicología del grupo pequeño (lo particular) y la psicología social de los macrogrupos, las naciones, las clases sociales (lo general).
La naturaleza de los fenómenos psíquicos y como consecuencia el desarrollo histórico de nuestra ciencia, determinan la necesidad de des- plegar y aplicar el principio metodológico de la psicología marxista, que plantea la unidad dialéctica de lo social y lo individual en el psiquismo humano.
Según nuestro criterio, la cuestión central de este principio se en- cuentra en el problema de la correlación dialéctica entre la conciencia social y la individual y su determinación, en última instancia, por la vida material de la sociedad y del individuo.
En la historia de la psicología social se pueden apreciar 3 direcciones unilaterales, que se contraponen antagónicamente, rechazando así una comprensión dialéctica de la interconexión entre lo social, el microgrupo y el individuo. Unos destacan lo social como algo independiente del indi- viduo, o que lo conforma absolutamente. Otros ven al individuo como la génesis de lo social y no a la inversa. Por otro lado, se ha pretendido que la dinámica del microgrupo explica a la sociedad.
Nuestro punto de vista teórico nos conduce a destacar que entre la psicología social y la individual existe una diferencia esencial. El psiquismo social y el individual son diferentes en su naturaleza y en su determina- ción, pero se influyen y penetran recíprocamente, y constituyen una es- trecha unidad dinámica.
Igualmente es necesario destacar que entre ambos, como una media- ción entre lo individual y lo social, se encuentran el grupo pequeño y las relaciones interpersonales.
Cuando se habla de psiquis nos referimos tanto a la del ser humano aislado o psicología individual, que es determinada, en definitiva, por la actividad externa material y social del sujeto y en todo momento por su actividad psíquica interna, como a la psicología social, que es compartida por los individuos componentes de grupos, instituciones y clases socia- les, que es determinada en última instancia por la vida material de la sociedad en su decurso histórico y actual y en primera instancia por la comunicación social y la actividad colectiva de grupos e instituciones sociales.
Aunque estas diferencias entre psicología individual y psicología so- cial son irreducibles, es decir, no es posible igualar la una a la otra, ni considerar solo la importancia y la acción de una de ellas, debemos enfa- tizar que ambas se contienen y determinan recíprocamente, se encuen- tran en unidad. El individuo es un ser único, dotado de un psiquismo individual que en el decurso de su actividad y de sus relaciones sociales ha asimilado la conciencia social de los grupos e instituciones y clases a las que ha pertenecido y pertenece. Pero el individuo asimila la concien- cia social de acuerdo con el contenido real de sus condiciones psíquicas internas y de su vida única material y social, y de esta manera surge el psiquismo individual como un reflejo creador del ser humano, el cual resulta de la unión indisoluble de lo social y lo individual: la conciencia social se da en cada persona de una manera individual.
A su vez, la sociedad, los grupos, tienen una psicología social propia, que es un reflejo creador de la vida material y espiritual de la sociedad, pero está formada por seres humanos cuyas características y formas in- dividuales de actividad, sobre todo en el caso de los líderes e ideólogos, influyen sobre el grupo o colectividad y condicionan su psicología social. Así, la conciencia social se da a través de los individuos y su forma con- creta de existencia está dentro del psiquismo individual de todos los se- res que componen la sociedad.
En este sentido vale reiterar que el psiquismo individual es un reflejo de su medio social y esto ocurre en 2 aspectos: 1) el individuo asimila la conciencia social de los grupos e instituciones y la convierte en la rectora de su comportamiento; y 2) el individuo ocupa un lugar en la vida material
de la sociedad que por lo general y en última instancia condiciona su asimilación de la conciencia social. Pero a la vez el individuo es un crea- dor y transformador de su medio social, ya sea como componente de la masa en un momento de cambios sociales, o como personalidad histórica que escoge y convierte en realidad la posibilidad objetiva del desarrollo social.
Si en el individuo predomina la conciencia social, que es un producto de la historia, en la sociedad predomina el individuo destacado como dirigente, ideólogo, científico, etc., pero ambos predominios: el de la conciencia social en el individuo y el del individuo en el desarrollo social, son determinados, en última instancia, por realidades muy diferentes: la vida del ser humano y las leyes de su personalidad para el individuo, y el modo de producción y las leyes de la historia para la sociedad.
Para transformar la sociedad hay que educar al individuo y para ello hay que transformar la sociedad, lo cual no niega el automovimiento di- ferente que actúa en la una y en el otro.
Debido a la mayor o menor generalidad de las relaciones sociales (internacionales, clasistas, nacionales o de macrogrupos), la psicología social se elabora y enriquece en diferentes grados de generalidad o parti- cularidad.
La psicología del individuo es diferente de la psicología social de la sociedad, pero entre individuo y sociedad existe una penetración e interacción recíprocas, de modo que la psicología individual asimila y contiene la conciencia social (es la unidad de lo social y lo individual) y la psicología social actúa a través de los seres humanos que componen la colectividad, los cuales aportan su individualidad a la determinación de la psicología social.
No es posible explicar la vida de la sociedad por la psiquis del indivi- duo, ni viceversa, sin embargo, para explicar una es necesario tener en cuenta la otra.
La dinámica psicosocial del grupo pequeño constituye una media- ción entre los macrogrupos de que forma parte y los individuos que lo componen, pero difiere de ambos. En el microgrupo actúan los indivi- duos que lo componen y la conciencia social que han asimilado de los macrogrupos, la cual por lo general resulta dominante en el microgrupo, pero la dinámica psicosocial del grupo pequeño surge y se transforma en la vida del grupo y en las relaciones entre los individuos que lo compo- nen, tiene leyes propias y un carácter específico, no es la simple suma de la psiquis de los individuos que lo componen, ni tampoco una expresión de la psicología social de los macrogrupos en que está inserto el grupo pequeño.
Estos 3 aspectos de la psiquis (la social, la del microgrupo y la indivi- dual) tienen una relativa independencia y determinantes propios, pero a su vez se contienen e influyen recíprocamente. No es posible enfatizar solamente la importancia de uno y desconocer los otros.
Para una concepción marxista y martiana de la correlación entre lo social, el microgrupo y lo individual, resulta de gran importancia desta- car el concepto de psicología de clase y también el de identidad nacional y de grupo.
El concepto de psicología de clase se deriva forzosamente del reco- nocimiento de que la conciencia social constituye un reflejo de la vida material de la sociedad. En cualquier sociedad de clases la vida económi- ca de la sociedad, las condiciones materiales de vida de sus miembros, son heterogéneas, lo cual determina diferencias psicológicas entre los miembros de clases diferentes y da lugar a su vez a creaciones ideológi- cas e institucionales y a una participación activa de sus miembros en la vida social, pues las condiciones materiales de vida se refractan a través de la identidad nacional o de grupo que constituye un determinante psí- quico, formado históricamente, de la función activa y creadora de las naciones y grupos sociales. Esta psicología social de clase y la identidad nacional o de grupo surgen en las clases sociales, instituciones y macro- grupos, pero se reflejan y participan en el microgrupo y en la psiquis del individuo.