K EY A CTION 1: L EARNING M OBILITY OF I NDIVIDUALS
A DDITIONAL E LIGIBILITY C RITERIA DURING IMPLEMENTATION FOR S TAFF M OBILITY
Los alcances del estudio deben interpretarse considerando que este se enfocó en 35 municipios28. Las encuestas se dirigieron a actores de los procesos de participación ciudadana, sin considerar su pertenencia política. Mediante las entrevistas se acopiaron opiniones de actores cuyas características se habían definido en el diseño, en razón a su ubicación organizativa ciudadana (líderes comunitarios, miembros de etnias, sector privado (productores y similares) y de función pública (Alcaldes, Vice Alcaldes, Concejales). Igualmente, en las entrevistas se tomó la opinión de ciudadanos no participantes (Ciudadanos con reconocimiento dentro de la municipalidad tales como maestros, médicos, abogados y otros). La Participación Ciudadana analizada por este estudio es ante todo un proceso, el cual presenta en evolución dialéctica los diferentes componentes y aspectos seleccionados y definidos, es decir, una participación en su etapa actual de un proceso históricosocial. Un proceso no necesariamente lineal, sino con problemas y dificultades como expresión de las naturales contradicciones históricas, económicas, políticas, sociales y culturales.
Por ello, es importante considerar que el contexto histórico de la Participación Ciudadana en Nicaragua ofrece un marco jurídico claro y un cuerpo de leyes amplio, el cual no representa dificultades que generen contradicciones de significación a los diferentes grupos y actores. De igual forma, la participación ciudadana cuenta con instrumentos de políticas y estrategias de desarrollo, lo cual ha contribuido a alcanzar altos niveles de implementación.
28 Uno de los siete criterios de selección fue la diversidad de signo político en el conjunto de los 153 gobiernos municipales. Para lo cual se aplicó la proporcionalidad de los resultados de las últimas elecciones
En los municipios y territorios predomina el enfoque e implementación del modelo de participación ciudadana promovida y facilitada desde los órganos centrales del Gobierno, bajo un enfoque de democracia participativa y directa, con predominancia de las organizaciones del poder ciudadano. Este modelo no deja aparte, sin embargo, las instancias representativas de los sectores e instituciones locales, las cuales en cierta forma se legitiman mediante esta participación ciudadana directa, como factor de representatividad.
El marco legal y de políticas ofrece espacios para que otras formas organizativas de participación tengan lugar en los municipios, entre las cuales se encuentran los Comités de Desarrollo Municipal.
Las respuestas y opiniones de los participantes dejan ver aceptación a las políticas de participación ciudadana, sin que eso subestime la capacidad de cuestionamiento, cuando las respuestas institucionales no responden a las expectativas de las demandas de los ciudadanos. Se observa la incorporación a los procesos participativos de personas pertenecientes a organizaciones políticas, comunitarias y religiosas.
Las percepciones son indistintamente muy positivas e informadas sobre la participación ciudadana entre las instancias a cargo de su promoción y/o conducción (autoridades y funcionarios del Estado), así como entre las organizaciones de ciudadanos. Algunos actores locales entrevistados manifestaron que la participación era entre regular o mala respecto a la asistencia de la población a los llamados o convocatorias de parte de la municipalidad, las razones de esta calificación fueron variadas. Algunos actores entrevistados, miembros del sector privado y ciudadanos no participantes, perciben que la participación ciudadana en su territorio no se conduce adecuadamente porque interpretan que las convocatorias son para simpatizantes del gobierno. En el proceso general de la Participación Ciudadana se reconocen muchas acciones participativas y avances hacia actitudes solidarias. Se identifica a la consulta del presupuesto municipal como
el principal proceso que se sostiene con un nivel de participación organizada, siendo una actividad que se extiende en comisiones, cabildos, asambleas y otras actividades. Así mismo, se valora que son las emergencias y jornadas periódicas, como las de salud, las que generalmente estimulan a la participación, lo cual indica la necesidad de desarrollar planes sostenidos y mejor organizados alrededor de temas relevantes para la población.
El conocimiento que tiene la población de los espacios de participación ciudadana en sus municipios es un indicador que se encuentra bastante relacionado con los mismos niveles de participación de las personas. Se identificaron tres niveles de organización para la participación ciudadana: el municipal, el territorial (intermedio) y el comunitario. Los Gabinetes de la Familia Comunidad y Vida tienen presencia en los tres niveles. El conocimiento de los ciudadanos es menor respecto a los espacios territoriales (asambleas territoriales, gabinetes y mesas sectoriales, gabinetes y mesas comarcales). Si bien no se encontró un presupuesto explícito para la Participación Ciudadana, se identificaron apoyos económicos como el financiamiento a los cabildos, a la organización de asambleas, encuentros, mesas, reuniones, visitas y otras actividades participativas, como las jornadas de salud. También se identificó a la “promotoría social” como la instancia municipal que organiza esta participación y vincula el trabajo de las Alcaldías con los Gabinetes de la Familia, Comunidad y Vida. Esta instancia es financiada con el presupuesto municipal y desarrolla funciones de coordinación de las actividades de participación ciudadana.
Así mismo, se reconoce que el desarrollo de capacidades para la participación ciudadana por medio de capacitaciones procura el involucramiento de la población en los proyectos y toma de decisiones, siendo una forma de promover la democracia directa. Sin embargo algunos ciudadanos y ciudadanas señalaron que muchas de estas capacitaciones provienen del gobierno central y sus instituciones, así como del poder judicial, lo que parece indicar la necesidad de desarrollar procesos de capacitación en participación ciudadana bien contextualizados a las realidades territoriales, lo cual contribuiría a fortalecer la participación de la población en los territorios.
Desde esta perspectiva, la contribución de la Participación Ciudadana al fortalecimiento de la Democracia, ofrece diferentes matices, según analicemos la Convivencia, los aspectos considerados en el Desarrollo y el Buen Gobierno en el ámbito local.
Respecto a la Convivencia se observan avances importantes en materia de convivencia social, lo cual contribuye a mejores condiciones para el desarrollo de la convivencia democrática. Sobresale como la forma más importante para resolver los conflictos en las comunidades la conversación, el diálogo, el consenso, la mediación, el acercamiento y la comunicación. También que la participación genera confianza y solidaridad y la promoción de una inclusión social amplia. Sin embargo, comentarios encontrados indican la necesidad de mejorar los niveles de tolerancia, lo cual se interpreta como parte de una cultura de participación ciudadana en construcción.
Se considera un aspecto de participación novedoso en la comunidad el programa o red de facilitadores y facilitadoras judiciales, quienes son elegidos comunitariamente y dan servicios de mediación en carácter de voluntariado, aportando a la solución de desacuerdos o conflictos en la comunidad, antes de ventilarse en los juzgados. Esta experiencia contribuye a mejorar los niveles de convivencia comunitaria e igualmente a otras experiencias de participación ciudadana.
Las percepciones acerca de la contribución de la Participación Ciudadana al Desarrollo Humano parecen indicar diferentes experiencias de participación ciudadana; unas con mayor tradición, sistematicidad y aceptación ciudadana; por ejemplo en salud y educación. Igualmente alrededor de la alimentación y nutrición con antecedentes de estrategias interinstitucionales y recientemente con mayor participación ciudadana, impulsadas por necesidades de sobrevivencia, ante el cambio climático.
De igual forma, la equidad de género está bastante diseminada entre organizaciones de la ciudadanía y actualmente se incorpora e implementa en todas las políticas públicas.
Hay temas de vital importancia, como el empleo, medio ambiente, vivienda, agua y saneamiento, los cuales, si bien cuentan con cierto nivel de participación ciudadana y con el apoyo de políticas públicas, ameritan del reforzamiento en algunos aspectos de sus estrategias de incorporación de la ciudadanía.
Se considera que las estrategias de la participación ciudadana en salud y educación deben avanzar a reforzar los aspectos que presentan nuevos retos. En salud hacia una mayor participación familiar en el desarrollo de hábitos saludables para reforzar el enfoque de salud preventiva. En educación hacia una educación de la familia para contribuir a mejorar los rendimientos escolares de los estudiantes. Estos temas constituyen preocupación en los Gabinetes de Familia, Comunidad y Vida.
La contribución de la Participación Ciudadana para el Buen Gobierno tiene su mayor respaldo en el reconocimiento a los programas sociales, el acceso a la información y la comunicación de la población con las autoridades locales y en los procesos de rendición de cuentas. Lo anterior podría reflejar el mejoramiento de la capacidad organizativa de las comunidades, la voluntad de los ciudadanos de trabajar e integrarse en los diversos proyectos y campañas de los gobiernos municipales y de las instituciones del gobierno central, así como la coordinación entre los diversos actores y sectores, facilitando los procesos de comunicación y articulación en los municipios.
Respecto a auditoría social, la mayoría de personas entrevistadas no identifican como auditoría social sus experiencias participativas en la definición, verificación de proyectos y obras en el ámbito municipal.
En resumen, el diagnóstico realizado muestra la situación y retos principales de la participación ciudadana y su incidencia en la Convivencia, el Desarrollo y el Buen Gobierno, la cual ha de entenderse como un proceso dialéctico con tendencias hacia el fortalecimiento de una Democracia Participativa Directa, con logros y desafíos en la Convivencia, con resultados heterogéneos en los diferentes temas del Desarrollo y con un balance neto positivo de Buen Gobierno Local, aunque con importantes desafíos sobre la gestión municipal.