3.3.1 Formas de presentación
La presentación de la información en una columna de opinión es muy esquemática. Como todo escrito de argumentación, tiene una tesis, unos argumentos y unas conclusiones, y todo ello representa la visión del autor del texto. El caso de Coronell no es particular en cuanto al esquema, sino en la presentación estética, que también sirve como contenido. Sus respuestas pueden ayudar a comprender esta afirmación.
En el momento de la selección, antes de presentar los datos, escoge los elementos de la investigación, y los organiza de acuerdo de la forma más adecuada para explicar su tesis. Por ejemplo, con el caso de los hijos de Uribe, el esquema es muy claro: comienza con la tesis y continúa con los argumentos (que incluyen todos los documentos durante la investigación), aportando
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cuantos datos sean posibles para que el lector entienda el caso. Este tema se extendió en otras dos columnas, por lo que la información seguía fluyendo aun cuando la columna ya estaba escrita, como ocurre con todos los casos que se investigan.
En el aspecto formal, Coronell se percató que era mejor ahorrar adjetivos para ser claro en su exposición. Así, en lugar de hacer una prosa extensa, se dedica a hacer una lista de pruebas, en un flujo de detalles que llenan la columna. Sin embargo, cabe aclarar que ello no impide que utilice recursos estilísticos, sobre todo en los nombres de sus textos, obedeciendo a las reglas de la escritura periodística (y, de toda en general) de colocar un título atractivo para atraer a los lectores. Y de esos abundan: Sobrados de lote , El principio delfín , ¿Quién quiere ser magistrado? , Casuali- DAS , Sospecharina , entre otros.
Por lo demás, aunque ya se estableció que escribe una columna de opinión con elementos del periodismo de investigación, el columnista evita hacer juicios de valor. A menos que haga una crítica, como lo hizo cuando el Consejo Nacional Electoral archivó la investigación contra Andrés Felipe Arias por la forma irregular que financió su campaña, a pesar de todas las pruebas aportadas. No obstante, en general las columnas analizadas no dan cuenta de ningún tipo de calificativo a los asuntos de la información. En otro tipo de columnas, más inclinadas al género de opinión, sí mezcla los juicios con pruebas, pero siempre tratando de atenerse al rigor que implica la búsqueda de datos y la publicación de informes.
Restricciones en contenido, formato o edición en la presentación de la información La forma de presentación puede presentar restricciones en contenido, formato o edición de una columna. Sobre el aspecto formal, la columna nunca ha sufrido ningún cambio, ni sugerencias de modificación por parte del consejo editorial de la revista. El único inconveniente que Coronell recuerda sobre una columna fue cuando relató cómo grabó el vídeo de la entrevista a Yidis Medina,
en la columna titulada La historia no contada Ed. , a de abril de 2008).
El periodista anunció que publicaría la continuación de la historia en dos semanas, pues la publicación de la primera columna coincidió con un viaje que tuvo que hacer a los Estados Unidos. Su anuncio se debió a que quería evitar cualquier presión de la revista. El viernes anterior a la publicación, lo llamó el director de Semana, Alejandro Santos, para decirle que lo estaban llamando para preguntar qué era lo que iba a decir el texto siguiente, titulado O el que paga por pecar Ed.
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1355, 21 a 28 de abril de 2008). Coronell le respondió que ya tenía la versión final, y que se la enviaría a última hora para evitar que se filtrara. Dos horas después de remitir la columna, empezó a recibir llamadas porque el Palacio Presidencial había acabado de hacer público un comunicado, diciendo que la entrevista que Coronell iba a publicar con Yidis Medina en el noticiero era un montaje, con respuestas estudiadas y con roles asignados. Este comunicado despertó la sospecha del columnista, que siempre tuvo la sensación, sin poder confirmarlo nunca, que cuando envió la columna a Semana, de allí la remitieron a Palacio. Este recelo se debió a que el comunicado tenía una información básica que solo se podía encontrar en el texto que él había enviado a la revista. No obstante, este roce solo llegó hasta ese punto, y ni Coronell ni Alejandro Santos extendieron sus diferencias más allá de este percance.
Así como no ha tenido ningún inconveniente con la revista, tampoco generó ninguno con los periodistas de su equipo. Yezid Baquero comenta que nunca tuvo ninguna presión a la hora de
publicar una investigación en el noticiero. El tiempo, aunque estaba predeterminado que (una nota)
fuera de cinco, cuatro o dos minutos, nunca fue óbice para determinar (la duración de) la investigación Baquero, min. : . Coronell, como director del noticiero, siempre tuvo en cuenta
que si la información valía la pena y se podía consolidar en una nota de cuatro minutos, se emitían esos cuatro minutos a pesar de lo extensa que pudiera resultar.
Sin lugar a dudas, el mayor inconveniente para el periodista ha sido el amedrentamiento judicial que ha sufrido tras la publicación de los informes. Ha sido demandado en varias ocasiones, lo que le ha llevado a gastar dinero y tiempo en abogados y en procesos que, para fortuna de él, ha ganado. La
columna El amigo secreto , a de diciembre de , sobre una reunión que sostuvo
Tomás Uribe, hijo del ex presidente Uribe, con los socios del Grupo Nule para intermediar en el proceso de licitación de la Ruta del Sol, generó una demanda por calumnia del ex presidente y de sus hijos, proceso del cual Coronell salió triunfante.
Otro pleito que tuvo que enfrentar fue la demanda que siguió la publicación de la columna Agro aporte seguro Ed. 1450, 15 a 22 de febrero de 2010) y las sucesivas, sobre la financiación de la campaña a la presidencia de Andrés Felipe Arias, que recibió aportes de personas beneficiadas por el programa Agro Ingreso Seguro cuando el precandidato fue Ministro de Agricultura. Cuando llegó a la diligencia de conciliación, Arias le solicitó que hablaran en privado. Coronell se rehúso a conversar con él, hasta que finalmente accedió a una audiencia, en la que Arias admitió que sí era cierto que beneficiarios de AIS habían dado aportes para su campaña, pero que los beneficios recibidos por el programa y los dineros otorgados no tenían ninguna relación. Debido a que
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Coronell ya había investigado con antelación, supo enseguida cuáles eran las partes ciertas y las partes falsas de la historia relatada por Arias, pues el columnista ya tenía todos los elementos que necesitaba para saber cuál era la verdad en ese asunto.
Estos procesos judiciales, que son el resultado natural de su trabajo como periodista, han sido numerosos y desgastadores. Coronell afirma que de cada 10 pesos que gana al escribir columnas, gasta 12 en abogados. Y si bien es cierto que ha sufrido presiones por investigar, también ha tenido la recompensa de que muchas de esas investigaciones derivan en procesos judiciales que terminan sometiendo a los culpables. O al menos quedan registrados en la opinión pública como autores de delitos o de irregularidades que afectan el erario público, o el interés general.
3.3.2 Tecnologías de la Información y la Comunicación
El aspecto más interesante de la forma de presentación de las columnas escritas por Daniel Coronell tiene que ver con el uso que hace de los hipervínculos que acompañan sus escritos en la versión
online. Este empleo del hipertexto y la multimedia constituye una gran herramienta para que el lector pueda comprobar la información que le están ofreciendo con medios disponibles en un computador con conexión a Internet. Este fue uno de los principales factores para hacer el presente trabajo de grado, pues esta forma innovadora de interactuar con la audiencia ha generado una retroalimentación a través de los comentarios de la columna en la página Web de la revista. Tiempo después, con la popularidad que adquirió la red social Twitter, Coronell comenzó a mantener un diálogo continuo con sus seguidores. Pero antes que eso, se hará el análisis de los hipervínculos. El motivo principal de Coronell para utilizar links en su columna fue porque se dio cuenta que los lectores de la versión online eran bastantes. Pensó que resultaría interesante para una investigación trasladar los documentos que tenía en soporte físico, a imágenes que los lectores podrían visualizar haciendo clic en los vínculos que observaban en las pantallas de sus computadores. Entonces, con ayuda de su equipo, escaneó los papeles y los proyectó, como se hace en un noticiero, y las convirtió en archivos digitales que aportó junto con su texto a la revista. Pero no solo fueron documentos, sino fotografías y vídeos obtenidos a lo largo de la indagación los que el columnista utilizó y utiliza, actualmente, en las columnas.
El uso de los links está determinado por varios factores. Uno de ellos es que los documentos aporten información, o tengan datos tan contundentes que es necesario que existan en la columna. Cuando
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los documentos no agregan información, entonces decide no adjuntarlos al texto. Otro factor, que es el más curioso, es que el uso de hipervínculos se debe a una arbitrariedad , como lo afirma él mismo. En este caso, Coronell coloca las imágenes de los documentos cuando tiene tiempo para hacer el ejercicio de subrayar los apartes importantes, escanearlos y ubicarlos en el orden preciso. Confiesa que por lo general trata de hacer que cada columna tenga links, pero que esto depende del tiempo que tenga para dedicarse a hacer todo el trabajo de selección y presentación. Respecto a las fotos y vídeos, le resulta más fácil porque ya tiene los archivos digitales, y cuando ha encontrado algún material de esta naturaleza en el curso de una investigación, los adjunta a la columna de ese informe.
Coronell asegura que este es un trabajo muy extenuante, porque le implica seleccionar los documentos, ubicar los apartes que resulten más claros, ordenarlos de acuerdo al uso que hizo de ellos en la columna, escanearlos y ubicarlos en los sitios que corresponden. Incluso, asegura que más de una vez ha tenido problemas con la revista, porque envía el texto con todos los archivos necesarios y el orden en que deben ser ubicados, pero al momento de colgarlos en la página, cambian el esquema y colocan unos en lugar de otros. Esto hace que en ocasiones el columnista no recurra a este tipo de recursos, pues el trabajo que ello le implica no se ve recompensado cuando en la publicación online no siguen la organización que él les había solicitado. Aun así, continúa usando los links.
El otro uso que hace de las TIC tiene que ver con la transformación que vive la sociedad a causa de los adelantos tecnológicos. La Internet ha promovido la participación activa de los lectores, que se convirtieron en usuarios y empezaron a reproducir sus propios contenidos. Ahora la información fluye a través de una red, compuesta por nodos activos que intervienen y modifican esos flujos. Antes, el medio ejercía un papel vertical, en el que el flujo de datos era unidireccional, y la audiencia lo recibía sin que hubiera interacción alguna.
Coronell afirma que la prensa, tal como la empezó a leer cuando era niño, se está acabando, en el sentido en que ha sufrido transformaciones de tipo formal, en aspectos que tienen que ver con acceso, interfaz, multimedia. Por ello, los periodistas tienen que evolucionar . Para él, este tipo de recursos me permite mostrar de otra manera los hechos y ver al lector o al televidente como partícipe de la investigación, y con ese propósito pongo los links Coronell, min. : . De esta manera, el periodista no es el único que ofrece información, sino que además los lectores le proporcionan otro tipo de datos, o le ayudan a corregir aquellos errores en los que pudo haber incurrido el autor de la columna. Para ejemplificar esta interacción con los lectores, Coronell cuenta un ejemplo reciente. Al
77 publicar una columna titulada Sospecharina Ed. , a de octubre de , sobre un
supuesto montaje para enlodar la campaña del entonces candidato a la alcaldía de Montería, Carlos Eduardo Correa, los lectores se percataron que Coronell había escrito mal la placa de un carro. Mientras él afirmaba que era OEE, los lectores le dijeron, en los comentarios de la revista y a través de Twitter, que era QEE. Varios empezaron a comentar y a escribirse entre ellos, y confirmaron por sí mismos que las placas eran, en efecto, las que ellos decían que eran, y que el columnista había incurrido en un error. Enseguida, Coronell buscó un contrato de uno de los implicados en la columna, el señor Charles Buelvas, aspirante al concejo de la capital cordobesa en respaldo del candidato Correa, y allí halló su cédula. Con este número, se remitió al Sistema Integrado de información de Multas y sanciones por Infracciones de Tránsito (SIMIT), y se encontró con que la placa era QEE, y pertenecía a un carro, propiedad del señor Buelvas. También halló que tenía comparendos de tránsito que sumaban un valor superior a 4 millones de pesos, y que la mayoría de esas infracciones las había cometido en un vehículo que tenía las mismas placas del vídeo. Gracias a los comentarios de los lectores, Coronell se percató de su error y lo enmendó, pero para él fue una verificación post-mortem, pues aunque se había equivocado, la denuncia seguía siendo la misma. Tras haber hecho todo el proceso de búsqueda de la placa, el periodista les comunicó a sus seguidores en Twitter cómo acceder a esta información, y les dio los pasos para llegar a la misma conclusión que él llegó. Es así como él, haciendo uso de las TIC, promovió en sus lectores el interés por confirmar ellos mismos los datos. Este caso refleja el uso de las tecnologías, y como estas han permitido que la verificación de datos por los propios ciudadanos sea posible.