Autor de la propuesta: Alemania, en nombre de los Estados miembros de la Comunidad
Europea, actuando en interés de la Comunidad Europea.
Resumen: Dalbergia retusa (cuyo nombre común es cocobolo) es un árbol leguminoso de madera dura y crecimiento lento, que se encuentra en los bosques secos tropicales de Centroamérica, desde México hasta Panamá, y probablemente el noroeste de Colombia, principalmente en Costa Rica, Nicaragua y Panamá. El árbol se ha talado específica- y ampliamente para recolectar el duramen denso y muy apreciado, que según cuentan, es el más pesado y oscuro de los palisandros. D. granadillo se comercializa como sustituto de D. retusa y se encuentra en México y El Salvador.
D. retusa alcanza una altura de alrededor de 20 m y un diámetro de tronco de unos 40 cm. Florece por primera vez a los 4-5 años y parece ser autoincompatible (es decir, requiere la polinización de otro
individuo para establecer semilla viable). Se ha comentado que su regeneración natural no es muy buena, pero – igual que muchas otras especies de Dalbergia – D. retusa aparentemente responde bien a los incendios, a juzgar por los numerosos árboles jóvenes que se han descubierto en zonas expuestas periódicamente al fuego.
Dalbergia retusa y D. granadillo se comercializan como cocobolo principalmente para guitarras y otros instrumentos, y también para muebles finos, las tablillas que aguantan las cerdas de los cepillos, mangos de cubertería, culatas de armas de fuego, cartuchos de bolígrafos y tallas esculpidas. Históricamente, la madera se empleaba en la fabricación de suelos, tejas y vigas pero, debido a su menguante disponibilidad, su uso se ha reducido, en general, a artículos más pequeños. La madera de D. retusa se cotiza a precios elevados, vendiéndose al por menor en EE.UU. a $15-25 USD por pie tablar, en comparación con $5-10 USD por otros durámenes tropicales, lo que indica su escasez y atractivo. La madera de D. granadillo es menos codiciada y más económica. Se dispone de muy pocos datos sobre el volumen de comercio internacional aunque no faltan proveedores en Internet que anuncian la venta de madera de cocobolo. En el ámbito local, se utiliza la madera para tallar figuritas para el comercio turístico en la región Darién de Panamá. No se dispone de información sobre los volúmenes usados. El origen de la madera que se encuentra en el comercio internacional actualmente no está claro; algunos proveedores declaran que la madera proviene de tierras privadas; otros que se rescata de recintos de presas y árboles talados durante huracanes. Se han efectuado pruebas de plantación en Costa Rica y Nicaragua pero no se conocen plantaciones comerciales de D. retusa.
Existe poca información detallada sobre la situación actual de la especie en la naturaleza aunque se comenta que las existencias accesibles de madera de D. retusa prácticamente se han agotado, particularmente en Costa Rica, donde según cuentan, está casi extinta. La superficie de su hábitat de bosque seco tropical se ha reducido dramáticamente (por ejemplo, queda menos del 40% en Costa Rica) debido a la conversión para ganadería, agricultura y otros usos, y esta conversión se sigue produciendo. Se ha descrito como amenazada en Costa Rica (aunque no está incluida en la lista roja nacional) y en peligro en Panamá (donde aparentemente era abundante en otros tiempos) y en Guatemala. En 1998, se consideraba que quedaban poblaciones de tamaño razonable en México, y en 2001 se describió como frecuente en Nicaragua. Los participantes en un taller sobre especies arbóreas objeto de comercio internacional en Mesoamérica celebrado en 2005 estimaron que la especie estaba en peligro en México y en estado crítico en Nicaragua (aunque faltaban datos concretos). D. retusa fue evaluado por la UICN como Vulnerable (A1acd) en 1998; D. granadillo no está incluida en la Lista Roja de Especies
Amenazadas de la UICN.
El autor de la propuesta solicita que se incluya D. retusa en el Apéndice II de CITES de conformidad con el párrafo 2 a) del Artículo II de la Convención y con el Párrafo B del Anexo 2 a de la Resolución Conf.9.24 (Rev. CoP13).
D. granadillo se propone incluir en el Apéndice II por razones de semejanza, con arreglo al párrafo 2 b) del Artículo II de la Convención y al Párrafo A del Anexo 2 b de la Resolución Conf. 9.24 (Rev. CoP13). Análisis: Aunque la información sobre Dalbergia retusa en el medio silvestre y sobre cualquier tendencia poblacional es mínima, sí parece escasa la especie, y existe amplio consenso sobre el hecho de haberse diezmado con motivo del comercio internacional. Se tienen noticias de una demanda internacional elevada todavía, pero con pocos datos sobre volúmenes de comercio. Es de temer que la extracción destinada al comercio internacional siga teniendo un efecto adverso. No obstante, como la especie puede reproducirse a una edad relativamente temprana; es decir, probablemente antes de crecer lo suficiente
comercio internacional sea suficiente como para que la especie corra el riesgo de cumplir los criterios de inclusión en el Apéndice I, o para que se reduzca la población silvestre a un nivel en el que su
supervivencia pudiera verse amenazada por una extracción continuada o por otros factores.
Si se considera que Dalbergia retusa reúne los criterios de inclusión en el Apéndice II, la aplicación sería mucho más fácil al incluir D. granadillo, que se le parece y que se comercializa bajo el mismo nombre.
Justificación Información adicional
Taxonomía
La clasificación taxonómica del género es difícil y las estimaciones del número total de especies varían entre 100 y 200.
Se ha calculado que existen 250 especies de Dalbergia (Lewis et al., 2005).
Área de distribución Dalbergia retusa: Centroamérica de México a Panamá;
también se ha comunicado en el noroeste de Colombia.
D. granadillo: El Salvador y México.
D. retusa: Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala,
Honduras, México, Nicaragua y Panamá (UNEP-WCMC Species Database, 2007).
Categoría global en la UICN
D. retusa: Vulnerable A1acd (Evaluado en 1998, Versión
2.3 de los criterios).
D. granadillo no se ha evaluado.
Criterios biológicos y comerciales para el mantenimiento en el Apéndice II (Anexo 2 a, Res. Conf. 9.24 (Rev. CoP13))
A) Necesidad de reglamentar el comercio para evitar una futura inclusión en el Apéndice I
B) Necesidad de reglamentar el comercio para evitar que la extracción del medio silvestre reduzca la población a un nivel en el que su supervivencia se vería amenazada por la continua extracción u otros factores Dalbergia retusa y D. granadillo se explotan a gran
escala en el comercio internacional, y esta explotación viene motivada por los elevados precios que dicta el mercado internacional. En 1979 D. retusa fue descrita como escasa, y desde entonces ha disminuido aún más, pues hace tiempo que se talaron todas las formaciones accesibles del género.
D. retusa tiene una distribución muy fragmentada desde
México hasta Panamá. Se comenta que también está presente en el noroeste de Colombia. En Costa Rica existe, pero el hábitat se ha reducido en un 61,5%. Rara vez se da en Panamá.
Se dispone de pocos datos sobre la abundancia actual pero las dificultades que se comunican a la hora de buscar la madera sugieren que ya puede estar extinta en la naturaleza en algunos lugares. Es probable que muchas poblaciones son de menor densidad de lo que sería de esperar si no fuera por la industria maderera, y que se habrán talado preferentemente árboles maduros. La especie se ha planteado como sustituto de D. nigra (palisandro del Brasil), que fue incluida en el Apéndice I de CITES en 1992, para fabricar guitarras, así que probablemente aumentará la demanda en el comercio. Las flores de D. retusa son autoincompatibles y dependen de la polinización de abejas, así que es necesaria una mínima densidad de población para la regeneración de la especie, lo que precisamente está en riesgo a causa de la excesiva explotación maderera.
D. retusa: Los participantes en un taller celebrado en
2005 sobre especies arbóreas objeto del comercio
En Costa Rica D. retusa está limitada a la costa pacífica del país, y no se encuentra en la zona septentrional de Los Chiles, como sugiere la propuesta (Zamora, 2007).
D. retusa se usa particularmente en la fabricación de
partes de clarinetes; por ejemplo, la campana y el barrilete, y de violines, como las clavijas, la mentonera y el cordel. También se utiliza para fabricar pequeñas arpas, guitarras y flautas dulces (Cumine, 2007), además de muebles finos, tablillas de cepillos, mangos de cubertería, culatas de armas de fuego, cartuchos de bolígrafos y tallas.
Se considera necesario reducir la actual tasa de explotación y dejar tiempo para que las poblaciones naturales se recuperen. Se talan árboles de todos los tamaños indiscriminadamente, con los consecuentes efectos sobre la regeneración de las poblaciones naturales (Zamora, 2007).
Guatemala mencionó su uso en la artesanía, pero no se aclaró si este uso era legal o no. Sin embargo, no se dispone de datos sobre el comercio de la especie. Los expertos que participaron en el taller comentaron la falta de datos disponibles sobre comercio ilícito, a excepción de México y Panamá, que declararon que no existía comercio ilícito en estos dos países. En todo caso, al menos un proveedor anuncia que se puede obtener la especie actualmente en Guatemala (Reuter, 2007). Las páginas de Internet anuncian precios de $15-25 USD por pie tablar ($5-10 USD por otras dicotiledóneas tropicales) de venta interna en EE.UU. (por ejemplo, www.cocobolo.net, www.cocoboloking.com). Los juegos