• No results found

Definitions of Community Engagement

Large-scale local food purchasing

Theme 1: Definitions of Community Engagement

Antes de hablar sobre las competencias del docente, es necesario partir de las premisas pedagógicas que fungen como la columna vertebral de toda propuesta educativa, para ello Aguerrondo y Pogré (2001) mencionan las más importantes, como la educación durante toda la vida, la integración de conocimientos para crear y recrear un estilo de enseñanza válido para alumnos de diversas capacidades de

aprendizaje, la integración teórica-práctica y la enseñanza de nivel superior en aras de la formación del mejor docente.

Desde el enfoque de la formación basada en competencias, Tobón (2006) menciona que el énfasis no está en los estudiantes ni tampoco en los docentes, sino en la relación intersistémica de ambos. De acuerdo con esto, el autor señala que la docencia consiste en la comprensión y regulación que los docentes realizan del proceso aprendizaje-enseñanza, con el fin de formar determinadas competencias en sus estudiantes y, al mismo tiempo, construir y afianzar sus propias competencias como profesionales de la pedagogía.

La justificación del por qué es importante identificar las competencias docentes radica como lo señala Díaz y Millán (2006) en el reto que tienen los tutores en la educación virtual ya que hay situaciones donde es necesario emplear ciertas acciones para enfrentarlas, tales como: la incapacidad de “observar” la reacción de los

estudiantes, el invitar al estudiante a trabajar en equipo limitando de alguna manera la capacidad de tomar decisiones por sí mismos, el mantener la motivación de los estudiantes, el tener en cuenta que la efectividad del estudiante depende en un alto grado de que tan bien pueda utilizar la tecnología; todas estas situaciones provocan que el tutor necesite utilizar muchas habilidades para incrementar la efectividad en el aprendizaje de los alumnos.

Por otra parte, los autores también señalan que dada la aparente soledad y dificultad que los alumnos encuentran para comprender las instrucciones, acceder a los ejercicios o problemas e interactuar de manera colaborativa, los alumnos pueden tal vez desmotivarse y es aquí donde la labor empática y motivante del tutor es crítica para el éxito de un curso virtual.

Si bien ya se habló de las barreras que se pueden presentar en la educación virtual, es conveniente resaltar aspectos importantes que se toman en cuenta al hablar de un curso virtual y la importancia de la labor del tutor, por ejemplo, desde el punto de vista de los alumnos una de las limitaciones de la educación virtual radica principalmente en el aspecto de la comunicación, ya que como lo menciona

Escamilla (2000) en una entrevista que le realizaron acerca del tema “El profesor en ambientes virtuales”, el medio es limitado, para empezar en general el medio de comunicación es escrito, aquí cuenta mucho la forma de enviar los comunicados, ya que el alumno a veces puede malinterpretar lo que el profesor le dice, a lo mejor aunque no sea intencional, se puede sentir agredido con alguna expresión o alguna frase utilizado en el cuerpo del texto; todo lo que se escribe es como una ley desde el momento en que está escrito, por eso hay que desarrollar muy bien la habilidad de la comunicación escrita.

Asimismo, otro aspecto que menciona el entrevistado es que hay otra cosa que no se puede hacer por la computadora que es lo kinésico, por eso hay algunos estudiantes y hasta algunos maestros que sienten que la computadora es un medio muy frío. De ahí la importancia de reconstituir las relaciones afectivas para que los alumnos no se sientan como si fueran un número más, muchas veces lo que los alumnos necesitan es que el profesor sea más empático, que los escuche y que ellos sientan que el profesor entiende sus necesidades.

Por otro lado, Yániz (2005) señala que el conocimiento completo del contenido disciplinar o dominio de contenido, es un requisito propio del docente, el cual debe ser capaz de seleccionar el contenido adecuado para diferentes perfiles formativos, se

requiere un dominio de la amplia gama de posibilidades así como de la estructura propia de enfocar los contenidos a la actuación.

Para el docente, en especial el que está inmerso en el ambiente virtual, resulta de manera imprescindible el conocer como lo menciona Escudero (2005) no solo los contenidos, sino también conocer y comprender cómo aprenden y se desarrollan los alumnos, teniendo en cuenta la diversidad de los estudiantes en sus modos de aprender.

Por todo lo expuesto anteriormente y bajo un análisis concienzudo de la literatura obtenida, la presente investigación parte del estudio de las competencias en el profesor tutor bajo la clasificación de competencias cognitivas y socioafectivas.

Las competencias según Nogueira, Rivera y Blanco (2003) poseen un fuerte fundamento teórico-psicológico, es decir, que su desarrollo tiene lugar en la

interacción de procesos cognitivos y afectivos, lo que significa que toda adquisición psicológica es un proceso que involucra la motivación, asimismo, las competencias se revelan sólo en la actividad lo cual posibilita la facultad de movilizar un conjunto de recursos cognitivos, como saberes, habilidades e informaciones para solucionar una serie de situaciones.

A continuación se describirán estas competencias cognitivas y socioafectivas así como otras competencias docentes.

Competencias cognitivas

La competencia cognitiva según Tobón (2006) implica para el docente hacer parte del aprendizaje de los estudiantes, involucrándose en sus metas y colocándose en su lugar sin perder el propio rol del maestro.

El docente debe tomar en cuenta el conocimiento previo del alumno con el fin de favorecer la comprensión de los nuevos conocimientos. Debe brindar al alumno suficientes oportunidades para explorar, comprender y analizar los conceptos y categorías para configurar sus procesos mentales.

Sin embargo, el alumno también busca que su tutor o guía tenga los suficientes conocimientos sobre el tema de manera que se pueda sentir respaldado si le surgiera alguna duda, esto lo refuerza Eggen y Kauchak (2001) al decir que el profesor debe usar una terminología precisa para sus explicaciones del tema, es decir, definir sus ideas claramente y eliminar los términos presentados en forma vaga que solo

confunden al alumno y responder con prontitud a las preguntas o dudas que pudieran tener los mismos acerca del tema visto.

Dentro de las competencias cognitivas se encuentran:

Competencia Argumentativa: Según Tobón (2006), consiste en un conjunto de habilidades, conocimientos y actitudes dirigidas a la explicación de determinados procesos, procedimientos, teorías o sucesos. En cierta manera esta competencia va relacionada con el pensamiento crítico, Ramírez (2005), al hablar del ensayo académico y la argumentación señala que la

argumentación es el corazón del pensamiento crítico. Un conocimiento más profundo de las estructuras y procesos argumentativos puede dar como resultado una elevación de la competencia de comprensión del proceso de aprendizaje. Los argumentos se encuentran inmersos en actos y actividades de situación de comunicación específica, ya sea la persuasión o el

• Competencia del Pensamiento Crítico: Jean Guiton de la Academia Francesa de la Lengua (citado por Ramírez, 2005) señala “nuestra

civilización, completamente saturada de conocimientos y de medios de saber, ofrece tantas máscaras y tantas falsas bases que el hombre ya no sabe qué es lo que sabe y qué es lo que ignora”. Ante esta realidad resulta indispensable desarrollar un pensamiento crítico. Paul, 2000 (citado por Ramírez, 2005) explica que el pensamiento crítico supone el examen de las estructuras o elementos del pensamiento implícitos en todo razonamiento, es decir, el pensamiento crítico se preocupa de la manera en que la información es buscada y tratada, ya que para que exista conocimiento, es necesario que la información sea también absorbida, clasificada y aplicada, es decir, hace falta pensar, reflexionar y analizar esta información para crear conocimiento. Para lograr el pensamiento crítico, según Barnett (2001) se debe crear un espacio para la resolución de problemas, para el aprendizaje experiencial, las habilidades comunicativas, el trabajo en equipo, el estudio independiente, el profesor por ende, debe asignarles a los alumnos ejercicios diseñados para desarrollar esta capacidad.

Competencia Comprensiva: Según Comellas (2002) esta competencia cognitiva comporte la posibilidad de que el individuo, además de realizar un análisis del contexto, conceptualice, reflexione y tome las decisiones

pertinentes en el momento y en la situación en los que se encuentra, discriminando las diferencias o semejanzas respecto a otras situaciones parecidas. Para Barnett (2001) la comprensión describe un estado mental, la captación que tiene la persona de lo que está sucediendo. Comprender

también es actuar libremente, no se puede comprender si se limita a tomar la idea de otra persona, necesita el sello personal de cada quien, por lo cual el profesor necesita hacer que el estudiante incorpore lo que ha visto y lleve a cabo un acto mental al respecto para que la comprensión se produzca. Competencias socio-afectivas

Para Comellas (2002) las competencias afectivas son las que permiten manejar las emociones y sentimientos propios, y son la clave para el equilibrio personal. Están estrechamente relacionadas con las experiencias, la madurez y el equilibrio afectivo.

En el aspecto social el autor señala que este tipo de competencias posibilitan la solución de conflictos, el análisis de las relaciones y la comprensión de roles, a la vez de la comprensión de la sociedad. Implica aspectos comunicativos tales como la empatía o la capacidad para establecer alianzas, complicidades y actitudes positivas hacia el grupo y los individuos para favorecer una actitud cooperativa y respetuosa.

Siendo el profesorado un modelo de referencia para el alumnado, sus competencias, en este campo serán básicas para el desarrollo emocional de sus alumnos y alumnas, ya que valoriza y estimula al alumno no solo de cara al aprendizaje sino de cara a la formación.

Dentro de las competencias socio-afectivas se encuentran:

Empatía: Tébar (2003) menciona que es importante para el profesor demostrar conocimiento e interés personal de cada alumno, mantener relaciones cercanas y confiadas, despertar motivación, ganas de aprender y superarse en los alumnos, ayudar a crecer la autoestima de cada uno de ellos,

propiciar la autonomía, responsabilidad de sus actos y despertar sentimientos de empatía.

Liderazgo: Dentro de las competencias socio-afectivas, Zabalza (2003) señala que es importante definir el estilo de liderazgo del docente, pues se encuentra el estilo autoritario (el profesor señala las tareas y la forma de llevarlas a cabo), el democrático (los alumnos participan en la confección de los proyectos) y el pasivo (el profesor reacciona tan solo cuando se lo solicitan). El tutor debe manejar procesos de cambio en los diferentes escenarios de la vida, acorde con estrategias del plan de vida o de una determinada organización. El autor señala tres dimensiones a considerar dentro del liderazgo:

Sensibilidad del docente, se refiere a la forma en que los profesores son capaces de responder a las demandas de los alumnos

Autonomía que los docentes conceden a sus estudiantes.

Estimulación que los propios profesores ejercen en el proceso, la forma en como lo guían y dirigen hace los objetivos planteados.

Autorregulación: el profesor tutor debe convertirse en un facilitador, que el aprendizaje se encuentre centrado en el alumno, para ello, las actividades significativas que favorezcan la construcción de conocimientos por parte del participante según lo menciona Ruiz y Pachano (2005), deben estar sobre la base de situaciones reales de aprendizaje, las cuales podrían ser entre otras, participar en discusiones en las que tenga que opinar, preguntar y discernir sobre lo estudiado, realizar ensayos, investigar para documentarse sobre algún tema. Por su parte Perrenoud (2004) apoya también la competencia

emergente de saber poner en acto situaciones de aprendizaje abiertas, que partiendo de los intereses de los alumnos les implique en procesos de búsqueda y resolución de problemas. La competencia didáctica de partir de los conocimientos previos de los alumnos y de considerar los errores como parte del aprendizaje, se completa con la capacidad fundamental del saber comunicar entusiasmo por el deseo de saber, implicando a los alumnos en actividades de investigación o proyectos de conocimiento.

Competencias docentes

Planeación: La capacidad de planificar constituye el primer gran ámbito competencial docente. Se trata del diseño del programa la cual implica tomar en cuenta los contenidos básicos del curso, los recursos disponibles, la propia visión del profesor, las características de los alumnos. En términos generales, Zabalza (2003) señala que se trata de convertir una idea o un propósito en un proyecto de acción. Para ello es necesario el conocimiento sobre el curso a diseñar, ideas claras sobre el objetivo o propósito que se quiere alcanzar con esa acción formativa y las alternativas de acción (metodología). Lo

importante dentro de la competencia planificadora es situarse en un espacio de toma de decisiones.

Comunicación: Según Tobón (2006) esta competencia se refiere a comunicar los mensajes acordes con los requerimientos de una determinada situación. Para Zabalza (2003), los docentes convierten las ideas o conocimientos en mensajes didácticos, entendiendo que la enseñanza no es un proceso lineal en el que se va transmitiendo los temas y las prácticas en un sentido progresivo,

sino que el proceso didáctico es un proceso que se construye en espiral, donde se avanza y se retrocede, es decir, se ofrece nueva información y se retrocede a informaciones y conocimientos ya poseídos para afianzar los nuevos, en este sentido la competencia comunicativa resulta de vital

importancia, para evitar la redundancia en los mensajes que se ofrecen a los estudiantes ya sea orales o escritos. Dentro de los ambientes virtuales es importante considerar la organización interna de los mensajes guardando siempre una connotación afectiva en los mismos, es decir, mensajes que contengan tanto información como afecto. Estas ideas las apoya también Eggen y Kauchak (2001) al señalar que el profesor debe buscar más interacciones con el alumnado a través de los diferentes medios destinados para ello, también debe de tener más interacciones positivas, mayor cercanía y mayor orientación hacia el alumnado, aun y cuando esté leyendo un mail por ejemplo, se puede ser afectuoso con el alumno a través de las palabras escritas.

Trabajo en equipo: Según Tobón (2006) es planificar el trabajo en equipo teniendo como referencia los objetivos estratégicos. En ambientes virtuales Zabalza (2003) menciona que la virtualidad fundamental del trabajo en grupo es poder llevar a cabo intercambios en un contexto horizontal, es decir, que cada alumno puede aportar al grupo sus propios conocimientos y experiencias y recibir del grupo no solo retroalimentación sobre las propias aportaciones sino también los conocimientos y experiencias de otros participantes. El trabajo en equipo es una estupenda oportunidad para desarrollar valiosos aprendizajes que trascienden los contenidos disciplinares, tales como, la

solidaridad, la resolución negociada de conflictos, la capacidad de atender y respetar otros puntos de vista, la necesidad de responsabilizarse en las tareas asumidas, entre otros.

Hablando del desempeño del tutor, Comellas (2002), señala que éste cobra significado delante de la relación escuela-sociedad cuando su acción permite al ser humano tomar consciencia de sus posibilidades individuales ante las perspectivas y necesidades del mundo.

Una vez analizado las diferentes competencias del profesorado es importante profundizar y valorar en la necesidad de que el profesor tutor es un modelo de la autonomía personal y especialmente de autonomía moral frente al alumnado.

Por lo tanto es necesario analizar y valorar su propia conducta, aceptar los errores y trabajar para consolidar sus aciertos en forma de actitudes estables. Con esto se persigue como lo señala el autor, que el alumno perciba en la conducta de sus profesores el mismo esfuerzo y la misma perseverancia que se le pide.

Es necesario también situarse en la mira del alumnado, es decir, entender sus tensiones y dudas, conflictos e inseguridades para estar en mejores condiciones para acompañarlo y guiarlo en su proceso educativo, para ello resulta indispensable entender las características y necesidades de cada uno de ellos. Esto significa que los maestros deben observar de forma continuada a los alumnos tanto individual como grupalmente, ser receptivos y sensibles.

Outline

Related documents