4.3 Manufactured Geometry
4.3.1 Dependence of Dome Height on Strains Due to Repoling
Hemos visto en los puntos anteriores que los gobiernos tienen un rol importante a la hora de ejercer liderazgo y facilitar la formulación de políticas y programas generales sobre prevención del delito, y la importancia de adoptar un enfoque basado en el conocimiento y se ha referido los instrumentos que pueden ser utilizados, para ello, las Directrices para la prevención del delito, señalan que es necesario seguir un proceso sistemático de elaboración y ejecución, tanto si se planifica a nivel nacional como local, este proceso de debe incluir:
a) Un análisis sistemático de los problemas de delincuencia, las causas, los factores de riesgo y las consecuencias, en particular en el plano local;
b) Un plan que aproveche los enfoques más apropiados y adapte las intervenciones a los problemas y al contexto específicos de la localidad;
c) La ejecución de un plan para realizar intervenciones eficientes, eficaces y sostenibles;
d) La movilización de las entidades que tengan capacidad para abordar las causas;
e) Seguimiento y evaluación.
En cuanto a las evaluaciones de apoyo, los gobiernos, las entidades de financiación y los encargados de formular y ejecutar programas deben: a) Realizar evaluaciones rigurosas a corto y largo plazo de las actividades
que funcionan, del lugar en que se realizan y de las causas de su éxito; b) Realizar análisis de costos y beneficios;
c) Evaluar hasta qué punto las actividades logran reducir los niveles de delincuencia y victimización, la gravedad de los delitos y el temor a la delincuencia;
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d) Evaluar sistemáticamente los resultados y las consecuencias imprevistas, tanto positivas como negativas, de las actividades realizadas, como una reducción de las tasas de delincuencia o la estigmatización de personas y comunidades.
Se han elaborado muchas guías para planificar proyectos en el ámbito de la prevención del delito191, lo importante de estas guías es que establecen una serie de fases que si se aplican son útiles para:
a) Tomar de decisiones
b) Mejorar la calidad de la información obtenida
c) Cerciorarse de que las intervenciones y los resultados son los adecuados
d) Orientar intervenciones futuras mostrando los problemas detectados y cómo pueden mejorarse las intervenciones.
Los planes nacionales deben basarse en consultas con todos los sectores y partes interesadas de la sociedad civil, así como en los resultados de las investigaciones y la recopilación y análisis de datos; debe contener:
Los principales problemas de seguridad, delincuencia y victimización que tienen el país, sus ciudades y zonas rurales
Sus causas probables
Las prioridades para la intervención a breve, medio y largo plazo Un conjunto de iniciativas propuestas para atender tales prioridades Los actores que participarán en la ejecución del plan, la financiación y
los recursos que se han de facilitar o aportar paralelamente.
Entre algunos otros países Brasil y Colombia son para la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito ejemplos claros que muestran cómo dos ciudades respondieron de manera sistemática y planificada al aumento de la violencia y los homicidios, y pusieron en práctica una serie
191
A manera de ilustración podemos señalar que existen varios términos que se utilizan para referirse a la planificación de proyectos basado en un proceso y datos objetivos.
SARA, acrónimo por su sigla en inglés (scanning, analysis, response and assessment), implica el examen, análisis, respuesta y evaluación.
CINCO ÍES (Inteligencia, Intervención, Implementación, Implicación e Impacto)
NORMAS BECCARIA que buscan una calidad adecuada en la gestión de proyectos de prevención del delito. Las normas Beccaria prescriben las medidas y etapas que deben regir la planificación, ejecución y evaluación de los programas y proyectos de prevención del delito.
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de iniciativas que han sido muy eficaces para reducir la violencia e implicar a los ciudadanos.
Diadema, São Paulo (Brasil) El año 2000 la ciudad de Diadema tuvo el índice de homicidios más alto de todas las municipalidades del área metropolitana de São Paulo (Brasil). A partir de ese año la ciudad puso en marcha una estrategia de prevención del delito bajo la dirección del alcalde José de Filippi Junior y su consejo municipal. Un análisis minucioso permitió determinar las horas y lugares donde ocurrían la mayoría de incidentes violentos y otros problemas. La estrategia incluía principios relativos a la salud pública como el cierre de bares y restaurantes por la noche, la renovación urbana, especialmente en las barriadas de tugurios, cambios en el control policial y la aplicación de la ley, e intervenciones sociales y comunitarias. Se estableció un proceso participativo dinámico, con reuniones periódicas entre cada circunscripción local y el consejo municipal para discutir los problemas y planes en desarrollo, así como la asignación de fondos municipales expresamente afectados a proyectos seleccionados por los residentes mediante un proceso participativo de elaboración del presupuesto. En 2004 el índice de homicidios había descendido considerablemente y la ciudad bajó del puesto 1 al 18 en la lista de municipalidades de la región.
Las 10 intervenciones fueron:
1. La creación de un Departamento municipal de políticas sociales y seguridad pública, y trazado geográfico diario de todas las actividades delictivas.
2. La integración de todas las fuerzas policiales de la ciudad (municipales, militares y regionales civiles).
3. Aplicación de una nueva ley que obliga a todos los establecimientos que venden alcohol a cerrar entre las 23.00 y las 6.00 horas.
4. Establecimiento del Consejo Municipal para la Seguridad y la Prevención del Delito.
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5. Aumento de los efectivos de la policía municipal en un 70% y creación del cuerpo de “Ángeles del vecindario” que patrullan en bicicleta.
6. Inicio del “Proyecto de jóvenes aprendices” para los jóvenes en situación de riesgo.
7. Políticas sociales y ambientales, incluidos proyectos escolares y destinados a zonas de favelas.
8. Instalación de cámaras de vigilancia.
9. Inspecciones y operaciones de aplicación de la ley.
10. Puesta en marcha de tres campañas importantes de educación pública:
Campaña de entrega de armas de fuego
Campaña para eliminar las armas de juguete para niños Campaña de sensibilización sobre las drogas y el alcohol”192
Bogotá, Colombia En el período 1993-2002, los índices de homicidio registrados en Bogotá cayeron de 80 a 28 muertes por cada 100.000 habitantes, los accidentes se redujeron a la mitad y los índices de captura de delincuentes por la policía aumentaron en un 400% sin incrementar sus efectivos. El éxito de Bogotá en la reducción de la violencia ilustra la importancia del compromiso político, mantenido a lo largo de tres equipos de gobierno diferentes, y de la asignación de recursos suficientes para luchar contra la delincuencia y el desorden. Según se desprende de los datos de evaluación disponibles, la reducción de la violencia se debe a:
Campañas para promover el desarme de los ciudadanos y el
control del consumo de alcohol: mediante sistemas de información eficaces se obtuvieron datos detallados sobre actos delictivos violentos, que permitieron formular el “Plan desarme” para reprimir la circulación de armas de fuego. En 2001, por ejemplo, cerca de 6.500 armas de fuego fueron entregadas a la policía voluntariamente como resultado del plan. Además, tras la aplicación de la Ley Zanahoria, la
192 De Filippi, Jr. The experience of Diadema, São Paulo, Brasil. Strategies and Best Practices in Crime Prevention, in Particular in Relation to Urban Areas and Youth at Risk. Montreal: Margaret Shaw y Kathryn Travers, eds.; 2007. citado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, p. 84.
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venta de alcohol finalizaba a las 3.00 horas durante los fines de semana, en un intento de reducir los índices de delincuencia violenta. El control de las armas de fuego y del alcohol tuvo un efecto significativo (aunque no amplio) en la reducción de la violencia.
Medidas emprendidas para rehabilitar espacios urbanos
deteriorados: en dos de las áreas más violentas de Bogotá, la Avenida de Caracas y la zona de Cartucho, se renovó la infraestructura urbana y de transporte. El resultado fue que los niveles de delincuencia y violencia descendieron considerablemente en ambas zonas. En la Avenida de Caracas, los índices de homicidios se redujeron en un 60% entre 1999 y 2003. Al mismo tiempo, en la zona de Cartucho, el número de robos disminuyó en un 70% entre 2000 y 2003.
Frentes de seguridad: comités de seguimiento de la delincuencia de barrio que fomentan las relaciones de colaboración entre los agentes de policía de proximidad y los residentes locales, y favorecen una mayor confianza entre la policía y la comunidad. El resultado es que han aumentado las actividades de prevención del delito.
Comisarías de familia: los datos de evaluación demuestran que las medidas de protección ofrecidas por estas comisarías, establecidas para combatir la violencia doméstica, resultaron más eficaces que las medidas de conciliación destinadas a reducir la violencia física contra la mujer en la familia.
Profesionalización de la policía: la reforma y modernización de la policía se efectuaron aplicando un plan que priorizaba el rendimiento basado en resultados concretos. Se adoptó un enfoque epidemiológico para el seguimiento de los datos sobre criminalidad y violencia, lo que permitió formular medidas de prevención del delito. Los ciudadanos han aceptado en amplia medida que la formación sobre vigilancia policial preventiva es una alternativa eficaz para reducir la violencia y mejorar la coexistencia.193
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Mayra Buvinić, Erik Alda y Jorge Lamas. Emphasizing Prevention in Citizen Security: The InterAmerican Development Bank’s Contribution to Reducing Violence in Latin America and the Caribbean. Washington D.C.: Banco Interamericano de Desarrollo; 2005. Citado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, p. 85.
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