De forma general, se puede afirmar que el sistema político brasileño mantiene las características comunes a la mayoría de países latinoamericanos, con una diversidad de partidos con orientación ideológica diferentes los cuales, pueden realizar coaliciones en función de sus intereses, y que no necesariamente responden a pensamientos ideológicos afines. La importancia de Brasil a nivel internacional ha influido en la consolidación de una política exterior orientada hacia la proyección del país a nivel regional e internacional como una potencia en términos económicos y políticos. Además, es destacable que dicha política exterior ha mantenido sus bases desde tiempos del General Ernesto Geisel,74 quien estableció la política del Pragmatismo Responsable, “que prometía generar grandes oportunidades para el país en cuanto a apertura económica, desarrollo y la vinculación directa con grandes actores internacionales.”75
Un elemento presente en la política exterior es el interés nacional, en función del cual se establecen las directrices que guiarán el accionar externo del país con miras a la consecución de dicho interés. Para entender el accionar de un país a nivel externo es necesario conocer, en un primer momento, qué se entiende por política exterior, y posteriormente qué es el interés nacional. Definir la política exterior es un trabajo amplio y complejo, ya que son
74 Militar y político brasileño quien desempeñó el cargo de Presidente de Brasil desde el año
de 1974 hasta 1978. Su política exterior se caracterizó por una vocación regional hegemónica con una búsqueda del estatus nuclear y una política independiente de los Estados Unidos.
75 Francy Carolina Campos Figueredo, “Balance de la política exterior del Presidente Luiz
Inácio Lula da Silva dentro del proyecto brasileño de liderazgo global. Período 2003-2010”, Facultad de Relaciones Internacionales, Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, (Bogotá 2012), 10.
58 muchos los elementos a considerar en relación a la política de un Estado. A pesar de lo anterior, la política exterior puede ser definida de la siguiente manera:
“La política exterior puede ser considerada como aquella parte de la política general formada por el conjunto de decisiones y actuaciones mediante las cuales se definen los objetivos y se utilizan los medios de un Estado para generar, modificar o suspender sus relaciones con otros actores de la sociedad internacional”.76
De acuerdo a la definición anterior, es importante destacar los tres principales elementos de la política exterior. En primer lugar, su carácter estatal ya que sólo los Estados pueden desarrollar plenamente la política exterior. En segundo lugar, la política exterior no se disocia de la política interna del Estado, ya que ambas son dos facetas de una misma realidad. Finalmente, la política exterior se articula en función de la combinación de decisiones y actuaciones de los órganos de Estado, principalmente del Ejecutivo.77
Ahora, es importante definir un elemento inherente a la política exterior, el interés nacional. Dicho interés, al igual que el concepto de política exterior debe expresar las necesidades internas y externas de cada Estado. El concepto ha generado diversas definiciones en función de la época al cual se refiera, así por ejemplo en la época del absolutismo se definió como “la voluntad del príncipe”, como “los intereses dinásticos”, o como “la razón del Estado”.78
76 Rafael Calduch, “La política exterior de los Estados”, Dinámica de la sociedad
internacional, (Madrid: CEURA, 1993), 3.
77 Ibíd.
78 Luciano Tomassini, “Elementos para el análisis de la política exterior”, Estudios Internacionales, (Santiago: Universidad de Chile, abril-junio 1987), 131.
59 Brasil tiene clara su importancia a nivel regional e internacional, para ello los lineamientos comunes a las políticas exteriores adoptadas por los diferentes gobiernos se resumen en el posicionamiento del país como un actor de peso en el escenario internacional, capaz de influir en las decisiones de los principales organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas y La Organización Mundial del Comercio. Sin embargo, Brasil reconoce que para el logro de un objetivo tan ambicioso, se requiere en primer lugar, de un posicionamiento estratégico en su zona de influencia más próxima: América Latina.
Resulta innegable la influencia e importancia del país en la región, en especial por su notable crecimiento económico durante las últimas décadas, y el establecimiento de relaciones estratégicas con países clave de la región. Además, una de las características de la política exterior brasileña respecto de América Latina, es el continuo interés en el establecimiento de procesos de integración que faciliten la expansión de la influencia brasileña en la región.
La apuesta de Brasil por la integración regional no es un hecho reciente, ya que dicho objetivo ha sido incluido en su Constitución. En ésta se hace referencia al interés brasileño en la promoción de la integración regional, asumiendo de forma implícita el liderazgo de cualquier esfuerzo integracionista. En el Artículo 4 Párrafo único de la Constitución de Brasil se reconoce la importancia de la integración, y se menciona el objetivo último de ésta para el país. En dicho Artículo se reza:
“La República Federativa del Brasil buscará la integración económica, política, social y cultural de los pueblos de América Latina, con vistas a la formación de una comunidad latinoamericana de naciones.”
60 La aspiración de liderar el proceso de unidad en América Latina y el Caribe responde al papel pasivo, en materia de integración, ejercido por el gobierno de México en la región. Dicho país plantea sus estrategias económicas y políticas en función de la estrecha relación que mantiene con los Estados Unidos, su principal socio estratégico. En el caso de Brasil, se ha apostado por una visión menos tradicional y más orientada al Sur, no dejando de lado la importancia estadounidense en el comercio del país.
La integración regional es un objetivo imperante en la política exterior brasileña, sin embargo, su importancia ha dependido de la orientación política de los gobiernos en el país. Por ello, resulta importante destacar las principales características de los últimos tres gobiernos en Brasil, los cuales han determinado el accionar del país en sus relaciones a nivel regional y al interior de la CELAC.