Chapter Four: Methodology and Methods
4.4 Design of Fieldwork Methods
El carácter, para Wilheim Reich, se ubica como una construcción producto de un proceso estructural, individual, sociológico e históri co, que permite un modo de adaptación a las exigencias tanto exter nas como internas.
"La necesidad de reprimir los deseos instintivos es la que le da nacimiento al carácter (...) el establecimiento de un rasgo de carácter indica que un problema de represión ha encontrado una solución, o que su existencia quita sentido a un proceso de repre sión, o que éste se transforma en una estructura relativamente rígida y aceptada por el yo".16
Dadoun explica la concepción del carácter en Reich, en "cone xión" con el placer:
"La energía instintiva es consumida por el proceso que desem boca en la reunión y en la amalgama de los contenidos del carác ter (identificaciones, formaciones reactivas, etc.)".17
Por consiguiente, dice Dadoun,
"La libido no está dirigida hacia un objeto determinado, ni siquiera hacia el yo, sino que en la misma operación de estructu ración se carga a sí misma; el propio proceso estructural se con vierte en actividad hedonista. Por lo tanto, cabe hablar de un auto-goce de la estructura... la estructura gusta de sí misma".18 Para W. Reich el carácter era analizable, en tanto que constituía el punto de partida para acceder a los conflictos inconscientes. Ahora
Psicoanálisis Aplicado. Organizadas por la Fundación Etiem, setiembre de 2007, pág. 17.
16 D a d o u n , R. Cien flores para Wilhelm Reich, Anagrama, Bs. As., 1975, pág. 118. Anagrama. 17 Ibid., pág. 119. 18 Ibid., pág. 119. 39 P S IC O S IS A C T U A L E S
. L im a Q u i n t a n a , R . G ó m e z Q u a r e l l o , J. F a r a o n i , E. V a s c h e t t o
bien, hay que observar si esta defensa es un punto de partida o un modo de arribo, ya que bien pudimos ver en uno de los sujetos, que el hecho de vertir al espacio grupal la queja de no poder levantarse, salir o trabajar, en esas letanías (propias de la caracteropatía depresi va o melancoloide), evitaba el hecho de acudir a un lugar que ya tenía previsto para matarse.
Para otros, la coraza de carácter19 -como lo llama Reich- era una de las formas de la enfermedad del otro (especular).
Asimismo, una pregunta sobrevolaba inquietantemente la atmós fera de la reunión: "¿cómo hacer que el otro entienda lo que padece mos?"20.
En "Variantes de la cura tipo" Lacan habla de W. Reich, "[quien] ha definido perfectamente las condiciones de la intervención en su modo de análisis del carácter, considerado con justicia como una etapa esencial de la nueva técnica, reconoce no esperar su efecto sino de21 su insistencia".22
Lacan remarca que es un error el oponer, a la resistencia del ana lizante, la insistencia producida por la sugestión del analista. Sin embargo, podríamos invertir estos términos ya que en otro momen to será él mismo quien dirá que las resistencias son del analista y que la insistencia, que relaciona tanto el carácter como la demanda pul- sional, se ubica más del lado del analizante. A propósito, comenta Germán García en Fundamentos de la clínica, que
"El concepto de resistencia es la decepción del analista (...) ¿qué quiere decir resistencia?, que no aparece lo que espero; no tiene más sentido que ese. Por eso es que Lacan puede decir que la resistencia es en verdad resistencia del analista y no del anali zante".23
19 "Character armor", Cf. Reich, W., Character analysis. En particular el capítulo IV p. 40 y sgts. Ed. Nooday Press, 1961.
20 ¿Cómo hacer en términos terapéuticos con sujetos que ya han hecho un auto- tratamiento llegando a lograr una consistencia tal? Por ello es que Lacan con- ceptualiza lo imaginario como consistencia en su última enseñanza, donde hay una dejerarquización de los tres registros (ISR). Consistencia afectada por lo imaginario, que no es el agujero en lo simbólico ni la ex-sistencia en lo real. Cf. Lacan, J, El seminario. Libro 23, El sinthome, Paidós, Bs. As., 2006, págs. 37 y
50.
21 En la edición francesa que de son= "más que de", nos da la impresión de un mejor entendimiento. Cf. L a c a n , J., "Variantes de la cure-type", en: Écrits 1, Seuil, París, 1999, pág. 336. [El subrayado es nuestro]
22 L a c a n , "Variantes de la cura-tipo", en: Escritos 1, Siglo Veintiuno editores, Bs. As., 1985, pág. 325.
Del lado de lo incurable, conviene pensar que estos sujetos vienen con una solución, vienen curados, aunque no desde el punto de vista médico; pero esa solución, es una autocuración que los deja por fuera del vínculo social. A veces, algunos sujetos aman esas soluciones más que ninguna otra cosa; y bien podemos decir que en términos freu- dianos, han perdido la capacidad de amar los objetos del mundo de no ser lo que se reduzca a su propia causa.
¿Hay una prevalencia imaginaria? Pues sí, en tanto que consis tencia. De ahí el rasgo querellante en la mayoría de los refractarios, que no es rebeldía, no es lo rebelde del síntoma.
El carácter es consistencia y por eso es paranoico. Es lo que desli za Lacan en el seminario El sinthome cuando menciona el plegamien- to de los tres registros como consistencia, la cual siempre está afecta da por lo imaginario y ahí es donde coloca la psicosis paranoica24. "El carácter es paranoico" (al igual que el yo) -sería la fórmula lacania- na-, lo cual es una inversión de la famosa frase de Clérambault de que "el paranoico delira con su carácter" (Los delirios pasionales, eroto mania, reivindicación, celos, 1921). Todo esto en disidencia con la for mulación kraepeliniana clásica de la paranoia como el resultado más acabado de un carácter morboso.
Estos pacientes que en un principio parecían los más reacios al psicoanálisis, fueron paradójicamente los más lacanianos en tanto portaban un incurable a flor de piel. Algunos incluso como decisión lograda.