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Determining the State of Monetary Policy

2.2 Econometric Model

2.2.3 Determining the State of Monetary Policy

Fuente: Ministerio de Energía y Minería (2017, p.7).

El litio que se extrae en Argentina no es exportado a Alemania sino a Estados Unidos, China, Corea del Sur y Japón. Menos del 2 % del litio argentino es enviado al mercado alemán. En términos generales. Alemania no ha incrementado sus importaciones de litio, ni reducido sus exportaciones de pilas y baterías de pilas eléctricas de litio desde 2003 a la actualidad (Fornillo, 2015; OEC, 2017). Pese a ello se advierte que las empresas extractivas de litio se vinculan a empresas alemanas, a

124 diferencia de lo que ocurre con las empresas que explotan el mineral de cobre, plata y plomo (Ver Tabla 9).

Tabla 9: Principales salares de litio en Argentina (2016) Principales yacimientos de litio Empresa operarias Detalle Salar de Olaroz Sales de Jujuy

Sales de Jujuy está compuesta por la empresa argentina Jujuy, Energía y Minería Sociedad de Estado (JEMSE), por la japonesa Toyota Tsusho Corporation (TTC) y la australiana Orocobre Limited. TTC está vinculada contractualmente con Sanyo, Panason y la automotriz Toyota. Salar del

Hombre

Muerto FMC Lithium

FMC Lithium es originaria de Estados Unidos. La empresa es socia de TTC, la japonesa Mitsubishi y la canadiense autopartista MAGNA. A su vez, MAGNA es proveedora de las empresas alemanas Mercedez Benz, BMW y Volkswagen.

Salar Cauchari

Olaroz Minera Exar SA

Exar es propiedad de Orocobre Limited, Sociedad química y minera de Chile (SQM) y Lithium Americas Corp. Se destaca esta última por ser propiedad de FMC Lithium y proveedora de MAGNA:

Proyecto del Salar del Diablillo

Rodinia

Lithium Rodonia Lithium es de origen canadiense.

Proyecto del Salar del

Rincón

ADY Resources

ADY Resource es una firma australiana que es propiedad de la empresa canadiense Enirgi Group Corporation. A su vez, Enigri es controlado por la firma registrada en las Islas Caimán, Sentient Group. Esta firma tiene intereses en la extracción del litio y el plomo, y posee empresas subsidiarias de fabricación de baterías en Alemania.

Fuente: grafico de elaboración propia en base a datos de Sevares y Krzemien (2012), Nacif (2015) y Fornillo (2015).

Se destaca FMC Lithium como una empresa trasnacional vinculadas a Alemania. La primera de ellas exporta litio desde Argentina a Japón, Estados Unidos y Alemania. La misma tiene una estrecha alianza con la autopartista canadiense MAGNA. Esta última tiene por principales clientes a las trasnacionales alemanas Mercedez Benz, BMW y Volkswagen. La estrecha cercanía evidencia la importancia estratégica de dicho recurso

125 para sostener la demanda energética futura y reemplazar los combustibles fósiles de los medios de transporte actuales (Sevares y Krzemien, 2012; Fornillo, 2015).

Uno de los obstáculos que surge frente a estos proyectos trasnacionales de exploración minera es el ejercicio de la soberanía por parte de los pueblos propietarios de los recursos naturales y/ o políticas de industrialización de los minerales (litio, cobre, plata, entre otros). En palabras de Mónica Bruckmann (2012):

Una de las principales amenazas a los proyectos hegemónicos que buscan hacerse del control de los recursos naturales es la capacidad de América Latina para recuperar la soberanía sobre la gestión de dichos recursos estratégicos, y poder establecer políticas de explotación y uso a nivel latinoamericano. (p. 29)

Esto se manifiesta en la iniciativa del gobierno boliviano de Evo Morales de industrializar el litio y en la ley sancionada en la provincia argentina de Jujuy, que le asigna carácter estratégico a dicho recurso. La ley sancionada en 2011 entiende que el litio debe ser industrializado en su territorio para beneficio de su comunidad y en respeto al entorno ambiental. También, legisladores nacionales propusieron la creación de una empresa nacional que se encargue de la producción, industrialización y comercialización del litio. Sin embargo, los cambios en la orientación política del gobierno de Jujuy y del gobierno nacional a fines de 2015 significaron el abandono de estas iniciativas de industrialización del litio.

Además, debemos mencionar las experiencias de las asambleas vecinales de la cordillera y precordillera de Argentina. Las cuales en ocasiones han logrado detener proyectos de megaminería, en defensa de la vida y los recursos hídricos. Por caso, podemos mencionar la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel por el No a la Mina contra la extracción de oro, la lucha de la Asamblea El Algarrobo de Andalgalá contra el proyecto de megaminería de Agua Rica, la experiencia de Chilecito y Famatina contra la explotación del Cerro Famatina y la experiencia de los vecinos de Uspallata contra la Mina San Jorge bajo el lema “Si a la vida, No a la Minería Metalífera a Cielo Abierto”, entre otros casos (Viale et al, 2011).

Finalmente Argentina produce cinc y cuarzo. Si bien estos minerales son cruciales para la producción de paneles solares son exportados principalmente a países latinoamericanos. Alemania se provee de los mismos en países europeos. Tampoco las empresas extractivas están vinculadas a Alemania directamente (OEC, 2017).

126 Entonces, el acceso a minerales argentinos para Alemania se encuentra garantizado en su legislación vigente y la presencia en el país de empresas mineras trasnacionales. A diferencia de Argentina, Alemania ha firmado acuerdos de cooperación internacional con otros países abastecedores de minerales como Chile y Perú. Estos dos son proveedores de mayor relevancia para Alemania.

Particular es la situación del litio, recurso estratégico y concentrado geográficamente, que ha despertado mayor interés por parte del capital alemán. Si bien el país germano no se abastece actualmente de litio en Argentina, ha garantizado su abastecimiento futuro al asociar sus principales empresas automotrices con las empresas extractivas del mineral en Argentina.

Hasta aquí, podemos afirmar que la estrategia energética internacional de Alemania implica que este país se abastezca de minerales claves para sustituir los combustibles fósiles. Alemania utiliza el marco jurídico flexible vigente en Argentina que permite el desarrollo de empresas extranjeras, las cuales se asocian a empresas alemanas o son permeables a recibir inversiones germanas.

Ahora bien, el desarrollo de la actividad minera tiene un gran impacto ambiental. Las explotaciones son en su mayoría yacimientos a cielo abierto. Los mismos utilizan grandes cantidades de explosivos y sustancias peligrosas como cianuro, sulfuros, etc. Su impacto ambiental es irreversible, perjudica la salud del ser humano y las actividades agrícolas que se desarrolle en las proximidades a la explotación.

Además, la actividad minera a cielo abierto utiliza hasta agotar las fuentes de agua o las utiliza en magnitudes gigantescas, lo que implica una profunda afectación a la flora, la fauna, el hábitat y el paisaje local. Por caso, el yacimiento minero de cobre, plata y oro de Bajo La Alumbrera tiene otorgado por ley 1000 litros por segundo, cuyo impacto en la región es severo considerando la poca disponibilidad hídrica de la provincia de Catamarca. También, implica un altísimo consumo de energía. Por ejemplo, Bajo La Alumbrera consume casi tanta energía como la cuidad capital de Catamarca, San Fernando del Valle de Catamarca.

Asimismo, esta actividad extractiva ejerce una fuerte presión sobre las regiones linderas si se tienen en cuenta las rutas y caminos públicos a utilizar por camiones de gran porte, el ingreso y traslado de sustancias peligrosas y explosivos, y la utilización de vías férreas y puertos. Esto se traduce en presiones para la realización de cuantiosas obras públicas determinadas por los capitales extranjeros y no por las necesidades de las comunidades locales (Viale et al., 2011).

127 Considerando lo antes mencionado, la estrategia energética alemana de acceso a recursos minerales implica la externalización de costos ambientales hacia Argentina. Alemania, al proveerse de minerales, utiliza el territorio argentino como parte de su espacio ambiental para depositar los daños ambientales que conlleva sostener su alto consumo energético y el desarrollo de fuentes de energía renovables.

B. Acceso a agrocombustibles

Como ya mencionamos en el capitulo tres, Alemania importaba grandes cantidades de agrocombustibles hasta mediados de 2012. Su acceso era uno de los lineamientos de su estrategia energética internacional. Ante el desarrollo de su capacidad industrial para la elaboración de los mismos, Alemania sólo continuó importando soja y otros productos oleaginosos desde Estados Unidos, Brasil, Paraguay, Canadá y Australia (OEC, 2017).

Argentina es uno de los principales productores mundiales de agrocombustibles y exporta desde 2008 alrededor del 60 % de su producción anual. Hasta 2012, el principal destino de las exportaciones argentinas era la UE, principalmente Alemania (Chidiak y Rozemberg, 2016). Luego de ese año, las compras de Alemania y de la UE cayeron hasta el 1 % del total en 2015. A partir de ese momento, los agrocombustibles argentinos se dirigieron mayormente a China79. Además la soja, el aceite de soja y otros productos oleaginosos que se utilizan para la elaboración de agrocombustibles son exportados mayormente a China e India desde el año 2000 (OEC, 2017).

En Argentina, la trasnacional alemana BASF es una de las empresas que más ha invertido en el desarrollo de la agricultura industrial. También se destaca la presencia de la alemana Bayer que durante 2016 anunció su fusión con la semillera Monsanto. Junto a otras a otras trasnacionales como Dreyfus, Cargill-Banks, Bunge y Glencore (en proceso de fusión), Dow-DuPont, UnitedBio, ChemChina-Syngenta, B.H. Biocombstibles y Vicentín, Bayer-Monsanto y BASF son las empresas que desarrollan gran parte de la actividad agricultura industrial en el país. Las mismas controlan desde la producción hasta la comercialización la soja y de agrocombustibles en el país y en el

79El Cronista (2017). “Biodiesel: ¿la reapertura europea compensará el cierre de EE.UU.?”. Disponible

en: https://www.cronista.com/economiapolitica/Biodiesel-puede-la-reapertura-europea-compensar-el- cierre-de-EE.UU.-20170907-0092.html (Consultado: 11/10/2017).

128 extranjero. El origen de los capitales de las empresas trasnacionales que desarrollan la agricultura industrial en el país es mayormente global80.

Alemania lograba acceder a los agrocombustibles argentinos a través de las trasnacionales antes mencionadas que operan en el país. Cabe destacar el rol del Régimen de Promoción para la Producción y Uso Sustentables de Biocombustibles Ley 26.093, sancionada en 2006. Como la producción de agrocombustibles se exporta mayormente, dicho régimen significó para Alemania una garantía del crecimiento de la producción local. El artículo 7 de la ley 26.093 establece que todo combustible líquido caracterizado como gasoil o diesel oil que se comercialice dentro del territorio nacional debe ser mezclado en un porcentaje mínimo del 5 % con biodiesel. Adicionalmente el artículo 14 crea un régimen de estímulos fiscales y exenciones impositivas que consiste en la devolución del impuesto al valor agregado o la amortización acelerada del capital81.

En Argentina, frente al crecimiento de la agricultura industrial y del uso de agroquímicos se posicionan las luchas de las asambleas vecinales que denuncian la contaminación generada y perjuicios para la salud humana. Desde finales de 2001, las “Madres de Barrio Ituzaingó Anexo” se han movilizado ante el crecimiento de casos de cáncer en su localidad, han impulsado proyectos de prohibición de agroquímicos y llevado ante la justicia por primera vez caos de fumigaciones ilegales. Desde 2005 el Grupo de Reflexión Rural (GRR), la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) y el Centro de Protección a la Naturaleza (CeProNat) llevan adelante acciones y campañas bajo el lema “Paren de Fumugar”. A partir de 2011, en la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas, los vecinos organizados en la asamblea “Malvinas Lucha por la Vida” se opusieron a la instalación de una megaplanta procesadora de semillas de Monsanto. Su objetivo fue alcanzado a mediado de 2014 y su repercusión evitó que la empresa Syngenta instalara una fábrica de similares características en la provincia de Córdoba (Blois, 2016). Al igual que ocurre con las asambleas vecinales que se oponen a los proyectos de megaminería, dichas organizaciones políticas contrarias el agronegocio

80Bertello. F. (2016). “Bayer-Monsanto, una operación con impacto local”, en La Nación. Disponible en:

http://www.lanacion.com.ar/1901838-bayer-monsanto-una-operacion-con-impacto-local (Consultado: 25/082017).

81 Noticias sobre biodiesel en Argentina (2007) “¿Cuál es el alcance de la promoción fiscal para los biocombustibles?”. Disponible en: https://biodiesel.com.ar/185/cual-es-el-alcance-de-la-promocion- fiscal-para-biocombustibles (Consultado: 22/08/2017).

129 significan una amenaza a proyectos que buscan hacerse del control de los recursos naturales y del espacio ambiental.

El impacto ambiental de la producción de soja para agrocombustibles en Argentina conlleva el desgaste de los suelos en primera instancia. Además, implica mayor deforestación por la expansión de la frontera agrícola, lo que incrementan las emisiones de GEI. También los agroquímicos que se utilizan resultan perjudiciales para el ambiente, la salud humana y la biodiversidad (Albiol, 2013).

Por otro lado, las plantas de elaboración de semillas transgénicas y de derivados de la soja son contaminantes del agua, los suelos y el aire. Finalmente, se debe considerar los procesos de exportación de agua que implica la producción de soja, aceite de soja y agrocombustibles (Honty, 2011).

Antes del cierre del mercado europeo a los agrocombustibles argentinos, Alemania externalizaba los costos ambientales de la producción de energía al sustituir la quema de combustibles fósiles y energía nuclear por biomasa importada. Las principales consecuencias ambientales de la producción de soja y sus derivados permanecían en Argentina, mientras que en Alemania se llevaba a cabo el consumo final, la etapa más limpia del proceso productivo en términos ambientales. De esta forma, la exportación de agrocombustibles implicaba la utilización del territorio argentino como parte del espacio ambiental alemán. El país germano lograba lo antes dicho a partir de las trasnacionales que operan en el país y encontraba en el Régimen de Promoción de Biocombustibles una garantía de expansión de la producción de agrocombustibles.

C. Inversiones en energía

En relación a la estrategia energética internacional alemana de fomento de energías renovables en el mundo, en Argentina podemos destacar la presencia de empresas trasnacionales involucradas en su desarrollo. Su actuación debe ser comprendida considerando las características de la matriz energética argentina y del marco jurídico vigente.

La matriz energética argentina es abastecida mayormente por petróleo (36 %), gas natural (49 %) y energía hidroeléctrica (11%). Luego, la energía nuclear aporta el 2 % del total mientras, el carbón y las energías renovables suman un 1 % cada una (Ver Gráfico 11) (BP Stats 2016).

130

Fuente: grafico de elaboración propia en base a datos de BP Stats (2016)

En comparación con el año 2003, la energía hidroeléctrica incrementó su participación en la matriz energética en 5 puntos porcentuales, el gas natural en 6 puntos porcentuales y las energías renovables alcanzaron el 1 % del total. Por otro lado, el petróleo descendió su participación en más de 10 puntos. La participación del resto de las energías se mantuvo sin cambios (Ver Gráfico 12) (Freda, 2004).

Fuente: Freda (2004).

Sobre el total de la energía consumida en Argentina en 2015, alrededor del 30 % es energía eléctrica, la cual proviene en un 58 % de la quema de combustibles fósiles, y el

Petroleo 36% Gas natural 49% Carbón 1% Energía Nuclear 2% Energía Hidraulica 11% Energías renovables 1%

Gráfico 11: Matriz energética Argentina

(2015)

Petroleo 47% Gas Natural 43% Carbón 1% Energía Nuclear 2% Energía Hidroelectrica 6% Otras 1%

Gráfico 12: Matriz energética Argentina

(2003)

131 resto es aportado por la energía hidroeléctrica, nuclear y renovable (BP Stats, 2016). La fuente renovable contribuye aproximadamente con el 3 % del total de la energía eléctrica consumida. La ley 27.191 de energía eléctrica renovable establece que debe incrementarse dicho porcentaje al 8 % para 2017 y al 20 % para 2025 (art.5, ley 27.191). La ley fue sancionada en 2015 y modifica la anterior ley n° 26.190 de 2006 que creó el “Régimen de Fomento Nacional para el uso de Fuentes Renovables de Energía destinada a la Producción de Energía Eléctrica”. El anterior marco jurídico establece estímulos fiscales, exenciones impositivas y crea el Fondo para el Desarrollo de Energías Renovables (FODER).

Según el artículo 7 de la ley, el objetivo de FODER es:

El otorgamiento de préstamos, la realización de aportes de capital y adquisición de todo otro instrumento financiero destinado a la ejecución y financiación de proyectos elegibles a fin de viabilizar la adquisición e instalación de bienes de capital o la fabricación de bienes u obras de infraestructura (art. 7, inc. 1, ley 27.191).

El mismo fondo contempla la utilización de recursos provenientes del Tesoro Nacional para el desarrollo de fuentes de energía renovable en el país .La ley también extiende beneficios a:

La importación de bienes de capital, partes, componentes e insumos destinados a la producción de equipamiento de generación eléctrica de fuente renovable y a bienes intermedios en la cadena de valor de fabricación de equipamiento de generación eléctrica de fuente renovable tanto cuando su destino sea la venta dentro del país como la exportación, siempre que se acredite que no existe producción nacional de los bienes a importa (art. 14, ley 27.191).

Es importante aclarar que en el artículo 4, inciso 6, se establece como requisito para el otorgamiento de beneficios que los proyectos posean como mínimo un 30 % de componentes nacionales en sus instalaciones electromecánicas. Además, se establecen beneficios adicionales (reducción de impuestos nacionales) a proyectos que acrediten un 60 % de integración de componentes nacionales en las instalaciones electromecánicas. Adicionalmente, se establece en el artículo 7, inciso 5, que se priorizaran los

132 emprendimientos que acrediten fehacientemente mayor porcentaje de integración de componentes nacionales. A tales efectos, el FODER reducirá las tasas de intereses de préstamos o instrumentos financieros dados.

Para el cumplimiento de los objetivos de la ley sancionada en 2006, en 2009 se creó el programa Generación de Energía Eléctrica a partir de Fuentes Renovables (GENREN) que estuvo en funcionamiento hasta mediados de 2016. En 2011 y 2012, el programa adjudicó 12 proyectos de energía a la española Isolux, y a las firmas argentinas Emgasud (actualmente GENNEIA), Industria Metalúrgica Pescarmona Sociedad Anónima (IMPSA), IECSA (Grupo Calcaterra), Sogesic, Patagonia Wind Energy, Central térmica Mendoza, Nor Aldyl, International New Energies y a Energías Sustentables SA. Ninguna de las empresas adjudicatarias es de origen alemán o sus capitales se vinculan directamente a dicho país (BN américas, 2017). Es importante resaltar que la empresa alemana SOWITec participó en el proceso de licitaciones. Sin embargo, no logró ser adjudicataria de ningún proyecto.

Alemania encuentra en el marco jurídico antes desarrollado una garantía de expansión del mercado eléctrico renovable argentino. Sin embargo, se ve limitado por los porcentajes de uso de componentes nacionales que establece la ley.

La energía eólica proporciona más de la mitad del total de la energía renovable que se consume en Argentina, principalmente a partir del parque eólico de Rawson, de Loma Negra en Chubut, y de Arauco en La Rioja. El desarrollo de estos parques eólicos se encuentra enmarcado dentro del Plan Estratégico Nacional de Energía Eólica, cuyos aspectos centrales son:

1. Confección de mapa del potencial eólico del país. 2. Desarrollar la industria eólica local.

3. Adecuación de infraestructuras asociadas. 4. Desarrollo y explotación de parques eólicos.

El plan fue lanzado por la administración Kirchner en 2005 e implementado a través del Ministerio nacional de Obras Publicas y ENARSA (Cárdenas, 2011). Como mencionamos, dicho plan propone como eje central el desarrollo de la industria eólica local. Esto se traduce en sustituir importaciones, beneficios para empresas de capital local y limitar el ingreso de bienes extranjeros. Para Alemania, el plan implica un límite para la exportación de bienes de capital vinculados a energía renovable.

A la producción de energía eólica, le sigue la producción de energía biomasa, cuyos proyectos se encuentran mayormente en la provincia de Buenos Aires, Santa Fe y en la

133 región Mesopotámica. Finalmente le sigue la energía solar, cuyos principales parques se encuentran en San Juan y San Luis.

Pese a los límites que encuentra Alemania en el marco jurídico vigente y en los programas nacionales, se pueden mencionar varias empresas alemanas que han participado en el desarrollo de energías renovables en Argentina.

En primera instancia, la desarrolladora alemana ABO Winds está trabajando sobre 9 proyectos y ha vendido 6 proyectos de energía eólica de 350MW listos para construirse en las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Río Negro y Santa Cruz.

Su primer proyecto fue “La Banderita” en la provincia de La Pampa a mediados de 2006. Diez años más tarde, la instalación definitiva de 11 aerogeneradores fue adjudicada al Grupo Frali, vinculado al grupo argentino Frávega82. Cabe aclarar que los