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Deterministic two-stage supply chain coordination and optimization under

CHAPTER 2 Literature Review

2.2 Deterministic two-stage supply chain coordination and optimization under

L

as imágenes se pueden contemplar no sólo como un documento histórico, sino que también pueden analizarse elementos ofrecidos por la “iconología” y la “iconografía”. La iconología estudia las denominaciones visuales del arte, en términos de la representación de las virtudes, vicios y otras cosas morales o naturales, con la figura o apariencia de personas. Es la ciencia que estudia las imágenes emblemas, alegorías y monumentos con que los artistas representan a los personajes históricos, religiosos o mitológicos. Busca estudiar las imágenes en todos sus aspectos, en términos de la comparación y clasificación, incluso pretendiendo ofrecer leyes o reglas para conocer su antigüedad y diversos significados e interpretaciones. En fin, se trata de explicar el porqué de las imágenes en un contexto determinado.

Es Aby Warburg, estudioso alemán, quien propone una interpretación cultural de la forma artística y le da el nombre de “iconología”, aunque sus antecedentes se remontan a 1593 con la publicación de un libro de imágenes a cargo de Cesare Ripa (2002). La propuesta se constituye en una ampliación del campo de la investigación iconográfica tradicional, apoyada en un método para investigar el arte del Renacimiento. Gómez (2003, 5) nos recuerda también que “con Warburg, la iconología se convierte en una rama de las ciencias históricas para el estudio de las civilizaciones; sobre este punto el nuevo método no estuvo exento de muchas críticas, que le imputaban la valorización del puro contenido en menoscabo de la calidad artística”. Le correspondió a Panofsky formular sus objetivos en términos teóricos y quizás por ello se le reconoce como el fundador de la iconología como disciplina académica. Es necesario señalar que ambos términos en algunos casos son tomados como sinónimos y en otros se trata de diferenciarlos, como en este caso.

La iconología tiene, en su fundamentación epistemológica, relaciones con la hermenéutica. Gómez (2003, 5-8) argumenta que “las conexiones más notables son la visión histórica como principio fundamental y el ´círculo hermenéutico´ como método básico de interpretación”. El análisis estético de las pinturas y obras de arte también es un elemento substancial a considerar en cualquier interpretación histórica.

La iconología enriquece a la iconografía, cuya finalidad, se sabe, es la descripción de las imágenes, pero además y de acuerdo con Panofsky (1957, 32) es un método de interpretación. Es también, la iconografía, una rama de la historia del arte que se ocupa de la significación e interpretación de las obras de arte y se convierte en su herramienta fundamental para su interpretación (Panofsky 1939, 3). Es también una herramienta de clasificación de las imágenes.

En cualquier caso la iconología y la iconografía dependen de lo que podamos ver y de los objetos que queramos considerar.

Panofsky (1939, 14-15; 1957, 26-54) propone para efectos de la interpretación sobre la significación de las obras de arte tres niveles secuenciales de análisis. El primer nivel analítico consiste en lograr la descripción preiconográfica (Pre- iconographical description –and pseudo-formal análisis–), que consiste en: • Identificar las formas puras –representaciones de objetos, humanos, plantas,

etc.–.

• Captar las relaciones mutuas –acontecimientos o cualidades expresivas–. Lograda esta percepción formal se busca el significado fáctico, el cual se logra con:

• Identificar ciertas formas visibles con ciertos objetos conocidos, a partir de la experiencia práctica.

• Analizar la obra dentro del campo estilístico ubicándola en el periodo artístico que el tratamiento de sus formas indiquen.

• Determinar el asunto material tanto en lo formal como en lo expresivo.

La identificación de objetos y acciones produce un sentimiento que se llama significado expresivo y que funciona por empatía.

Doucet (2008, 6) señala que “se necesita de sensibilidad para comprenderlo, o bien partir de la experiencia práctica cotidiana con los objetos”. La enumeración de los motivos es una descripción pre-iconográfica. En otras palabras, en este nivel

lo que se busca es describir lo que perciben los sentidos, es un reconocimiento de realidad a través de los sentidos; pero también es apropiarse de la historia del estilo. El segundo nivel analítico es el iconográfico (Iconographical analysis). Es la significación secundaria o convencional y es el reconocimiento de la figura. Lo que se traduce como:

• Explicar y clasificar dentro de una cultura determinada la imagen. • Determinar el tema.

• Analizar los elementos que acompañan la obra, sus diferentes atributos o características, siguiendo los preceptos que este método impone.

• Construir el mundo de las imágenes, historias y alegorías.

La clave de este nivel está en relacionar los motivos artísticos con los conceptos, para que surja la iconografía, y con ello la historia de los tipos de arte.

Finalmente, el tercer nivel es el iconológico (Iconographical interpretation). Es este nivel se espera descubrir e interpretar los valores simbólicos, los que se perciben por los métodos compositivos y por significación iconográfica. Es lo que se llama el nivel de la significación intrínseca o de contenido. En esencia se trata de: • Descubrir los significados ocultos o valores simbólicos de una obra de arte. • Buscar la significación.

• Analizar la obra en su contexto cultural intentando comprender su significado en el tiempo en que se ejecutó.

La importancia del contexto es evidente. En palabras de Panofsky (1957, 28):

We could not construct a mental portrait of the man on the basis of this single action, but only by co-ordinating a large number of similar observations and by interpreting them in connection with our general information as to his period, nationality, class, intellectual traditions and so forth.*

Todos los anteriores niveles en su conjunto representan una historia de la tradición. De este modo, el historiador o intérprete requiere para lograr dicho análisis, de acuerdo con Gómez (2003, 8), los siguientes elementos:

* No podríamos hacer un retrato mental del hombre basado en este acto único. Esto sólo es posible si coordinamos un amplio número de observaciones similares y las interpretamos en relación con la información general de su período, nacionalidad, clase, tradiciones intelectuales, entre otros.

• Conocer el contexto cultural donde ocurren los acontecimientos que desea analizar.

• Tener un conocimiento amplio de la cultura en la cual se produce el fenómeno. • En el análisis preiconográfico es necesario un conocimiento práctico sobre

determinada cultura.

• La iconografía requiere nutrirse de las fuentes literarias. Asociar nuestros conocimientos para comprender lo que nuestros sentidos han captado, para acceder al significado convencional de las cosas; en otras palabras, al significado por todos conocido y aceptado.

• La iconología requiere el conocimiento de la historia de los símbolos.

La iconografía abre distintos escenarios y campos para tratar las imágenes. La descripción, identificación, clasificación, y el origen y evolución de la imagen son algunos de ellos. Estos campos de acción son de interés común para los historiadores. Para ser consecuentes vamos a limitarnos, en lo que sigue, al potencial de análisis aplicado a la fotografía desde la perspectiva de la investigación histórica.

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