Part II: Selecting and Building a Use Estimation System
Step 4: Develop the Mailback Questionnaire
que entró en su corazón. Algo trágico iba a suceder. Se acordó de su niño que estaba en la escuela. "Entendí que era una advertencia de Dios y comencé a orar. Oré hasta sentir un gran
alivio. Me puse de pie y di gracias a Dios.
Cuando vi a mi hijo regresar corriendo de la escuela, salí fuera de la casa a recibirlo. Me informaron que el niñito del vecino había sido golpeado por un automóvil. Mi niño tenía una expresión de asombro en su cara. Me dijo: "Mamá, ese carro debió haberme golpeado a mí también, porque yo cruzaba la calle junto al otro niño, pero algo como un viento me levantó y me sacó fuera de la carretera." Le dije que fue la mano de Dios que lo libró del peligro terrible.
Era el resultado de la oración ferviente que atravesó a través de la trampa del enemigo para destruir el niño de la sierva de Dios. Aleluya.
3. Seis hermanos en la fe guiaban una noche moviéndose hacia la ciudad de Toronto. Era como la 1 :00 A.M. Al entrar en un trecho muy solitario vieron una bandera blanca que hacía señales a un lado de la carretera. Pensando que había alguien herido detuvieron el auto y dieron marcha atrás hacia el lugar donde habían visto la bandera.
Dos hombres con los sombreros bien inclinados sobre los rostros se movieron hacia el carro. Ellos le pusieron los seguros a las puertas. Los hombres se pararon a ambos lados del vehículo y trataron de abrir las puertas. No se veían luces de carro alguno en la carretera. Los hombres demandaban que los llevaran a pesar de que el carro iba lleno. "Entonces oramos a
Dios que nos salvara y de pronto aparecieron dos luces muy
brillantes que inundaron nuestro auto de luz y aún todo el frente del mismo. Las luces eran tan fuertes que los hombres soltaron las puertas y se pararon a mirar las luces. Nosotros aprovechamos para partir a toda prisa.
Miramos hacia atrás a ver si el carro nos seguía, pero sólo se veía la figura de los hombres, más no había luz alguna. DIMOS GRACIAS A DIOS POR CONTESTAR NUESTRA ORACION. Aleluya.
4. Durante los últimos días de fa guerra civil, el Estado de Georgia, sufrió de una terrible sequía que secó todos los arro yuelos menores y los pozos de la región. No quedó fuentes de agua alguna para suplir a los miles de prisioneros federales con finados en aquel campamento. Muchos tenían fiebre y la sed se acentuaba.
Esa condición existió por días. Los hombres en su delirio, hacían hoyos en la tierra en un esfuerzo desesperado por encon trar agua. Finalmente, y ya sin fuerzas ni para moverse, cayeron de rodillas y oraron a Dios que les enviara alivio.
Mientras oraban cayó un rayo que golpeó el lado de la coli na. Una fuente de agua fresca y cristalina brotó al instante y los hombres calmaron la sed abrasadora que les consumía. Su oración ferviente había sido milagrosamente contestada. Gloria a Dios.
5. Cuenta una pareja cristiana que durante la última guerra mundial sus cuatro muchachos fueron llamados al servicio militar. Ambos oraron y reclamaron la PROMESA DEL SEÑOR EN EL SALMO 91: 11 que dice: "PUES A SUS AN GELES MANDARAN ACERCA DE TI, QUE TE GUARDEN EN TODOS TUS CAMINOS." Al finalizar la guerra los cuatro regresaron completamente salvos. Aleluya.
En agosto 1943- recibieron carta de uno de ellos. Iban a tratar de tomar la Isla de Kiska donde como 10,000 japoneses estaban bien fortificados y escondidos. La Isla fue bombardea-
da, pero todos los lugares de entrada estaban bien defendidos. Parecía imposible entrar y tomarla.
La pareja de hermanos oraron fervientemente a Dios y le pidieron que no matara a los japoneses1 pero que los sacara a
todos de la isla. "Parecía algo imposible, pero creíamos que no
hay nada imposible para Dios."
Abrieron la Biblia para una promesa y leyeron en Daniel 6:27 que dice: "EL SALVA y LIBRA, Y HACE SEÑALES Y
MARA VILLAS EN EL CIELO Y EN LA TIERRA." ... Un reportero del periódico describiendo el ataque dijo: "Como 10,000 japoneses pudieron desaparecer de la isla de Kiska sin ser descubiertos; es un milagro." Cuando los soldados americanos invadieron a las 2:00 A.M., ni un sólo tiro fue disparado.
Nuestro Dios es refugio y poderosa fortaleza. Aleluya. ó. La Sra. W. Gowe, cuenta cómo por \a orndón, Dios \ib16 milagrosamente a su hijo, el capitán Wilford D. Gower en Alemania, en la 2nda. Guerra Mundial.
A las 2:00 A.M. ella y su hija, la evangelista Wilma Gower, fueron despertadas por un ángel,,que se Jes apareció y las tocó, y les hizo entender que su hijo estaba en gran peligro. Comen zaron a orar por él con gran desesperación hasta que la carga de
oración fue quitada. Entendieron que Díos las había escuchado
y la oración había sido contestada. Gloria a Dios.
Más tarde el capitán les describió lo que había sucedido. A la hora exacta en que ellas oraban, a él le dieron órdenes de reconocer un territorio para una misión especial. Hubo un error en las órdenes y él se encontró entre el fu,ego de cañones de americanos y alemanes. Las balas silbaban a su alrededor. Tratando de volver atrás, se detuvo cerca de un árbol y si hubiese extendido la mano hubiese podido tocar varios soldados alemanes. Ellos no lo vieron y Dios lo guió milagrosamente de vuelta a sus hombres sin un rasguño.
En los 20 meses de combate nunca recibió ni la más leve herida y regresó sano y salvo al finalizar el conflicto. Gloria a Dios.
7. Durante la 1 ra. Guerra Mundial, y para el comienzo del