El primer paso consiste crear un objetivo o blanco, expresado en términos positivos, de lo que pretendemos lograr. El objetivo debe ser muy claro y específico.
Por expresado en términos positivos nos referimos al hecho de que el objetivo debe basarse en lo que quieres y no en lo que no quieres, por ejemplo, alguien puede establecerse como objetivo “No volveré a ser rechazado por una chica”, obviamente esta formulación no es aceptable pero puede transformarse en un buen blanco fácilmente con sólo concentrarse en lo que desea, el objetivo
podría plantearse de este modo “Haré todo lo correcto para que las chicas me acepten.”.
Puesto que estoy planteándome conquistar a una chica en particular, mi objetivo luce de la siguiente forma:
“Conquistar a Carolina”
Este objetivo es bastante claro y está expresado en términos positivos. Aún así, es difícil de lograr debido a que la mente tiene distintos componentes que hablan todos un idioma distinto y tienen agendas diferentes como para prestar atención a su deseo consciente recién expresado. Las partes que integran el cerebro y los idiomas que hablan se listan a continuación:
• El lado derecho del cerebro: Arreglo, ritmo y sonido. • El lado izquierdo del cerebro: Palabras y lógica. • El cerebro medio: Emociones
• El tallo cerebral: Estímulo físico y respuestas.
Por ello, puedes repetir mil veces tu objetivo y no conseguir resultados debido a que sólo estás empleando palabras, el lenguaje del lado izquierdo del cerebro, lenguaje que los otros tres componentes del cerebro no entienden y al que no prestarán atención.
Para potenciar el logro de tu objetivo es necesario que te comuniques con los cuatros componentes de tu cerebro empleando el lenguaje que cada uno de ellos ocupa, de esta forma todos los componentes prestarán atención al objetivo
y trabajarán juntos para alcanzarlo, dotándote de un gran poder y certeza de logro.
¿Cómo lograrlo?, Los recuerdos son una excelente herramienta, debido a que estos ya existen en los cuatro idiomas que el cerebro habla. Por eso, no hay como recordar una experiencia y modificarla hasta obtenerla exactamente tal y como la deseas. A esto se le denomina metastory.
Por ejemplo, mi objetivo de conquistar a Carolina trae a mi mente el recuerdo de cuando conquisté a otra chica parecida a ella en muchos aspectos. Así que tomo papel y bolígrafo y escribo:
Estoy disfrutando un agradable fin de semana y mirando la fotografía que nos tomaron a Claudia y a mí cuando caminábamos a la orilla del mar. Recuerdo que fue el mismo día en que ella aceptó ser mi novia, después de habérselo pedido en varias ocasiones sin éxito.
Cuando le propuse que fuera mi novia una vez más y aceptó me sentí muy contento por haber logrado mi objetivo, pero a la vez triste por haber tenido que rogarle tantas veces. Incluso llegué a sospechar que en realidad no lo había hecho porque yo le gustara sino porque se había aburrido de mi insistencia y no tuvo más remedio que aceptar.
Después de que aceptó nos dimos nuestro primer beso y resultó en una experiencia maravillosa. Sin embargo, fue consecuencia de mi persistencia. Hubiera preferido captar su atención y hacerla sentir atraída hacia mí desde el día que la conocí, en lugar de haberla perseguido durante tanto tiempo.
Nota como la experiencia anterior incluye todos los patrones de lenguaje que emplean las diferentes partes del cerebro: palabras, lógica, emociones, estímulo físico y respuestas. El siguiente paso consiste en calificar la experiencia en un nivel del 1 al 10 donde 1 equivale a “horrible” y 10 a “lo máximo”. En este caso la idea de haber tenido que esperar y rogar me resulta “patética” por lo que califico la experiencia con un 1.
Esta experiencia, por lo tanto, no me sirve para el logro de mi objetivo, porque es indispensable que la metastory posea una calificación de 10. Por ello, me mantengo modificándola hasta que resulte en una experiencia maravillosa. Agregaré pues algunas cosas y eliminaré otras. Las adiciones se muestran subrayadas y las sustracciones tachadas:
Estoy disfrutando un agradable fin de semana y mirando la fotografía que nos tomaron a Claudia y a mí cuando caminábamos a la orilla del mar. Recuerdo que fue el mismo día en que ella aceptó ser mi novia. después de habérselo pedido en varias ocasiones sin éxito.
Cuando le propuse que fuera mi novia una vez más y aceptó me sentí muy contento por haber logrado mi objetivo, pero a la vez triste por haber tenido que rogarle tantas veces. Incluso llegué a sospechar que en realidad no lo había hecho porque yo le gustara sino porque se había aburrido de mi insistencia y no tuvo más remedio que aceptar, pero más por el hecho de haberlo conseguido al primer intento y a muy pocos días de habernos conocido.
Después de que aceptó nos dimos nuestro primer beso y resultó en una experiencia maravillosa. Sin embargo, fue consecuencia de mi persistencia.
Hubiera preferido captar su atención y hacerla sentir atraída hacia mí desde el día que la conocí, en lugar de haberla perseguido durante tanto tiempo.
Ahora que lo recuerdo me siento muy a gusto de saber que puedo conquistar fácilmente y hacer feliz a cualquier mujer. Me siento muy feliz con mi nueva vida amorosa y sexual y preparado para conquistar a Carolina en menos de una semana.
Ahora que he modificado la experiencia y vuelvo a emitir una calificación intuitiva para mí es un auténtico 10, en caso de que la calificación fuera menor a 10 debería afinar el recuerdo tantas veces como fuera necesario hasta obtener un 10 perfecto. Este 10 perfecto indica que todas las partes del cerebro trabajan en armonía.
Si bien, no ha cambiado nada en el pasado, al modificarse la experiencia hasta obtener un 10 de calificación en cuanto a deseable esta funciona como una instrucción al inconsciente, indicándola a dónde deseas ir.
Ahora bien. El proceso completo para crear objetivos de logro básico es:
1.- Escribe tu objetivo. Ejemplo: “Yo conquistaré a Carolina antes de 10 días” 2.- Responde a lo que has escrito, ¿Cuáles son tus recuerdos, sentimientos e
ideas relacionados con tu objetivo?
3.- Elabora una descripción detallada de los recuerdos que vienen a tu mente.
no las de otros. Recuerda que tú no puedes mandar en las acciones de los
demás. Nota que mi objetivo dice “Yo conquistaré a Carolina” en lugar de “Carolina me hará caso”, lo que involucraría una acción de ella y no mía. Sin embargo, bajo ciertas condiciones esto funcionará, por ejemplo al establecer un objetivo como “Conquistaré mujeres tan fácilmente como lo hace Juan”, en este caso el objetivo trabajará bien porque involucra las acciones propias con base en un modelo exterior, algo similar al ejercicio de Igualando Por Imitación de PNL que se presentó en un capítulo previo.
5.- Califica cuán agradable resulta el recuerdo en una escala del 1 al 10. Si es menor a 10 mantente modificándolo hasta que sea un perfecto 10 en la
escala de placer.
6.- Evalúa el grado de dificultad para alcanzar el objetivo. ¿Cuán difícil
de conseguir piensas que te resultará, intuitivamente, el resultado solicitado, en una escala del 1 al 10, donde 1 es casi automático y 10 prácticamente imposible? Si tu objetivo se encuentra en una escala del 1 al 5 el proceso del logro básico funcionará, para objetivos arriba de 5 en dificultad es recomendable el proceso del superlogro que no se reseña aquí. Normalmente seducir a una mujer en particular es algo que se logra bien con un proceso de logro básico, salvo que intentaras ligarte a una estrella de cine, a una cantante como Shakira, o a una top-model internacional.
7.- Incorpora el factor de seguridad. Es posible que realices el proceso
correctamente, pero al final te encuentres con que no te agrada el resultado que has obtenido porque lo que has solicitado no era lo mejor para ti. Esto se evita incorporando el factor de seguridad, colocando una frase como la siguiente al final de la metastorie: “Por favor, que esto o algo mejor suceda para mi mayor
bien y el de todos los involucrados”.