E. Benchmarks for Total Public Debt
IX. Issues for Discussion
3. Developing More Realistic Bound Tests
En términos de la negociación, formulación y adaptación de la política migratoria para la población retornada, en Ecuador y Colombia, se anota que, si bien aparecen en el mismo contexto histórico y bajo la sombrilla de una agenda latinoamericana que propende por los derechos de los migrantes, no son similares en todos los puntos. Los planes que surgen de las políticas como respuesta a la problemática del retorno varían en sus contenidos. Se trata de saber entonces cuales son las similitudes y diferencias de la
política de acuerdo al modelo de política migratoria establecido por las OI e inspirado por la agenda latinoamericana pero también de acuerdo a las especificidades de cada país.
De este modo, en Ecuador, hay que anotar que “el retorno estuvo acompañado de las dificultades personales, familiares y sociales propias a este tipo de situaciones, a las cuales se añadieron las confusiones generadas por una oferta pública dispersa, reflejo de un aparato institucional friccionado y a menudo poco coordinado” (W. Herrera, 2016b, p. 127). Cabe recordar que, en Ecuador la política no es negociada, sino que se formula directamente por el gobierno mientras que, en Colombia, si bien esta se establece también en los planes de desarrollo, sí se formula con la participación de la sociedad civil como un actor relevante en el proceso. En general, en Ecuador, la sociedad civil está de acuerdo con lo propuesto por el gobierno mientras que en Colombia hay propuestas que no se toman en cuenta en la formulación a pesar de ser expresadas. De nuevo hay que hacer un paréntesis en la temporalidad de la investigación pues, desde 2015 se formula un proyecto de ley migratoria en Ecuador que es negociado en los años siguientes y que llevará a la actual ley orgánica de movilidad humana que, fue discutida con la sociedad civil en las diferentes provincias y en el exterior.
Primero, se puede anotar que en ambos casos hay una selectividad del retornado que, como veremos más en detalle (Capítulo 6), está orientada hacia el desarrollo en el sentido de que es el emprendedor o el migrante calificado el más apetecido, aunque ello no va necesariamente en detrimento del migrante que retorna de manera forzada pues, el traslape de las categorías permitiría incluir un retorno forzado con un proyecto productivo, lo cual es el caso para los migrantes con mayor vulnerabilidad. La temporalidad del retorno es también un aspecto que se tiene en cuenta en la formulación de las políticas y, normalmente supera un año de estadía en el exterior.
Segundo, entre las diferencias de las políticas, analizadas desde los planes, se encuentran los enfoques que adoptan: por un lado, en Colombia, se enfatiza en un retorno voluntario con un perfil individualista y orientado hacia el desarrollo, muestra de la difusión del modelo de las OI. Por otro lado, en Ecuador se prioriza la movilidad humana que incluye a las familias transnacionales, pero se prioriza la migración calificada con fines de desarrollo como los profesionales de la salud o los educadores (transferencia de conocimientos) y se tienen en cuenta grupos poblaciones más específicos como, por ejemplo, los discapacitados. La visión desarrollista queda plasmada en ambos planes.
En síntesis, se trata de saber si las políticas están orientadas al migrante que aporta en términos de desarrollo económico y la respuesta es positiva: tanto en Colombia como en Ecuador se orientan hacia un tipo de migrante emprendedor, otro calificado y, finalmente uno que tiene aún las capacidades de trabajar dándoles menor importancia a los migrantes que llegan en situaciones de vulnerabilidad.
En este sentido, una particularidad de la política colombiana es el retorno humanitario o solidario que se fundamenta en una situación de vulnerabilidad del migrante. Esto se complejiza debido a la posibilidad de retorno de migrantes que salieron de manera forzada del país debido al conflicto y qué, si bien pueden acogerse a la Ley de Víctimas, pueden retornar de manera voluntaria por lo que se suma al retorno un enfoque reparador.
En el caso particular de la situación con Venezuela, algunas organizaciones de la sociedad civil han sugerido varias recomendaciones:
• Realizar una reforma a las leyes y políticas migratorias y de retorno.
• Desarrollar o informar sobre los instrumentos existentes para el registro de retornados y sus beneficios
• Capacitar a los funcionarios de las instituciones involucradas sobre los instrumentos y vías existentes para la acogida de los retornados y la efectiva garantía de sus derechos
• Proteger de manera especial a los retornados que cuentan con el estatuto de refugiados en Venezuela
• Impulsar mecanismos para evitar expulsiones colectivas y arbitrarias de colombianos del territorio venezolano.
• Construir un plan especial de atención que permita a las víctimas del conflicto armado que desean retornar proveniente, acceder a ayudas humanitarias y de programas de integración diferenciales (Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, 2018, p. 41)
Se han entonces formulado unas políticas a partir de un modelo que tiene un enfoque de derechos, pero también de desarrollo y pretende incluir a la totalidad de los retornados clasificándolos; esto se refleja en las políticas nacionales con lo que se pueden caracterizar desde una difusión del modelo. Sin embargo, se fija la atención en un
migrante retornado con plenas capacidades y en edad de trabajar por lo general, dejando fuera otra población. Por ello, haremos énfasis en estos tres tipos de proyectos orientados hacia la población retornada para luego determinar las falencias o limitaciones que tienen y concluir sobre los retos de las políticas desde una perspectiva desde el Sur.