7. Climate Finance for Food Security: A Framework for Analysis
7.7. Development of an Indicative Framework to Assess Effectiveness of Climate Finance
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y actores económicos en Jalisco
Planes, políticas
Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario y el Programa de Fortalecimiento de Empresas Sociales
El
imdec
es una asociación civil fundada en 1963, con la fi nalidad de impul- sar y participar en iniciativas ciudadanas. Principalmente, brinda servicios solidarios y profesionales, en lo educativo, comunicativo y organizativo, a los movimientos sociales populares y ciudadanos que pugnan por una trasformación de la sociedad. No depende de ninguna instancia guberna- mental ni está ligado orgánicamente a ningún grupo, partido político u organización religiosa.El
imdec
aceptó participar en el Programa de Fortalecimiento de Empre- sas Sociales (professio
). Rompió con ello una tradición netamente educa- tiva, pues era la primera vez que se involucraba de manera directa en proyec- tos económicos productivos.El
professio
es un proyecto a tres años, con un presupuesto de 3.3 millones de dólares y está formado por la Fundación Vamos y el Centro Mexicano de Filantropía. De este presupuesto, dos millones son proporcio- nados por el Banco Interamericano de Desarrollo (bid
) y el monto restante se deberá conseguir por aportaciones nacionales a cargo del grupoprofes-
sio
. Su objetivo es impulsar el desarrollo sostenible de empresas sociales ya existentes, mediante los organismos civiles y privados vinculados al desarro- llo. Se entiende como empresa social a aquella en la que los trabajadores son los dueños y que contribuye al desarrollo de su entorno. Los otros organis- mos funcionarán como capacitadores de estas (despachos, consultores, insti- tuciones de gobierno, etcétera).La justifi cación es que existen empresas sociales que necesitan capacitación para fortalecerse, pero que no lo hacen debido a factores como los costos o la ubicación. Por otro lado, hay gente capacitadora, pero que no sabe cómo aplicar sus conocimientos a una empresa social. Por último, se con- cibe el mercado de las empresas sociales como una vía posible para superar la pobreza, aunque no ha sido atendida.
María González, responsable de servicios profesionales del programa, explica que tras la apertura de la economía nacional al comercio exterior el redimensionamiento de la presencia del estado y de los programas de fomento económico, se abren nuevos horizontes. En los últimos diez años, asegura, las empresas sociales han tenido un papel cada vez mayor, ya que además de satisfacer necesidades sociales básicas se convierte en un actor económico en sectores como la producción agrícola, la atención a la salud y la producción
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La construcción de alternativas Capítulo 5
artesanal. Según González, entre las desventajas que tienen las empresas sociales se encuentran: la ausencia de asesores con conocimiento del sector, el aislamiento geográfi co, el desconocimiento del marco legal y fi scal que las rige, la falta de interés en la capacitación y los recursos limitados.
Explica que el
professio
pretende combatir estas desventajas con un modelo de capacitación y asistencia técnica que ofrezca a la empresa social y a las organizaciones asesoras, la posibilidad de prestar un servicio más efi - ciente y crear organizaciones sostenibles.Este es un proyecto piloto, dice, en tres entidades: Oaxaca (coordinado por el Centro de Apoyo al Movimiento Popular Oaxaqueño), Jalisco (apo- yado por el
imdec
) y Chihuahua (a cargo de la Fundación del Empresariado Chihuahuense).Agrega que el proyecto tiene tres fases: la primera es la elaboración de autodiagnósticos mediante talleres y con base en ejes temáticos para aterri- zar en cada estado con el objetivo de detectar las carencias de cada empresa social que participa; la segunda es el desarrollo de currículos, materiales y metodologías educativas, a través de talleres con los expertos de los despa- chos, las universidades y los organismos civiles de desarrollo, para tratar de sensibilizarlos al sector laboral, y por último la tercera, que tiene dos momentos: en el primero, se sigue un programa integral de capacitación a empresas sociales, organismos civiles de desarrollo y privados, es abierto y grupal, y se centra en las necesidades que fueron detectadas, y el segundo es de seguimiento intensivo a los proyectos de una muestra de empresas socia- les (13 en Jalisco) durante un año.
González encuentra una buena acogida al
professio
por parte del gobier- no, pues se complementa muy bien con varios de sus programas, a los que no se había podido dar seguimiento (bajo otros modelos de ayuda). Los pro- ductores, por su parte, según indica, también reciben el modelo como algo benéfi co, el proyecto plantea la profesionalización y el cambio de ideas entre los trabajadores, que sus empresas no pierdan su carácter social y solidario, pero que también sean un negocio rentable.El papel de los académicos en este sentido está en la creación de los currículos. María González detalla que se ha contactado con la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), el
iteso
, el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de Guadalajara y con los tecnológicos agropecuarios, para trabajar con el sector rural, pues las empresas sociales están en su mayoría en el interior del estado (agaveros y lecheros). Además, se cuenta con una apertura del gobierno en cuanto a las190
y actores económicos en Jalisco
Planes, políticas
regulaciones y en fi nanciamientos y el proyecto también ofrecerá las capaci- taciones.
González explica que la intención del
imdec
es que el modelo se extienda, una vez mostrada su funcionalidad tras la fase piloto apoyada por elbid,
a fi n de continuarlo por medio de otros apoyos y lograr que tenga incidencia en las políticas organizativas de los productores, pues es claro que la pura empresa social no es sufi ciente, y en consecuencia se generen más redes.María González concluye que la esperanza del
imdec
en este proyecto es que sea un detonante de otros procesos que apoyen el modelo de la empresa social, como una alternativa viable para superar la pobreza.En este apartado aparece retratada la evolución de las
osc
en los últimos años. Unas veces presionadas por las circunstancias (entre las que se cuenta el ajuste estructural), otras, por la misma gente para la que trabajan, lasosc
han tenido que ir modifi cando su perfi l educativo–organizativo popular hacia otro productivo e, incluso, a otro más que les enseñe a comercializar sus pro- ductos en un mercado abierto.
Así, las
osc
no le dan la espalda a la globalización, ni siquiera para plan- tear la defensa de los derechos laborales en unión con sindicatos de otros países que trabajen para las mismas compañías. A primera vista, esto no sólo es un paso lógico en la dinámica del ajuste estructural sino hasta benéfi co, como una estrategia desde los sectores más desfavorecidos.Sin embargo, aún con estas acciones caben varias dudas: ¿lleva esta evolu- ción a que las