Una vez entré en una discusión con un profesor mío al principio de mi carrera. Me preguntó: “si fueras uno de esos tipos atrapados en la montaña sin comida, y todo lo que pudieras hacer fuera recurrir al canibalismo para seguir vivo, ¿lo harías?” Dije que no estaba seguro. Era difícil saber lo que una persona haría en esas circunstancias. Seguramente esperaría todo lo posible antes de hacer algo tan drástico. Él asintió y dijo: “Comería, si me toca caer en esa situación. Soy un superviviente, y tendría que comer” Sus palabras no me impactaron mucho en ese momento, pero pasados los años he vuelto a la suposición que subyace en esa afirmación, y me ha ayudado a formar una de mis principales creencias en la vida.
O bien eres un superviviente, o no lo eres.
Sé que raras veces la vida puede ser condensada fácilmente en una afirmación tan simple, pero contiene mucha verdad, y es especialmente importante que un Alfa lo comprenda.
Los Alfas son supervivientes. Hacemos lo que sea para seguir vivos. ¿Comerías?
Después de un momento, sabes cuándo estás con una mujer que es una superviviente y cuándo no. Estuve saliendo una temporada con una chica más joven que yo y, aunque era encantadora y estaba indiscutiblemente buena, también era muy inocente, no era una superviviente. La más ligera interrupción de su abrigada ingenua existencia y rompía a llorar. Una vez, tuvo que parar en el anden y llorar porque una conductora la insulto yendo por la carretera. Supe, en mi interior, que ella nunca sería una superviviente y por eso nunca podría llegar a ser una compañera a largo plazo para mí. Lo supe tanto intelectual como instintivamente. Y supe también que tenía que terminar.
He tenido algunos conocidos que podrían o no ser supervivientes, pero la gente con la que me junto en plan de amistades a largo plazo son siempre supervivientes. Han tenido que sobrellevar sus propios desafíos en la vida y continúan sonriendo y arreglándoselas con no importa qué.
Los Alfa son supervivientes.
LOS MARINES
Hay un montón de grandes libros por ahí sobre los Marines y sus proezas. Te animo a leerlos no por la glorificación de la guerra o por sus prácticas asesinas, sino por la mera intensidad con la que llevan a cabo el convertirse en combatientes de élite. Muchos de vosotros habréis visto la película “La Teniente O’Neill” (ó “G.I. Jane” en inglés [n.d.T.]) donde Demi Moore sufre un entrenamiento igual para demostrarse a sí misma que está a la altura de los hombres de la Marina. Su entrenamiento ilustra el instinto de supervivencia así como la ley del más fuerte. No querían a un cualquiera en el cuerpo, querían al mejor. Es más, querían al diez por ciento mejor de entre los mejores. Hay una escena donde vienen todos de entrenar y están hechos polvo. Les dan 5 minutos para comer y entonces les tiran a la basura lo que no pueden terminarse. Luego vuelven a entrenar un poco más, bajo condiciones durísimas. Ahora están casi muertos de cansancio. Cuando vuelven a comer otra vez, los cocineros están ahí de pie con los
bidones de basura abiertos para la comida que les espera. Los soldados que eran supervivientes se encogieron de hombros y metieron la mano sin pensarlo, comiéndose las sobras y los pedazos a medio masticar de la comida anterior. Los demás vacilaron y dejaron que su condicionamiento social se pusiera por medio.
El entrenamiento de los Marines se basa en la creencia de que cada persona es capaz de resistir diez veces la cantidad de castigo físico de la que piensan que pueden resistir. Creo que tú también puedes mejorar diez veces tu propio desarrollo personal. La única cosa es que no hay nadie ahí que te grite órdenes al oído, así que tendrás que hacer el duro trabajo de motivarte a ti mismo, soldado.
En la película, había una campana en el campo de entrenamiento. Si querías abandonar, caminabas hasta ella y la tocabas… y estabas fuera del programa de los Marines. No hay campana para este tipo de entrenamiento Alfa. Y nunca creerás que haya una que puedes tocar.
EJERCICIO ALFA 1:
Haz una lista de las peores situaciones que puedas imaginar posibles en tu vida. Luego imagina cómo las resolverías en caso de que se convirtieran en realidad. Empieza con situaciones simples, como un enfrentamiento con unos matones. Entonces imagina qué harías si te perdieras en medio de una selva o desierto inescrutables.
¿Recuerdas al tipo ése unos cuantos años atrás que se despeñó en medio de la nada y tenía el brazo inmovilizado bajo una roca? Se cortó su propio brazo aplastado con una
navaja desafilada, se ató el muñón con el cinturón y se dio una caminata kilométrica de vuelta a la civilización.
Eso sí que es un superviviente.
Además, imagina cómo tomarías el mando de un grupo en una situación donde vieran en ti al líder. ¿Cómo te las arreglarías frente al conflicto? ¿Cómo demostrarías tus habilidades de liderazgo?
Este ejercicio no trata de convertirte en un pesimista o en un paranoico al que le van a ocurrir los peores desastres, pero te da un sentido de seguridad en ti mismo para saber que no importa qué situación surja, puedes dominarla. Y que no sólo sobrevivirás sino que también saldrás adelante.
EJERCICIO ALFA 2:
Píllate unos cuantos libros sobre supervivencia. Podrás pensar, o no, que tu vida está bajo amenaza cada día en este mundo moderno, pero si se fuera la luz por un largo periodo de tiempo, o hubiera malestar social en tu país – o en el mundo – cambiarías de opinión muy rápido.
Aprende técnicas básicas de primeros auxilios. Aprende prácticas simples de supervivencia. ¿Sabías que puedes vivir durante semanas sin comida, pero sin agua potable sólo puedes vivir unos pocos días? ¿Qué harías para conseguir agua si se te aislara de la civilización?
Otra vez, esto no trata de convertirse en uno de esos locos que compran un generador y se aíslan a sí mismos de la sociedad. Se trata del nivel de preparación. Personalmente, tengo a mano suministro de comida y agua en caso de terremoto (una posibilidad muy real en California). Una vez dejé que la gente supiera que tengo estas cosas a mano, bromearon sobre el tema pero luego dijeron que piensan que es algo inteligente. Y pro- activo también. Yo ya sé lo que es. Es supervivencia.
EJERCICIO ALFA 3:
Prepara una mochila de emergencia y un plan de evacuación.
Una mochila de emergencia es una bolsa o mochila estilo militar con todas las necesidades de supervivencia, como un compás, algo de comida, cerillas, calcetines limpios, un cuchillo, una linterna, un botiquín de primeros auxilios, un poco de agua potable, etc. En caso de emergencia, necesitas un plan de huida y supervivencia. Consíguete también un mapa de la zona en la que vives. Si tuvieras que abandonar la ciudad por culpa de un desastre natural, ¿podrías hacerlo de forma rápida?
Te asombraría saber la poca gente que ni tiene una simple linterna a mano para cuando se va la luz. Suelen dar traspiés en la oscuridad en busca de cerillas y velas. Planificar ahora te permite descansar tranquilo en adelante.
EJERCICIO ALFA 4:
Sobreviviendo a las Mujeres.
¿Cuál es tu plan de recuperación para cuando tengas una mala experiencia con una mujer? Si ella te abandona, ¿cuál es tu plan de recuperación y fortalecimiento? ¿Qué? ¿No tienes ninguno?
Necesitas uno.
Mirar varias películas en lugar de tener citas demasiado pronto después de la ruptura, teniendo entonces una mala actitud por estar necesitado. Y solo mirar películas
positivas.
Salir a comprar cosas de hombres, como electrónica, revistas cómicas, y buena música. Comprar ropa nueva. Esto siempre facilita la transición a la realidad, es como si tuvieras cosas nuevas en la vida.
Llamar algunos amigos para salir a comer o algún lado. A veces seria bueno tener alguna amiga para consolarse con ella, pero principalmente deberías confiar en tus amigos hombres.
Si tuviera alguna " amiga con derechos" le llamaría para hacer algo.
El punto es tener un plan sólido para recuperar tu conciencia y confianza. Si usas un plan regularmente, aun cuando estés con una mujer, vas a conservar esa sensación de independencia.
En general, esta habilidad de planear y pensar a futuro de una forma sana se traslada en pensar mejor sobre las mujeres. Cuando tienes un instinto de sobreviviente en tu vida te vuelves un hombre con mayores recursos.