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The development of the questionnaires

3.6 Quantitative research methods

3.6.2 The development of the questionnaires

Iohn Assaraf, amigo estimado, extraordinario emprendedor y uno de los maestros del libro El Secreto, un superventas que ha tenido un éxito arrollador, es un auténtico genio a la hora de utilizar la visión para crear la vida de sus sueños. Hace unos años fui a visitarlo en su casa en San Diego, y me invitó a su despacho situado sobre el garaje, que daba a la piscina y a la casa de invitados. Me mostró una tabla de visiones que colgaba en la pared sobre su mesa. En ella había unas ilustraciones que había recortado de cosas que deseaba tener y hacer. Me comentó la importancia de varias imágenes, lo cual condujo a una conversación sobre el poder de la mente humana y nuestra tendencia natural a buscar objetivos.

Regresamos a la casa principal y mientras observábamos cómo jugaban sus dos hijos, Noah y Keenan, Iohn se volvió hacia mí y me preguntó si me había contado alguna vez las circunstancias que le habían llevado a vivir en esta casa. Respondí que no y Iohn compartió conmigo una de las historias de visualización más asombrosas que he oído jamás. Me explicó que su familia se había mudado en varias ocasiones y que algunas de sus per-

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tenencias habían permanecido años almacenados hasta que por fin se habían instalado en esta nueva y magnífica casa. Describió que poco después de mudarse a ella, Keenan y él habían abierto una caja etiquetada «tablero de visiones.» En ella había una fotografía de la casa en la que se encontraban ahora. No era la foto de una casa parecida a su nuevo hogar, sino exactamente esa casa. [ohn me dijo que había recortado la fotografía de una revista de viviendas de lujo hacía cinco años, cuando vivían en Indiana, y la había pegado en su tablero de visiones. En aquella época no sabía dónde estaba situada la casa que había soñado ni cuánto costaba. El tablero de visiones había permanecido guardado en una caja durante años, pero Iohn había adquirido la casa que había visualizado y ahora vivía en ella. Años después de haberme contado esta historia, Iohn la compartiría para ilustrar el principio de la ley de atracción en El Secreto, y más tarde, en otro libro del que era coautor titulado The Answer ('La respuesta') mostraba los pasos decisivos que hay que dar para lograr que se cumplan los sueños de uno.

Ver más allá de la adversidad

La visualización constituye la clave más importante para un futuro de éxito. La mejor forma de predecir el futuro es verlo y luego crearlo. El escultor Miguel Angel, compatriota de Da Vinci, dijo: «En cada bloque de mármol veo una estatua con tanta claridad como si estuviera ante mí, formada y perfecta en cuanto a actitud y acción. Sólo tengo que eliminar con el cincel las toscas paredes que aprisionan a la hermosa aparición para revelarla a otros ojos tal como la ven los míos».

A veces el mármol que cincelamos cuando afrontamos obstáculos y retos en nuestras vidas individuales es maleable; otras,

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duro. Pero, por difícil que sea, el hecho de ver lo que hay ante nosotros

libera nuestra capacidad de perseverar y triunfar.

Un extraordinario ejemplo de esto es la vida de un escultor contemporáneo, Gary Lee Price. Debido a sus singulares dones y

habilidades, le encargaron que esculpiera la Estatua de la Res-

ponsabilidad que había visual izado Viktor Frankl, un monumento que algún día complementará a la Estatua de la Libertad. El prototipo de la escultura que Gary ha creado muestra dos manos enlazadas con firmeza,

una extendida hacia abajo y la otra hacia arriba, que juntas simbolizan la responsabilidad que compartimos unos con otros.

Mientras estábamos en Austria para enseñar el modelo a escala de la estatua a la familia del doctor Frankl, este gran artista nos relató su viaje personal a través de la adversidad.

El hecho de encontrarse en Europa, dijo, le había hecho evocar unos profundos recuerdos personales que, a pesar de ser extremadamente dolorosos, eran a la vez gratamente reconfortantes, pues demostraban que todos los grandes logros arrancan con unos sueños.

Gary tenía seis años cuando vivía con su madre y su padrastro en una vivienda en una base militar estadounidense en Alemania, donde su

padrastro estaba destinado. Recordaba que su madre había sido la primera en percatarse de sus dotes para el dibujo y desde niño lo había animado a desarrollar su talento.

-Me tomaba de la mano y me enseñaba a hacer garabatos con lápices y tizas de colores -dijo Gary-. Me decía con frecuencia que yo tenía un don. Me elogiaba y aseguraba que llegaría a crear grandes obras de arte.

Una noche, pocas horas después de haberse acostado, Gary se

despertó al oír voces y gritos. Pese a los años transcurridos, refirió con

amargo detalle que entró corriendo en la habitación en el preciso instante en que su padrastro apuntaba a su madre

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con una pistola y apretaba el gatillo. Gary vio a su madre cerrar sus

relucientes ojos aterrorizada y la vio morir, tras lo cual contempló

horrorizado como su padrastro se pegaba un tiro. Gary confesó que

tardó años en superar esa traumática experiencia. Pero con el tiempo y la madurez, comprendió que la parte más perdurable de la memoria de su

madre no era su trágica muerte, sino la visión que había albergado con

respecto a él: el don que tenía de convertirse en un gran artista, y que

nunca, bajo ninguna circunstancia, debía dejar de perseguir.

Al averiguar los pormenores de la vida de Viktor Frankl, un hombre que se había negado a dejarse vencer por la humillación de la brutalidad nazi, Gary acabó convenciéndose de la importancia de aceptar la vida con todas sus circunstancias y hallar un sentido debido, precisamente, a esas circunstancias, y no pese a ellas.

- Yo no cambiaría mi vida -dijo-o Al igual que Viktor, soy un optimista. No cambiaría ni eliminaría una sola cosa de mi vida durante

esos

años de tragedia y sufrimiento. ¿Por qué? Porque me gusta la

persona en la que me he convertido y las bendiciones de las que disfruto día a día. Todo dolor o sufrimiento pasado ha contribuido a moldearme y convertirme en una persona capaz de promover el bien en el mundo. Gracias a mi sensibilidad como artista, puedo crear una escultura que anime e inspire a otros.

Gary consiguió hacer realidad la visión que su madre tenía con

respecto a él, y hoy en día sus obras se exhiben en algunos de los

lugares más importantes y las galerías más prestigiosas del mundo.

Gary ha demostrado poseer auténtica resiliencia en su vida.

Resiliencia deriva del latín resilire. Re significa 'volver a', y salire significa 'saltar', 'botar'. Cuando somos resilientes, volvemos a saltar, rebotamos, después de haber caído. Si somos incapaces de rebotar después de sufrir una desgracia o un contratiempo, nunca lograremos visualizar nuestro auténtico potencial.

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