3. Target achievement tools
3.2. Development tools
I. LA MINERÍA
A. Las principales minas
1. El Cerro Rico de Potosí
Las minas de plata de la Villa Imperial de Potosí se encontraban en el cerro que domina el paisaje de la ciudad. Actualmente se encuentra en el país de Bolivia. Las minas de este cerro eran de dos tipos: de tajo abierto y de socavón. Al primer tipo correspondían las cuatro vetas principales que corrían desde la punta del cerro hacia abajo. Las vetas se llamaban Mendieta, Centeno, Veta Rica y del Estaño. Las minas correspondientes al tipo socavón consistían en un hueco que se hacía en la ladera del monte como entrada hacia unas profundas galerías que se internaban en el cerro. Estos túneles eran extremadamente estrechos y de poca altura, y existían tantos que uno podía entrar por una mina y salir por otra.
2. El metal líquido: las minas de azogue de Huancavelica
Desde 1558 se conocía la existencia de yacimientos de mercurio o azogue en el Perú, pero no fue sino hasta 1564 que se descubrió el gran yacimiento de Huancavelica. La producción de mercurio aumentó notablemente cuando, en 1571, Pedro Fernández de Velasco perfeccionó el método de la amalgama introducido al Perú por Enrique Garcés más de diez años atrás.
B. La producción de plata
1. Extracción de la plata
La plata se extraía del cerro de Potosí de una manera muy sencilla. Los minerales se sacaban de las paredes de las minas y se llevaban a un centro de acopio dentro de la misma galería. Allí, el mineral era partido en trozos para hacer más fácil su traslado hacia la entrada de la mina. En este lugar se descartaban los trozos de piedra que no parecían tener plata.
2. Impuesto minero: quinto real
La actividad minera estaba gravada con un impuesto denominado el quinto real. Según el cual el veinte por ciento de la producción minera tenía que entregarse a la corona española. Este impuesto se constituyó en el principal ingreso de la corona española durante el virreinato peruano.
Décimo Real
Durante la época de los Borbones con el fin de incentivar la actividad minera se redujo a la mitad el quinto real
3. Los ingenios: moliendo la plata
Los ingenios eran grandes molinos donde se trituraba el mineral hasta pulverizarlo, para luego purificarlo mediante la amalgama. Esta consistía en mezclar la plata molida con el azogue o mercurio para purificarla.
4. Etapas en la producción de plata durante el virreinato
La extracción de plata de Potosí pasó por tres etapas:
• La primera empezó con el descubrimiento de las minas y terminó con la introducción del método de la amalgamación. Se caracterizó por la explotación de las ricas vetas superficiales, la utilización de poca mano de obra y el método andino de las guayras para purificar el mineral. • La segunda se extendió a lo largo de los veinte
años siguientes, cuando la producción creció rápidamente hasta su punto más elevado en torno a 1590. Ella debido a la introducción del método de la amalgama para la purificación de la plata. Esta etapa estuvo dominada por las reformas del virrey Toledo, que conocemos bastante bien.
• La tercera abarcó los siguientes 140 años, y en ella la producción fue decayendo gradualmente, con breves períodos de recuperación, hasta alcanzar un nivel extremadamente bajo a principios del siglo XVIII.
II. LA AGRICULTURA Y LA GANADERÍA
A. Nuevos cultivos y nuevos animales
Los españoles trajeron consigo una gran cantidad de plantas y animales hasta entonces desconocidos en América, como por ejemplo el trigo, la vid, el olivo, la caña de azúcar, las gallinas, los cerdos, las vacas, las ovejas, caballos, asnos. También un nuevo y útil animal de carga: la mula.
B. Las haciendas
Las haciendas en el Perú tuvieron su origen en las mercedes reales y en la composición de tierras. Las mercedes reales eran las antiguas tierras del sol o del Inca que su nuevo dueño, el rey de España, donaba a los ciudadanos más importantes. La producción de estas tierras estaba destinada a abastecer de alimento a las ciudades cercanas. Las composiciones eran títulos de propiedad que españoles, mestizos e indígenas compraban a la Corona española para asegurar su posesión sobre la tierra. Las composiciones se otorgaron generalmente sobre las tierras vacantes, es decir, aquellas tierras de
cultivo que por causa de las reducciones y la caída demográfica fueron abandonadas por la población nativa y luego subastadas por la Corona española. Generalmente los trabajadores de las haciendas eran forzados a laborar en ellas, los indígenas lo hacían como mitayos o yanaconas. En la costa se utilizó, además de los indígenas, a trabajadores de origen africano que vinieron al Perú en condición de esclavos.
III. EL TRABAJO MANUAL: GREMIOS Y
OBRAJES
A. Los talleres urbanos: los gremios
Los gremios eran instituciones de origen medieval que agrupaban a todos los artesanos de una ciudad dedicados a un mismo oficio. Por ejemplo, en Lima existía el gremio de los sombrereros, herreros, espaderos, sederos, cajeros, plateros, zapateros, alfareros, etc.
Entre los tipos de trabajadores, los menos privilegiados eran los aprendices. Éstos eran niños o jóvenes que trabajaban de manera gratuita para el dueño del taller mientras aprendían el oficio. Obviamente, los propietarios del taller trataban de prolongar lo más posible este período de aprendizaje.
Además de los aprendices trabajaban en el taller los oficiales. Ellos trabajaban a cambio de un salario y, como sabían tanto del oficio como el dueño, aspiraban a tener su propio taller. Sobre los dos anteriores se encontraba el maestro, que era el propietario. Sólo él pertenecía de manera efectiva al gremio. El gremio era una asociación de dueños de talleres que se reunían para ponerse de acuerdo sobre la calidad, cantidad y precio de sus productos.
B. Los obrajes
Los obrajes eran talleres textiles que se encontraban en las zonas rurales del virreinato peruano, en especial en la sierra. En los obrajes se producían telas de lana y algodón en cantidades tan importantes que satisfacían la demanda del virreinato. Para evitar que estos talleres rurales hicieran competencia a los textiles traídos de España, el monarca dio una serie de disposiciones que limitaban el crecimiento de los obrajes, pero la legislación no tuvo mayores efectos prácticos.
No había un patrón para el tamaño de los obrajes, los podíamos encontrar grandes o pequeños. Éstos últimos se conocían como chorrillos. Al igual que en las otras actividades económicas la mano de obra en los talleres rurales era forzada y provenía básicamente de la mita.
IV. LOS CORREGIDORES Y LA POBLACIÓN
INDÍGENA
Cuando la Corona creó el cargo de corregidor de indios (1565) tenía una doble intención: limitar el poder de los encomenderos y «corregir» los abusos de éstos contra
la población nativa. Pero los resultados no fueron los esperados, pues los corregidores utilizaron para su provecho todo el poder que el Estado les había otorgado, sin importarles la suerte de los indígenas.
Estos funcionarios solían cometer una serie de abusos: cobraban más de lo debido y obligaban a los caciques a pagar los tributos de los indígenas que habían emigrado hacia otras regiones.
A pesar de todas las prohibiciones, los corregidores se dedicaron al comercio, utilizando como capital para esta actividad el tributo indígena que debían recaudar. Estos funcionarios solían revender los productos que los nativos entregaban como tributo, ganando así mucho dinero. Por eso, cuando la Corona decidió reemplazar el pago del tributo en productos por el pago en moneda, los corregidores prefirieron seguir cobrándolo en especies.
V. LA FORMA DE TRABAJO DE LOS INDÍ-
GENAS
A. La mita minera
Generalmente asociamos el concepto de mita al trabajo forzado en las minas, pero este sistema también se utilizó para la construcción de caminos y edificios públicos, servicios de correo, trabajos en haciendas, talleres textiles y cuidado de ganado. En suma, la mita fue la base de la economía estatal y privada.
Las mitas más famosas fueron las de Huancavelica y Potosí. Estas mitas fueron en parte responsables de la creación del gran circuito comercial alrededor de estos centros mineros. Recordemos que alrededor de 13500 tributarios trabajaban en Potosí. Esto quiere decir que por lo menos 27000 personas viajaban anualmente a estas minas, pues los mitayos viajaban acompañados de su familia. Además, llevaban consigo llamas, cestos de coca, tejidos, ají y otros productos para vender y poder mantenerse en esa ciudad.
Además de sus propios bienes, los mitayos también llevaban los productos que sus curacas les habían encargado vender. Estos negocios eran tan rentables que muchos curacas y algunos indígenas llegaron a tener tiendas y casas en Potosí. Como podemos apreciar, la mita no sólo fue importante como actividad minera, sino que también dio origen a una intensa actividad comercial.
B. Los trabajadores libres
Durante la Colonia se llamó originarios a los indígenas que residían de manera permanente en el pueblo donde habían nacido. Estos originarios estaban obligados a tributar y a servir en la mita. En cambio, a los indígenas que vivían en las ciudades o fuera de sus pueblos se les llamó forasteros y no estaban obligados a tributar. Esto motivó que muchos indígenas huyeran de sus pueblos de origen, y que buena parte de la población andina prefiriese quedarse en la ciudad de Potosí después de haber terminado su turno
como mitayos, empleándose en las minas como trabajadores libres. Estos trabajadores recibían un salario mucho mayor que el del mitayo, pues se ocupaban de tareas más especializadas. A este tipo de trabajo se le llamó minga y al trabajador se le conoció con el nombre de mingado.
Cuando un curaca no podía entregar para la mita la cantidad completa de tributarios solicitada, por encontrarse éstos enfermos o haber huido en el camino, debía pagar la cantidad de dinero necesaria para contratar a un mingado. A este pago se le llamó la mita de faltriquera.
C. Los yanaconas
En tiempos de los incas, los yanaconas fueron personas que eran alejadas de su ayllu para prestar servicios al inca o a algún curaca. Al llegar los españoles a los Andes, se atribuyeron a los yanaconas para sí. Con el paso del tiempo, se llamó yanaconas al poblador andino que había huido de su pueblo para no pagar tributo ni hacer mita y se ponía al servicio de algún español que, a cambio, le brindaba una parcela de tierra para su mantención además de alimento y protección. Los yanaconas hacían diversos trabajos para sus "amos", tales como cultivar en las haciendas, cuidar el ganado, realizar el trabajo doméstico, etc.
I. EL MONOPOLIO COMERCIAL
De acuerdo con los principios mercantilistas europeos, la política española en las colonias americanas se orientaba a incrementar y hacer más eficiente la producción y transporte de metales preciosos de alto valor en el mercado europeo.
Así, España trató de establecer un monopolio comercial con sus colonias, es decir, éstas sólo podían intercambiar productos con la corona española. El Perú sólo podía comerciar con España y con ningún otro país europeo, ni con otra colonia española en América.
Sin embargo, no debemos pensar que el monopolio comercial era demasiado riguroso, pues desde muy pronto el contrabando, el comercio con otras colonias y las incursiones de los piratas se encargaron de debilitarlo.
A. Instituciones mercantiles
1. La Casa de Contratación de Sevilla
La Casa de Contratación de Sevilla fue creada para reglamentar el comercio entre España y sus colonias americanas. Era la encargada de organizar todo el monoolio comercial. Nada podía salir ni llegar sin el consentimiento de la Casa de Contratación, ya sea por cuenta de un comerciante particular o del mismo rey.
2. El Tribunal del Consulado de Lima
El Tribunal del Consulado fue la organización que desde principios del siglo XVII representó a los grandes comerciantes peruanos, en especial limeños. Este organismo se encargaba de resolver todos los problemas legales originados a partir de las actividades mercantiles en el Perú.
Asimismo, se convirtió en el único distribuidor en América del Sur de las mercancías provenientes de España a través del los puertos de Portobelo y
Panamá. Para proteger sus bienes de los ataques piratas, los miembros del Tribunal organizaron la Armada del Mar del Sur, compuesta por una escuadra de galeones y navíos mercantes. Esta flota, además, se encargaba de llevar a Panamá la plata para el rey proveniente de las minas de Potosí.
Además, debido a los grandes recursos que manejaban, los comerciantes peruanos se convirtieron en prestamistas de la Corona española, lo que acrecentó su poder económico y político.
B. Sistema de flotas y galeones
Para evitar que los piratas y corsarios atacaran los barcos mercantes españoles que se iban o venían de América, la Corona decidió crear el sistema de flotas y galeones, sistema mediante el cual todos los navíos mercantes debían navegar en convoy bajo la protección de barcos de guerra. Fue a partir de 1564 que este sistema se organizó en dos grandes convoyes:
• La flota: formada por varios barcos mercantes (provistos con algunos cañones) custodiados por dos galeones fuertemente armados. Estas naves salían una vez al año de Sevilla (entre abril y mayo) con destino al puerto de Veracruz, Nueva España (México).
• Los galeones: compuestos por varios navíos mercantes y una armada de galeones. Una vez al año, entre julio y agosto, estas embarcaciones partían de Sevilla hacia Portobelo (haciendo escala en Cartagena de Indias, Colombia), donde se realizaba una importante feria a la cual acudían los comerciantes limeños para comprar