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Developments in the USA: economic arguments

Chapter 2: The stakeholder perspective

3.2 Developments in the USA: economic arguments

Oído externo Oído medio. Oído interno.

Oído externo: constituido por la oreja y el conducto auditivo externo.

Separado del oído medio por el tímpano.

Oído medio: es una cavidad llena de aire (caja del tímpano), excavada

en la porción retromastoidea del hueso temporal. Encierra los huesillos del oído (martillo, yunque y estribo) se comunican con la rinofaringe por medio de la tronca de Eustaquio. Se comunica también con las cavidades mastoideas.

Oído interno: situado en la porción mas profunda del temporal,

contiene el órgano de la audición o coclea y el del equilibrio o

vestibular. Se divide en vestíbulo, conductos semicirculares y caracol. Los elementos anatómicos del oído, accesibles al examen directo son: La oreja

El conducto auditivo externo Las mastoides

El tímpano

Por la simple inspección se estudian los elementos externos: oreja, mastoides y entrada del conducto auditivo externo y el tímpano.

El oído interno y la mayor parte del oído medio, se les estudia indirectamente a través de sus funciones: sensorial (audición) y del equilibrio.

La oreja es de constitución cartilaginosa, con excepción del lóbulo que contiene tejido graso, esta recubierta de piel, en su parte media presenta una excavación: la concha, la que esta rodeada por cuatro

elementos: helix, antihelio, trago, antitrago y en su porción inferior, el lóbulo.

El conducto auditivo externo en forma de S horizontal, dirigido oblicuamente hacia dentro. Su porción externa esta rodeada de cartigalo y la interna de hueso.

El mastoides no forma parte del oído externo, posee celdillas llenas de aire, esta situada detrás del lóbulo de la oreja.

El tímpano, membrana circular de 6 a 9mm. De diámetro, situado en la parte más profunda del conducto auditivo externo, en intima relación con los huesillos del oído medio. Se distingue en su parte superior la pars fláccida, en la inferior la pars tensa, en su parte central hace prominencia al mango del martillo (el ombligo).

El examen del oído consta de los siguientes pasos:

Por la inspección examinamos: la oreja, el mastoides y el orificio del

conducto auditivo externo.

Inspección de la oreja: en ella determinamos:

Implantación: Normalmente el punto superior de implantación de la

oreja esta a la altura a la proyección de una línea que une el ángulo externo del ojo y borde superior del trago; el punto inferior une una línea del borde externo del ala nasal con borde inferior del trago.

Tamaño: la oreja puede variar de tamaño, ya sea congénitamente o por

traumatismos. Siendo algunas veces muy grande (macrotia) o muy pequeña (microtia).

Forma: hay gran variedad individual dependiendo del tamaño de sus

partes y del ángulo de separación con el cráneo. Las orejas pueden deformarse por traumas, inflamación crónica o presentar deformaciones congénitas como presencia de tubérculos (tubérculo de Darwin), ausencia de sus partes, pudiendo faltar el helix, antihelio, el lóbulo o al contrario, pueden haber orejas supernumerarias atróficas. Simetría.

Lesiones: inflamatorias, alérgicas, traumáticas, quisticas, tumorales,

metabólica (tofos de acido úrico). En el conducto auditivo externo, buscamos en la inspección, presencia de cerumen, secreciones serosas o purulentas y sangre.

En la Palpación: se palpan las orejas, las mastoides y áreas vecinas,

para determinar la sensibilidad dolorosa, en caso de procesos inflamatorios o infecciosos; consistencia: flácida en los prematuros, duro en la condritis crónica y traumas repetidos. Se palpa también buscando nodulaciones, ganglios pre y retroauriculares, los que aumentan de tamaño por procesos infecciosos e inflamatorios de las áreas vecinas. También se puede traccionar el pabellón auricular suavemente, o presionar la región del trago para buscar sensibilidad dolorosa.

Otoscopia: es el examen instrumental del conducto auditivo externo y

del tímpano, mediante el otoscopio.

Posición del paciente: el adulto permanece sentado, inclinando la

cabeza hacia el hombro la cabeza hacia el hombro contrario del oído a examinar. Al paciente pediátrico se le examina en de cubito supino, inclinando la cabeza hacia el lado contrario del examen. La madre o un auxiliar sujetan la cabeza y los brazos del paciente, quien los mantendrá extendidos a ambos lados de la cabeza. Después de realizar la inspección del conducto auditivo externo, se escoge el especulo mayor que mejor se ajuste el diámetro de dicho conducto.

Se tracciona suavemente por el helix el pabellón auricular hacia atrás y abajo en el paciente pediátrico (por tener dirección diferente a la del adulto), con el objeto de enderezar el conducto auditivo y facilitar el ingreso del especulo. Se procede a introducir el especulo lentamente hasta llegar al inicio de la zona ósea del conducto, con mucho cuidado para no producir dolor, ya que esta área es muy sensible. Se examina el conducto auditivo y tímpano de un oído y luego el otro.

Permeabilidad

Cerumen, sangre, pus, cuerpos extraños.

En el examen del tímpano debemos:

-Reconocer sus puntos anatómicos como los pars flácida, la pars tensa,

el mango del martillo y el triangulo de luz.

-Membrana timpánica: Color: gris o nacarado, Brillo: brillante, Forma:

redonda, oval, convexo; posición de reflejo (indicar según las agujas del reloj)

-Reconocer anomalías como: acentuación de la red vascular (enrojecimiento), abombamientos, cambios del triangulo de luz (opacidad), retracciones y perforaciones (centrales y periféricas), inmovilidad de la membrana timpánica al insuflar aire en el conducto auditivo externo (obstrucción de la trompa de Eustaquio).

Nariz

Es la parte superior de las vías aéreas del aparato respiratorio. Esta constituido por la pirámide nasal y las fosas nasales.

La Pirámide Nasal: es una prominencia osteocartilaginosa, cubierta

de músculos y aponeurosis, revestida por fuera de la piel y por dentro tapizada de mucosa. En ella se distinguen: puente, punta, tabique, alas, ventanas, vestíbulos nasales, narina, columnela.

Las Fosas Nasales: son cavidades alargadas hacia atrás, revestidas de

mucosas ciliada con abundantes glándulas mucosas y serosas, muy vascularizadas, abierta hacia delante por las ventanas nasales y hacia atrás por las coanas. Poseen una pared medial (tabique) y una lateral, en donde se encuentren los cornetes superior, medio e inferior, separadas por sus respectivos meatos.

Senos Paranasales: son cavidades neumatizadas, revestido de mucosa

igual a la mucosa nasal, labradas en los huesos vecinos a las fosas nasales. Dispuestas en dos grupos, uno anterior que drena en el meato medio y un grupo posterior que drena en el meato superior. Grupo

Anterior: celdas etmoidales anteriores, senos frontales y senos

maxilares.

Grupo Posterior: celadas etmoidales posteriores y seno esfenoidal.

Funciones de las cavidades nasales y paranasales

1. Función respiratoria

2. En la producción de la voz

3. En ella se encuentra el órgano del olfato.

El examen físico comprende inspección externa y rinoscopia anterior.