CONCLUSIONES:
1.- La geología de la Carta San Isidro está representada por tres grupos litológicos de diferentes orígenes y edades; dentro del área afloran rocas volcanosedimentarias y sedimentarias del Mesozoico, rocas sedimentarias y volcanoclásticas del Terciario y Cuaternario y rocas volcánicas y subvolcánicas del Terciario y Cuaternario.
2.- Las rocas más antiguas son de origen volcanosedimentario constituidas parcialmente por una secuencia de rocas marinas denominada Formación San Hipólito, compuesta por pedernal, calizas, brechas y areniscas con intercalaciones delgadas de tobas, de edad Triásico Superior-Jurásico Inferior (TRsJiCz-Ar).
3.- Xenolitos de rocas dioríticas dentro de basaltos en afloramientos al este de la Sierra La Giganta (55 km al sureste del poblado de San Isidro) indican que rocas graníticas constituyen la base de esta sierra, dominada por rocas volcanosedimentarias y volcánicas de la Formación Comondú.
4.- La fauna de amonitas colectadas en el arroyo La Pitaya en estratos de la Formación Valle, en el área de Punta Abreojos, San Hipólito, indican una edad del Turoniano Superior, correspondiendo a la parte media de la Formación Valle. De acuerdo con esto y a las cercanías hacia arriba del contacto erosivo (20 m) con la Formación Bateque del Terciario inferior, se concluye que este bloque se encuentra levantado y erosionado, además los estratos son afectados por pequeñas fallas inversas y pliegues que indican que la unidad estuvo sometida a esfuerzos compresivos.
5.- Mina (1956, 1957) denomina Formación San Raymundo a la secuencia terciaria que aflora sobre el arroyo del mismo nombre, con los trabajos de campo estos afloramientos fueron cartografiados como Formación San Isidro, ya que no se observan cambios litoestratigráficos notables de estas rocas con las que afloran en su localidad tipo.
6.- El contacto superior de la Formación San Isidro se presenta interdigitado fuertemente con la base de los volcanosedimentos basales de la Formación Comondú, lo que denota que el depósito se produjo dentro de un regímen de transgresiones y regresiones (cíclicas) cronoestratigráficamente cortos.
7.- Sobre el arroyo El Mezquital, aflora la Formación San Gregorio en contacto discordante delimitado por un conglomerado polimíctico de escaso espesor, esta unidad tiende a acuñarse hacia la desembocadura del arroyo, hasta desaparecer, por lo que se concluye que en esta área ocurrio un fuerte levantamiento a finales del Oligoceno y principios del Mioceno que produjo la erosión y no depósito de esta formación.
8.- La carta San Isidro se ubica en el noroeste del Pacífico Mexicano, que constituye una margen continental tectónicamente activa desde el Triásico al Reciente, por lo que las rocas de la región muestran diferentes tipos de deformación, variando las condiciones tectónicas dentro de un proceso geodinámico de una convergencia de placas litosféricas durante el Mesozoico y Terciario Inferior, a una zona de riftin seguido de una migración al oeste, lo que dio lugar a la formación del Golfo de California, durante el Terciario Medio y Superior, manteniéndose éste último proceso hasta el Reciente.
noroeste, caracterizada por pliegues y fallamiento inverso (producto de esfuerzos compresivos) en las rocas mesozoicas, con anticlinales y sinclinales de amplio radio y complejos que muestran orientaciones preferenciales de N20°-30°W. Otra deformación distensiva durante el Terciario dio lugar a fallamiento normal con orientaciones principales N30°- 60°W, norte-sur y N30°-50°E con buzamientos al oriente y poniente produciendo en el área bloques escalonados y basculados.
10.- La deformación y recristalización parcial que muestran las rocas de las formaciones San Gregorio, San Isidro y Comondú, es de carácter local, y es debido en parte al emplazamiento de cuellos volcánicos dentro del sistema estructural de rumbo N30°-60°W, que en ocasiones solidifican a una profundidad relativamente somera, el emplazamiento de estas estructuras está relacionado con la formación del riftin, parte de esta deformación se produce por esfuerzos tangenciales que da lugar a fallamientos con desplazamiento lateral que produjo la rotación de bloques sobre ángulos verticales.
11.- Intrusivos hipabisales de textura porfídica fueron emplazados en las fallas con dirección al noroeste y en la conjunción de este sistema con el de rumbo norte-sur, además también se emplazaron en las zonas de intersección del sistema de fallas de rumbo noroeste con curvilineamientos, éstos últimos están asociados a cuellos volcánicos y/o calderas dentro de la Formación Comondú.
12.- Dentro de la Carta San Isidro, los yacimientos minerales de importancia son los no metálicos, los yacimientos que resultan de mayor interés son los de fosfato, los cuales consisten de varios horizontes de areniscas fosfatadas con espesores de 0.70 a 1.90 m, dentro de la secuencia marina de la Formación San Gregorio de edad Oligoceno-Mioceno, con leyes de 15.05 a
17.12% de pentóxido de fósforo (Prospecto La Purísima). Otros depósitos del mismo mineral ocurren en la Formación San Isidro del Mioceno en horizontes de arenisca fosfatadas con espesor de 0.20 a 1.30 m, con valores indicativos de 1.07 a 9.40 % P2O5. (Prospecto San Juanico).
13.- Otros minerales presentes en la carta son el yeso y la sal; el primero de baja ley se presenta sobre la Mesa El Yeso, al este de la Laguna San Ignacio, consiste de yeso con alto contenido de arcillas, cubierto por conglomerados polimícticos del Cuaternario, y la segunda distribuida en las planicies aledañas a La Laguna San Ignacio, las cuales constituyen un inagotable potencial para la producción de sal a gran escala, mediante la construcción de vasos salinos.
14.- Dentro de la carta San Isidro, hacia la línea de costa se presentan distribuidos ampliamente depósitos de arenas sin consolidar, de origen eólico (Qeo), están compuestas principalmente por: cuarzo, feldespato, pedernal, fragmentos de roca, magnetita, ilmenita y minerales arcillosos, los cuales representan un alto interés económico para la industria de los abrasivos, ya que reportan valores indicativos promedios de 72% de SiO2,
2.2% de P2O5 y 1.10 % de Fe2O3.
15.- En cuanto a yacimientos minerales metálicos sólo se tiene el de la Mina La Azteca en la región noroeste de la carta, el cual consiste de una estructura brechada de 2.50 m de espesor, emplazada en rocas volcánicas de la Formación Comondú por una longitud aproximada de 200 m con valores de 19.2 a 42.5%. Este yacimiento es de origen hidrotermal de relleno de fallas y fracturas.
16.- Con los trabajos de campo en las regiones de Mulegé y Ex-Misión de Guadalupe se detectaron zonas con alteración por alunitización y
silicificación con presencia de sulfuros diseminados, asociados a intrusivos de composición intermedia a ácida en forma de diques y apófisis emplazados en el sistema de fallas con dirección al NW. Por otra parte se concluye que la alteración Don Julio (Carta Santa Rosalía), se prolonga al sur hacia la carta San Isidro.
17.- Otros materiales de interés en el área son las rocas volcánicas factibles de utilizarse en la construcción, ya que en algunos sitios se tiene en ubicación favorable para su explotación, principalmente las rocas de la Formación Comondú en algunos horizontes tobáceos, flujos de lavas riolíticas y dacíticas y los basaltos terciarios, además en la porción noroeste de la carta aflora un intrusivo pórfido diorítico viable a ser utilizado como roca dimensionable, debido a sus características y al buen aspecto megascópico que presenta.
18.- En base al análisis estadístico de los resultados de las 289 muestras geoquímicas colectadas en la Carta San Isidro, se definieron los siguientes elementos: fósforo, plata, uranio, antimonio, arsénico, cadmio, cromo, cobre, plomo, zinc, selenio, molibdeno, estroncio y níquel, los cuales muestran la mejor asociación geoquímica que sirvió de apoyo para obtener los indicadores de la mineralización para la delimitación de áreas geoquímicamente anómalas.
RECOMENDACIONES:
1.- Se recomienda realizar la cartografía aeromagnética escala 1:250,000 de la carta San Isidro, con la finalidad de determinar zonas anómalas que en conjunto con las zonas geoquímicas anómalas detectadas con los trabajos
de campo y el apoyo de la geología regional, sirvan para delimitar áreas y/o regiones factibles de contener mineralización económica, asociada a lineamientos y curvilineamientos regionales que pueden ser explorados posteriormente con geología a detalle.
2.- Se recomienda realizar trabajos geológicos a semidetalle de las alteraciones Guadalupe, Mulegé y prolongación al sur de la Alteración Don Julio, con la finalidad de definir si son factibles de contener mineralización económica por metálicos (Au, Ag, Pb, Zn, Co).
3.- Respecto a los yacimientos no metálicos, se recomienda realizar un trabajo estratigráfico a semidetalle en los prospectos en donde aflora la Formación San Isidro del Mioceno, con la finalidad de determinar el número y calidad de los horizontes fosfatados para ver la posibilidad de implementar un programa de barrenación con el objeto de evaluar reservas de pentóxido de fósforo.
4.- En los sitios en donde se obtuvieron anomalías geoquímicas se recomienda realizar una exploración geológica a mayor detalle para verificar si estas se relacionan a yacimientos minerales ocultos que puedan resultar de interés económico.
5.- Se recomienda realizar un mapeo a detalle de las dunas que afloran hacia la margen del Pacífico y las inmediaciones de la Laguna San Ignacio, acompañado de un muestreo sistemático con el fin de evaluar su potencial por sílice (SiO2) y como subproductos el pentóxido de fósforo (P2O5) y el
óxido de fierro (Fe2O3).
6.- En las alteraciones Guadalupe, Mulegé y Don Julio, no se obtuvieron valores económicos, aunque se tienen evidencias de hidrotermalismo con
presencia de sulfuros diseminados rellenando fracturas, se recomienda realizar geofísica en estas zonas por el método de polarización inducida para determinar si a profundidad pudiera detectarse alguna anomalía que se asocie a alguna estructura que pueda estar alojando mineralización económica.