3.5 Devices Authentication
3.5.1 Device Authentication Attacks Analysis
En opinión de los sindicatos mayoritarios (CCOO y FIA UGT), parece evidente que se camina a un importante crecimiento del consumo de energía, manteniéndose el dominio de los combustibles fósiles en el suministro energético, así como la aproximación de los países más pobres a los de la OCDE en el consumo de energía.
Si el modelo energético actual parece agotado, tanto desde el punto de vista de los recursos – finitos – como del calentamiento del planeta, habrá que potenciar la investigación energética hacia otras formas de producción que sustituyan o complementen a las actuales y, a la vez, mantengan la sostenibilidad.
En este marco, España aparece como el país con mayor dependencia energética, en más de un 80% y de ahí el importante papel que debería jugar el carbón en los próximos años, teniendo en cuenta la garantía de abastecimiento y suministro, al ser prácticamente la única fuente de energía que tenemos.
Sería necesario implementar los esfuerzos con partidas presupuestarias concretas, dirigidas a la Investigación y Desarrollo en la captura y almacenamiento del CO2, además de otros proyectos dirigidos a contener y reducir las emisiones y así conseguir un desarrollo sostenible desde el punto social, económico y medioambiental.
Hay que garantizar calidad y cantidad, a precios adecuados para los consumidores, y al mismo tiempo garantizar el abastecimiento a precios asumibles, desde el respeto al medio ambiente. Por ello se debe de ser eficaz en la gestión, reforzando el equilibrio entre las diversas fuentes energéticas, diversificando el suministro y la distribución de energía y buscando fuentes sostenibles que nos aseguren a largo plazo el abastecimiento.
Los sindicatos creen que es importante que España opte a alguno de los proyectos que la UE va a financiar para la captura y almacenamiento del CO2 y que apoye el desarrollo de los diferentes proyectos de investigación que están en marcha en nuestro país.
La idea de capturar el CO2 emitido por grandes centrales térmicas y otras fuentes estacionarias, y almacenarlo alejado de la atmósfera para mitigar el cambio climático, está ya en las agendas políticas al más alto nivel en todo el mundo. En Europa, los primeros grandes proyectos de demostración se han anunciado ya en Alemania, Reino Unido y Noruega. De hecho, los escenarios más fiables manejados por la UE, predicen una implantación casi total de la CAC en el sector eléctrico europeo para el 2030, iniciado con la construcción de una docena de plantas de demostración de diferentes tecnologías y localizaciones entre el 2015 y el 2020.
El panorama general para la captura y almacenamiento de CO2 está mejorando rápidamente en España. Ya ha iniciado sus pasos la recientemente creada Plataforma Española del CO2, que agrupa hoy en su Consejo Rector a los principales actores en el desarrollo y uso futuro de estas tecnologías en España (Endesa, Repsol, Iberdrola, Unión FENOSA, Hidro-Cantábrico, Arcelor, Elcogás... INCAR-CSIC). También se han iniciado grandes proyectos de investigación (CENIT-CO2, PSE-2) y otros de menor escala en Planes Nacionales y Regionales. También se ha creado CIUDEN, que pretende desarrollar la tecnología oxi-combustión pulverizado y otras tecnologías de captura.
El proyecto de creación de una planta piloto de captura de CO2 por carbonatación en Asturias no debe ser incompatible con el centro de tecnologías de captura de CO2 en el Bierzo, ya que se trata de desarrollar tecnologías muy distintas entre sí. Del mismo modo que no es incompatible con iniciativas de demostración de tecnologías de captura de CO2 por precombustión en Castilla la Mancha (central térmica de ELCOGAS).
Hay que destacar también aquí, que el proyecto CENIT-CO2, coordinado por Endesa, y en particular el modulo 3, liderado por Unión FENOSA y participado por Duro Felguera, plantean la construcción de una planta de 1 Mw. (en la central de Unión FENOSA en al Robla, León) focalizada hacia la demostración de la captura de CO2 generado en la combustión de biomasa en un único lecho de combustión- carbonatación.
Todos los países desarrollados están explorando distintas rutas de captura de CO2 a diferentes escalas según su grado de desarrollo y según sus intereses estratégicos (tipo de combustible disponible, fortalezas de sus equipos humanos de I+D, disponibilidad de infraestructuras adecuadas etc.). Todos los expertos están de acuerdo en que habrá una primera fase de desarrollo de proyectos e ideas (en la que ya estamos), seguida de una fase de demostración de aquellas ideas más prometedoras a escala piloto semi-industrial (normalmente asesorados por grupos expertos en las primeras fases de desarrollo), y una fase de despliegue de las tecnologías comerciales que hayan demostrado los mínimos costes de captura de CO2 y las mínimas penalizaciones de rendimiento. Aunque nadie sabe hoy cual va a ser la tecnología ganadora, está claro que solo una o dos tecnologías por tipo de combustible pasarán el examen en la próxima década.
Hay que insistir en que la carrera hacia una tecnología de captura de CO2 es una CARRERA DE COSTES. Las grandes sorpresas (en positivo o en negativo) no se van a producir en las tecnologías muy desarrolladas (cuyas expectativas de reducción de costes son modestas pero muy fiables) sino en las tecnología menos desarrolladas: oxi-combustión, y en mayor medida, carbonatación . Es decir, es muy probable hoy que técnicamente todas las tecnologías sean viables en una determinadas condiciones, pero está por demostrar que dichas condiciones lleven a costes lo suficientemente competitivos respecto a las tecnologías ya muy desarrolladas en las rutas 1 y 2.
Por tanto, el desarrollo de una tecnología emergente de captura de CO2 lleva consigo un riesgo doble: incluso si técnicamente se alcanzan los objetivos propuestos, económicamente puede acabar siendo una opción rechazada si otros procesos en desarrollo demuestran tener también éxito pero a un menor coste. Además, los datos fiables de costes no se obtienen hasta la demostración de la tecnología a escalas grandes, y muy costosas. Este factor de riesgo, es lo que justifica AYUDAS IMPORTANTES Y SOSTENIDAS DESDE EL SECTOR PUBLICO, no solo para las fases de I+D, sino para las fases de desarrollo en planta piloto y demostración. Así se reconoce en los documentos de la Plataforma Europea de Plantas de Cero Emisiones y en los propios Comunicaciones de la Comisión Europea sobre el tema.