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Devolution and local growth

In document BUDGET 2015 HC 1093 March 2015 (Page 76-80)

La opinión de Robert

Antes de continuar, revisemos rápidamente el proceso: 1. Yo/tú

2. Apalancamiento 3. Control

4. Creatividad 5. Expansión

Muchos están en problemas financieros o no mejoran su situación simplemente porque no trascienden el “yo/ tú”. Las personas, algunas con buena educación, van por la vida trabajando duro pero sin mucho apalancamiento. No aprovechan ni hacen uso de otro poder más allá de sí mismos.

Estas personas tienen poco o ningún control sobre sus empleos, ingresos o inversiones. Muchas no tienen oportunidad de expresar su creatividad en su empleo o en sus inversiones. Simplemente hacen lo que les dicen, profesional y financieramente. Y en lo que se refiere a expansión, lo único que hacen es cambiar de empleo, buscar otro complementario o esperar una promoción, un aumento.

Muchas personas quedan atrapadas en este ciclo porque es lo que aprendieron en la escuela. Hacer cualquier otra cosa sería riesgoso. Temen perder el poco control que tienen. Trabajan por menos porque temen ser despedidas si piden un aumento; se conforman en vez de ser creativas porque temen “hacer olas” o intentar algo que pudiera fracasar. Cuando invierten, simplemente encomiendan su dinero a alguien que esperan sea un experto y aprenden poco o nada. Son presa de sus propias dudas, miedos y conocimiento limitado del dinero y los negocios. Viven temerosas de asumir riesgos y piensan que muchas cosas de la vida son peligrosas.

Muchos asesores y periodistas financieros, así como vendedores, se aprovechan de quienes temen al riesgo y les venden las inversiones más riesgosas. Estas personas creen sinceramente que ahorrar es seguro y que invertir para el largo plazo en fondos de inversión no es riesgoso.

Para empeorar las cosas, algunas de estas personas (así como sus “expertos financieros”) creen que lo que Donald Trump, Warren Buffett y yo hacemos es riesgoso. Nada más lejos de la verdad. Donald Trump y Warren Buffett ganan mucho dinero simplemente porque el resultado de su esfuerzo es previsible, lo contrario de riesgoso. Enriquecerse es previsible

Además del ejemplo de McDonald’s, mi padre rico usaba el de un agricultor para explicar la previsibilidad. Me contaba la historia de un hombre que cultivaba manzanas, empezó sembrando un acre: “Plantar ese primer acre fue duro”, dijo mi padre rico. “El agricultor no tenía mucho dinero, y los manzanos necesitaban tiempo para crecer. Luego de algunos años aparecieron las manzanas y las vendió. Con las ganancias compró otros dos acres y plantó más árboles. Pronto tuvo más de cien acres de manzanos, todos produciendo. Comenzó lentamente pero sabía que si seguía por ese camino, pronto sería rico.” Aunque era un ejemplo muy simple, me sirvió de mucho. “Sí, pero, ¿qué hay de las plagas y la sequía?”, podría preguntar alguien. Es una pregunta válida pues un dueño exitoso de negocios no espera que todo salga a la perfección. Por ejemplo, todos los dueños de tiendas saben que tanto clientes como empleados les robarán. Un negocio exitoso tendrá contempladas reservas para compensar estas pérdidas y desarrollará sistemas para controlarlas y minimizarlas. Algunos cínicos dirán: “Sí, pero si plantas demasiados árboles y produces demasiadas manzanas, su precio bajará”. Sí, es cierto. Bajar los precios es el propósito del capitalismo competitivo. Sin él, no gozaríamos de un nivel de vida elevado, a un precio

asequible.

El punto es: una vez que comprendas la previsibilidad, la verás por todas partes. Cada vez que pases por un McDonald’s, que veas unos jeans Levy’s o que vayas a cargar gasolina notarás la previsibilidad en acción. Será evidente incluso al jugar Monopolio. Si recuerdas, una casa te paga mucho; si agregas dos casas, ganas más, y si conviertes cuatro casas en un hotel rojo, ganas todavía más. Una vez que comprendas la previsibilidad, la verás por todas partes. Y cuando lo hagas, comprenderás por qué una persona o un negocio gana grandes sumas de dinero sin mucho riesgo.

Ahora entiendes mejor por qué me siento frustrado cuando escucho a las personas decir que invertir es riesgoso, o cuando escucho a un asesor financiero decir que lo más seguro es invertir en cuentas de ahorro y fondos de inversión. Para mí, esto no es más que falta de educación financiera y bajo IQ financiero.

Donald Trump no gana sus miles de millones construyendo un edificio; construye muchos o construye uno con cientos de condominios, y los vende. Su fórmula del éxito se ajusta a la que acabo de describir: apalanca, controla, crea, expande y pronostica. Aunque siempre hay algún riesgo, tiene confianza en sus proyectos porque controla el proceso.

Al invertir sigo el mismo proceso. Por ejemplo, cuando compro un edificio sé que recibiré cuatro tipos de ingreso:

1. Ingreso por alquileres. 2. Ingreso por depreciación.

3. Amortización (mi inquilino paga mi préstamo). 4. Plusvalía (el dólar pierde valor).

Pongo plusvalía al último porque es el ingreso menos importante. Sin embargo, para la mayoría de los inversionistas, el ingreso por plusvalía (ganancia de capital) es el único que buscan al invertir. Por ejemplo, si alguien compra una acción por cinco dólares y la conserva hasta que puede venderla en doce, esa persona vende por plusvalía o ganancia de capital. Lo mismo ocurre con quienes revenden bienes raíces.

También pongo plusvalía al último porque es ingreso gravado, ganancia de capital. La única ventaja de los bienes raíces es el intercambio 1031, que permite al inversionista diferir el pago de impuestos sobre bienes de capital, a veces indefinidamente, si tiene una buena planeación. Esta posibilidad de evitar ganancias de capital hace de los bienes raíces una inversión muy superior a los activos en papel como acciones, bonos, fondos de inversión y, especialmente, cuentas de ahorro. Si quieres saber más sobre por qué se considera, legalmente, a los bienes raíces la mejor inversión, te sugiero el libro Rich Dad’s Real Estate Advantages, escrito por Sharon Lechter, mi socia y contadora, y por Garrett Sutton, abogado miembro del equipo de asesores de Rich Dad. Quiero hacer hincapié en que este libro fue escrito por una contadora y un abogado, y hay una buena razón para ello.

Destaco también que este ejemplo de bienes raíces y de pagar menos impuestos es completamente previsible.

En 1996, año que reinicié mi actividad después de retirarme, diseñé mi juego de mesa CASHFLOW y escribí Padre rico, padre pobre. No tenía idea de cuán exitosa llegaría a ser The Rich Dad Company, pero elegí al equipo adecuado comenzando con Sharon y Michael Lechter. Tener el equipo adecuado es la mejor forma de apalancamiento. Ese mismo año fundé una compañía petrolera y dos mineras, una dedicada a la extracción de oro y la otra a la de plata. Aunque la compañía petrolera fracasó, las mineras llegaron a cotizar mediante oferta pública primaria y una fusión. Ambas cotizan en la bolsa de valores de Canadá y me han hecho ganar millones de dólares.

Muchas personas me dijeron que fundar compañías petroleras y mineras era riesgoso, y aunque había algún riesgo, me pareció muy pequeño. Pude mitigarlo porque sé que todos usamos —consumimos— petróleo y gasolina. Eso es previsible.

También sabía que el oro y la plata aumentarían de valor. ¿Cómo lo sabía? Porque los políticos que administran nuestro país no iban a dejar de gastar, pedir prestado o imprimir dinero. Así, lo previsible no era el valor del oro o la plata sino la incompetencia financiera de nuestros líderes políticos. Ellos no resuelven problemas; simplemente posponen su resolución y los hacen más grandes. Su comportamiento es predecible, sean republicanos o demócratas.

Los dos hemisferios del cerebro son necesarios para triunfar.

Tomar el control y ser creativo requieren educación financiera y experiencia. ROBERT T. KIYOSAKI

En resumen

La educación financiera te permite acceder al lugar donde enriquecerse es previsible. Cuando una persona tiene educación, experiencia y entiende el apalancamiento, el control, la creatividad, la expansión y la previsibilidad, la vida se ve de otra manera. Al menos así fue para mí.

Cuando era niño, mi padre rico me hizo jugar Monopolio una y otra vez. Al jugar aprendí y entendí el poder del apalancamiento, el control, la creatividad, la expansión y la previsibilidad. De repente, un día, después de jugar al menos mil veces, mi mente vislumbró un futuro de gran riqueza. Creo que tenía 15 años de edad y eso ocasionó un problema. Una vez que vi un mundo diferente, no volví a creer que la vida era riesgosa, que necesitaba seguridad laboral ni que una compañía o el gobierno debían hacerse cargo de mí. Tan pronto vislumbré un futuro distinto, la vida dejó de parecerme riesgosa y se hizo emocionante. Eso ha marcado una gran diferencia en mi vida.

La opinión de Donald

Los ricos son cada vez más ricos porque, para empezar, es más fácil invertir si tienes dinero para hacerlo. Puedes cometer errores y perder dinero, pero lo más seguro es que si eres rico y eres un inversionista serio, ganarás más dinero.

Éste no es un escenario riesgoso. En las inversiones, estar preparado para lo que haces disminuye el factor de riesgo. Pero disminuir el factor de miedo no debe ser tarea de asesores financieros; antes debes aprender por tu cuenta para no quedar a merced de sus consejos.

Hay asesores financieros que han ganado fortunas para sí y para otras personas porque saben lo que hacen. Conocen el mundo de las finanzas lo bastante para destacar y acertar al prever tendencias. Lo que hacen tiene un factor de riesgo limitado debido a su experiencia y pericia.

La razón por la que el título de este capítulo es “Hacerse muy rico es previsible” es que muy rico implica que ya tienes dinero con el cual trabajar. El factor decisivo es si permitirás a tu dinero trabajar para ti y aumentar tu fortuna. Quienes saben hacerlo tienen muchas posibilidades de unirse a la liga de los súper ricos.

Cuando construyo un nuevo edificio analizo el factor de riesgo, que para mí se reduce a si será rentable o no. No me gusta correr grandes riesgos, en especial cuando puedo prever. Cuando decidí poner en práctica la idea del condominio y el hotel combinados sabía que esa unión ofrecía una ventaja adicional: los dueños de los condominios podían beneficiarse del éxito del hotel. Supe que esta idea atraería a inversionistas y propietarios porque hice cuentas y supe que me atraería a mí como hombre de negocios, sea como constructor o como inversionista. El factor de riesgo se redujo para todos. Todo fue más previsible, aunque admito que me sorprendió el éxito que tuvo la idea.

Mi padre siempre hizo hincapié en que ciertas cosas son previsibles, por ejemplo, que el trabajo inteligente produce resultados inteligentes. Él trabajaba duro y decía que trabajar inteligentemente desde el principio ahorra tiempo. Desde pequeño aprendí a evaluar mentalmente las cosas antes de actuar, con el fin de saber si funcionaban o no. Eso eliminaba del proceso buena parte de las conjeturas y, por tanto, del riesgo.

También me ahorraba mucho tiempo y dinero.

Mi apalancamiento fueron mis conocimientos en el campo de la construcción y mi instinto. También estudié bienes raíces durante muchos años. Hace tiempo, cuando me harté de que la ciudad de Nueva York desperdiciara años y millones de dólares tratando de reconstruir Wollman Rink en Central Park, preví cuánto tiempo me tomaría hacerlo y el costo. Tuve razón: lo hice en unos cuantos meses y por 750 mil dólares menos de lo presupuestado. Para mí fue previsible y hacerlo no era un riesgo. Lo riesgoso era que la obra no terminaba nunca: un riesgo para mi salud.

Ser muy exitoso también es previsible, en especial si de vez en cuando corres riesgos. Mark Burnett tuvo que convencerme de hacer El aprendiz. Tener mi propio reality show era territorio nuevo para mí, y las posibilidades de éxito de un programa no son de la clase que me gusta: 95 por ciento de los programas de televisión fracasan. Yo ya era exitoso, pero luego de que El aprendiz fue un éxito, lo fui más. Teníamos recursos, lo que obró en mi favor. Ocurre lo mismo con el dinero.

Es cierto lo que dice Robert acerca del apalancamiento, el control, la creatividad, la expansión y la previsión. Ser multidimensional y estar alerta en todos esos niveles puede ser emocionante y rinde frutos. Si las personas piensan que es riesgoso, que les aproveche. Para mí es un reto maravilloso y apasionante. Puedes cambiar tu mundo si lo deseas y, con ello, hacer una gran contribución al mundo en su conjunto. Vale la pena considerarlo.

El mayor riesgo que enfrentamos es no avanzar con lo que hemos aprendido. La expansión tiene muchas dimensiones. Concluiré con una frase de Abraham Lincoln: “Desconfío del hombre que no es más sabio hoy de lo que era ayer.”

Éste es un buen incentivo para que prestes atención y apliques lo que aprendes día tras día. Si lo haces, mi previsión es que muy pronto alcanzarás el éxito.

El mayor riesgo que enfrentamos es no avanzar con lo que hemos aprendido. DONALD J. TRUMP

Tu opinión

Enriquecerse es previsible

Recuerda que Einstein definió la locura como “hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados distintos”. Para ser rico, o más rico, tal vez debas cambiar lo que estás haciendo. Comprométete contigo (nadie más importa en este ejercicio) a cambiar tres cosas que haces actualmente. Especifica una acción y un momento, para que asumas la responsabilidad:

Ejemplo 1

Voy a dejar de ver televisión una noche a la semana para buscar un seminario al que pueda asistir.

Ejemplo 2

Voy a despegarme del sofá, visitaré esta semana a un asesor en compraventa de negocios e investigaré qué negocios me pueden interesar.

Parte 3

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